Comentarios al final del capítulo.

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Ch. 6 The End

Terminó.

Terminó o no pudo haber terminado porque nunca pasó, fue irreal e ilusorio.

Terminó.

Sin aviso y sin que pudiera darme cuenta, simplemente desperté y estaba solo.

Recuerdo mi caída, recuerdo el concreto contra mis rodillas y la sensación de ser aplastado por la realidad, recuerdo mi rostro húmedo, el frío viento golpeando mi cara, la sensación de salir de un cuento.

Terminó.

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La realidad siempre nos golpea de frente y solo nosotros somos lo suficientemente estúpidos para no ser capaz de verlo aun cuando se encuentra en nuestras narices.

Nunca he podido manejar muy bien el rechazo porque no estoy acostumbrado a él, el éxito siempre parecía asegurado para mí. Siempre he obtenido todo lo que quiero sin mucho esfuerzo, he sido el más fuerte entre los fuertes, he sido el más listo entre los listos, he sido material de primera en donde todo era de segunda… he sido el mejor, he sido alabado… vi empresas pelearse por mí, vi mujeres pelearse por mí… Ella me miró y pude ver la risa que se dibujaba delicada en su rostro, sus ojos mirándome mostrándome lo poca cosa que soy en realidad. ¿Qué esperaba con esto? Todo era parte del plan de mi ego, quería encontrarme con esa mujer, quería mostrarle mi verdad; quería que viera que ella podía tener un anillo y miles de millones, pero su amante era una fachada porque él era mío.

Si, así lo pensaba. Mío. Que importa si él solo se acostaba conmigo, ella era una mujer, jamás podría darle lo que yo podía, estaba celoso. Quería imponerme como tantas veces lo hice en el pasado, quería ver a Ivanov perder los estribos por mí, quería ver llanto corriendo por los ojos de ella, la súplica inútil, el teatro y el drama…

Ella se veía hermosa, espectacular como en todas esas revistas. El único que recibió el daño fui yo, no lo esperaba. Es por ello que cuando ella simplemente me rebajó de esa manera, en vez de reaccionar de la forma habitual, simplemente no hice nada.

Nada.

Él me dijo que me fuera. Él no corrió tras de mí porque ésta no es una historia de amor.

Nada.

Hablé al trabajo y le inventé una enfermedad a mi madre, sucio pero me llevó a tener unas vacaciones indefinidas. No salí de casa, no quería hacerlo. Destruido sin querer saberlo o aceptarlo.

Durante todo este tiempo no supe absolutamente nada de Ivanov de forma directa, tampoco intenté cruzármelo. Él ni siquiera se comunicó conmigo al pasar de los días; pensando en ello, la obsesión me llevó a buscar información sobre ellos, ser famoso lleva sus ventajas ¿dónde está tu millonario favorito? Como en un reality. Los encontré en playas francesas tomando el sol, llevando su bolso de playa mientras ella luce su cuerpo en un bikini rojo espectacular. Cenando en Barcelona a la luz de las velas, mirándose a los ojos cariñosamente, luciendo un rostro totalmente enamorado, tan convincente.

Nada.

Ella no era una simple heredera, no era una mujer siendo mantenida por el dinero de su padre. Ella le había quitado el derecho a su hermano mayor de dirigir el imperio de su familia, se lo había ganado. Su ambición y su talento no le dejaron dudas a un padre sorprendido por las habilidades de su hija. Una pareja poderosa, dos personas inteligentes construyendo un imperio mutuo. No había manera de perder.

Nada.

Sentí asco por todas esas fantasías en la pantalla, me desconocí a mí mismo por lo que sentía en ese momento ¿o quizá el asco que sentía era hacia mí mismo? Yo no envidiaba a esa mujer, ni era como Ivanov. Yo nunca había dependido de nadie ni buscaba hacerlo, quería tener mi propio negocio, quería ser independiente quería una vida para mí quiero una vida que va más allá de toda esta mierda.

¿Qué rayos estoy haciendo?

Ahí estaba yo después de tres semanas mirando al techo de mi habitación, en ropa interior, desarreglado y lo suficientemente ebrio para no pensar. Entonces sucedió. El no llamó, solo envió un mensaje

"¿Cómo estás? Tengo tiempo libre ¿quieres quedar?"

