Bueno aquí estoy otra vez, actualizando, gracias a todos la gente que me ha dejado review, me habéis alegrado bastante jajajaja, asi que aqui esta el siguiente capitulo!!!
8.- HERIDAS
-Voldemort.- murmuró Bronwyn.
-¿Qué dices?- preguntó Susan, sin saber a que venía eso.
-Nada…- murmuró la chica.
Harry había entendido a Bronwyn, Voldemort atacaría, pero sin saber donde no podrían hacer gran cosa.
-Algo querrías decir.- dijo Remus.
Harry vio que Bronwyn se acercaba a ellos, también esperando una explicación.
-¿Has tenido una premonición?- preguntó Selene mirando a Bronwyn de forma inquisitoria.
-No, solo… una sensación.- dijo Bronwyn.- Por cierto ¿Qué fue de Regulus?- preguntó en parte para cambiar de tema y por otra parte para averiguar lo que pudiera.
-Murió, Voldemort ordenó que lo asesinaran.- dijo Sirius sin ningún tipo de sentimiento.
-Yo no estaría tan seguro de su muerte.- dijo Harry.
-¿Habéis hablado con Alex?- preguntó Susan.
-¿Tú lo sabías?, ¿Lo has sabido todo este tiempo y no has hecho nada por tu hermano?- preguntó Bronwyn sorprendida.
-Mi hermano es una buena persona, pero cuando se trata de ese tema se vuelve…- empezó Susan.- Bueno que no os involucréis mucho en ese tema.
-Solo hizo lo que tú también hubieras hecho, defender a su familia.- dijo Selene.
-¡Pero no a costa de una niña indefensa!
-¡Vale ya!- las interrumpió Lily.- ¿Vais a contarnos lo que pasa?
Susan y Selene contaron lo de la hija de Alex y que este quería a Melinda para llegar a Regulus, pero ninguna de las dos mencionó a SJ, Harry dudo de si era porque no la conocían o porque no querían que nadie supiese de su existencia.
-¿Sabías para que quería a Melinda?, ¡Y me hiciste creer que no lo sabías!- exclamó Bronwyn.
-¿Puedes dejar de acusarme?- preguntó Susan.- No te lo conté porque era Alex el que debía hacerlo.
-Eres experta en guardar secretos.- dijo Bronwyn y sonrió, Lily sonrió también, haciendo que Susan y Bronwyn se dieran cuenta de que sabía sobre el embarazo de Susan.
En ese momento la puerta se abrió y Shido apareció por ella. Todos le miraron con curiosidad, Bronwyn le quería pedir que buscara información sobre Regulus, así que supuso que ese momento era tan bueno como cualquier otro.
-Selene, ¿podemos hablar un momento?
-Sí, por supuesto.- dijo ella yendo hacia la puerta.
-Espera Shido, yo también tengo que hablar contigo.- dijo Bronwyn siguiendo a Selene hacia la puerta.
Shido miró a Hermione, que llevaba mirándole desde que había abierto la puerta, la chica se sintió pillada y se sonrojó, Bronwyn y Selene ya habían salido, él después de mirar con curiosidad a Hermione salió con ellas.
-¿Qué ha querido decir Bronwyn con lo de los secretos?- preguntó Sirius mirando a Susan fijamente.
-Nada que te importe.- contestó Susan.
-A lo mejor un poco si le importa.- contestó Harry, con algo de timidez.
Susan le lanzó una mirada asesina pero Lily rió y le dio la razón. Harry miró a su madre con agradecimiento, y esta le sonrió, él desvió la mirada hacia Sirius que le sonreía orgulloso.
-¿Por qué no os sentáis?
-Claro, profesor Lupin.- contestó Hermione dirigiéndose a las sillas junto con Ron, Harry se sentó después que ellos.
-Nada de profesor, ya no soy tu profesor, Remus a secas está bien.
-Jamás te imaginé de profesor, Remus.- dijo James, provocando las risas de Sirius.- De hecho no te imagino quitando puntos a nadie, después de todo lo que hicimos en Hogwarts.
-No deberías sentirte tan orgulloso de eso.- dijo Lily.- Por suerte Remus recapacitó e hizo algo de provecho, y vosotros dos podríais madurar un poco.
-Recuérdame por qué te casaste con ella.- pidió Sirius.
-Porque era genial en…- empezó James.
-¡Hay menores delante!- Lily fingió escandalizarse, pero sin duda disfrutaba con las tonterías de los presentes.
