De seguro creen que los tengo abandonados, pero no. ¡Vuelven las pequeñas historias!


III: Identidades secretas

Batman le había prohibido tajantemente revelar su identidad secreta al equipo, su verdadero yo debería ser conocido únicamente por sus seres queridos, las personas en las que más confiaba porque ellos serían los únicos que no le fallarían, que no lo divulgarían. Sin embargo cierto petirrojo se estaba planteando la idea de romper esta regla, agregarle un poco más de secretismo al asunto rompiendo esa promesa y es que cierto corredor de cabello zanahoria le había pedido incansablemente el honor de conocerlo bajo el antifaz y las gafas de sol pero él se había negado alegando que Batman se lo había prohibido. Deseaba decirle quién era, deseaba romper esa barrera.

Kid Flash y Robin se conocían hace algún tiempo atrás gracias a que Batman y Flash habían tenido misiones juntos y sus fieles ayudantes no se despegaban de ellos y ahí nació la amistad. Intercambiaron correos electrónicos, números móviles. Con el nacimiento del nuevo equipo empezaron a pasar más tiempo juntos, siendo inseparables, al instante el corredor se quitó la máscara y se sinceró con él. Ya no sería Kid Flash, ahora podía llamarlo Wally West simplemente y esperó que el sidekick de Batman hiciera lo mismo, cosa que no pasó, decidió ignorar el tema al principio pero conforme su amistad avanzaba se hizo imposible, Wally era cada vez más insistente y Robin no podía resistirse a esos grandes ojos verdes que le pedían el favor de conocerlo.

— Él merece saberlo, es mi mejor amigo — Robin se miró al espejo y se quitó los lentes, bajo esas sombras se ocultaban un par de ojos azules, tan inocentes como un polluelo y tan serenos como un cielo despejado en la mañana. Sonrío. Wally merecía saberlo, Batman dijo que sólo sus seres queridos y en quién confiara debían saberlo y West cumplía esos estatutos. Era su mejor amigo en el equipo, ciertamente sabía más que los demás sobre él. Wally siempre lo animaba, lo hacía reír, reñían… no podía negarle algo a esa voz "Por favor, déjame ver"

—Sí — Un ligero sonrojo se apropió de sus mejillas, Wally era uno de sus seres más queridos, su mejor amigo, su confidente. Las noches de viernes las pasaban juntos en Mt. Justice, viendo películas en la habitación de uno o del otro. Ese día le tocaba a Robin así que el pelirrojo no tardaría en llegar. De pronto llamaron a la puerta, el chico se puso las gafas y se apresuró a abrir:

—Robin abre rápido, se me caerán las palomitas y los refrescos

—Ya voy — abrió, le ayudó a Wally con las cosas que cargaba y se pusieron cómodos.

—Cielos viejo, ya es de noche, quítate esas gafas— Era el momento preciso, ya no más secretos, no al menos para él.

—Pero Batman…—

—Sí ya sé lo que te dijo el señor hombre murciélago— dijo el corredor cruzándose de brazos y poniendo cara de molestia.

—Si tanto te molestan deberías quitármelas—

—No me retes —Robin sonrió y Wally se acercó a él, tanto que podía contarle las peacas de la nariz. Dick no opuso resistencia. El sobrino de flash se acercó a él y tomó los lentes sin quitarlos de la cara del chico maravilla — ¿Estás seguro? — Robin tragó saliva, estaba sonrojado y el nerviosismo era evidente.

—Apresúrate antes de que cambie de opinión— Wally removió las gafas oscuras y miró esos ojos azules, intensos, inocentes, profundos. El color de su cabello fue imitado por sus mejillas y se quedó sin habla.

—Mi nombre es Richard, Richard Grayson, pero todos me dicen Dick… ahora promete que guardarás el secreto y lo más importante, no dejarás que Batman se entere. — Wally seguía sin palabras… Richard Grayson… ¿dónde había escuchado ese nombre?, sí era el niño prodigio de ciudad gótica, el culpable de que su escuela perdiera contra los matéatelas, el chico maravilla que a veces salía en los noticieros.

— ¿y bien, ya estás contento West? —Wally no contestó, lo rodeó con sus brazos y Dick correspondió el abrazo, era la primera vez que lo abrazaba así, sin decir nada, en silencio. Sus corazones latían algo acelerados. Se quedaron sin mencionar palabra hasta que Wally deshizo el abrazo.

—Al menos sé que serás mi amigo dentro de Mt. Justice y fuera de aquí. Gracias Dick — Dijo su nombre y eso le gustó. Tal vez esto de revelar secretos no era tan malo después de todo.


Espero les haya gustado