Aclaraciones: Ni Shingeki no Kyojin ni Tokyo Ghoul me pertenecen. Shingeki no Kyojin (Attack on Titan) y sus personajes son propiedad de Hajime Isayama. Tokyo Ghoul pertenece a Ishida Sui. La trama es mía.

Contenido: A. U. | Ambientado en el mundo de Tokyo Ghoul| OoC | B. L. | Ereri | Drama | Violencia | Palabras Altisonantes | Gore

ADVERTENCIA: Este Fic es única y exclusivamente de una pareja de Shingeki No Kyojin, si lo que buscas es algo sobre Tokyo Ghoul, aquí no lo hallarás. Únicamente se tomaron las referencias de la obra de Ishida tales como la forma de vida de los Ghouls y su interpretación de estos en el mundo actual.

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Términos usados:

Ghoul: Son criaturas carnívoras y caníbales que solo logran alimentarse de humanos y otros Ghouls. Son físicamente similares a los humanos, tienen su mismo nivel de crecimiento e inteligencia, exceptuando su dieta, biología y mentalidad. Tienden a ser muy fuertes y rápidos, tienen los sentidos desarrollados y una habilidad regenerativa muy acelerada. Debido a sus hábitos alimenticios suelen ser perseguidos y enjuiciados por los humanos pertenecientes al CCG.

CCG: Comisión de Contramedidas Ghoul o CCG, es la agencia federal de investigación criminal encargada de los casos relacionados con Ghouls. Suelen ser llamados palomas por los Ghouls debido a que el escudo del CCG tiene una en el centro.

Rangos: Estos van de rama baja (nivel 3, 2 y 1) a rama alta (primera clase, clase especial asociado, clase especial) siendo el nivel más inferior nivel 3 y el máximo clase especial.

Kagune: es el órgano depredador de un Ghoul, el cual funciona como un arma para el Ghoul. Por lo general, es tan roja como la sangre y flexible como el flujo de agua, pero firme y resistente. Cuando se libera, el físico de un Ghoul se fortalece, son más resistentes y su movilidad se ve aumentada. Se compone de Células Rc, que fluyen como la sangre, puede llegar a ser tan sólido como los dientes y puede ser descrito como "músculos líquidos".

Quinque: Es un arma que ha sido creada cuando se funde el Kakuhou extraído de un Ghoul dentro de una capa de Acero de Quinque. El Quinque emite señales eléctricas que estimulan el Kakuhou para liberar y controlar el Kagune. Los Quinques se suelen transportar en Bolsos o Maletas. El Quinque puede estar hecho en base a diversos modelos de armas como hachas, pistolas, escudos o espadas, pero aun así retendrá características del Kagune original. Otra diferencia entre los Quinque y los Kagune, es que el primero no puede cambiar su forma ni almacenar o absorber Células después de que es despojado del Ghoul al que pertenecía; y solo utiliza el 70% de la capacidad original del Kagune empleado para su manufacturación.


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Capítulo 2:

::La Muñeca::

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¿Por qué pese a todo me siento perdido? Mientras más me esmero… más vacío me siento. Viviendo mis días de manera monótona, sin emoción alguna en mi actuar. Sin alma cual muñeco viviente entre esta sociedad, volviéndome uno más del montón…

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Maldita sea la reunión, maldito Erwin… Maldita Hitch… Maldito Kenny… Todos… Malditos… O era lo que pensaba al momento de salir de aquella minuciosa y demasiada estresante reunión, y es que ir a una reunión con los cabecillas de la segunda división de inteligencia −división a la que Levi pertenece− significaba verle el rostro a su antiguo compañero y ahora rival y a su muy excéntrico, por no decir sádico, tío.

No podía quejarse, gracias a ellos comía. Bueno, no exactamente. Todo era gracias a su esfuerzo durante sus días en la Academia y la determinación y promesa que guardaba a esa pequeña pelirroja de ojos verdes que conoció en dicho lugar. Lo guardaba bien, escondido, pero presente en su día a día.

Su mal día seguía con un embotellamiento de los mil demonios a la hora menos oportuna en el centro de Berlín. Cosa que no le agrado al azabache, pues no hacía más que lanzar insultos y maldiciones a los conductores y pitar el claxon con desespero.

Cuanto daría aquel hombre por pasar un rato en los brazos de su amante, y es que siempre le consentía en todo y le hacía tranquilizar de una manera increíble. Nunca estaba de mal humor −la mayor parte del tiempo− en las veces que pasaba con él. Pero debía admitir que a veces quisiera matarle antes que de lo mate alguien más… en especial esos ojos rojos.

−Como… a ellas…

Apretó los labios al insólito recuerdo.

Al llegar a casa, un viejo edificio departamental de diez pisos, mantenía la mano aferrada a la llave plateada entre sus dedos, acariciando los bordes con cierto quede de ansiedad. Inhalando profundamente, se deshizo de ese pensamiento mal trecho. Acercó la llave al cerrojo. Dando un simple giro al seguro, logra abrir la puerta de madera que suelta un chirrido pesado que le hace fruncir el cejo, aunque a estas alturas no debe ser posible que se frunzan más.

