Hola amigos, muchas gracias por sus comentarios y reviews. Les pido una disculpa por la tardanza pero es que salí de vacaciones y tuve un poco descuidado el fic. Espero que les guste este capítulo
Pequeñas Historias.
II. Pensar
Tum, tum, tum, tum… El corazón le latía muy rápido sólo porque escuchó su nombre. Wally West se había emocionado porque dijeron el nombre de su mejor amigo en televisión: "…y fue así como Batman y Robin salvaron la ciudad" Batman y Robin, y Robin, Robin. Sólo era el chico del antifaz en esa oración, su cara dibujó una sonrisa y sobre sus mejillas apareció un tono carmesí. Por un instante dejó de hacer sus tareas, se levantó del escritorio y caminó al buró. Tomó una fotografía y la miró fijamente: estaban sólo Robin y él.
— ¿De qué color serán los ojos de Robin?, ¿Serán expresivos?, ¿Grandes?, ¿Pequeños?, algo me dice que son azules y que su mirada es fuerte pero también puede llegar a ser tierna, o no sé, después de todo es el sidekick de Batman y eso no le dejará tiempo de andar con "ternuritas"— Se rascó la cabeza y sacudió un poco su mente. Regresó al escritorio y miró sus deberes escolares: álgebra.
—Rob es muy bueno en álgebra, resuelve ecuaciones muy rápido, jeje ha de ser un pequeño geniesillo debajo de esa máscara, tal vez un mateatleta o ha de estar en el club de ciencias. Supongo que también debe estar en algún equipo deportivo, es muy bueno con las acrobacias. — Pasó la hoja y comenzó a garabatear sin pensar, ¿de cuándo acá se interesaba tanto en su mejor amigo?
— ¿Qué estará haciendo ahora?, probablemente ya llegó a Ciudad Gótica, se estaría cambiando y también hará sus deberes, es un nedrillo que debe cuidar su promedio. Ja, ja, debajo de la máscara debe ser un amargadillo porque Batman así lo tiene acostumbrado y cuando está con el equipo se relaja… y cuando está conmigo se muestra hasta divertido…— Otra vez el color carmín en sus mejillas "y cuándo está conmigo…" Miró la hoja y se dio cuenta de lo que dibujó, la silueta del chico maravilla saltando encima de él.
—Cielos, de cuándo acá me intereso tanto por ese mocoso, de seguro es muy irritante estar con él cuando no es Robin, cuando es… ni siquiera sé su nombre y eso que ha dicho que soy su best bud…— Algo lo golpeó y su mirada se oscureció un poco, le molestaba no saber sobre él cuando ya le había confiado su identidad secreta, sus pasatiempos y hasta alguno de sus miedos. El compañero del corredor escarlata ya lo consideraba su mejor amigo y aun así no sabía mucho de él— Tal vez pueda invitarlo a salir un día— El color carmín regresó a sus mejillas pero esta vez había invadido toda su cara, sus ojos verdes se abrieron y proyectaron unas ganas enormes de concretar la idea: Salir con él. — ¿Cómo amigos?, ¿cómo una cita?... —Ahí estaba de nuevo el corazón del chico palpitando a una velocidad que violaba las leyes de los latidos cardiovasculares.
No era normal que pensara en salir con un chico, siempre andaba coqueteando con las chicas y esto nunca lo vio venir —Cielos West, ¿qué te pasa?, eres un mujeriego, no es cómo que te guste el chico— Su cara llegó a un nuevo tono de rojo, se miró al espejo confundido, tratando de encontrar una respuesta en el reflejo que lucía igual de confundido. Bajó la mirada y volvió a ver su dibujo: sonrió
— ¿Tendrá algo de malo que te guste tu mejor amigo?, digo se siente parecido a la última vez que alguien me gustó así — Sonrió y fue por su celular, marcó un número conocido y llevo el móvil a su oreja
— ¿Tío Barry?, ¿Puedes venir a casa?, Sí, me gustaría hablar contigo, es que tengo un problema…No, ahora no hice nada, es otro tipo de problema, es que creo que me gusta alguien. Bien, te veo en una hora en la heladería del centro, gracias Tío Barry. — Colgó.
Tal vez si hablaba con su tío las cosas tendrían sentido.
¿Qué les pareció?, espero les haya gustado la historia, cualquier comentario, sugerencia, petición o idea para algún capítulo son bienvenidas. Gracias y nos leemos después
