13.- De vuelta a casa

Harry bajó su espada, mirando a Elektra que estaba tendida en el suelo, jadeando con suavidad, estaban entrenando, Harry había descubierto el desconocimiento de las armas de Elektra y se había decidido a enseñarla, era muy buena, y tenía la ventaja de que al ser vampiro no se cansaba, pero de vez en cuando fingía agotarse para el descanso de Harry.

-Será mejor que nos vayamos de aquí, alguien puede habernos rastreado.- dijo Harry algo molesto por que la chica se preocupaba tanto por él. No quería compasión ni preocupación, si no ayuda con su oscuro problema.

-Pues que vengan.- dijo enseñando los colmillos ligeramente.

-¡Qué mesecito me estás dando!- se quejó Harry aunque sonriente.

-Anda que tú a mí, ¿Sabes? Los vampiros nos alimentamos de sangre y si no me dejas alimentarme pronto te voy a morder de ti.

Elektra se había levantado rápidamente mientras hablaba y había colocado sus colmillos estratégicamente cerca del cuello de Harry, este rió ligeramente y levantó su daga poniéndola sobre el cuello de Elektra, ella levantó las manos ligeramente y se separó de él.

-Algún día te quedarás dormido.- chasqueó los dientes y no pudo evitar reírse.

-Anda sabía que eras una vampiresa y una mujer lobo, pero lo de fantasma no lo sabía.- dijo Harry riéndose de ella. Elektra se lanzó sobre él, tirándole al suelo, y sentándose encima de Harry.

-¿Fantasma?- dijo rozando con sus dientes el cuello de Harry, este ni se inmuto, había conocido a la chica bastante bien durante el mes que llevaban juntos, como para saber que solo estaba jugando.- Es tan fácil matar, Harry, ni te lo imaginas, con apretar un poco tengo a alguien desangrándose bajo mi boca, no me gusta sentirme así.

Elektra se tumbo un poco y rodó quedándose al lado de Harry, ambos tumbados sobre la hierba. Mirando el cielo, o tal vez no miraban nada, simplemente estaban tumbados sintiendo el uno al otro, Harry no sabría explicar que sentía por Elektra, en el tiempo que llevaba lejos de Bronwyn, quizás dos meses, quizás menos o más… Pero en ese tiempo había llegado a la conclusión de que amaba a Bronwyn, cada vez que dormía soñaba con ella, y cada vez que se despertaba rogaba por que fuera esta la que estuviera entre sus brazos… Pero nunca lo era, siempre era Elektra.

Y su relación con Elektra era… como la hermana que nunca tuvo, sentía que había estado toda la vida con ella, quería cuidarla y protegerla, y había descubierto que la chica no tenía gran apego con su propia viva, en varios ataques de demonios ella se había lanzado contra ellos, sin importarle lo que la pasara, en varias ocasiones se había interpuesto en los ataques a Harry, siempre trataba de protegerle, pero al chico no le gustaba el desprecio de ella por la vida.

-A mi no me lo has hecho, pese a lo fácil que es.- dijo Harry sin mirarla.

-Eres como mi cachorrito, mi parte de lobo se revela, ante que te pase algo, así que imagínate como me siento si intento matarte yo.

-Entonces matar no es tan fácil.

-He matado a mucha gente.

-No, has matado demonios y mortífagos.

-¿Y ellos no son gente?

-Si ellos son capaces de matar a gente con familia y niños, ¿Qué derecho tienen a vivir?


-Vaya, esto es impresionante.

-Te lo dije, preciosa.- Tate rodeó con un brazo a Ginny.- Pero los magos se empeñan en echarnos de aquí.

-¿Por qué?

-Lo reclaman como suyo, los magos lo quieren todos, nosotros solo queremos vivir en paz, no nos pueden arrebatar nuestra tranquilidad.

Ginny miró alrededor, una extensa pradera se extendía bajo sus pies y un hermoso lago brillaba poco más adelante, con una ruidosa cascada que llamaba la atención de los animales varios revoloteaban cerca de ella, tratando de beber.

-¿Entiendes por que es tan importante encontrar a Harry Potter? El podrá abogar por nosotros. A él le escucharán.

-Ojala pudiera ayudarte, trataré de hablar con Ron a ver si sabe algo.

-No hace falta que te arriesgues por nosotros Ginny, nadie espera eso.

-Pero quiero hacerlo, déjame ayudar por favor.

-Sería demasiado arriesgado si alguien te descubriera.


Hermione dio la vuelta número cuatro mil al menos, y se levantó de la cama, poniéndose la bata sobre el pijama, se puso las zapatillas y bajó a la sala común, el fuego estaba casi apagado, por suerte, ya empezaba a hacer calor y la chimenea era un poco agobiante, trató de leer pero tampoco se concentraba, ¿como hacerlo si Shido llevaba sin aparecer desde la tarde anterior? Ese día la clase de defensa se la había dado Dumbledore.

Hermione no podía dejar de pensar en Shido, Ron había dicho que probablemente estaba buscando a Harry y Bronwyn no había dicho nada porque no había perdonado que su primo que la culpara de la desaparición de Harry.

La chica dejó el libro de nuevo, y salió de la sala común, sabía que no debía hacerlo, pero por una vez… Se encaminó hacia la habitación de Shido, por suerte sabía donde estaba, por el camino se tropezó con la señora Norris, a la que la lanzó un hechizo para petrificarla, aunque uno suave, solo para tener tiempo de irse de allí. Y ando más rápido hacia la habitación de Shido.