−Que hambre tengo…

Suelta un suspiro, cansado.

Deja caer la llave sobre una pequeña repisa de madera que se encontraba en la pared junto a la puerta, seguido se quita la gabardina y afloja su corbata. Pasando casi arrastrando los pies, hasta su dormitorio donde deja su maletín y prenda sobre el colchón.

− ¿Qué es eso? −piensa en voz alta a la vez que voltea hacia la entrada de su habitación, sintiendo un exquisito olor proveniente de la cocina.

Sus ojos se pusieron en alerta. Con paso sigiloso, caminó hasta el pequeño mueble que se encontraba junto a su cama para abrir uno de los cajones y sacar un arma cargada. Daba igual si se tratase de una persona o un Ghoul, esa arma valía para ambos y bien la sabia usar. Aunque ya sabía de quien se trataría, o al menos tenía una idea.

Sostuvo el arma frente a él y su camino hacia la cocina por la sala en penumbras comenzó.

Abrió la puerta mientras entraba a la cocina que estaba completamente iluminada y llena de un característico vapor que había cuando la sopa hervía y ese delicioso aroma a orégano.

− ¿Qué demonios…?

Su mano armada fue tomada en un instante.

Apenas lo noto, estaba con la mejilla pegada a la mesa circular frente a la estufa, con las manos retenidas por una sola que al parecer era más fuerte. El arma sonaba al caer, y la voz que se oía en conjunto le erizo la piel, dándole una fuerte sensación de parálisis que le hizo dejar de forcejear en ese mismo instante.

−Bienvenido a casa, Levi… −ronroneo.

−Maldita sea, te he dicho que, si vienes así, avísame al menos.

−Pero si te aviso me dirás que no venga.

− ¡Suéltame! ¡Eren!

El moreno chasqueo la boca y lo liberó, viéndole con una chispa de diversión escondida en el verdoso de sus ojos.

Se apartó de un salto, temiendo que aquel hombre le golpease o diera una de sus muy características patadas de diva, como le suele llamar. De solo imaginárselo se le escapa una risilla, muy leve, pero que hace enfurecer a Levi.

− ¿Qué es gracioso? −cuestiona mientras se quita la corbata color zafiro del cuello, dándole un leve tirón con la mano.

Eren inspira profundamente para contener la risa.

−Nada. −carraspeo. − ¿quieres cenar? Te he preparado algo.

−Siempre haces eso, ¿de dónde sacas tiempo para salir del trabajo, asearte, hacer compras y luego preparar la cena antes de que yo llegue? −refunfuño, no, reprocho con la mano apretando la sudadera color olivo que Eren llevaba y con la vista fija en la perfecta y fresca cara de este.

Eren olvido a sonreír, de manera que los hoyuelos se le marcaron con ternura y sus ojos se iluminaban.

− ¿El poder del amor?

−Idiota.

La diferencia de altura se hacía presente en ese momento, algo que molestaba a Levi. Soltó la prenda y giro sobre sus talones para encaminarse al arma en el suelo, levantándola. Seguido de eso, desabotono su camisa y dio un vistazo al moreno que le veía con ojos lívidos.

−Me daré un baño antes, luego cenamos juntos. −musitó perdiéndose en la oscuridad de la pieza.

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− ¿Qué tal estaba?

Eren cruzó las manos bajo su mentón, apoyando los codos sobre la mesa; sonriendo dulcemente con los ojos clavados en esos delgados y suaves labios que bebían pasiblemente una taza humeante de té negro. Alzó la vista un poco y se encontró con esos pequeños ojos grises que por segundos parecían negros a la sombra de la luz artificial que ofrecía el foco sobre ambos.

−Puede mejorar. −soltó con indiferencia.

− ¿Estaba mal? −Eren mordió su labio, avergonzado.

−No. Solo jugaba. Estaba bueno.

Tan delicioso como siempre. −pensó, pero era un pensamiento que no se atrevía a decir tan libremente.

Levi agradeció la comida y se levantó de la silla tan pronto termino de beber el té. Sacó una cajetilla de su bolsillo y puso un cigarro en su boca, encendiéndolo con un mechero plateado que dejo sobre la mesa. Dio una calada y después exhalo el humo por la nariz.

− ¿Tan mala fue la reunión?

La pregunta le salió de manera natural, casi en automático. Bien sabia ya que si Levi fumaba después de una junta era porque esta fue poco agradable o muy estresante. Ya le conocía de sobra y ese gesto mínimo no se le escapaba.

−No. Solo fue una mierda por el hecho de que mi tío quiere tenerte en su escuadrón. −confesó.

− ¿Y a mí por qué? −frunció el cejo en duda, mirando fijamente a Levi quien recogía todos los trastes sucios y los llevaba al fregadero.

