Hola de nuevo. Para los que lo leen todavía, increíblemente acá va otro. Espero que les guste.

Disclaimer: todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer.


—¡Estoy lista Emmett! —anunció Alice mientras entraba en el cuarto de su hermano. La chica iba vestida con una remera negra y unos pantalones camuflados.

—¿Para que los anteojos de sol? —preguntó Emmett al ver a su hermana.

—Pues si Edward está desnudo como dices… bueno, prefiero que la vista sea lo menos visible posible —aclaró—. ¿Y por qué tú no estás preparado?—masculló ella molesta.

—Uh… —se intentó excusar.

—¡No importa! Vámonos —lo interrumpió y arrastró a su hermano hacia el pasillo—. Bien, lo primero que debemos hacer es conseguir algún arma, en la cocina seguro habrá algo —explicó ella.

—¿Alice, estamos en una expedición de caza o… en busca de nuestro hermano loco psicótico y pervertido? —preguntó Emmett.

—Un poco de ambas, ahora vamos por las armas hermanito —contestó a y los dos cruzaron el pasillo corriendo y bajaron las escaleras a toda prisa para llegar a la sala.

—Oye… —comenzó Emmett una vez que ya habían llegado a la cocina.

—¿Si Emmett? —preguntó Alice mientras revolvía los cajones en busca de un arma.

—¿No crees que para esta altura Edward ya debería haber llegado a casa de Bella, haber matado a Jasper con un hacha y haber abusado de Bella? —preguntó Emmett confuso.

—¡ES VERDAD EMMETT! NO HAY TIEMPO —gritó ella y arrastró a su hermano hacia el garaje—. ¡VAMOS A CASA DE BELLA! —chilló y ambos se subieron al Porsche.

—¿No prefieres que yo conduzca…? —preguntó Emmett, pero al ver la mirada demente de Alice, se calló y se puso el cinturón de seguridad y la duende arrancó el auto y salieron de la mansión Cullen a toda prisa.

—¿Tienes algo con que podamos defendernos Alice?

—Lo dudo, a no ser que tengas alguna foto tuya lo bastante reveladora para así traumar a Edward e inmovilizarlo —explicó.

—Ja, ja, que graciosa Alice —dijo Emmett con tono irónico.

Unos cuantos minutos después Alice estacionó el Porsche casi sobre la vereda más que en la calle y se lazó fuera del auto y comenzó a golpear la puerta con un puño y con el otro tocó el timbre.

—¡BELLA! ¡BELLA! ABRE LA PUERTA AHORA, ABRE YA BELLA —gritó ella como loca mientras Emmett llegaba a su lado.

—¡BEEEEEEEEEEEEEELLAAAAAAAAAAAA! —vociferó Alice enloquecida.

—Alice, cálmate —intervino Emmett.

—¿Alice? —preguntó Bella abriendo la puerta.

—ESTÁS BIEN —gritó ella abalanzándose sobre su amiga—. ¿Y JASPER ESTÁ VIVO TAMBIÉN?—preguntó.

—Uh… Alice, admito que nos hemos aburrido, pero no creo que llegue a ese extremo —dijo Bella consternada.

—JAZZY, JAZZY, JAZZY-JAZZ —chilló Alice ahora entrando a la casa corriendo.

—¿Qué ha pasado? —preguntó Bella a Emmett al ver como Alice se arrojaba hacia Jasper.

—Oh, es una historia algo larga, ¿No está Edward aquí? —contestó éste.

—No… ¿Por qué Edward habría de estar aquí si…? —comenzó Bella pero fue interrumpida por Jasper.

—Bueno, será mejor que empieces entonces Emmett, ya que algo muy malo tiene haber pasado para que mi hermosa Alice esté así —dijo Jasper serio.

—Uh, claro, bueno, todo comenzó cuando estaba en la sala con Edward, entonces dijo algo de que lo dejara en paz, y nos pusimos a hablar y… —explicó Emmett.

—¡Más sintético Emmett! Danos una idea general del problema —insistió Jasper.

