Lienzo de amor

Disclaimer: Hetalia no es mío ni sus personajes, sólo esta historia.


Capítulo 6: Un buen cuadro de ti.

Hacía una hermosa mañana soleada.

Se estiró, soltó un largo bostezo y posterior se talló los ojos.

—Vee~

Feliciano, por primera vez en su vida, le había ganado al endemoniado sonido de su teléfono que le despertaba cada día. El sol alumbraba con mucha pero delicada facilidad. Se levantó y se vistió tranquilo ahora, pues, no tenía prisas de nada.

Salió del apartamento y tomó su constante medio de transporte.

Iba más que alegre que otras veces, aunque no comprendía del todo la razón. Ayer se enteró durante la cena de que Ludwig también va en su primer año de Universidad, que tienen algunos perros pero que siempre se quedan afuera para evitar molestias de los dueños de los otros apartamentos, y otras pequeñas cosas cómo que era bastante ordenado (bueno, eso era a simple vista) e iba a ejercitarse cuando corría por todo el parque en las tardes.
Desde un principio le había considerado una persona que es malhumorada y da miedo, pero le juzgó mal, ahora, el alemán era para él una persona amable y protectora. No lo diría aún, pero el contacto con Ludwig lo hacía sentir seguro de alguna forma incomprensible.

Dejó la culpa a su felicidad el hecho de que su miedo a los relámpagos ha desaparecido casi por completo o de eso se convencía.

El campus era grande y estaba muy bien arreglado, la construcción era única de los años 1887-1894 y cómo era temprano había buena iluminación y permitía ver todos los detalles que ésta permitía.
Llevaba sus útiles necesarios para su primera y oficial clase de artes.

Algo en su bolsillo vibró, era un nuevo mensaje, de Mariane, para variar.
Se empezaba a sentir un poco… acosado.

Lo de siempre, ella le platicaba parte de su vida en su primer día como universitaria y el de ojos avellana hacía lo mismo.

En lo que le escribía en el celular, chocó con una persona de baja estatura.

Era Lily.

—Ah, V-vee~, perdona, no me di cuenta de dónde iba. —Se disculpó rascándose la nuca y como de costumbre su tonta sonrisa.

—Oh, no hay problema. —Mostró un rostro sincero. —Yo también ando algo distraída. Tú eres... Feliciano ¿Cierto?

—¡Jeje! Sí, soy yo, y tú Lily ¿No? —Comentó, enviando el texto y guardando el aparato.

—Sí. ¿No es maravillosa esta institución? Por dónde yo vivo no había escuelas tan inmensas...

—¿Ah sí? ¿De dónde eres?

—Soy de un pequeño lugar llamado Liechtenstein... pero, si te soy honesta te diré que mi familia son tres buenas personas de Suiza.

—¡Vaya! ¡De otro lugar!

—Sí, les quiero mucho, sobre todo a mi hermano, jeje.

El italiano cayó en cuenta que tenía una posible nueva amiga, Lily era una chica muy tierna y amable, que hablaba con dulzura debido a que su voz seguía sonando como de niña.

Los dos jóvenes siguieron hablando durante un rato.

Sonó el timbre y todos los alumnos se movieron a su salón de clases.

—¡Bonjour mon amies! ¡Yo seré su profesor! —Dijo un hombre alto, barbado de cabello rubio y ojos azul fuerte. Hacía aspavientos muy extraños que dejaban algunos atónitos y a parte de la clase les sacaban una risita. —En lo que pasa el curso me iré aprendiendo sus nombres, así que no hay necesidad de presentaciones. Yo soy Francis Bonnefoy, ¡Pueden considerarme su hermano mayor y les apoyaré en todo!
En fin, empecemos —Caminó a la pizarra y escribió "ARTE" —En primer lugar ¿Para ustedes qué es el arte?

La chica de coleta de lado atada con un moño rojo alzó la mano.

Oui... ¿Tú nombre?

