Acá va otro. Gracias a todos los que leen y dejan reviews. Realmente lo aprecio. ¡Saludos!
Disclaimer: todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer.
—¿Qué será de Jasper? ¿Habrá muerto en el intento? —Se preguntó Emmett en voz alta mientras se acostaba en la cama luego de un bostezo. Permaneció debatiendo qué hacer durante unos momentos—. Debería ir a buscarlo —comenzó son tono serio—, pero estoy muy cansado como para ir, que se arregle solo —finalizó con una sonrisa de oreja a oreja.
Emmett apagó la luz del velador, dio un suspiro y se acomodó para disponerse a dormir. Cerró los ojos lentamente y, poco a poco, se vio arrastrado por el sueño hasta que, de pronto, una voz lo sobresaltó por completo.
—¡EMMETT! ¡EMMETT! ¡DESPIERTA HERMANO! —dritó Jasper mientras sacudía a su hermano de un lado a otro.
—¿Qué? ¿Qué?—preguntó este despertándose.
Emmett abrió los ojos un tonto desconcertado y dormido, pero se quedó helado al ver a su hermano desesperado y todo manchado de… ¿sangre?
—¿Pero qué… diablos te ocurrió? —dijo perplejo mirándolo de arriba abajo.
—Alice —contestó Jasper sufrido mientras ponía una expresión de puro dolor y se aferraba a Emmett con brusquedad—. TIENES QUE ESCONDERTE DE ELLA. DIJO QUE VENDRÍA POR TI UNA VEZ QUE ACABARA CONMIGO —chilló zarandeando a su hermano de un lado a otro.
—Pero no ha acabo contigo aún. Bueno, estás vivo… a penas—aclaró Emmett.
Su hermano le echó una mirada asesina.
—¡NO ES EL PUNTO! ¿QUIERES TERMINAR COMO YO EMMETT? ¿QUIERES MORIR DESANGRADO?— gritó Jasper desesperado.
—No, claro que no —murmuró asustado al verlo.
—¡ENTONCES MUÉVETE!—Gritó Jasper, pero se calló y se quedó rígido al instante.
Emmett se incorporó de un salto completamente aterrorizado, con los ojos abiertos como platos.
—¿Jasper? —preguntó Emmett al ver como su hermano se había quedado inmóvil en la oscuridad—. ¿Estás bien? —agregó y en eso vio como de la nada caía al suelo y se quedaba tumbado boca abajo—. ¡JASPER! —gritó ahora completamente fuera de sí—. ¿¡QUÉ HAGO!? OH, VAMOS NO ME HAGAS ESTO. ESME Y CARLISLE ME MATARÁN. TIENES QUE VIVIR, HERMANO —gritó más para sí al imaginarse que sus padres le echarían toda la culpa a él.
Emmett comenzó a zarandear a su hermano, que se hallaba inmóvil, de un lado a otro intentando despertarlo.
—¡DESPIERTA! ¡VAMOS! DESPIERTA, NO ME HAGAS HACERTE RESPIRACIÓN BOCA A BOCA, SOLO DESPIERTA JASPER —vociferó mientras tomaba a su hermano por los hombros y lo movía como loco de un lado a otro en un pobre intento de hacerlo despertar, y en eso observó como la puerta de su cuarto comenzaba a abrirse lentamente.
—¡OH EMMETT! —cantó Alice desde el marco de la puerta.
Pálido de horror, dejó de zarandear a su hermano y permaneció atónito viendo como Alice cerraba la puerta.
—¡NO! YA MATASTE A JASPER DESPIADADAMENTE. ¡LO DEJASTE QUE SE DESANGRE HASTA LA MUERTE, MALDITA! NO TE ACERQUES A MÍ MONTRUO PERVERSO Y RETORCIDO —chilló mientras se lanzaba a la cama y se tapaba con la sábana.
Alice se acercó hasta el borde la cama y sacó algo negro que llevaba escondido de tras de ella.
—¡Sonríe Emmett!—rió ella y le tomó una foto con una cámara de fotos instantánea.
—¡¿QUÉ?!—Gritó de repente Emmett al ver el flash.