El drama dentro de mí. Ese yate donde le propusiste matrimonio con fuegos artificiales de fondo mientras ella te sonríe. ¿Todo lo había imaginado yo? ¿qué hacía aquí fingiendo que todo estaba bien? Actuando como si tuviera el corazón roto.

¿Corazón roto? Eso no tiene ningún sentido. A decir verdad la expresión "corazón roto" me parece la cosa más estúpida del mundo. No puedo entender como alguien puede romper una parte de tu cuerpo que ni siquiera realiza la acción que le atribuyes, vamos, el corazón bombea sangre, no siente y aunque sintiera, de verdad ¿cómo va a romperse por dentro?

A menos de que sufras el síndrome del corazón roto, no entiendo la frase para nada.

"¿Cómo estás? Tengo tiempo libre ¿quieres quedar?"

La frase retumbaba en mi cabeza.

El coraje me invadía con un dejo de tristeza recordando cada sílaba. Yo no era así, no iba a dejarlo salirse con la suya. Jamás. Lo mejor era enfrentar esto a mi manera y hacerme cargo de las consecuencias. Me levanté y me miré al espejo, con la convicción recuperada me rasuré por primera vez en días. Tomé el teléfono y marqué un número. Pasé toda mi tarde haciendo llamadas.

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No le contesté el mensaje a Ivanov y él no mandó ninguna clase de señal de vida intentando insistir. Trataba de no prestarle mucha atención a ello y a centrarme en mi futuro, no más emociones, no por ahora. No hay lugar para ellas en los negocios. Recojo mi maleta en la banda del aeropuerto, ha pasado casi un mes y medio de la escena en su casa. Me siento fuerte, aprendí de mis errores, fui por la verdad y no soy el mismo de antes. Busco su número en el teléfono y escribo.

"¿Cómo estás? Tengo tiempo libre ¿quieres quedar?"

Me rio de mi propia broma.

"¿A las 7 en mi casa?"

A él no le importa, quizá ni siquiera recuerda que fue él quien escribió estas líneas primero.

"A las 8, debo hacer una diligencia primero"

Él no pregunta pero se enterará. Debo hacer una parada primero, necesaria, para no volver atrás.

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Ahí estaba él frente a mí.

Demasiado pálido para haber pasado unas vacaciones en la playa pero resplandeciente ¿Feliz? No sé, pero había una sonrisa en su cara, quizá la risa de alguien que se cree tiene frente a sí a un ego doblegado.

-Pasa –me dijo –no es como sea la primera vez.

-No tengo llaves.

-Pero te di unas, ah, ya veo. Así que eran tuyas las que encontraron los criados en el jardín. Bueno no importa, adelante.

La entrada seguía siendo igual pero tenía un matiz diferente. Entre a esa casa por primera vez con una idea y ahora todo me parecía oscuro, indiferente.

-¿Quieres tomar algo o cenar…?

-Creí que teníamos algo, no… creí que de algún modo era importante para ti.

La risa se le descompuso al escucharme exponer la cuestión sin miramientos. Puso una expresión bastante agria y con una seña me indicó que me sentará en el sillón. No había entrado a esta casa para humillarme una vez más, esto no se trataba de él. No eran sus reglas nunca más, esto era sobre mí.

-Tienes una relación con una mujer.

-Te equivocas, no es una relación.

-Porque lo niegas, es tu prometida.

Él me miro directo a los ojos como preguntándome porque decía lo obvio. Tragué saliva y lo observé fijamente, él no iba a ganarme. Nunca más

-No creo que pueda llamarle relación a lo que tengo con ella. Ella es quien es y yo soy quien soy.

-¿Estás enfermo o qué? Viviendo en la portada de una revista, teniendo una vida por mentira fingiendo que amas a una mujer…

-Yo no finjo mi amor por ella.

-¿Estás bromeando conmigo imbécil? ¿Ahora dices que estás enamorado de ella? ¿Dónde quedó toda esa letanía de la homosexualidad y de como te descubriste a ti mismo? ¿No eras gay? ¿Qué? ¿esa es la mentira que le dices a todos los idiotas que quieres tirarte?

Por un momento pude ver como su labio temblaba, ahí de pie frente a él gritándole parecía tan pequeño. Parecía tan lejos aquel tipo seductor que llevaba a la desesperación a sus víctimas, no podía pensar que él y el otro fueran la misma persona.