—Soy Waratah, pero me pueden llamar Wy. Según mis conocimientos, el arte es cuando una persona crea su perspectiva de la realidad o una emoción por medio de la imagen o el sonido.

—¡Bien! y... ¿Qué necesita un artista para crear arte?

Ahora fue aquel extravagante chico de largas trenzas.

—¿Oui?

—Soy Kel, y lo que necesita es un impulso de creatividad, o sea inspiración.

—¡Perfecto! Ya veo el gran potencial de esta clase. ¡Ahora! Cada uno dirá su constante fuente de inspiración

Uno a uno fue diciendo. Lily contestó que su hermano. La primera en hablar, Wy dijo que los paisajes, cómo el cielo. La chica gatuna, Emma, dijo que el chocolate y algunos postres. Kel confesó que leer algún libro que le gustara. Elizabeta sólo señaló unas siglas, algo como "BL", el profesor hizo una sonrisa lasciva entendiendo, aunque la mayoría no supo que era, y pasó al siguiente...

Feliciano.

—Dime~ ¿Cuál es tu constante fuente de inspiración?

El italiano se tardó pensando en que contestar.

—Supongo que... ahora... no lo sé. Cambia mucho…

En el salón, todos callaron ¿Cómo era posible? Francis rió quebrando el silencio.

—Para mí, mon amie, no la has encontrado, o no sabes cuál es, pero con calma, ya verás que llegará a ti sin precedentes.


Justo al final de las horas de clase, los alumnos se reunieron.

—¿Con que no tienes fuente de inspiración eh? —Dándole un leve codazo pero que para el italiano ya era mucho. Fue la chica húngara, misteriosa, que conocía a su tutor y además se hacía señas con el maestro. ¿Formarán parte de una asociación?

—Creo que ya lo oíste, soy Elizabeta ¡Mucho gusto! —Le enseñó la mano y le dio un apretón…bastante fuerte.

—Y-y yo Feliciano~ …—Se quejó un poco pero fue imperceptible para la chica.

—¡Feli! Pero si eres muy tierno ¡Espero que podamos ser buenos amigos!

Se les unió la pequeña Lily.

—¡Ah! Uh, hola, pensé que me dejaban.

—Tranquila~ todos esperaron por todos. —Dijo el chico del rulo.

Ambas muchachas se presentaron y conversaron un poco. Hasta que llegó la segunda rubia a acoplar.

—¡Eli! ¡Qué bueno que entraste aquí!

—¡Emma! —Y las dos se abrazaron con mucho cariño.

—¡Jo! Perdonen, ¡Mucho gusto! —La señorita con diadema roja le dio la mano tanto a Lily como al castaño.— Yo soy Emma. —Sus ojos peculiarmente se clavaron en el ítalo.— ¡Tú! ¿Feliciano Vargas?

—Eh~, sí.

—¡Conozco a tu hermano! Lovino, era compañera suya. Qué lindo por fin conocerte.

—Ohhh~, ya veo, pues, encantado.

—Por cierto, espero que todos nos llevemos bien.—Encorvó los labios, parecido al hocico de un gato.

Feliciano no lo lograba captar, ¿Por qué ahora querían ser su amigo o ya hasta lo aseguraban? ¿No ayer Ludwig le dijo que para tener un amigo se necesitaban años de conocerse? Igual y el alemán estaba exagerando, entonces se le vino a la mente una increíble idea.

Le demostraría a Ludwig que no se necesita tanto para hacer amigos. Ya había notado que el rubio era muy desconfiado, además, le ayudaría a encontrar gente nueva y a hacerlo amigable. Igual y puede que así se le quitara lo frío que era, aunque sea un poco.


El italiano llevaba un rato ya en el camión de regreso.

Observaba lo rápido que pasaba la gente, las casas, los árboles, los pabellones y edificios. Era lo que le molestaba, se aburría tanto tiempo estar sentado a lado de la ventana sin nada divertido que hacer y usaba poco su teléfono, tampoco quería gastarse la batería.

Alguien se sentó a lado de él, le golpeó un poco en el hombro al acomodarse.