—Déjame ver como salió —pidió Jasper prendiendo la luz del cuarto mientras se acercaba a Alice y tomaba la foto.
—¿Qué significa esto? —exigió saber el chico indignado al ver como se morían de risa y se pasaban la foto entre los dos.
—Pondré esto en Internet—rió la duende.
—¡¿ALGUIEN PODRÍA DECIRME QUE PASA AQUÍ?!—chilló Emmett sin entender nada.
—Oh, solo te jugamos una broma hermano. No hagas un berrinche, los demás querrán dormir—explicó Jasper.
—¿QUÉ? ¡PERO ESTÁS LLENO DE SANGRE! Y… HABÍAS MUERTO ¿CÓMO ES ESO? ¿HAS VUELTO A LA VIDA? ERES UN ZOMBIE —gritó señalándolo con el dedo.
—No Emmett. Que mis grandes dotes como actor te hayan engañado no es mi culpa. Además, es salsa de tomate ¿No tienes imaginación querido y estúpido hermano?—aclaró Jasper mientras rodaba los ojos.
Emmett se quedó mudo de la sorpresa. ¡Qué malditos eran! ¿Cómo era posible que le hicieran algo como eso a él?
—Oh… —murmuró incrédulo mientras veía como reían—. ¡USTEDES DOS SON LOS PEORES. SON LOS HERMANOS MÁS… MALOS, RUINES, MALDITOS, PERVERSOS, RETORCIDOS, SATÁNICOS Y MANIÁTICOS!—gritó y salió corriendo hacia el cuarto de Esme y Carlisle—. ¡ESMEEEEEEEEEEEE! ¡CAAAAARLISLEE!—Gritó Emmett irrumpiendo en el cuarto de sus padres, que se hallaban completamente dormidos, y se levantaron en el instante en que el chico se arrojó sobre ambos bruscamente.
—¡¿Emmett?! ¿Qué ha pasado?—Dijo Carlisle medio dormido al ver cómo el chico se acurrucaba entre ambos.
—Querido, ¿Qué ha ocurrido? —preguntó Esme ahora preocupada mientras Emmett se cubría la cabeza con la sábana.
—¡FUERON ALICE Y JASPER! LOS DOS SON MALOS —Gritó de repente asomando la cabeza por arriba de las sábanas.
—Oh ¿Qué han hecho ahora? —Preguntó Esme.
— ¡ELLOS… ELLOS… NO PUEDO MAMÁ! LOS DOS SON MUY MALOS CONMIGO —se quejó entre chillidos.
—¿Qué pasa? ¿Qué son esos gritos? —preguntó Rosalie entrando en el cuarto de sus padres.
—Parece que Emmett tuvo otra pesadilla —respondió Edward entrando en la habitación de la nada.
—No hagas eso torpe, me asustaste —Rió Rosalie.
—Lo siento —Sonrió el chico.
—¡NO FUE UNA PESADILLA EDWARD! —Gritó Emmett en su defensa.
—¿No lo fue Emmett?
—CLARO QUE NO
—¿Entonces por qué no nos cuentas de que va todo esto? —preguntó Edward.
—Pues… es que Alice se molestó por qué Jasper rompió la tregua y lo mandé para que averigüe algo, pero resulta que el loco satánico se alió con la duende neurótica y…—Se intentó explicar pero Carlisle lo interrumpió.
—Sin sobrenombres hijo, por favor—Aclaró y el chico bufó.
—Bien… lo que quería decir es que… el aterciopelado, suave y dulce de Jazzy—Jazz se alió con la amable, tierna y cuerda Alice para jugarme la peor broma del mundo—dijo al fin conteniéndose.
—¿Qué te han hecho? —quiso saber Rosalie, ahora intrigada.
—JASPER SE LLENO DE SALSA DE TOMATE Y ME HIZO CREER QUE ERA SANGRE Y QUE SE ESTABA MURIENDO…Y DESPUÉS SE HIZO EL MUERTO Y… Y… —gritó Emmett.
—¿Qué? —preguntó Esme y todos los presentes corearon su pregunta.