-En hacerme ver cuando estaba haciendo algo mal.- terminó James.- Pero… ¡Qué mal pensada eres!
Los presentes no pudieron evitar reírse de la situación y por primera vez en mucho tiempo Harry se relajo y sin darse cuenta bajó las barreras de su mente, en ese momento no consideró que fuera peligroso dejar la oclumancia a un lado.
En ese momento se hizo el silencio, pero no era un silencio incomodo, más bien al contrario, todos estaban relajados y felices, Sirius por fin se había dejado de pasear y se había sentado al lado de James.
-¿Y qué tal el curso?- preguntó Remus para hablar de algo.- Estáis en sexto tendréis un montón de deberes por los EXTASIS.
-Bueno, si lo llevas todo al día no es mucho.- dijo Hermione.
-Para ti nada es mucho.- dijo Ron.
-Es que si tú dejaras de hacer el vago y estudiaras, te iría mucho mejor.
-Yo no hago el vago, disfruto de la vida.
-¡Ya vale!- dijo Harry.- ¿No podéis dejar de discutir?
Ninguno de los dos contestó, por lo que James se tomó la obligación de relajar un poco la situación y no se le ocurrió nada mejor, que recordar sus años en Hogwarts.
-Recuerdo nuestro sexto año en Hogwarts, fue el mejor sin duda.- dijo James, pero ante la mirada de Lily se corrigió.- El mejor en cuanto a bromas, porque séptimo fue genial, empezamos a salir y eso.
Bronwyn que había vuelto a entrar cuando Ron y Hermione habían acabado de discutir se sentó entre Sirius y Harry, para presenciar mejor lo que sucedía con su "familia". Harry mientras se reía del cambio de frase de su padre, igual que el resto de los presentes, volvió a sentir una punzada en la cicatriz, pero la ignoró.
Esta vez el dolor no desapareció sino que se fue haciendo más fuerte hasta que comenzó a oír un zumbido que reemplazó las voces de los presentes y todo a su alrededor se volvió negro.
De pronto el zumbido se vio sustituido por voces y gritos y poco a poco la negrura fue desapareciendo para ser sustituida por gente corriendo, huyendo de algo que no alcanzaba a ver.
Pero poco después apareció el motivo de su huida apresurada. Dementores y detrás de ellos, mortífagos. Uno de ellos se paró y se arrodilló frente a "Harry" se quitó la mascara y Harry pudo ver a Bellatrix Lestrange.
-¿Mi señor?- preguntó la mujer, con ese tinte de locura que teñía su voz.
-No quiero supervivientes y que quede claro quien ha sido.
Harry abrió los ojos sobresaltado, estaba tumbado en el suelo de la sala de reuniones, con todos los presentes a su alrededor, mirándole con atención, y tras varias voces preguntando, relató lo sucedido y entre Sirius y Bronwyn le obligaron a ir a la enfermería.
-Estoy bien, no necesito ir a la enfermería.- se quejó él.
-Vamos, si vas a acabar allí, por las buenas o por las malas.- dijo Bronwyn.
-¿Me estás amenazando?- preguntó divertido aunque le dolía la cabeza.
-No, pero vamos a la enfermería.- la chica se giró hacia Remus.- ¿Puedes ir a contárselo a Jhon?
-Vale.- Remus salió del lugar y Bronwyn llevó, casi a rastras, a Harry a la enfermería.
Harry intentó protestar de nuevo, pero la cara de Bronwyn se lo impidió, ya se quejaría después. Además si iban a hacer algo en contra de Voldemort, él no quería perdérselo. Cuando entraron a la enfermería Bronwyn dejó a Harry con Ron y Hermione, los demás estaban organizando la reunión, y fue a hablar con Mary, la enfermera. Después de intercambiar unas palabras, la enfermera fue hacia ellos.
-Vaya Harry, cuanto tiempo sin verte.- comentó Mary.
-Y si Bronwyn no me hubiera arrastrado hasta aquí, hubiéramos estado aún más sin vernos.- Harry intentó sonar malhumorado y cabreado, pero Mary le sonrió, sin ofenderse.
Mary sonrió con cordialidad a Ron, Hermione y Bronwyn y se llevó a Harry a través de una puerta, hablando con suavidad con Harry, haciéndole preguntas y siempre sonriéndole.
-¿Qué le van a hacer?- preguntó Hermione con preocupación.