−Quien sabe. −musitó con el cigarro en los labios. −Debe saber de las buenas mamadas que das y por eso te quiere cerca.

Eren comenzó a reír.

−Te has negado al traslado. −no preguntó, solo lo afirmó. −Eres muy posesivo, ¿sabes?

Sus dientes apretaron más el tubito de tabaco al sentir la nariz de Eren rosarle la nuca. Lo intento ignorar, siguiendo con la labor que se propuso en ese instante. Lavar la loza. Aunque era difícil con ese maldito alemán de piel morena detrás suyo, apretándole la cintura con posesividad y lamiéndole la oreja como si de una paleta se tratase. Si, era muy difícil.

−No es que me negase, idiota. No te creas mucho. Pese a ser primera clase, tienes el cerebro tan hueco como una nuez y el juicio quebrado.

− ¿Qué? No soy tan tonto como insinúas. −chupo la blanca nuca haciéndola enrojecer de inmediato. −Hueles bien… −ronroneo volviéndolo a besar.

−Es el jabón. −le restó importancia mientras enjuagaba un plato de porcelana.

−No me ignores, carajo. −refunfuñó de manera infantil a la vez que se pegaba más al azabache, frotando su hombría en la retaguardia de él. Invadiendo la piel de su abdomen bajo con la fría mano, rosándole la pelvis con las uñas.

Levi bajó la cabeza, intentando concentrarse en su labor. Fregaba con más fuerza. Hacia fuertes ruidos de chapoteo en el agua y alguno que otro a causa del choque de la porcelana.

−Está húmedo. −musitó, casi jadeando mientras la mano atrapaba la punta del glande del azabache. −Deja eso, ya lo hago yo después. −fue casi una orden dicha con una voz seductora que le adormecía el juicio.

Dejó los trastes en paz para poder apoyar ambas manos sobre el fregadero y arquear la espalda en cuanto Eren metió su mano libre por debajo de su camisa, acariciando su columna.

−Ah… −jadeo el azabache, dejando caer el cigarro al agua, al sentir la mano ajena apoderarse completamente de su miembro, apretándole el glande y sintiendo la uña sobre sí.

El solo escuchar su voz le hizo a Eren morderse el labio y comenzar a masturbarle el miembro con fuerza. Causando en su pareja unos escalofríos incontrolables que intentaba retener aferrándose con mucha más fuerza a la encimera; casi hundiendo la cabeza en el agua enjabonada que había frente a él.

−Y-ya… me rindo. −volvió a jadear soltando su cuerpo, dejándose llevar por la abrasadora sensación de excitación que estaba conteniendo.

−Bien. −cantoneo con una gran sonrisa en la boca, dejando de tocar al despavorido Ackerman quien le veía ceñudo. − ¿Por qué esa cara?

−Púdrete.

Eren comenzó a reír, tirando del brazo de Levi para pegarlo a su pacho. Acto seguido le beso con intensidad. Acariciando su mejilla, sin dejar de verle a los ojos.

−Eres el idiota más grande, Eren Jeager.

−Sí, pero… soy el idiota con el que te casaras el próximo invierno.

Levi chasqueo la boca, ruborizado.

−Aún no he dicho que sí. −susurró con la cabeza hundida en el hombro del moreno.

−Esperare.

− ¿Y si te digo que no?

−Te convenceré.

− ¿Si te mando al carajo de una vez?

−Te seguiré hasta que me quieras de nuevo.

−Soy mucho mayor.

−Que me importa eso.

− ¿Y si me muero?

−Moriremos juntos.

− ¿Y si mi tío te quiere matar?

−Lo mato yo primero.

−Aun no me das el anillo.

−Aun no me dices que sí.

Volvió a chasquear la boca, empujando levemente a Eren mientras este se reía. Siendo contagiado por su júbilo, comenzó a sonreír.

−No cabe duda, eres un idiota.

Dio media vuelta, dispuesto a irse lejos de él con intensiones melodramáticas. Solo lograba hacerlo reír más.

Le sujeto la mano con fuerza y volvió a tirar del azabache. Una vez entre sus brazos, le alzo la barbilla para que sus ojos se encontraran. Se le acercó un poco a causa de la diferencia de altura y le roso la nariz con la suya.

−Soy el idiota al que amas. −musito con franqueza absoluta.

Levi suspiro.

− ¿Por cuánto tiempo?

Eso realmente le confundió y Levi supo aprovechar ese momento de confusión para huir de aquel mocoso.

−Eso… es por el CCG o… ¿es algo más?

No hubo respuesta.

Eren apretó los labios y comenzó a andar hacia la habitación de Levi. Y ahí estaba él, abriendo la gran ventana que mostraba a la luna posarse entre los edificios ya obscuros.

−Deja que te lo haga hasta desfallecer. −pidió sentándose en la cama.

Levi le miro con el cejo levemente fruncido. Colocando un delgado, casi invisible, cabello detrás de su oreja.