—¡Eso fue lo que pasó! Además después Alice se apareció y me sacó una foto y… bueno, tengo que admitir que Jasper sí sabe actuar, debería ser actor dramático —agregó mientras asentía y Edward rodó los ojos.
—¿Y donde están esos dos ahora?—Preguntó Esme enojada.
—No lo sé mamá, pero casi me dan un infarto—Dijo Emmett abrazando a Esme.
—No te preocupes mi amor, todo estará bien—
—¿Cómo sabemos que Emmett no lo ha inventado para hacerle un mal a Alice y Jasper? —preguntó Edward cruzado de brazos.
—¿¡DESCONFÍAS DE MÍ EDWARD?! —gritó Emmett incrédulo.
—No es que desconfíe de ti hermano, es que… bueno… ¿Quién sería tan idiota como para llenarse de salsa de tomate, eh? —dijo Edward.
—Parece que Jasper —aregó Rosalie.
—Mira Edward, no me importa si no me crees, yo sé lo que vi y lo que no, así que si no tienes nada más que decir, mejor vete —dijo Emmett molesto.
Edward asintió y se encogió de hombros—Si, mejor…—dijo.
—Oh Ed… ¿Y Bella? —preguntó Esme.
—La dejé en su casa hace rato —respondió el chico y salió del cuarto.
—¿Y qué harán con respecto a Alice y Jasper? —preguntó Emmett de repente.
—Iremos y hablaremos seriamente con ellos —dijo Esme mientras se incorporaba seguida de su esposo—. ¡Vamos Carlisle!—agregó y los dos se dirigieron, primero, hacia el cuarto de Alice, que era el que más cerca estaba.
—¿¡Alice?!—gritó Esme tocando la puerta del cuarto de su hija—¡. Alice! Abre la puerta en este instante —dijo y unos cuantos minutos después se abrió la puerta lentamente.
—¿Sí? —preguntó una dormida Alice.
—¡¿Me puedes explicar el por qué tu hermanito está tan asustado?! —exigió.
—No lo creo —respondió ella y Emmett entrecerró los ojos.
—¡ESTÁ ACTUANDO! —gritó señalándola.
—Señorita, tú y Jasper van a hablar seriamente conmigo —ordenó su madre y se dirigió hacia el cuarto del rubio a toda velocidad seguida de Emmett, Rosalie, Carlisle y Alice.
—¡Jasper! —lo llamó Esme tocando la puerta del cuarto de su hijo, que se tardó unos cuantos minutos en abrir.
—¿Si Esme? ¿Hay alguna razón en particular para despertarme tan entrada la noche? —preguntó al abrir, se encontraba completamente limpio sin ni una sola mancha.
—¡Sí! ¡Todos a la sala! En este momento —dijo Esme y todos los presentes se dirigieron al lugar.
Una vez que ya todos estuvieron sentados esperaron a que Esme hablara.
—¿Y…? —preguntó Rosalie.
—¡Sh! —la calló Esme—. Jasper y Alice…—comenzó la mujer perdiendo la paciencia.
—¿Si, mamá? —preguntaron a la vez los dos.
—¿Ustedes dos le jugaron una broma a Emmett esta noche? —los interrogó ella cruzada de brazos.
—No —respondió Jasper sonriente.
—¿No? —preguntó Rosalie.
—No, Rose. ¿Eres tonta o qué? —atacó el rubio.
—¡Jazz! —dijo Alice intentando calmarlo.
—Jasper, Rosalie es tu hermana. Debes tratarla bien —le advirtió Carlisle con tono serio.
—Lo siento, lo siento, es que… estaba durmiendo y ahora estoy de mal humor —se disculpó el chico.
—Pft, Yo, más bien, diría que te estabas sacando la salsa de tomate —intervino Emmett.
—¿De qué hablas Emmett? —preguntó Jasper.
—Jazz... yo creo que…—comenzó Alice, pero el rubio la fulminó con la mirada.
—Hablo de la loca y satánica broma que me acabas de jugar, hermano —contestó Emmett.
—Oh lamento arruinar tus planes Emmett, pero yo NO te jugué ninguna broma —dijo Jasper serio.
—¡Eres un mentiroso! —se quejó.