—Bueno, bueno, Edward se fue a bañar, lo asusté escondiéndome en la bañera, él me echo, llegó Alice, que se puso como loca a gritarme y a comparar a Edward con una tostadora y luego Eddie se puso a explicarnos y detallarnos su desnudez y el por que no podía saltar de la ventana del baño del segundo piso: porque se mataría si se tiraba, pero parece que no fue así porque Alice me relevó de mí cargo y ella lo perdió de vista y ahora tenemos a un pervertido-depravado-degenerado-psicótico-desnudo corriendo por los bosques buscando a Bella para abusar de ella —contó Emmett, y Jasper y Bella rompieron a reír.

—¡ES VERDAD! DILES ALICE —gritó Emmett.

—¡Lo es, Jazzy! Todo lo que dijo Emmett es cierto —dijo Alice haciendo un puchero y Jasper se puso serio.

—Muy bien, entonces solo podemos hacer una cosa… —aclaró y todas las miradas recayeron en él—. Hay que matar a Edward.

—¿No crees que exageras Jasper?—intervino Bella.

—No Bella, Edward es un obsesivo —compulsivo, hay que matarlo para librarlo de su desmoralizada manía de perversión —explicó Jasper.

—¿Qué, que? Ya me perdí… ¿Qué dijiste de manía de perversión? —preguntó Emmett confundido.

—Olvídalo Emmett, luego te explico, aunque dudo que te cerebrito pueda captar la idea.

—¡Oye, si mal no recuerdo tenemos una tregua querido Gasparín! —dijo Emmett.

—Ups…—sonrió Jasper con malicia—. En fin, Bella ¿En donde guarda tu padre su rifle? Lo necesitaremos —dijo.

—¡Oh no! No pueden matar a Edward, es su hermano a fin de cuentas y además… uh... piensen en Esme y Carlisle, se pondrían muy tristes… —lo detuvo ella con pánico.

—Es verdad…—Dijo Jasper serio y Bella se relajó un poco—. ¡Pero es preciso hacer esto! ¿Bella donde está el rifle? Salimos de cacería —dijo Jasper con tono siniestro.

—Em… no está aquí, Charlie se lo ha llevado con él… espero —murmuró.

—Diablos… —daldijo Jasper.

—¿Y ahora qué? No podemos quedarnos aquí a esperar a que llegue—dijo Alice.

—No lo haremos, iremos a casa y nos quedaremos allí, Rose puede ayudarnos convino Jasper.

—Está bien, y allí veremos si encontramos armas —dijo Alice y los cuatro salieron de la casa. Emmett y Jasper, ambos a cada lado de Bella flanqueándola mientras Alice estaba al frente y todos se metieron dentro del auto.

—¿No creen que han exagerado un poquito? —dijo Bella al ver las miradas tensas de sus amigos.

—No Bella, ya verás que Edward está loco —explicó Alice y Bella rodó los ojos.

—Mira quien habla —susurró Emmett riendo.

—Cállate Emmett, ahora si puedes hacer algo por Bella, fíjate si ves a Edward corriendo por allí, en ese caso, avísame. Lo mismo tú Jazzy —dijo Alice y arrancó el auto hacia su casa.

—ALLÍ ESTÁ. ATRÁPALO EMMETT—Gritó Alice, que al entrar se encontraron con Edward ya vestido, sentado en uno de los sillones de la sala conversando con Rosalie.

Emmett se arrojó sobre Edward y ambos cayeron al suelo produciendo un gran impacto.

—¿Pero qué está pasando aquí?—Preguntó Esme entrando en la sala.

—Parece que Emmett le confesó su amor secreto a Edward—Bromeó Rosalie.

—Calla Rose, no tienes idea de lo que éste es capaz de hacer, casi nos mata a todos y abusa de Bella—Dijo Emmett mientras sostenía a su hermano aún en el suelo.

—Um… ¿Emmett? ¿Te importaría soltarme?—Dijo Edward incrédulo.

—Lo siento pero… no—Sonrió.

—¿Alguien me puede dar alguna explicación, por favor hijos?—Preguntó Esme.

—Es una historia muy larga Esme, luego—Dijo Alice—Ahora, Edward está estable, ¿Pero que nos asegura que luego no se enloquecerá?—Se preguntó Alice— Ve por los calmantes Jazzy, busca en el despacho de Carlisle, seguro que algo encontrarás—Dijo Alice y Edward palideció.