-No lo entenderías, no es ese tipo de amor, es que ella, ella es todo… es como verme en el espejo. No la deseo pero la quiero mía. Ella es brillante, inteligente, siempre va un paso delante de mí. Dispuesta a todo, inclusive a cumplir mis deseos…-se detuvo un momento para respirar hondo mientras miraba al suelo -Ella siempre me ayuda a escoger al hombre en turno, dice que le gusta que su estilo combine con la casa.

Un silencio abismal se estableció por toda la casa. No podía creer, imaginar, sentir… No quería perder la compostura pero…

-¿En serio? Entonces ¿qué? ¿yo combino con la alfombra?

Silencio.

-La gente tiene sueños Bryan, yo, ella es mi sueño. Ella me tiene, me domina de una forma en la que nadie puede hacerlo.

-Responde a mí pregunta.

-No voy a responder a tu preguntar porque es una pregunta estúpida –dijo alzando la voz, siendo el Yuriy de siempre –sabes exactamente a lo que me estoy refiriendo.

-¿Bondage? ¿Te gustan esa clase de cosas? ¿eres un masoquista?

Comenzó a reírse de forma burlona y por primera vez desde que llegué a esa casa me miró directamente a los ojos.

-Te dije que no lo entenderías, no es nada de eso.

-Estás enamorado de una persona que no puede satisfacerte sexualmente y por eso me utilizaste.

-Utilizar es una palabra muy fuerte, no te vi quejarte cuando te montaba sobre la cama y te hacía gemir –dijo mientras se aproximaba a mí dominante y me tiraba de la corbata acercándome unos centímetros a la vez –esto no tiene que ver con el tipo de relación que tengo con Aneska, no te importa la dinámica que tengo con ella.

-¿Y qué soy yo en todo esto?

-¿De verdad estás preguntando eso? ¿Eres estúpido o qué? Por su puesto que no eres nadie aquí, tú y yo nos divertimos ¿sí? Pero creí que te quedaba claro que esto era algo casual que no significaba nada, te das demasiada importancia, no eres más que un…

-Conocí a tu amigo Kai.

Sus insultos quedaron atrapados en su boca y pude ver levemente como sus ojos se engrandecieron por un segundo antes de que pudiera disimularlo.

-Oh y yo pensando que te habías ido de a perder el tiempo cuidando a tu mami enferma –dijo mientras se volvía acomodar en el sillón manteniendo su territorio -¿cómo está? Me encantaría escuchar más al respecto ¿qué dice él? Cuéntame más.

-Todo lo tuyo, tu historia, todo, en serio eres enfermizo. ¿En serio te atreves a preguntar por él?

-Ah si –replicó indiferente –Mmm, la verdad no, nadie podría recriminármelo, también tengo derecho a ponerme sentimental.

-Es tan gracioso que sigas fingiendo o quizá has llegado a ese punto sin retorno donde tu mentira es la cosa más cercana a la realidad que tienes –ataqué mirándolo a los ojos –ya puedes dejar de mentir Yuriy. A pesar de lo experto que puedas pensar que eres, aún hay un dejo sincero en ti. Lo vi en tus ojos, Yuriy –pude ver como se tensaba al escuchar su nombre, cerrando las manos como amenazando sutilmente con los puños –podrás ser muy buen actor el 100% del tiempo, pero cuando me contaste esa historia. Ja, es imposible ignorar como te quiebras al mencionar su nombre, podrás fingir que no te importa que estás sobre de él y las circunstancias pero sé claramente que te pesa. Siempre recordarás que lo quisiste y lo perdiste. Por eso te dedicas a esto y te inventas una historia nueva cada día.

-Wow –se mofó de mí aplaudiendo –¿eso es lo mejor que tienes? ¿En serio crees que las palabras de un tipo como tú pueden herirme?

-No sé quién está más enfermo, tú o ella pero no me importa, soy mucho mejor que esto. Mucho mejor que tú y tu mujercita.

Me dirigí a la puerta con Ivanov siguiéndome con los ojos, claramente enojado y ahora podía ver, claramente vacío.

-Adiós Yuriy, te desearía una vida feliz pero no creo que creas que te la merezcas.

No miré atrás y cerré la puerta. Caminé hasta la acera y miré al cielo, no había nubes y la luna estaba en lo alto. Suspiré, había acabado.

Era el fin de una vida y el comienzo de una nueva.