−Tenemos trabajo mañana y ya son las doce. −caminó con elegancia, deteniéndose frente a Eren.

−Solo será uno rápido. −sonrió tomando su mano y llevándola a su boca para besarle el dorso.

−Te gusta alargar las cosas.

Eren asintió con una sonrisa haciéndole suspirar y subirse sobre aquel extraño, pero muy apuesto veinteañero que le estaba destrozando −como todas las noches− el juicio con su forma de ser.

−Que sea como quieras, pero te proteges y mañana madrugas. No quiero tener que levantarte para que vayas a tu casa por ropa limpia para el trabajo y luego llegues a la oficina tarde y me hagas enfurecer.

−Sí, sí, sí, sí. Descuida… me he traído una muda para mañana por si acaso.

«Joder, será cabrón …»

−Yo… no quiero que hagas nada estúpido.

Las palabras salieron de sus labios con una voz tan baja que casi parecía ser un simple soplido, echo de ese modo a propósito por causa de los temores de Levi, que le decían en el fondo, que solo sería burlado por ello.

Para su sorpresa, fue escuchado. Encima aceptado. Con una dulce sonrisa y una tristeza indescriptible oculta en esos ojos que de pronto parecían sin brillo, temerosos.

Aparto los ojos de los contrarios, continuando sonriendo, recostándose lentamente entre las piernas de Levi, regando suaves y húmedos besos sobre su piel lechosa.

−No me pasara nada. Lo juro. −musitó cerrando el juramento al apretar sus labios con los suyos, en un beso fuerte para nada lascivo, sino tierno y lleno de afecto.

«Por cuanto tiempo será eso…»

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Durante las mañanas, la rutina del azabache era la típica de cualquier hombre en aquella ciudad. A excepción de que ese día solo durmió dos horas y que había alguien mucho más joven en su cama durmiendo como si estuviese muerto. Abrazando una almohada con mucho esmero. Llevaba el cabello castaño revuelto y en conjunto con esas grandes y espesas pestañas parecía más joven de lo que realmente era. A penas se asomó la tenue luz solar por la ventana, Levi se apresuró a cerrar la cortina y así dejar al moreno dormir unos minutos más al menos en lo que Levi salía a correr como lo hacía cada mañana.

Al volver, Eren seguía durmiendo, esta vez bocabajo con toda la espalda expuesta. Marcándose levemente sus músculos al respirar tan pesadamente.

−Joder, me estas matando. −gruñó al verle el culo. −despierta maldita sea. −estaba a punto de nalguearle, pero se reprimió empuñando la mano. −debo bañarme primero. −peino su cabello hacia atrás arrastrando las leves gotas de sudor con la palma.

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Una camisa blanca con saco negro y un pantalón a juego con el mismo eran suficientes para él. Los coloco sobre la cama, a los pies del moreno que se despertaba apenas, mientras que Levi iba de vuelta al baño para terminar de afeitarse.

Eren acaricio sus ojos con ambas manos y volvió a recostarse, cubriendo su cuerpo desnudo con una sábana.

El azabache volvió, algo más refrescado y con la toalla al hombro. Frunció el cejo y lanzó la tolla a la cabeza de Eren quien no hizo nada más que gruñir. Le ignoro y siguió vistiéndose.

−Ya preparé el desayuno. Imbécil. −Levi le golpeo en la cabeza.

− ¿Qué hora es? −soltó, adormitado.

−Las nueve.

−Puta madre.

Eren salió disparado del colchón, directo al baño. No se preocupó por cerrar la puerta, solo se escuchaba el agua caer y al castaño dar leves gritos porque no quiso esperar a que el agua caliente bajara.

− ¡Esta fría!

Levi anudo su corbata y caminó a la cocina, suspirando monótono.

−Apúrate, debo ir con Zoë para que revise mi equipo.

Eren salió de la ducha completamente desnudo, con el agua corriendo por su cuerpo, escurriendo por su piel perlando el color canela en este. Su cabello goteaba, mojado más su cara. Caminó con prisas hasta Levi y le tendió un beso sonoro en la boca, mojándole para molestarlo a la vez que agitaba la cabeza como un perro.

−Mierda.

−Son las siete, eres un mentiroso. −le recrimino con un gesto infantil.

−Al menos te has levantado ya.

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La oficina y los investigadores del CCG en si no serían nada sin la jefa del departamento de investigación Ghoul. Una experta en cuanto a Ghouls se refiere ya que son su pasión, su vida, su mundo… su razón de ser… Ella es la persona indicada en cuanto a equipos de supresión o exterminación de Ghoul se tratasen. Nombrada por muchos una sádica o nerd-de-los-ghouls puesto que los experimentos con Ghouls que ella realizaba eran un tanto ortodoxos.

Una mujer difícil de complacer si de otros temas, que no fuesen su trabajo, se tratasen. Completamente única desde su enmarañada cabellera castaña siempre atada en una improvisada coleta a lo alto y esos lentes de cristal grueso que le complementaba el look de científico loco con la gran bata blanca que siempre llevaba.