—¡No, espera!—Gritó el chico y Jasper se detuvo—Jamás tuve intención de escaparme Alice, ni de matar a nadie ni de abusar de Bella, en serio, si quieres no preguntaré nada más, esperaré hasta que esté allá en Las Vegas, lo juro—Pidió.

—Mmm…—La duende lo pensó unos segundos—Bueno está bien, olvídalo Jazzy y...—Dijo al fin—Puedes soltarlo Emmett—Sonrió ella.

—Ustedes tres, van a acompañarme y me contarán de que va todo esto—Dijo Esme señalando a Alice, Emmett y Jasper y los cuatro desaparecieron escaleras arriba.

—¿Estás bien Edward?—Preguntó Bella, que era la primera vez que hablaba.

—Si, eso creo…—Dijo sentándose en el sillón devuelta.

—¿Qué ha ocurrido?—Preguntó Rosalie.

—Eh… es que a Alice la da pánico que Edward sepa que fue lo que ella me compró el otro día en el centro comercial y bueno, como casi le digo a Edward—Bella lo miró y el chico puso una expresión angelical—Alice se molestó y ahora insiste en vigilar que estemos separados… eso es todo lo que yo sé...

—Oh, ya veo… ¿Y por que te atacaron recién Ed? ¿Qué fue lo que has hecho?

—Es que la loca de Alice, piensa que yo quería escaparme y uh… realmente no sé que es lo que pasa por la retorcida mente de esa duende, pero cuando se alía con Emmett, si que son dos armas mortales—Dijo Edward riendo.

Esme condujo a sus hijos hasta el despacho de Carlisle, que luego de entrar todos, cerró la puerta.

—¿Por qué el despacho de Carlisle?—Preguntó Emmett.

—Por que sí… Muy bien… ¿Alguno de ustedes va a explicarme que es lo que acaba de suceder?—Preguntó Esme cruzada de brazos— ¿Nadie?... ¿Por qué será que siempre son ustedes?—Los reprochó.

—Es que Edward enloqueció… y era nuestro deber mantenerlo lejos de Bella y…—Dijo Alice de repente.

—¿Edward enloqueció? ¿De que hablas Alice?—Cuestionó Esme confundida.

La duende suspiró y comenzó.

—Mira mamá, es que el otro día fui con Bells y Jazzy de compras, y le hice muchas compras a Bella, y Edward pensaba en presionar a Bella para que le dijera que era lo que le había comprado, pero le dije, mira Edward, más te vale que NO incites a Bella a decirte, él me dijo que no lo iba a hacer… ¿Y que hizo? LA SEDUJO APROPÓSITO PARA QUE LE DIJERA TODO, PERO YO JUSTO LLEGUÉ A TIEMPO PARA IMPEDIRLO—Gritó a todo pulmón.

—Esto parece una telenovela—Susurró Emmett a Jasper quien lo miró y asintió lentamente.

—¡Y ESTOS DOS RETARDADOS NO SABEN NI CUIDAR SU PROPIA SOMBRA!—Gritó Alice señalando a Emmett y a Jasper.

—¡Hey!—Dijeron a la vez.

—¿Por qué tan agresiva Alice? Después de todo te ayudamos—Dijo Emmett.

—¿A qué te refieres Alice?—Preguntó Esme.

—Es que le dije a Emmett que vigilara a Edward, grave error, el idiota no sabe ni deletrear su propio nombre—Dijo ella molesta.

—Hija, sin agresiones, por favor—Intervino Esme.

—Bien, bien, lo que sea, Jasper se quedó vigilando a Bella.

—Y la verdad es que no entiendo que es lo que he hecho mal Alice, me reprochas que no sé ni cuidar a mi sombra, dime en que he fallado—Dijo Jasper serio.

—Uh… en… en… en que estabas desconcentrado, ¡Imagínate si Edward aparecía de la nada y te mataba!—Contestó exaltada.

—¿Y?—Peguntó Emmett.

—¿CÓMO QUE Y? BELLA LE HUBIERA CONTADO TODO—Gritó ella histérica.

—¿O sea que no te importa el hecho de que Eddie pudiera haber matado a Jasper de una manera atroz?—Dijo Emmett divertido y Alice le lanzó un gruñido.