-Conociendo a Mary, muchas preguntas y luego alguna prueba, insistirá en que Harry debe pasar allí la noche, él dirá que quiere venir a la reunión, al final le dejará salir, pero de forma condicional, si vuelve a venir mañana, y él pasará de venir. Pero no sé, nunca se me ha dado bien la medicina.
La puerta se volvió a abrir y por ella apareció Draco que les miró sorprendidos, aunque bastante pendiente de Ron, sabía que el chico no dudaría en atacarle.
-Voy a empezar a pensar que me seguís.- dijo con burla.
-¿Qué haces aquí? Hay reunión.- dijo Bronwyn.
-Tú también estás aquí.- dijo Draco reacio a dar más información.
-No se que estás tramando, y me da igual, pero que no interfiera en tu trabajo aquí.
-He venido porque Mary me lo ha pedido y que yo sepa, mi trabajo no es de tu incumbencia, aunque si quieres hablamos del tuyo.
-Eso no explica que hacías con Alice.
-Deberías confiar en mí.
-Confió en ti, pero… Bueno da igual, averigua lo que puedas sobre Regulus Black, ¿Vale?
-Esta bien, ya te diré lo que averigüe.- dijo Draco antes de desaparecer por la puerta que se había ido Harry un momento antes.
-Yo no me fiaría de Malfoy.- dijo Ron.
-Yo si y tengo buenos motivos, tal vez debería llevaros a Hogwarts antes de que nos metamos en problemas.- dijo Bronwyn.
-Déjalos que se queden.- dijo Jhon detrás de ellos.- ¿Cómo está Harry?
-No lo sé, está dentro con Mary.- Jhon se dirigió a la puerta, pero Bronwyn le habló antes de que se metiera.- ¿Vas a meter a Ron y Hermione en la orden?- preguntó sorprendida.
-No, para eso necesito el permiso de sus padres y no creo que los señores Weasley estuvieran muy satisfechos con esa idea, pero va a venir Dumbledore, para hablar sobre Voldemort, él deberá decidir si se quedan o regresan a Hogwarts.- después de esas palabras Jhon entró a la enfermería.
-Pues yo no me pienso ir sin saber lo que pasa.- dijo Hermione.- además mis padres si que me darían permiso.
-Lo sé Hermione, pero no es momento para eso, ya entraréis los dos.
A los pocos minutos de que Jhon entrara la enfermera salió.
-¿Cómo está, Mary?
-No tiene nada, pero sería bueno que pasara aquí la noche.
-No puede, hay reunión, a la que por cierto tú también debes asistir.
-Sí, eso mismo me dijo él, pues ve a decírselo, yo voy a cambiarme.
Bronwyn entró a la sala contigua, sin Hermione y Ron, que se habían quedado fuera y fue hacia la única cama ocupada. El ocupante hablaba con Draco y Jhon.
-Deberías ir a hablar con Dumbledore, seguro que está a punto de llegar y deberías contarle lo de los Potter y Sirius antes de que los vea.- dijo Bronwyn cuando llegó hasta ellos.
-A veces me pregunto quien está al mando.- murmuró Jhon mientras salía.
-Nos vemos en la reunión.- dijo Draco saliendo también.
-¿Cómo estás, Harry?- preguntó Bronwyn después de decirle que debían asistir a la reunión.
-Bien, ya te dije que no tenía nada.
-Me refiero a lo de tus padres, que sientes después de volverlos a ver.
-No lo sé, al principio… fue algo increíble, pero ya me estoy acostumbrando y no está tan mal.
-A mi me pasó algo parecido cuando mi padre salió de Azkaban, claro que yo sabía que tarde o temprano le vería pero tú…
-Bueno, ¿Vamos a la reunión?- preguntó Harry al ver a Bronwyn triste por lo sucedido con Sirius años atrás.
-Claro.- dijo la chica sin entusiasmo.
Cuando salieron vieron allí a Mary hablando con Ron y Hermione.
-Mary, ¿Sabes algo de Robert?- preguntó Bronwyn sin estar segura de querer oír la respuesta.
-¿Qué os ha dado hoy por Robert? Ya me lo ha preguntado Alice antes. Pues por lo que sí, ni mejora ni empeora, no saben lo que tiene, es bueno que no empeore, pero que tampoco mejore, no sé…
-¿Qué le has dicho a Alice?- preguntó Bronwyn.
-Que no sabía nada de él, a esa chica no la interesa nadie, solo ella misma… no me fío, y por lo visto Draco tampoco.