—¿Ya puedo irme a dormir?— pidió Jasper a sus padres.
—No hijo, no hasta que se resuelva esto.
—¡Pero mañana tenemos clases! —dijo Alice.
—Rosalie, si quieres tú puedes irte —donrió Carlisle.
—¿Y perderme la diversión? No gracias, Carlisle —rió ella.
—Muy bien… ahora… —domenzó Esme—. ¿Alice?—dijo y la chica se volteó a verla.
—¿Sí mama?—preguntó.
—¿Tú le has hecho una broma a Emmett? Por qué si bien recuerdo, Jasper fue quien contestó antes—apuntó Esme.
—No… claro… que no… —dijo al fin la duende.
—PERO ESTÁN ACTUANDO, TIENEN QUE IMPARTIR JUSTICIA, SON MIS PADRES TAMBIÉN ¿O NO?—chilló Emmett.
—La justicia solo vale para los inocentes Emmett—Aclaró Jasper con tono formal haciendo que todas las miradas recayeran en él.
—Eres raro Jasper…—dijo Rosalie.
—¡Silencio! —la calló él.
Emmett suspiró y miró en dirección a Jasper y Alice.
—Bien… Alice, te perdono aun que no lo hayas admitido, pero no lo has hecho por miedo así que contigo no hay problema… pero Jasper… —Dijo Emmett entrecerrando los ojos.
—Niños…—Advirtió Esme—No quiero peleas, pero Jasper, según tu hermano, no estás siendo sincero con nosotros—Agregó Esme.
—Según Emmett, ¿Quién dice que Emmett está bien?—Dijo con tono arrogante.
—¡TÚ NO ERES INOCENTE!—Apuntó Emmett.
—Bla, bla, ¿Vamos a estar así toda la noche? Por qué la verdad es que ya tengo sueño y quiero irme a dormir—Dijo Jasper luego de un bostezo.
—¡Quédate en donde estás Jasper Hale!—Dijo Edward mientras bajaba las escaleras con algo escondido detrás de él.
—Pero… ni me he movido—Dijo y su hermano lo interrumpió.
—Calla, ahora…—Comenzó el chico—Si no le hiciste ninguna broma a Emmett… ¿No te molestará que te haga un par de preguntas, no es así?—Preguntó Edward con tono profesional, como si estuviera interrogando asesinos seriales.
—No hermano, adelante—Contestó Jasper.
—Muy bien… si no estabas haciéndole ninguna broma a Emmett… ¿En dónde estabas entre las once y once y media?—Preguntó.
—Emmett estaba durmiendo, yo me encontraba saliendo del baño para ir a cambiarme—Agregó.
—No te pregunté qué hacía Emmett—Dijo con tono amargado—¿Así que salías del baño?
—Pues… si, tomé un baño y luego me dirigía a mí cuarto para cambiarme, ¿Qué hay de raro en eso?—Dijo Jasper como si estuviera explicando lo obvio.
—¿Hay alguien que pueda atestiguar que es verdad lo que dices?
—Lo dudo, ya todos estaban en sus cuartos…—Respondió y Edward asintió.
—Bueno, misma pregunta para Alice—Dijo.
—Pues… yo me encontraba en… mi cuarto, si eso—Sonrió ella nerviosa y su hermano entrecerró los ojos.
—Está bien. Otra pregunta. Si ustedes no le jugaron a Emmett ninguna broma… ¿Por qué no aparecieron cuando empezó a gritar como loco?
—Pues porque estaba dormida —aclaró Alice.
—Lo mismo —dijo Jasper serio.
—¿Y cómo podemos asegurarnos de que no mienten? —preguntó Rosalie.
—No te metas Rose, es mi caso —dijo Edward con indiferencia fingida y la rubia rió.
—Que se yo, no es mi problema —dijo Jasper.
—Claro que lo es… pero en fin… entonces Jasper… Alice… ¿Niegan por completo el haberle hecho esa broma a Emmett?—Dijo Edward y ambos asintieron.
—Bueno… entonces… ¿Jasper me podrías explicar que es esto?—Dijo Edward mientras, de detrás suyo, sacaba una remera toda manchada con salsa de tomate, que más parecía sangre de adentro de una bolsa.