—Bien, basta niños—Pidió Esme y Alice ignoró a Emmett—Ahora quiero saber por qué le dijiste a Emmett que se arrojara sobre Edward y por qué le dijiste a Jasper que buscara calmantes.

—Pues… por que, en el caso de que Edward se pusiera como loco, Emmett lo estaría controlando y los calmantes para… calmarlo—Sonrió.

—Oh Alice, nada justifica que mandes a Jasper a hurtar medicamentos del botiquín de emergencia de tu padre—Dijo Esme seria.

—Lo siento—Susurró ella.

—Muy bien, pero quiero oír a los tres pedir disculpas.

—Lo siento—Susurraron los tres al unísono y su madre sonrió.

—¿Y a donde estabas cuando no contestabas a Alice antes?—Preguntó Bella.

—Uh… me encontraba en mi cuarto, pero no tenía ganas de contestarle, además me deshice de ella un buen rato—Sonrió el chico.

—Ahí bajan—Susurró Rosalie mirando hacia las escaleras.

—Niños, díganle a Ed y a Bella cuanto lo sienten—Dijo Esme seria.

—¿Mucho?—Preguntó Emmett y su madre lo miró—Está bien, está bien…

—Lo sentimos—Dijeron los tres.

—Que bueno, ahora todo está arreglado—Sonrió Esme—¿Bella querrías quedarte a cenar?

—Oh… eh… es que no quiero molestar—Dijo ella.

—No es molestia alguna, cariño—Agregó Esme y se metió en la cocina.

—¿Y… ahora qué?—Preguntó Emmett dejándose caer en el sillón al lado de Rosalie, pero nadie contestó—¿Alguna idea? Oh vamos no puede ser que ninguno de ustedes sea creativo, deben pensar en algo o moriremos de aburrimiento—Agregó.

—Cállate Emmett, siempre dices estupideces—Lo calló Jasper serio.

—¡Hey! Ustedes dos están en tregua, no quiero tener que estar recordándoselos todo el tiempo, así que les pediré que usen ese órgano que tienen dentro de su cabeza, llamado cerebro, y que lo hagan funcionar, ya que no estaré todo el día al lado de ustedes para recordarles su tregua—Les advirtió Alice.

—Alice, ¿Olvidas que los dos tienen aire allí arriba? Dudo que comprendan alguna palabra de lo que hablas—Rió Edward y sus hermanos se voltearon a verlo con los ojos entrecerrados.

—Te estás pasado Edward—Dijo Emmett serio.

—Si Edward, déjame decirte que cuando, en contra de tu voluntad, termines en Malasia, sí te arrepentirás de todas las veces que me has molestado—Amenazó Jasper y su hermano lo observó con el ceño fruncido—Ya sé, ya sé… no tienes idea de donde queda Malasia—Agregó Jasper en un suspiro.

—En realidad, no estaba enterado de su existencia—Admitió y Jasper lo miró indignado.

—¿Acaso tienes idea en que continente vives Edward?—Dijo el rubio, pero antes de que su hermano pudiera contestar habló—No respondas…— y su hermano rió.

—Ni Eddie sería tan bruto… ¿O sí?—Emmett lo inspeccionó unos segundos con la mirada.

—Están locos, todos ustedes—Murmuró Alice.

Esa misma noche Bella avisó a su padre que se quedaría en casa de los Cullen a cenar.

Los chicos estuvieron toda la tarde hablando, y cuando Carlisle llegó del trabajo se llevó una sorpresa al ver a Bella allí, sonrió y la saludó a ella y a su familia.

En cuanto se hizo la hora de ir de la cena, Esme los llamó a todos.

—Bueno, hoy es la última noche que estaremos todos juntos antes del viaje—Dijo Esme emocionada mirando a Edward y a Bella.

—Mamá, por favor… no nos vamos tres meses, solo dos días—Aclaró Edward como si estuviera explicando lo obvio.

—Lo sé, Ed, lo sé pero… no puedo evitarlo—Admitió ella sonriendo y su hijo rodó los ojos.

—¿Jazz?—Preguntó Emmett, que se encontraba a su lado.

—¿Qué quieres?—Preguntó fríamente.