-¿Le has dicho a Draco que averigüe que quería de Robert?
-No, Draco ha venido a traerme las pociones y ha oído a Alice, ha ido a investigar porque ha querido.
Los cinco llegaron poco después a la sala de reuniones y se sentaron como habían estado antes, Bronwyn entre Sirius y Harry y al lado de Harry, Hermione y Ron.
-Y ya me explicarás para que te estuve enseñando oclumancia.
-Es que… no me he dado cuenta.
Bronwyn rió por el tono culpable del chico y la reunión, con Jhon y Dumbledore a la cabeza, dio comienzo.
Se limitaron a contar lo que Harry había visto un rato antes y a intentar averiguar donde atacaría Voldemort, pero la puerta se abrió y Jhon y Dumbledore se interrumpieron. Melinda entró en la sala y se dirigió hacia Harry y Bronwyn.
-Me aburro.- dijo la niña.- ¿Me puedo quedar aquí?
-No Melinda, aquí no puedes estar y lo sabes.- dijo Bronwyn, aunque no quería alejarse de la niña, ya que no se fiaba de nadie.
-Es que fuera solo está Alice y ella me grita todo el tiempo.
-¿Por qué no vas a tu habitación? Luego vamos nosotros.- dijo Harry sonriéndola.
-¿De verdad?- contestó Melinda desconfiada mirando a Harry y Bronwyn alternativamente.
-Claro.- contestó Harry.- enguanto acabemos aquí vamos contigo.
La niña salió mientras Harry y Bronwyn la miraban preocupados.
-Habría que buscar un lugar seguro para ella, este no creo que sea el mejor ambiente para una niña.- dijo Bronwyn.
-Llévatela a Hogwarts.- dijo Sirius con burla.
-Me encantaría, pero allí estaría más tiempo sola que con nosotros. Llévatela tu a Grimmauld place.- dijo Bronwyn.
-No creo que sea un buen ambiente para ningún niño en general.- contestó Sirius que parecía haber perdido el tono de burla.
-Claro, así has salido tú.- contestó Susan.
-Sí, sin embargo a ti no te ha hecho falta ningún ambiente especial para ser peor que yo. Contestó Sirius con su tono de burla otra vez.
-¿Qué…?- Susan iba a contestar, pero Bronwyn la interrumpió.
-¿Por qué no superáis ya lo que os pase? Parecéis dos niños de cinco años.
-Es que Black no ha superado aún esa edad mental.- dijo Susan.
-Y lo dijo la madura.- contestó Sirius.
-¿Pensáis estar así mucho tiempo?- cortó esta vez Harry.- Porque va a morir gente inocente y vosotros aquí discutiendo, cuando Voldemort vaya a atacar podemos decirle que espere que estáis intentando discernir quien de los dos es más inmaduro, aún que en mi opinión os podéis felicitar, porque habéis ganado los dos.
Nadie contestó pero Lily, James, Bronwyn y Selene le sonrieron demostrando que opinaban igual que él y Remus trató de disimular porque Susan le estaba mirando pero también le vio asentir ligeramente.
-¿Continuamos?- preguntó Bronwyn para romper el incómodo silencio.
-Joder.- murmuró Shido y a continuación dijo más alto.- Me llaman, volveré cuando sepa algo.- Shido desapareció antes de que nadie pudiera contestar.
-¿Dónde ha ido?- preguntó Dumbledore.
Bronwyn vio que Jhon iba a contestar algo grosero, así que le interrumpió.
-No podemos decirle donde está porque no lo sabemos, pero seguro que en unos,- Bronwyn miró su reloj.- quince minutos está aquí para decirnos donde van a atacar.
-Confías demasiado en él.- dijo Jhon.
-No me ha dado motivos para desconfiar.- contestó ella.
Después de ese breve comentario todos se pusieron a murmurar, mientras Jhon le explicaba a Dumbledore que también participarían demonios. Hermione volvió a preguntar a Harry por la daga y el chico la dijo que se lo explicarían más tarde, cuando no hubiera nadie.
-¿Cómo te llamas?- le preguntó Kiara a Ron.
-Ron, Tú eres Kiara ¿No?- Ron recordaba que Bronwyn lo había pronunciado en el pasillo.
-Sí, gracias por darme la razón antes.
-Es que estoy de acuerdo contigo, no me fío de él.- dijo Ron.
-Pues para nuestra desgracia los demás si se fían.- le dijo la chica sonriendo.