−Esto es fantástico. ¡Funciono! ¡HAHAHAHA! −el grito de júbilo resonó en el piso, haciendo estremecer a sus trabajadores al oír a su jefa emocionada. −Moblit, anota. El prototipo cambiante*, número 104, es un éxito.

−No creo que sea un éxito del todo, doctora Zoë. −musito Eren temiendo romperle la felicidad.

− ¡¿EH?!

Los lentes de Zoë se empañaron a causa de ese jadeo. Rascó su cabellera castaña mientras veía a Eren con preocupación.

−Es que, cuando lo libero, cubre mi brazo y destroza mi ropa. Me aprieta demasiado el antebrazo y al dar el movimiento de muñeca para que se extienda, siento que me arranca el miembro. −explicó.

−Ya veo. −puso su mano bajo su barbilla, clavando la vista en el portafolio a sus pies. −Bueno, ¿Qué esperabas? Es la primera vez que se ve una quinque que cambia de forma, debe tener errores de algún tipo. −su tono fue realmente burlón, como para restarle importancia a ese pequeño detalle.

−Casi me disloca el hombro.

Zoë bufó con las manos en alto.

−Hanji, quítale ese equipo. Dale el antiguo.

− ¡¿AH?! −dijeron ambos castaños a la vez con el comentario de Levi.

−No quiero tener que cargar con un estúpido mocoso con una quinque defectuosa y el hombro destrozado entre un montón de bestias caníbales y de fuerza sobre humana. Antes prefiero enfrentarme a un Ghoul SSS* con las manos desnudas.

Eren frunció el cejo, pensando que quizá solo exageraba.

−Vaya, vaya… pero si ese mocoso es con quien te casaras el otro invierno. −comento la mujer con una sonrisa burlona. −Ya entiendo, estas preocupado por tu amorcito-

−Estúpida, cierra la boca. −reprendió Levi. −si alguien en la oficina se entera yo-

−Ya, ya, ya… solo Mike y yo lo sabemos. Tranquilo. Aunque deberías decirle a tu hermano por igual.

− ¿Se refiere al Primera Clase Church? −irrumpió Eren mirándolos a ambos.

−No he tenido oportunidad de hablar sobre nada con él. La maldita de Nanaba lo trae como perro amaestrado.

−Como tú con Eren. −se burló. −perdóneme clase especial… señor no-me-alejo-de-mi-subordinado-porque-folla-de-maravilla.

Ella comenzó a reír mientras que Levi estaba a punto de quebrarle los lentes de un fuerte puñetazo que ya estaba preparando para lanzarle de no ser porque una joven y rubia mujer le llegase hablar.

−Clase Especial Ackerman. −habló con voz suave, cargada de indiferencia que intentaba disimular con profesionalismo. −el jefe Ackerman desea hablar con usted.

Ella lucía una nariz respingada y una expresión molesta, poco disimulada, que le daba un aire amenazante. En especial con el cabello rubio sujetado en una coleta bien peinada, de manera que ningún cabello anduviera fuera de lugar. En conjunto con un traje gris que constaba de un saco y un pantalón finamente planchados, para nada arrugados.

Levi carraspeó y se volvió a ella, enderezando la espalda y mirándole fijamente con el cejo fruncido. intentando imitar, más bien omitir el hecho de que ella era más alta que él.

−Señorita Carven. Dígale al Primera Clase Ackerman que no necesito que me meta en sus mierdas. −su voz era seria y su presencia intimidante. Ah, como odiaba que mencionaran a su único pariente.

La rubia no se dejó intimidar, de hecho, encajo una ceja, casi burlándose de orgullo del azabache. Mando a volar un centenar de ideas que circularon en su cabeza al mirar a tan bajito sujeto tratarle como lo hacía el Ackerman.

−Él sabía que diría eso. −musitó con diversión en los ojos. −así que dijo que también añadiera esto: −tosió levemente a la vez que comenzaba a citar las palabras de su jefe. − «Mocoso, no seas gilipollas. ¿es que no tienes bolas? Este asunto te interesara. Es una orden directa del líder de la segunda división, estúpido. Pixis soltara algo que emocionara a todos.»

Levi frunció el cejo y chasqueo la boca, de nuevo, pensando que quizá eso de estúpido y gilipollas lo ha añadido aquella rubia.

− ¿Qué tiene ese viejo que me pueda interesar?

−Es un asunto que tiene que ver con la Ghoul clase SS, Queen.

Jeager y Ackerman abrieron los ojos en signo de interés. A su vez, Hanji limpiaba sus lentes con una esquina de su bata; soltando un suspiro cargado de un recuerdo devastador.

Los labios de Jeager se curvearon ligeramente mientras le regalaba una mirada determinada a Levi.

−Maldición. Solo espero que lo valga. −suspiró y comenzó a caminar, siguiendo a la rubia.