—¿Me pasas la sal?—Dijo inocentemente y su hermano obedeció.

—¿Y ya tienen planes de lo que harán allá?—Preguntó Carlisle.

—Oh papá, eso si que no se pregunta, lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas—Rió Rosalie.

—Si, lo sé hija, pero me refería a…—Comentó Carlisle pero fue interrumpido por Emmett.

—¿Jazz?

—¿Y ahora qué?—Preguntó éste mirando a su hermano de reojo.

—¿Me pasas una servilleta?—Sonrió y su hermano tomó una y se la pasó con desgano.

—Uh… bueno, como decía…—Prosiguió Carlisle.

—¿Jazz me podrías pasar…?—Comenzó de vuelta Emmett pero fue interrumpido antes de terminar de formular la pregunta.

—¡¿PUEDES DEJARME EN PAZ EMMETT?! CREO QUE, A PESAR DE SER UN DESCEREBRADO MENTAL, ERES LO SUFICIENTEMENTE CAPAZ DE TOMAR LO QUE NECESITES ¿POR QUÉ ME USAS? ¿TE CREES QUE SOY TU ESCLAVO? ¿QUÉ HARÉ TODO LO QUE ME DIGAS?—Explotó Jasper dejando a todos atónitos.

—Solo iba a pedirte que…—Comenzó.

—Cállate, no quiero oírte más—Gruño el rubio molesto.

—¡Jasper! Esa no es manera de tratar al pobre de Emmett, él solo estaba pidiéndote algo y lo estaba haciendo de buena manera, parece que éste castigo solo está ayudando a Emmett, ya que no veo mejoría alguna en tu actitud, jovencito—Lo reprochó Esme y Jasper bufó.

—Te odio—Dijo Jasper mirando a Emmett y antes de que éste o alguien más pudiera responder, Jasper sintió como algo mojado chocaba contra su cara.

Al abrir los ojos observó a Alice, que estaba sentada frente a él con su vaso vacío en manos.

—¿Estás loca Alice?—Preguntó al ver que le había arrojado en la cara, el líquido.

—No, solo lo hice para recordarte que tienes que cumplir una tregua, así que baja los humos Jazzy—Dijo ella con tono serio y el chico iba a protestar pero se calló.

—Alice, esa no es forma de tratar a tus hermanos—Dijo Carlisle.

—Lo sé, pero fue necesario—Admitió ella.

—Espera…—Comenzó Emmett.

—¿Si? ¿Qué sucede?—Preguntó Alice.

—Jasper me trató mal… ¡Jasper rompió la tregua!—Gritó de repente Emmett y la cocina se sumió en silencio.

—¿Edward…?—Susurró Bella.

—¿Si?

—Eh… Tengo miedo—Dijo ella al ver la expresión en el rostro de Alice.

—¿Alice?—Preguntó Rosalie, que se encontraba a su lado y posó su mano en el hombro de su hermana que ni se movió un centímetro.

—¿Alice?—Volvió a preguntar Esme, ahora preocupada por su hija.

—Rompieron… la… tregua…—Susurró ella y Emmett se arrepintió por completo de lo que dijo.

—Genial, tonto—Dijo Jasper ahora mirando a su hermano.

Alice se incorporó en silencio, pero se dibujó una misteriosa sonrisa en su rostro.

—¿Han roto la tregua? Muy bien, tendrán que recompensármelo…—Dijo ella con tono macabro y salió de la cocina dando risotadas.

—Uh… ¿Qué fue eso?—Dijo Rosalie.

—Me dio miedo… y mucho—Aclaró Emmett.

—Oh, no tienes de que preocuparte hermano, tienes a Jasper para abrazar en caso de que estés muy asustado esta noche—Sonrió Edward maléficamente.

—¡Shh!—Dijo Emmett.

—¿Qué crees que esté planeando?—Preguntó Bella

—No tengo idea… espero que no sea nada malo—Respondió el chico.

Luego de cenar, Bella se quedó un rato en el cuarto de Edward.

—Oye…—Comenzó el.

—¿Si?—Preguntó.

—Mira, quiero decirte algo… pero… bueno, sonará muy tonto o cursi o…

—Ya Edward, solo dime—Sonrió Bella.