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=Flash back=

-Bueno, es una historia difícil de contar. Él ha sido siempre inestable, también lo sabía cuando lo conocí no es como que hubiera sido una sorpresa.

-Parece una persona tan profesional, sino hubiera sido por el encuentro jamás hubiera pensado que fuera posible.

-Obsesión, no amor, obsesión. Yuriy vive obsesionado con diferentes cosas y vamos, la obsesión nunca muere sino quieres matarla –dio un sorbo a su taza de café de manera elegante y miró al suelo con cierta tristeza –no es el primero de quien escucho hablar de esto. Pero sigue sorprendiéndome. No creí que sus mentiras lograran nublar su mente, sigo sin entender porque lo hace.

"Él y yo estábamos en una relación por un año, en ese tiempo todo estaba bien. No había ningún problema, era la primera vez que tenía una relación con un chico y aunque era irónico que hubiera sido con alguien que pudiera considerar mi enemigo estaba más que feliz. Pensaba en planes, en irnos con nuestro dinero, viajar por el mundo, vivir juntos… Las posibilidades eran infinitas.

Un día mi abuelo llamó y me dijo que quería que regresara a casa, que terminara la carrera a distancia, que me casara. Mi abuelo sabía que yo estaba en una relación con Yuriy, estaba en total desacuerdo.

-Tu estilo de vida me da asco quiero que lo sepas, pero no puedo darte la espalda. No eres tú sino a mi legado al que debo darle una oportunidad. He encontrado un buen partido, una mujer digna de ti que no te pedirá nada, podrás tener a quien quieras, incluso a aquel chico que dejaste aquí. Tendrás todo, solo debes alejarte de Ivanov, él no es una opción y debes saberlo.

Recuerdo haber reído cuando colgué el teléfono ¡qué estúpido! ¿En verdad creía que aceptaría un trato así? Siendo el único familiar que me queda, debería investigarme mejor, conocerme un poco más. Intentar sobornarme mejor.

Cuando Yuriy llegó a casa ese día se veía más pálido de lo normal, lo estreché entre mis brazos y me dijo que Boris había llamado. A veces la gente es más similar de lo que ellos mismos se imaginan ¿grandes mentes piensan igual? No lo creo. Boris lo sabía todo y había hecho una propuesta al pelirrojo "cásate, podrás tener lo que quieras excepto a Kai". El pelirrojo temblaba en mis brazos y lo tranquilicé.

-Inclusive si nos desheredan tengo suficiente dinero para dos vidas Yu, no tienes que preocuparte –dije acariciando tiernamente su cabello –lo importante es que te amo y tú me amas a mí, que estamos juntos y nos tenemos el uno al otro.

Debí saber que ese temblor iba más allá de las palabras de Boris retumbando en sus oídos, pero mi situación era claramente diferente. Probablemente la idea de perderlo todo le recordó a la pobreza, a no tener que comer ese día, a la posibilidad de ser desechado de nuevo como algo inservible. No importa lo talentoso y lo hermoso que fuera, siempre había una palabra en su boca para denigrarse a sí mismo. Así era él.

Pasó una semana, había hablado con mi abuelo y le había dicho que se metiera su propuesta por donde quisiera, sabía que Yu había hablado con Boris unos días más tarde. Seguía actuando extraño pero pensé que estaba asustado y que lo superaríamos.

Un día lo vi sentado en la ventana de mi habitación, mirando al cielo a través del cristal, perdido en otro universo. Queriendo admirarlo más de cerca hice ruido y él volteó hacia mí, su sonrisa era vacía y triste, no creo poder olvidar nunca esa expresión.

-Kai –dijo mientras colocaba su mano en mi hombro –lo siento.

-¿Por qué lo sientes? ¿Por qué no asististe a clases hoy?

-Conocí a mi prometida.

El silencio se adueñó de la habitación al instante y mi garganta se cerró impidiéndome decir cualquier reclamo o siquiera una palabra.

-Yo no tengo nada Kai, ni siquiera yo valía lo suficiente como para que mis padres quisieran tenerme a su lado. No puedo perderlo todo.

-Creí que me amabas…

-Y te amo, he hablado con Aneska y dice que ella está de acuerdo, que no le importa si tú y yo estamos juntos…

-No te atrevas a mencionar su nombre

Sus ojos se cristalizaron por un momento y pude ver sus labios temblando más que aquella tarde luego de la llamada.