−Lo vale cada segundo. He oído que Queen es la Ghoul más buscada de Alemania. Creía que era una leyenda urbana de la cual hablaban en el bajo mundo nada más. −estaba emocionado, se le notaba en la voz y en su caminar mientras iba al mismo ritmo que Levi.

− ¿Bajo mundo? −alzo una ceja. −da igual. Ella no es para nada una leyenda, solo es una pesadilla que ha estado atacando distritos de manera similar a un terrorista. Con muchos Ghouls y atacando monumentos o edificio gubernamentales.

− ¿Es verdad que hace cinco años fue ella quien ataco el ayuntamiento?

Levi resoplo.

Estaban a nada de acercarse a las dos grandes puertas de metal donde se desenvolvería todo. Carven se apresuró a abrir las puertas de par en par dejando al descubierto a las personas sentadas a lo largo de una gran mesa de madera negra.

Eren paso saliva mientras veía a personas celebres de la segunda división. Todos y cada uno de ellos detuvieron lo que hacían y se fijaron en el Ackerman. O eso suponía Eren cuando en realidad, la causa del silencio abismal y las miradas asombradas eran hacia él.

−Eren Jeager. −clamo una voz, saboreando cada silaba de su nombre, dándole escalofríos al moreno. −No creí ver el día en que el Clase Especial te enseñara a todos nosotros.

Una mujer de cabellos cenizos y ondulados se acercó a Eren con una actitud petulante. Retocando cada dos y tres su cabello, contoneando los hombros para relucirse más con ese chaleco color vino que le ajustaba la cintura y levantaba el busto.

El Talento Innato. −sonrió ella, mirándole como si fuese la joya más cara y reluciente que en la vida podría encontrar. −Un chico tan joven y apuesto. Es inusual ver a alguien puramente alemán con la tez morena. −apunto con sorpresa.

−Bueno… no soy puramente alemán. Mi abuelo paterno era turco, así que mi madr-

−Fascinante. −irrumpió ella dándose la vuelta. −Jefe Nile, ¿puede Emet estar conmigo?

−Es Eren, y no. Él está conmigo. −Levi apareció frente a ella cuando intento agarrar a Eren del hombro. −es mi subordinado, Hitch.

«Es mío, perra inmunda»

−Levi, no seas cruel. Hazlo por los viejos tiempos. −ronroneó, apretujando el hombro de Levi; pestañándole con coquetería.

La mirada que Levi le regaló fue la más fría que alguna vez un hombre le pudo haber dado a tan hermosa dama.

−Bien, como quieras. Amargado. −ella se giró hacia su superior, dándole la espalda a Levi. No sin antes mostrarle la lengua y hacer un puchero con los brazos cruzados.

−Maldición… −suspiró, acariciándose el puente de la nariz.

Logró ver que Eren estaba conteniendo una ligera risilla. Le miro y entonces entro en modo profesional mientras caminaba hasta una de las sillas de cuero negro vacías.

Ambos se sentaron muy a su manera cada uno. Eren recostándose ligeramente en el asiento, jugando con sus dedos, mirando fijamente la mesa brillosa y los papeles sobre esta. Y Levi, Levi estaba con la cara apoyada en una mano mirando fijamente a los investigadores que se cruzaban en su campo de visión.

Entonces se vino lo que esperaba.

− ¡Hey, hey! Renacuajo. −Levi reprimió las ganas de virar los ojos al oír esa voz llamarle de esa manera.

¿En qué carajo se parecía Levi a un renacuajo mugriento? Él era lo más pulcro que en la vida podría encontrarse ese vejete de mala leche.

Kenny Ackerman era muchas cosas, un infeliz desnaturalizado que decidió enviar a un orfanato a su único sobrino en vez de criarlo el mismo. Inculcarle malos hábitos. Y por sobre todo a como desmembrar una persona con una simple navaja suiza. Pero sobre todo era el hermano de su madre. Y pese lo que le pese, debía admitir que todo lo que hizo Kenny, fue por su bien, ya que ambos sabían de sobra que ese hombre no estaba hecho para ser un padre.

−Kenny. −musito Levi, sin mirarlo.

− ¿Qué ocurre hijo? ¿Por qué tan amargado? Te he dicho miles de veces que, si te sientes frustrado, puedes hablarme. Ya yo te llevare a esos prostíbulos de los que vale la pena gastar cada euro en esas zorras.

Levi soltó un fuerte suspiro, ¿Qué carajo? Ese hombre no tenía nada de tacto. Ni siquiera le importaba que la gente le mirara tan extraño.

−Eso no es tema para el trabajo.

−No seas tan estirado. Estos tontos sabrán muy bien de lo que te digo. −chasqueo la boca mirándolo a todos con el cejo fruncido. Paso la mano por su cabello negro, peinándolo hacia atrás y tomo el asiento vacío a lado de Levi. − ¿Y ese mocoso? −pregunto señalando a Eren.

−Es mi subordinado.