El chico suspiró—Bien, bien… hace tiempo me gustaba tocar el piano y mucho, pero luego dejé de tocar por que ya no me parecía divertido… y desde que te conocí, desde la primera vez que te vi, cuando nos cruzamos en aquel pasillo en la escuela… bueno, he tenido en mente una melodía que aún no me la he podido sacar de la cabeza y creo que la única manera será componerte una canción—Contó tímidamente.

—Oh Edward, si tengo que admitir que es cursi… pero eso no quita que es hermoso lo que has dicho—Sonrió ella alegre y se acercó y comenzó a besar a Edward apasionadamente.

—¡BELLA! ¡BELLA!—Gritó Emmett irrumpiendo en el cuarto de su hermano a toda velocidad— ¡BELLA!—Ésta vez, la separó de Edward.

—¿Qué te pasa Emmett? ¿No ves que estamos ocupados?—Dijo Edward molesto por la interrupción.

—Pueden darse besitos todos los días, pero ahora es esencial que Bella me ayude—Pidió Emmett haciendo ojitos.

—¿Qué ocurre?—Preguntó ella confusa.

—Es Alice… ella… nos matará a Jazz y a mí, bueno en realidad por mí, que lo mate a Jasper, por malo y malhumorado, además de romper la tregua, en fin, ella nos matará y solo tú puedes evitarlo—Explicó.

—Oh… ¿Y… como?—

—Pues… ve y háblale, dile que soy muy tierno y sexy y que aún no es mi hora y…

—Emmett, te estás pasando—Advirtió Edward.

—Oh… bueno, solo dile que no me mate, que haga lo que deseé con Jasper, pero conmigo no, dile que me perdone la vida y que me deje vivir—Pidió de rodillas.

—¿Por qué no se lo pides tú?—Preguntó Bella.

—¡Porque ella me mataría! Además tal vez a ti te escuche, tú eres su mejor amiga así que…—Respondió—Bien, manos a la obra—Agregó y tomó a Bella y la arrastró fuera del cuarto de Edward y la llevó hacia la puerta del cuarto de Alice—Hasta aquí te puedo acompañar… ya luego… debes continuar sola, lo siento—Dijo éste con tono dramático y se alejó, mientras que Bella pensaba ¡Que exagerado!

Bella tocó la puerta del cuarto de su amiga y esperó, al ver que nadie contestaba abrió lentamente la puerta.

—¿Alice?—Preguntó.

—¡BELLA!—Gritó la duende apareciendo de la nada mientras saltaba frente a su amiga y cerraba la puerta a sus espaldas—¿Qué haces aquí?—

—Uh… solo… estaba... ¿Qué haces allí dentro que no puedo ver?—

—Pues…—Comenzó—Si lo escondo, ¿Por algo es no? Pero no te preocupes, pronto te enterarás… muy pronto—Rió ella misteriosamente.

—Eh… bien, de acuerdo, escucha, Emmett apareció recién y está muy asustado, dice que le perdones la vida y que… uh… oh si, dice que hagas lo que desees con Jasper, pero yo te diría que también lo perdones a él—

—Maldito Emmett—Susurró Alice—Hay Bella, Emmett se merece que lo pongan en su lugar de vez en cuando—

—¿Pero no fue Jasper quien rompió la tregua?—Preguntó confusa.

—Um… pues… si, pero no importa, Emmett seguramente lo provocó y además no hizo nada para detener a Jazzy, así que es tan culpable como él—Sonrió Alice victoriosa.

—¿Y BIEN?—Preguntó Emmett cuando observó que Bella ya había regresado.

—No me dijo nada, así que yo de ti me cuidaría las espaldas hoy…—Dijo Bella encogiéndose de hombros.

—Oh no…—Murmuró Emmett.

—Bueno yo… mejor que ya me vaya yendo—Dijo ella y se dirigió al cuarto de Edward.

—Oh Bella, esa no es la salida querida amiguita—Sonrió pícaramente Emmett y ella rodó los ojos.

—¡JAZZ! ¡JAZZ! ¡JAZZ!—Gritó Emmett entrando en el cuarto de su hermano, como loco.

—¿Qué quieres ahora Emmett?—Preguntó éste, que se encontraba haciendo sus tareas de la escuela.