Hermione escuchó unos segundos la conversación de esos dos, pero no pudo evitar distraerse preguntándose por Shido, si estaría bien y donde estaría. Harry también estaba perdido en sus pensamientos, oía a Bronwyn hablando con Sirius, pero era incapaz de entender lo que decían, estaba recordando el año anterior, antes de su vista en el ministerio, pensó que habría pasado si le hubieran expulsado de Hogwarts, seguramente hubiera acabado allí con Bronwyn y Sirius, pero sus padres no hubieran estado allí.
Luego recordó las navidades en Grimmauld place, como Sirius se había ido poniendo triste cuando Harry debía volver a Hogwarts, y se preguntó si Sirius no se alegraría de poder volver a "The Charmed" y un extraño sentimiento asaltó su mente, Sirius no había podido pasar las navidades con su familia por estar con él.
Se dijo que Bronwyn debería odiarle por quitarle así a su padre, después de todo, él odiaba a Voldemort por haberle arrebatado a los suyos, pero Bronwyn no le odiaba, al contrario, cada vez parecían más unidos.
-¡Harry…, HARRY!- gritó Bronwyn a su lado.
-¿Qué?- preguntó él sin saber porque le gritaba.
-¿Estás bien? Llevo llamándote un rato.- la chica colocó la mano sobre la frente de Harry, para ver si tenía fiebre.
-Estoy bien, solo estaba pensando.- dijo Harry quitándola con suavidad la mano de su frente.
Shido apareció en el inframundo, delante de Tate y se arrodilló, agachando la cabeza, para evitar que Tate pudiera ver su mueca burlona.
-¿Qué deseáis, mi Señor? Estaba en medio de una reunión.
-¿Y son esas reuniones más importantes que lo que yo tenga que decirte?- preguntó Tate haciendo un gesto para que se levantara.
-No, pero no puedo salir y entrar cuando me plazca.
-¿Te ha mencionado Bronwyn que perdió algo en el Velo?- preguntó Tate, ante el gesto negativo de Shido, Tate siguió hablando.- Perdió la varita allí, dila que si la quiere recuperar, que venga a pedírmela.
-Dudo que valore tanto la varita como para arriesgar su vida.
-Entonces tendré que coger algo que valore más.
-¿Qué quieres decir?
-Nada… Ves a hablar con Voldemort, que te diga donde y cuando atacaremos y después asegúrate de que Bronwyn se entera, pero no les des mucho tiempo, que no se puedan organizar mucho.
-Pero…- el chico fue a protestar pero Tate le interrumpió.
-¿A qué esperas?
-Ya voy, mi Señor.- Shido con un gesto de desagrado desapareció del lugar y volvió a aparecer frente a Voldemort.
-¿Quién eres?- preguntó Voldemort levantando su varita.
-Vengo de parte de Tate.
-Sí, el mencionó que mandaría a alguien.- Nagini siseó a su lado.- Pero ¿Cómo se que eres tú?
-No te quedará más remedio. Y baja eso.- dijo señalando la varita.
-No me des órdenes, podría matarte con un movimiento de varita.- dijo Voldemort y una sonrisa de burla apareció en los labios de Shido, aunque no dijo nada.
-¿No está tardando mucho?- preguntó Harry a Bronwyn mirando el sitio vacío de Shido.
-No te preocupes, llegará dentro de poco.- contestó Bronwyn tratando de autoconvencerse.
En ese momento llegó Shido, sus ojos azules estaban de un color rojizo bastante extraño y parecía muy enfadado.
-¿Dónde está la daga?- fue lo primero que preguntó al llegar.
-En Hogwarts.- contestó Hermione con timidez, el chico no parecía al mismo que siempre.- ¿Por qué?
-Será mejor que no nos alejemos mucho de ella, así que tendrás que ir a buscarla.
-Yo voy con Hermione.- se prestó Harry.
-No, te necesito aquí, Sirius llévala tú.- dijo Shido.
-Y que alguien traiga un mapa, tenemos que hacer planes.
Hermione y Sirius desaparecieron de la sala y Jhon le acercó un mapa a Shido, que lo amplificó para ver mejor la zona que iban a atacar.
-¿Qué te pasa?- preguntó Bronwyn al chico, no era extraño que después de hablar con Tate tomará él el control y comenzara a dar órdenes, pero parecía furioso.
-¿Has usado tu varita desde el viernes?