−Ja, así que es el novato estúpido que mato cinco Ghouls en su primera misión. ¿Quién lo diría? El niño monstro está bajo el mando del demonio del CCG. El demonio corta alas. −comenzó a reír. − ¿Qué clase de apodo es ese?

Eren intento hallarle gracia, sin conseguirlo realmente. Así que, con fingido encanto, le siguió el rollo riéndose junto con el Ackerman. Levi, sin embargo, no pretendería ni en lo más mínimo que esa bromilla fue graciosa.

Afortunadamente para Levi, su martirio termino cuando el líder de la segunda división entro a la escena; con una sonrisa tranquila y las marcas de expresión bajo los ojos y la calva que le caracterizaba.

Todos se levantaron para recibirlo, viéndole expectante.

−Damas… caballeros… −murmuro parándose firmemente a la cabecera de la mesa. −por favor, tomen asiento. −dicho esto, todos se sentaron, incluyéndole. −Bien, vayamos directo al grano. Anka, las imágenes. −miró a la castaña que estaba parada a lado de él y ella asintió girando hacia una gran pantalla detrás de Pixis.

−Traute, toma nota. −murmuro Kenny a la rubia que estaba a su lado derecho. Ella asintió. −esto te encantara, Levi. −le sonrió.

Levi le miro con el rabillo del ojo, examinando determinadamente la expresión de su tío. Volvió la vista hacia la castaña al fondo que encendía la pantalla y la controlaba a través de una tableta que andaba en su mano.

−Son estas. −dijo ella pulsando la tableta.

De pronto en la pantalla se mostraron fotos tomadas por una cámara de seguridad. Estaban en escala de grises y apenas se notaba un poco de quien se tratase.

Pixis agradeció a la joven mujer y se puso de pie, acercándose a la pantalla.

−Tenemos testimonios de que un Ghoul que, quienes estuvieron presentes en la masacre del ayuntamiento hace cinco años, recordamos bien, está al acecho de nuevo en el distrito 3, Pankow.

Todos quedaron en un silencio rotundo, expectantes a que Pixis continuara.

−Bueno, si bien recuerdo… el escuadrón del agente Dawk estuvo tras estas pistas junto con el Clase Asociado Ackerman de un caso en el que involucraba el homicidio de hombres jóvenes entre los veinte y los treinta en este distrito. Eran asaltados tan pronto salían del bar por una misteriosa mujer y después desaparecían dejando nada más que rastros de sangre en habitaciones de hotel. Y rara vez, se encontraba partes del cuerpo de dichos jóvenes. Pues, déjenme decirles que hemos identificado a esa Ghoul gracias a las cámaras de seguridad y los testimonios. Anka, la siguiente foto.

En la pantalla la imagen de una joven de quizá quince años se hizo presente. De grandes e inexpresivos ojos azules y el cabello rubio pálido, corto hasta la nuca. Una pequeña inscripción sobre la fotografía se notaba, en letras blancas bien se leía su nombre.

−Ann Leonhartd. Alias: Doll (Muñeca). Ha sido identificada el pasado miércoles gracias a nuestros, ya mencionados investigadores, Kenny, Nile. Ella es parte del grupo Shifter bajo el mando de Queen, conjunto a los otros dos Ghouls que aún no hemos identificado por completo. Es lo que sabemos, los tres fueron punto clave en el asalto al ayuntamiento y si ella está planeando hacer otro golpe, que Leonhartd aparezca es prueba de ello.

Pixis carraspeó, mirando con seriedad a todos los presentes.

−Formaremos dos equipos. Uno se encargará del rastreo de Queen y el otro de Leonhartd y su aprensión. De Leonhartd se hará cargo Levi y Nanaba, −los miro a ambos. −será su máxima prioridad a partir de ahora, su rastreo y aprensión. Necesitamos conseguir toda la información posible de ella, así que más les vale que este con vida. Por algo te pongo dentro de esto Ackerman, si en algo eres bueno es en trabajos limpios y Nanaba en el rastreo e infiltración. Espero grandes cosas de ambos.

Levi frunció el cejo, mirando a la rubia que estaba a unos metros frente a él. Esto era algo inesperado, eso había dicho Eren. Todo fue inesperado. Lo dijo de tal forma que parecía hasta una queja. Una operación en equipo con otra escuadra, casi no se veían y es que siempre todo iba tranquilo por ahí. Si cooperaron con la escuadra anterior fue porque estaban de paso, pero esta vez fue asignado por el líder de la segunda división, eso significaba algo grande.

−Será… divertido. −Eren sonrió ligeramente.

«Joder, no…» Pensó Levi al verle tan animado. Nunca le agradaba que a Eren le interesara una misión, si lo hacía era porque haría de las suyas. Ya lo estaba visualizando, a ese mocoso desobedeciéndole y actuando por cuenta propia.

¿Qué haría ahora? Eso no lo sabía con certeza. Estaba de cierta manera asustado, siempre se sentía así cuando algo como esto surgía… no, esto era distinto. Si algo malo sucedía no habría manera de arreglarlo.