—Tut mir leid. Espetó.

Esa voz era reconocible... viró y se encontró con...

¡Luuuud!Se aferró al más alto con los brazos.

Si el alemán pudiera identificarle con un animal, estaba claro, que un koala.
Al principio se enojó porque no avisó que era él y estuvo a punto de pegarle, pero luego se apenó por completo, todas las personas dentro del autobús los miraban fijo y extraño.

¡A-aléjate, luego me abrazas!

Pero no quiero~.

Respiró hondo y se relajó, ya no harían más alboroto.

Después de un rato dejó a Ludwig libre.

Ve~, ¿Qué haces por aquí Lud?

Lo mismo que tú, regreso a casa.

¿Y tu trabajo?

Eso será después, ahora que empezó el ciclo escolar mi trabajo se recorrió a ser más tarde.

Ow, ¿Entonces no nos veremos mucho?

Pues... no, a menos de que me esperes en la noche.No lo dijo con mala intención, pero su cabeza atinó el doble sentido.

Sin embargo, parece que con Feliciano no fue lo mismo.

¡Sí! ¡Te esperaré! Si es que no me quedo dormido... ¡Wah! No sé si pueda, mis horas de sueño tienen que ser exactas. Comenzó a lloriquear.

El de ojos cielo le acarició el cabello para calmarlo.

— ...Trataré de llegar más temprano... Cerró los párpados para evitar el contacto visual. Frunció el ceño más de lo habitual.

— ¿En serio? ¡Yaaay!

Y de esta manera pasaron todo el camino de vuelta al apartamento.


El menor de los dos alemanes llegó a su trabajo, eran aproximadamente las seis de la tarde.

—¡No puede ser! ¡Haz llegado más tarde de lo acordado!— Comentó Vash, ya bastante atareado por tanto auto que arreglar y después irle a ayudar a su hermanita con un trabajo.

—¡Perdona! ¡No es mi culpa!

—¿Hah? ¿Entonces de quién es?

—Lo que pasa es que... tsk... hay un nuevo hospedado en mi casa y empecé a discutir con él... a veces creo que explotaré... ese Feliciano...—No diría la razón, era estúpida, sólo fue porque le prohibió cocinar pasta sin que estuviera, la otra vez había hecho un tremendo desastre.

—Bueno, eso ya no importa, hay que seguir o no acabaremos nunca.

—Bien. —Movió la cabeza en signo de aceptación.

—Oye...— Salió la chica de ojos casi turquesa, traía ropa blanca, manchada de colores vivos.— Disculpa si me entrometo, soy Lily —sonrió leve— , hace un momento... ¿Has dicho Feliciano?

—Ah, J-ja.

—¡Entonces eres tú! El que le ha dado alojamiento.

—Pues... sí, se podría decir que soy yo.— No mencionó que en un principio ni enterado estaba de que se iba a quedar.

—Hoy habló un poco de ti, voy en la misma escuela que él. —aunque su físico la hiciese ver más joven.— Parecía muy animado y no paraba de platicar lo que pasó en la tormenta de ayer, algo cómo que usted le salvó y que era buena persona.

—¿En serio dijo eso?— Ya para qué se molestaba, era inevitable cuando se trataba de aquel muchacho.

—¡Sí! Nunca imaginé que fueras tú, el que viene a trabajar con mi hermano. Bueno, les dejo, que parece que tienen mucho por hacer. — Se despidió y regresó a la casa.

Esa jornada Ludwig se miraba muy pensativo.


¡Fin del Sexto capítulo!

V-vaya, de nuevo me retrasé... ¡Lo lamento! Ojalá que les haya gustado.

El capítulo se llama "Un buen cuadro de ti" porque Feliciano siempre ha tenido una buena idea de cómo es la actitud de Ludwig, lo cual nos lleva a "un buen cuadro" una buena representación de la persona.

Traducciones:

Bonjour mon amies - Hola mis amigos

mon amie - mi amigo

Oui - Sí

Tut mir leid - Perdone

Ja - Sí

¿Review~?