-No, que yo recuerde. ¿Por qué?
-¿Me la dejas?- preguntó Shido con burla.
En ese momento Sirius y Hermione volvieron a aparecer mientras Bronwyn buscaba su varita. La chica soltó una palabrota y abrió la boca para decirle a Shido que no la tenía, pero él se adelantó.
-La tiene Tate, a dicho que cuando la quieras vayas a pedírsela.
-Ahora voy.- dijo la chica con ironía.
Harry miró a Bronwyn que tenía cara de fastidio, seguramente si la chica no iba a enfrentarse a Tate en ese mismo momento, era porque no sabía donde estaba el hombre.
-Ni se te ocurra.- le dijo Harry en un susurro.
-Claro que no, no voy a ir yo sola contra Tate.
-Bronwyn…- comenzó Harry.
-En serio, para lo que uso la varita, no me merece la pena arriesgar la vida.
-Hola.- una voz sobresaltó a Ginny y a SJ que miraban el lago.
-¿Quién eres?- preguntó SJ desconfiada.
-Estoy buscando a una amiga, no se si la conocéis, se llama Bronwyn, va a Griffindor.
-Si la conocemos, pero no sabemos donde está.- dijo Ginny mirando atentamente al chico, tenía el pelo castaño claro, casi rubio y los ojos azules, tendría unos veinte años.
-¿Me podríais ayudar a buscarla? Es muy urgente.
-Claro, ¿cómo te llamas? Yo soy Ginny y ella es SJ.
-Me llamo Matt.
-No estudias aquí ¿verdad?- preguntó SJ.
-No.
-¿Cuál es tu apellido?- preguntó SJ que seguía desconfiando.
-Tate. ¿Por qué?
-Yo he oído hablar de ti, eres…- pero lo que SJ había oído nunca lo supieron, unos 10demonios aparecieron alrededor de ellas.
-Llevarlas al inframundo, pero las necesito vivas.
-Vale, nos dividiremos en tres grupos. Selene conmigo en el grupo uno, Harry y Draco en el dos, y Kiara y Bronwyn en el tres, los demás poneros donde queráis, el grupo uno, atacará de frente, Harry cuando te de la señal tu grupo atacará desde el lado, y cuando traten de retroceder aparecerá Bronwyn y su grupo, de forma que los encerraremos contra esa pared,- Shido señalo un punto en el mapa.- y llevaremos la ventaja. Si en algún momento os consideráis en peligro, avisad a los otros dos grupos y nos retiraremos, no quiero bajas, ¿de acuerdo?
-¿Y qué hago yo?- preguntó Susan.
-Quedarte aquí y asegurarte de que ellos tres no salgan.- dijo Bronwyn señalando a Sirius, James y Lily con la cabeza.
-No me voy a quedar de brazos cruzados mientras vosotros vais a luchar.
-Pues no cruces los brazos, pero no voy a dejar que vengas y si hace falta te hechizaré.- dijo Bronwyn con enfado.- o mejor que opine él.- dijo mirando a Sirius.- Cuéntaselo y que decida.
-Está bien, me quedaré.
-¿Cuándo saldremos?- preguntó Ron.
-Vosotros no vendréis, no estáis preparados aún.- dijo Harry.
-Pero…- intentó protestar Hermione, pero Shido los cortó.
-Debéis quedaros aquí, no podemos dejar la daga sin protección.
-Será mejor que os quedéis en la enfermería, haréis más falta allí que aquí.- dijo Bronwyn.- Harry, tal vez deberías quedarte, aún estás débil.
-No.- dijo Harry, el chico iba a seguir hablando pero la exclamación de dolor de Bronwyn le interrumpió.
La chica agachó la cabeza y apretó las manos contra la frente. Harry dudó un segundo, sabía que si la tocaba vería lo mismo que estaba viendo ella, pero no sabía si la molestaría. Al final su curiosidad ganó y puso la mano en el brazo de ella.
La sala de reuniones fue sustituida por el inframundo, donde vieron a Ginny y a SJ encerradas en una especie de jaula de luz. Y a Tate y varios demonios más rodeando esa jaula.
-Lo siento chicas, pero necesito a Bronwyn y ella irá a buscaros.
El inframundo volvió a desaparecer. Harry fijó su vista en Bronwyn que parecía demasiado sorprendida como para hablar.
-Van a secuestrar a Ginny y a SJ.- dijo Harry.
-¿Qué?- dijo Ron sorprendido.