−Espero que no causes molestia, Clase Especial. −la voz de Farlan le hizo despertar.

Observo a su amigo rubio con la mirada ensombrecida. Él le sonreía desafiante.

− ¿Qué pasa con esa cara? ¿Listo para trabajar hombro con hombro?

−Como en los viejos tiempos. −sonrió Levi dándole una palmada al hombro a Farlan.

«Cuando ella sonreía con nosotros. Antes de que la matara.»

La promesa y sus ojos se hacían presentes de nuevo al ver a su viejo amigo. El miedo y angustia se cernían bajo sus pies mientras caminaba en ese sendero rutinario, solo que esta vez más oscuro. El recuerdo de las personas que perdió y el pensar que quizá pierda a las pocas que le quedan le estaba torturando. Pero, claro, tratándose de él… ya era costumbre eso. Ya sabía cómo era y sabia ya como controlarlo.

«Esto solo terminará tan pronto empiece, será como siempre es.»

Eso suponía, claro que en ese momento no predijo lo que sucedería después. Ni en la forma en como fue. solo sabía que sucedió y que nada volvió a ser como era… nunca… menos con el terrible dolor que vivió por ello.

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Próximo Capitulo:

Miedo


Terminos usados en el capítulo (*)

SS: Los investigadores del CCG, clasifican a los Ghouls de manera individual según su grado de amenaza. Siendo el mas débil C, seguido el B, A, S, S+, SS, siendo el SSS el mas peligroso de todos y cuyo nivel de amenaza es demasiado para ser controlado por un grupo pequeño de Clase Especiales.

Prototipo cambiante: Esto es exclusivo del Fic, ya que, en Tokyo Ghoul no es posible el hacer quinques cambiantes por su estructura -digamos- esteril. No es como un kagune que si puede hacerlo, pero es porque esta adherido a su propietario, es parte de él, mientras que la quinque es "artificial".


Notas de ℜ:

Bien, aquí les traígo la actualización. Algo tardada. Disculpen eso, había tenido problemas con la escuela y eso. Solo espero que no se hayan olvidado de este fic y que les este gustando porque apenas comienza y siento que es lo mejor que he hecho en mi vida como fanfiker (que son como siete meses). Así que disfrutenlo y si tengo algun fallo o se han confundido, diganmelo en los reviews que me encanta leerlos...

Ustedes, diganme...

¿Que creen que depara en el futuro de estos dos?

Digo, yo lo se... pero les dejo esa pregunta para que piensen sobre ello. Digo, los hice muy melosos para el tipo de historia que es, pero estaba ansiando escribir algo "romantico" de mi Ereri~ es que los adoro. Espero que haya transmitido una cierta sensación de romance, eso me preocupa :c

No se si lo hago bien, pero el primer capitulo tuvo mejor recivimiento de lo que espere... je, je~ así que a darle!

Esero les haya gustado, y alguna mentada de madre (como decimos en mi país), duda o sugerencia... diganmelo~

A todas las seguidoras y quienes me tienen en favoritos, gracias por apoyarme c:

~Nos leemos luego~


Reviews:

AstridHatakeAckermanJaeger : Woh~ no creí que siguieras a TG, y la verdad igual me asombra que te haya gustado~ :'3 espero que siga siendo así hasta el final de este fic, pienso darle mucho de mí a esta historia... y mis conocimientos sobre ambas series ojala me ayuden... echeme animos, ¡por favor!

Laura Paty : Bueno, no se si será un gore en si... aunque si habria escenas explisitas mas adelante y me las planteo desarrollar de manera sangrienta... o algo así. Si, sobre los parrafos, espero que ya haya quedado mejor, porque sí, igual me parecia eso, pero no me habia percatado por vompleto. ¡Gracias por decirme! Aun me queda tanto por aprender, je~ He aqui el romance y amor... el sexo, lo conservo para despues 7u7r, solo caliento motores con esto. Y gracias por los alagos, siento que no los merezco... Espero te siga encantando para despues, me haria muy feliz seguir leyendote en los reviews~ hasta luego e igual espero que te guste este capitulo... Por cierto, lamento no etiquetar por facebook, es que no guarde nada de los comentarios, ya preguntare quien quiere etiqueta despues.

Charly Land : Charly-love, ¡lo hice! Y lo seguire haciendo... solo espero seguir llevando el ritmo por lo impredesible que es este fic conmigo. Te traígo mas, solo que algo tarde.. perdon por ello. Me habia pasado tantas cosas ;-; Pero he revivido y espero que esto compense mi abandono. Un beso, cariñin y espero tenerte en este mundillo hasta que termine por completo~

Taurus95 : Bueno, cariño, pese a que no hubo acción (al menos no de la anterior 7u7r) te he traido mucho amors y misterios para variar~ ja, ja~! Espero te haya gustado el capitulo numero dos y que esperes tanto como yo el siguiente~ hasta luego...