—¡TENEMOS QUE HACER ALGO!—Gritó.

—¿Qué? ¿De qué hablas?—Preguntó volteándose a verlo.

—¡De Alice! Ella está planeando algo… mandé a Bella a averiguar y… no le dijo nada, eso es malo, ¿Qué vamos a hacer hermanito? Tengo miedo—Dijo Emmett abalanzándose sobre Jasper.

—Primero… quítate, o te quitaré yo a la fuerza—Comenzó perdiendo la paciencia, el rubio y su hermano obedeció—Segundo… no creo que Alice nos haga nada—Comentó con toda la calma.

—Oh, tú crees eso… ¿Debo recordarte la risa macabra que soltó en la cena? Y además fuiste tú quien rompió la tregua… contigo se desquitará aún más... yo de ti tendría muchísimo cuidado—Advirtió Emmett.

Jasper observó a su hermano y suspiró—No creas que no escuché como le decías a Bella que Alice podía matarme a mí y a ti perdonarte y de esa manera salvarte del problema.

—Uh… ¿Por qué todos en esta casa escuchan todo? ¿Es que no hay privacidad aquí?—Se preguntó Emmett en voz alta.

—No es mi culpa si lo gritas como loco, no puedo evitar oírlo, querido Emmett—Respondió Jasper.

—¿Pero… no harás nada? ¿Solo te quedarás allí a ver como Alice lleva a cabo su plan?

—¿Qué puedo hacer Emmett? No puedo matarla ni torturarla para que me diga su plan—Aclaró Jasper y en eso observó cómo se dibujaba una sonrisa en el rostro de su hermano—No Emmett, no vamos a matar a Alice—Agregó y su hermano bufó.

—¿Entonces qué propones que hagamos?—Dijo Emmett y Jasper se encogió de hombros.

—Da igual… todos moriremos algún día—Dijo al fin.

—PERO NO QUIERO MORIR EN MANOS DE UNA DUENDE LOCA Y NEURÓTICA ADEMÁS ME QUEDAN MUCHAS EXPERICENCIAS POR VIVIR JASPER HALE Y SUPONGO QUE A TI TAMBIÉN… A NO SER… ¡QUE YA SEAS UN VIEJO!—Gritó Emmett.

—¿Qué?—Dijo Jasper de repente mirando a su hermano, completamente perplejo.

—¡ERES UN VIEJO EN EL CUERPO DE UN ADOLESCENTE!—Gritó señalando a su hermano con el dedo.

—No soy un viejo, solo estoy siendo realista, Emmett—Recalcó seriamente mientras Emmett lo sacudía de un lado a otro—¿Te molestaría soltarme Emmett?—Pidió formalmente.

Emmett observó a su hermano, extrañado y lo soltó—Me das miedo… y mucho…—Dijo.

Jasper sonrió—Ese es mi trabajo, querido hermano—

En eso se sumieron en un silencio que duró unos cuantos minutos…

—OH ¿JAZZY?—Cantó Emmett rompiendo la quietud.

—¿Qué, Emmett?—Preguntó éste con cautela.

—Ya sé que hacer—Sonrió y Jasper se alejó.

—Ahora eres tú quien me da miedo Emmett—Dijo Jasper.

—Oh me alegro por ello Jazz… me alegro por ello—Rió Emmett con tono satánico, que, por primera vez, asustó a Jasper.

—Así te ves bien—Sonrió Emmett intentando arreglar el cabello rubio de su hermano.

—No sé por qué acepté en ayudarte—Admitió molesto.

—Ya calla y déjame terminar—Dijo y Jasper suspiró—¡Listo! Ahora ve y apégate al plan.

—¿Por qué yo, Emmett?

—Pues... por qué Alice es tú novia y será tu trabajo ir y averiguar qué pasa, haz lo que sea con tal de sacarle algo de información… todo se vale en la guerra así que...— Dijo Emmett mientras empujaba a Jasper fuera del cuarto—¡Suerte vaquero! Y recuerda tus líneas…—Sonrió y cerró la puerta.

Jasper suspiró y se acercó a regañadientes al cuarto de Alice mientras pensaba en voz alta—¿Qué se supone que debía decir primero? Uh… supongo que improvisaré por ahora—Se preguntó y tocó la puerta del cuarto de la chica.