—Que se yo que es—Dijo el chico hecho un manojo de nervios.
—¡ESA ES LA REMERA QUE ESTABA USANDO!—Gritó Emmett señalando el objeto.
—Pft, deja de mentir Emmett—Dijo Jasper.
—¡NO ESTOY MINTIENDO, MALDITA SEA!—Gritó.
— Bien, si no es tuya Jasper… ¿Por qué la encontré en tu cuarto hace un rato?—Dijo Edward.
—No lo sé, tal vez acabas de mancharla y hacer ver que las has sacado de mi cuarto.
—Muy hábil hermano, muy hábil, pero déjame decirte que la única manera de poder manchar esta remera sería: primero debería pasar por la cocina para ir por la salsa de tomate y… ¿Me has visto ir a la cocina y subir las escaleras hacia mi cuarto con un envase de salsa? —preguntó Edward y la sala se sumió en un silencio sepulcral.
—No, no lo he hecho —respondió al fin.
—Lo sé… ¿Y Alice que es esto? Lo he encontrado en tu mesita de luz —dijo Edward enseñando una fotografía de Emmett metido dentro de las sábanas en el cuarto de Jasper.
—Pues… yo…—se intentó explicar.
—Bien, ahí tienen las pruebas—dijo Edward sonriendo.
—¡NO!—Gritó Jasper—. ÉL HIZO TODO ESTO APROPÓSITO.
—Claro que no, además… admítelo Jazz, te descubrí.
Jasper se incorporó de un salto y observó a su hermano.
—¡SI LO ADMITO! FUI YO, ¿ESTÁ BIEN? —gritó al fin.
—¡Jasper! —dijeron sus padres impresionados.
—También yo —admitió Alice tímidamente desde el sillón.
—¡Alice! —agregaron Esme y Carlisle al oírla.
—¡¿Y QUE?! EL IMBÉCIL DE EMMETT SE LO MERECÍA, ES UN IDIOTA, SIEMPRE ME HACE LA VIDA IMPOSIBLE.
—Castigado jovencito, mañana hablaremos de tu futuro castigo y lo mismo para Alice —Dijo Esme—. Ahora todos a dormir—dijo.
—Esta Edward… me las pagarás —susurró Jasper frente a su hermano y se dirigió hacia su cuarto.
—Lo siento, Emmett —murmuró Alice.
—Oh… bueno, como dije antes te perdono, pero Jasper tendrá que hacer más que eso para ganarse mi perdón —aclaró Emmett.
—Gracias y oye tú foto no es tan mala…. Es peor la foto que nos sacaste a mí a Jazz aquella vez…
—Oh recuerdo esa foto… ¿Dónde habrá quedado? —se preguntó Emmett.
—Carlisle la tuvo por última vez —agregó Rosalie.
—Uh… yo… la tiré —Mintió—. Bien, adiós chicos, buenas noches. El caso de la broma ya está cerrado. A dormir —se despidió y todos subieron a sus cuartos.
—¿Esme? —la llamó Emmett.
—¿Si cariño?
—¿Puedo dormir en mi cuarto hoy?
—Claro que sí —dijo ella sonriendo y se alejó hacia su cuarto junto con Carlisle mientras que Rosalie y Alice se dirigían al suyo.
—¿Edward? —preguntó Emmett acercándose a su hermano.
—¿Si Emmett?
—Muchas gracias, si no hubieras aparecido… bueno, habría ocurrido lo de siempre… Jasper hubiera salido ganando… en serio gracias por la ayuda —dijo Emmett sonriente y abrazó a su hermano.
—Uh… de nada —dijo una vez que lo soltó—. No lo hice por ti ni por Alice- Es que ya era hora de que Jasper recibiera un poco de su propia medicina —sonrió.
—Si es verdad… aunque supongo que su venganza será terrible, así que habrá que cuidarnos, y yo te debo una así que… bueno, nos vemos mañana, buenas noches Ed y gracias —sonrió Emmett y se dirigió hacia su cuarto.
—Sí, adiós —se despidió Edward y entró en el suyo.