-No.- dijo Bronwyn y Harry la miró sin entender.- Ya ha pasado.
Cuando "The Charmed" llegó los mortífagos ya habían empezado a destruir y matar todo cuanto se cruzaba en su camino, pero no había ni rastro de demonios. Y en medio de toda la destrucción estaba la jaula de luz, con SJ y Ginny dentro.
-Distrae a Voldemort.- dijo Draco a Harry, se cambió el traje de la orden por el de los mortífagos.- yo sacaré a las chicas.
Harry fue hacia donde estaba Voldemort, que miraba la destrucción de su alrededor con alegría, y de vez en cuando movía la varita, causando más destrozos. Harry vio una explosión y Draco voló por el aire, varios metros, hasta un escaparate, se chocó contra él y rompió el cristal. Harry no miró más, al ver levantarse a Draco dio por echo que estaba bien y se centró en Voldemort.
-Vaya, pero mira quien está aquí. ¿Preparado para morir, Potter?
-¿Lo estás tú, Voldemort?
-Solo eres un niño, no podrás matar al gran Lord Voldemort.
-Te pude matar con un año.
-Pero no lo lograste.
-Tú tampoco pudiste matarme y solo tenía un año.
Voldemort sacó la varita, Harry le imitó, y ambos se enzarzaron en una lucha encarnizada. A bastante distancia de ellos Bronwyn y Tate parecían más ocupados en discutir que en luchar.
-Devuélveme la varita.- dijo la chica estirando la mano hacia él.
-Quizás si me lo pides con más educación…- Tate hizo un movimiento con la mano y un corte apareció en la mano de Bronwyn, la chica se arrancó un trozo de túnica y envolvió la mano en ella.
-Te la puedes quedar.- dijo con odio.
-Me extraña bastante que estés aquí preguntándome por tu varita en vez de ir a salvar a tus amigas. A si que supongo que alguno de tus amigos está con ellas.
-¡Qué listo eres!- dijo Bronwyn con ironía.- ¿Por qué no me devuelves la varita?
-Te la devolveré cuando me devuelvas mi daga.
-No la tengo, y aunque la tuviera, no te la daría.
Draco había ido hacía donde estaban las dos chicas, estaban rodeadas de mortífagos y algunos demonios. Él seguía con el traje de mortífago, así que se acercó a ellos sin problemas.
-El señor tenebroso os llama.
Los mortífagos fueron rápidamente, demostrando el miedo que tenían a su señor. Miró a los demonios que quedaban, sacó su espada y avanzó hacia ellos. Shido apareció a su lado para ayudarle, en pocos minutos se libraron de los demonios.
-¿Las llevas tú?- preguntó Shido a Draco.
-Que remedio.
Draco se acercó a las dos chicas que estaban encerradas en la jaula rodeada de magia, con un movimiento de varita, la jaula desapareció y se acercó a ellas.
-No te acerques mortífago.- dijo Ginny con odio, Draco se volvió a cambiar de traje, al de la orden y destapó la cara.- Malfoy debí suponer que eras tú…
-Puedes callarte un rato, te voy a salvar la vida.- el chico volvió a cubrirse la cara.- Nos vamos.
SJ se acercó a él sin dudar, dispuesta a salir de allí como fuera.
-No te fíes de él Siljen, es un mortífago.- dijo Ginny con odio.
-Te he salvado la vida, podrías agradecérmelo un poco.
-Podríamos haberlo hecho sin ti.
-Si ya me he dado cuenta.
Draco se cansó de discutir y agarró a Ginny con fuerza de un brazo, a SJ la agarró con la otra mano, pero con más suavidad. El chico desapareció del lugar para aparecer en la enfermería de "The Charmed". Cuando llegaron allí soltó a Ginny con brusquedad y también soltó a SJ aunque con más cuidado. Los señores Weasley, Ron, Hermione, Jhon y Dumbledore estaban allí.
-¿Dónde están los padres de Bronwyn?- preguntó Draco sorprendido por su ausencia.
-En la sala de reuniones.- dijo Hermione luego miró a los señores Weasley como si eso lo explicara todo.
Harry dirigió la vista hacia Draco en el momento en el que desaparecía con las dos chicas. Volvió a mirar a Voldemort, que aprovecho su momento de despiste para lanzarle un cruciatus. Harry notó la maldición, sentía un intenso dolor, era como cuchillos clavándose en su cuerpo, apretó los dientes con fuerza, no le daría la satisfacción de oírle gritar.