-Sé que Boris dijo que el trato no podía incluirte, pero Aneska dice que nos ayudará, que le agradas.

-¿Estás escuchándote a ti mismo? Yo, en serio, creí… ¿cómo puedes siquiera pensar que yo sería feliz así? Que tú… serías feliz así.

-Pero yo no quiero perderte… es que yo…

-Tienes que escoger es eso o yo…".

-Como sabrá él escogió casarse. Regresé a casa a hacer la modalidad a distancia porque no podía soportarlo. No soy quien para juzgar las heridas que sus origines le hicieron pero tengo suficiente dignidad para no aceptar que me digan que hacer, ni como vivir. Intentó ponerse en contacto conmigo y a veces aún lo intenta, inclusive Aneska me manda sus recuerdos cuando la veo por negocios.

La voz de Kai fue haciéndose más clara en mi mente. Entonces, entendí todo. Entendí las fotos, entendí las miradas y la seguridad que ella destilaba, estaba lejos de ser una mujer engañada al contrario que él estuviera con otros la entretenía. Ella se divertía con eso. Probablemente ni siquiera se acostaba con ella, Ivanov era su juguete personal ¡Qué dañada estaba esa mujer por disfrutar hacer sufrir a un hombre y qué enfermo él por disfrutar de ello! por pagar en sí mismo el castigo que ella imponía por algo que probablemente no tenía que ver con él. Aferrándose a ella para no ser abandonado, aferrándose y creando una historia donde él era el héroe para olvidar lo que tuvo; convenciéndose de que ella era la mejor elección y que la había escogido voluntariamente, que la quería. Quizá incluso enamorado de la idea que ella representa. La mente humana obra de formas misteriosas.

-A veces pienso que quizá él inventó esa historia de que fui yo quien nos vendió para provocar una reacción en mí. Pero aunque fue difícil, no me importa más. Sé reconocer mis batallas y ese día perdí.

Sus ojos se entornaron viajando a un pasado distante, que joven y viejo me pareció en aquel momento.

-No es que quiera pagar sus platos rotos, he visto su currículum y estoy más que interesado en contratarlo. No voy a mezclar negocios con sentimentalismos, que haya trabajado con mi competencia y sepa sus secretos es ya por si mismo muy atractivo. –sonrió hacía mí cambiando el ambiente formal por uno más amable- No me importa si tuviste que ver con Ivanov o no, has venido por ti mismo y me has convencido. Te ofrezco el empleo, necesito gente como tú, que sea fiel a si misma y no se venda por poca cosa ¿Crees que eres capaz de seguirme el ritmo?

Asentí y estreché su mano, me sonrió con satisfacción dando una palmada en mi hombro.

-Dime cuando puedes transferirte y aquí te esperaré.

Ese mismo día tomé un avión hacia la que era mi casa, tomé mi maleta al llegar al aeropuerto, envié un mensaje. Tenía que hacer una diligencia antes, fui a mi antigua oficina y la desocupé. Dejé mi renuncia en recursos humanos ante la sorpresa de todos, caminé como si estuviera quemando todas mis anclas y puertos. Coloqué mis cosas en el auto.

No volvería a mirar nunca atrás.

=Fin Flash back=.

Fin.

-:-:-:-Seducción-:-:-:-

Hola! No tengo la menor idea si hay alguien que esté leyendo aquí y haya llegado hasta el final. Primeramente te doy las gracias y segundo pido muchas disculpas, el final de este fic lo tenía pausado porque siempre lo tenía arrinconado esperando el tiempo y el tiempo pasó demasiado. Lo siento, sé que debería planear mis actualizaciones pero soy muy mala para ello, pésima. Debo decir que si bien, no estoy al 100% orgullosa de este trabajo, si estoy 100% satisfecha con lo que logré aquí. La idea se me iba mucho de las manos durante el paso del tiempo y no tenía idea de como continuar, de repente hoy todo hizo click en mi cabeza y aquí lo tienen. Si alguien estaba esperando este final desde hace tanto en serio me disculpo y tienes derecho a insultarme con todo; he tenido años difíciles pero no me justifico, espero que esto haya cumplido tus expectativas o le haya dado un cierre.

Gracias por leer a pesar del tiempo y estar aquí con todo y mi lentitud.

Nos vemos quizá en una próxima.

L.A.~