—¿Si? Oh Jazzy—Dijo Alice al verlo.

—Uh, si yo…—Respondió y se quedaron en silencio.

—Bueno… me gustó charlar contigo… adiós—Dijo ella y se dispuso a cerrar la puerta, pero Jasper la detuvo.

—¡Espera!—Dijo deteniéndola.

—¿Si? ¿Qué necesitas, Jazz?—Dijo ella entreabriendo la puerta una vez más.

—¿Puedo… pasar?—Preguntó.

—¿Para qué?—Dijo ella sonriendo.

—Pues… es que… um… quiero hablar contigo y en mi cuarto no podemos… está el idiota de Emmett…—Respondió.

—Oh, lo siento Jazz, pero… aún no tengo nada preparado… ya sabes a que me refiero, estoy en eso—Sonrió ella y le guiñó el ojo al rubio.

—Ah, ya veo, entonces… ¿Podemos ir a la sala un segundo?—Preguntó de repente.

—Sí, vamos—Dijo ella y salió del cuarto cerrando la puerta tras ella y ambos bajaron a la sala.

—¿Te arreglaste el pelo?—Rió ella, una vez que ambos se encontraban sentados en los sillones de la sala.

—Algo… por el estilo—Respondió pasándose una mano por el pelo y sonrió.

—Muy bien, ¿De qué quieres hablar?—Preguntó ella observando cómo Jasper supuestamente había tratado de arreglarse el pelo, pero no había logrado nada de nada.

—Uh…—Dijo pensativo el rubio y se acercó a Alice repentinamente—¡Hola!—Sonrió y ella lo observó extrañada.

—¿Hola?—Respondió aún mirándolo.

Jasper sonrió de vuelta intentando esconder su nerviosismo mientras repetía mentalmente sus líneas.

—¡Tienes los ojos más hermosos que he visto, Alice!—Gritó por fin.

—Oh… gracias… pero… ¿Te… sientes bien, Jazz?—Preguntó ella.

—Claro… es que aún no te he hablado de lo hermoso que… uh… llevas tu corte hoy… y...

—Mi corte está normal Jasper—Aclaró ella cruzada de brazos y el chico rió nervioso.

—Oh… que raro… es que bueno… yo…

—¿Seguro que te sientes bien Jazz? ¿No quieres que llame a Carlisle?

—Solo intento ser… ¿Romántico?—Dijo él hecho un manojo de nervios y Alice rió a carcajadas.

—Oh Jazzy…en serio, no debes hacer esto…—Rió, pero él la interrumpió.

—Estás… diferente—Dijo al fin, intentando recordar sus líneas mientras tomaba la mano de Alice.

—¿Diferente?—

—¡No! Eh… digo… bueno… eh… este… yo… en realidad… me refería… ya sabes… no es que estés diferente mal, a lo que me quiero refería es a que… bueno, estás diferente en el buen sentido, pero…—Se intentó explicar Jasper pero Alice lo calló con un beso.

—Mejor calla ¿Si Jazzy?—Dijo ella al separarse y el chico asintió—. Ahora… ¿Vas a explicarme el porqué de todo esto?—Pidió.

Jasper miró de un lado a otro para comprobar que estaban solos…

—Fue idea de Emmett—Le susurró al oído a la chica.

—Oh, ¿Por qué no me sorprende? ¿Te mandó a intentar seducirme para sacarme información? Y no es que lo sepa por qué tu cuarto está casi al lado del mío—Dijo ella.

—Uh… No sé si fue para tanto… creo que solo quería averiguar qué es lo que planeabas, en fin…—Admitió encogiéndose de hombros.

—¿Sabes qué, Jazzy—Jazz?—Comenzó la duende con una sonrisa diabólica.

—¿Qué…?—Preguntó con cautela el chico.

—Tengo una idea genial… Emmett se arrepentirá de haberte usado… ¿Estás listo para jugarle una bromita?—Dijo entre risas la duende y Jasper sonrió satánicamente.

—Oh Alice, esto será genial, mi amor, ¿En qué has pensado, linda?—Sonrió completamente emocionado, Jasper.