Bronwyn vio a Harry caer de rodillas y quiso ir hacia él, pero Tate la paró usando la espada para frenarla, la chica se paró a tiempo para no clavarse la espada. Ella sacó su espada pero Tate tenía otros planes en los que no incluía luchar contra Bronwyn.
-Toma.- dijo entregándole la varita a Bronwyn.
-¿Por qué me la das?
-Lo conseguiré, conseguiré que estés de mi lado, y me llevaré por delante a quien haga falta.
Y como si quisiera demostrarlo le hizo un gesto a uno de sus demonios, que estaba cerca de Harry, al cual Voldemort ya había dejado de torturar. Harry notó el movimiento del demonio a su izquierda, levantó la espada, aunque apenas le quedaban fuerzas después de la maldición imperdonable de Voldemort.
Usando la poca fuerza que le quedaba, detuvo la estocada que iba directa a su cuello, pero al usar todas sus fuerzas para detenerle no pudo evitar perder el equilibrio y cayó tumbado al suelo, Voldemort aprovechó el momento de debilidad para hacer aparecer una espada y clavársela al chico en el pecho.
Harry sintió que todo a su alrededor desaparecía, todo se volvió negro y lo último que oyó fue a Bronwyn gritando su nombre. Bronwyn intentó ir hacia él, pero un brazo en su cintura se lo impidió y la obligó a darse la vuelta, ella se resistió, no quería darle la espalda a Harry, quería ir con él y sacarlo de allí, pero las manos de Tate en su cintura la impidieron moverse.
-Se lo que te ata al bien, pero me libraré de todos, de toda esa gente que impide que seas mía.
-Matt abre los ojos, lo que hubo entre nosotros se acabó, lo estropeaste todo y sinceramente perdiste todas las oportunidades que podíamos darte, ahora si me disculpas…- la chica se soltó de las manos de Tate con brusquedad, mientras se secaba las lágrimas involuntarias que habían escapado de sus ojos.
Al girarse vio que Shido desaparecía junto con un inconsciente Harry. Supuso que era ella la encargada de poner a salvo a los demás, así que dio la orden de retirada, y empezó a llevar a los más graves a "The Charmed" con ayuda de Draco, que había vuelto, Kiara, Remus y Selene. Pero antes de irse, Tate le dijo algo a Bronwyn.
-Volverás a rogarme mi ayuda, cuando veas lo que he preparado para vosotros.
Bronwyn desapareció de allí sujetando a uno de los miembros de "The Charmed" nuevos, que tenía una herida en el pecho que no dejaba de sangrar. Cuando llegó a la enfermería vio que habían metido a Harry en una de las salas privadas del lugar, en el que metían a la gente que estaba más grave. Y Draco entraba y salía en busca de más pociones. Dejo al chico que llevaba con Kiara, que trataba a algunos de los enfermos, y fue hacía la habitación donde estaba Harry, pero una vocecita la hizo detenerse.
-¿Qué le pasa a Harry?
-Melinda, ¿Qué haces aquí?
-Me aburría y he venido a ver a Mary, para jugar… ¿Qué le pasa a Harry?
-Nada Melinda, vuelve a la sala de reuniones, no deberías estar aquí.- Bronwyn quería ir a ver a Harry y sentía tener que hablar a Melinda mal, pero estaba de malhumor.
SJ pareció notar el problema de la chica, así que se acercó para ayudarla, se arrodilló al lado de la niña para quedar a su misma altura.
-Hola, te llamas Melinda, ¿No?
-Bronwyn, necesitamos ayuda, ve a la sala de reuniones y diles que vengan, no importa el secreto.- ordenó Draco.
-Pero quiero ver a Harry.- dijo Bronwyn con tristeza en la voz.
-Yo iré, Melinda puede llevarme hasta allí, y les diré que vengan.- se prestó SJ que deseaba ayudar a sus salvadores.
-Está bien. Gracias.- dijo Bronwyn.
-¡DRACO TE NECESITO!- gritó Mary desde la sala donde estaba Harry. Bronwyn y Draco corrieron hacía allí.- No respira.- dijo dándole diversas pociones. Bronwyn se puso blanca y empezó a llorar, Selene la sacó de allí y se puso a ayudar a Draco y Mary.
Bueno tengo grandes planes para el siguiente capitulo, asique si tengo reviews actualizare pronto jajajaa.
Besosss y gracias por vuestro apoyo!!