En la puerta dudó un poco, ¿debía entrar? Pero unos pasos al final del pasillo la hicieron decidirse. Abrió la puerta y entró pegando la oreja sobre ella para saber quien era. Pudo oír la voz de Snape hablando con Filch, aunque no entendió lo que decían, no le dio más importancia. Miró dentro pero Shido no estaba allí, la verdad es que se lo había esperado.

Se fijó en un montón de libros que había sobre el escritorio y no pudo evitar dirigirse a ellos, cogió uno al azar y se sentó en la cama a esperar a Shido.


-Harry…- el chico oyó una dulce voz femenina llamándole.

-¿Bronwyn?- preguntó sonriendo.

-Más quisieras enano.- dijo Elektra riendo, Harry abrió los ojos disgustado.

-¿Qué quieres pesada?

-Aunque no te lo creas, dormir, así que si dejas de llamar a tu amada Bronwyn, yo y el resto de criaturas del bosque te lo agradeceremos.

-Yo no…

-Mira Harry, la llamas cada noche, a ella y al resto de tus amigos, yo voy a seguir durmiendo un rato, dentro de una hora me iré a nuestra cueva, no te quiero ver aparecer por aquí, allí nos vemos, tu vete a ver a cualquiera de tus amigos.

-No puedo, si voy con Bronwyn no me dejará irme otra vez, me hechizará si hace falta.

-Pues ves con Ron o Hermione,- Harry había hablado tanto de su mundo a Elektra que parecía que los conocía.- ellos aceptarán tu decisión, a ellos les vendrá bien tener noticias tuyas, a ti te vendrá bien que te cuenten como va vuestro mundo y a mi me vendrá bien hacer eso que llevo sin hacer un mes… como se llama…

-¿Dormir?- preguntó Harry con una sonrisa inocente.

-Sí, después de encontrar un cuello sangriento.- dijo relamiéndose.

-¿Una hora?

-Sí, pero vuelve.

-Más te vale estar allí.

Harry la dio un beso en la frente a Elektra y desapareció sonriendo, primero apareció en el dormitorio de las chicas, tenía la esperanza de ver a Bronwyn dormir, pero ella no estaba allí, tampoco Hermione, Harry decidió ir a su antigua habitación andando, llegó a tiempo para ver a Hermione salir de la sala común, pensó en pararla, pero la dejó, si se iba sería por algún buen motivo.

Se sentó un par de minutos en su butaca favorita, había olvidado lo que era sentarse en algo que no fuera una piedra o el suelo, se puso de pie y subió a su habitación, sus compañeros roncaban de forma ruidosa, y su cama parecía tan cómoda que tuvo que resistir el impulso de acostarse, se acercó a la de Ron, mientras recuerdos invadían su mente.

Puso la mano sobre la boca de Ron el chico abrió los ojos bruscamente, desde que Sirius había rajado sus cortinas en tercero tenía el sueño más ligero. Le miró con los ojos muy abiertos, pero no se movió, temeroso de que Harry fuera un sueño y desapareciera.

-¿Hablamos abajo?- susurró Harry muy bajo. Ron asintió y se levantó de la cama.

Harry volvió a bajar y se volvió a sentar en su butaca preferida, Ron se sentó en el sillón de al lado y le miró fijamente, sin hablar, solo le miró.

-¿Realmente eres tú?

-¿Tanto he cambiado en un par de semanas?- preguntó Harry sonriendo.

-¿Un par de semanas? No, lo que te ha cambiado a sido el resto del mes que has pasado fuera Harry, llevas más de un mes y medio desaparecido.

-¿Qué tal estás?

-Como siempre supongo, ¿tú?

-No lo sé. Me siento como si no fuera yo, como si llevase una bomba dentro que pudiera estallar en cualquier momento, no quiero acercarme a nadie que pueda hacer daño y a la vez no soporto estar lejos. ¿Qué ha pasado por aquí?

-Pues nada relevante, Kiara se ha ido del país, Shido y Bronwyn no se habla, Susan ha tenido un niño precioso con el que Sirius está encantado. A tu padre no se le puede dirigir la palabra sin que te hechice, tu madre se pone a llorar cada vez que piensa en ti. Hermione suple tu falta leyendo y Bronwyn a entrado en una espiral autodestructiva.

-Me alegra ver lo bien que os lo arregláis sin mí. ¿Qué le pasa a Bronwyn?

-Se niega a pensar que su vida acabe contigo, así que trata de meter a todo el que puede en sus premoniciones, a la vez no quiere dejar de verte aunque sea en premoniciones por lo que nadie sabe como es capaz de tener una visión sobre ti cada dos minutos más o menos, y ya sabes como se pone después de una premonición.

-¿Está loca?- dijo Harry algo más alto de lo pretendido, levantándose de su asiento.

-Sí, eso creemos todos. ¿Vas a irte de nuevo?

-Sí, aún no estoy preparado para quedarme, ¿puedes dar mensajes de mi parte?

-Claro.


Elektra se despertó de nuevo, habría pasado una media hora desde que se fue Harry, aunque en medio del bosque era difícil cuantificar el tiempo. Desapareció y apareció varias veces como Harry la había indicado y llegó a la cueva donde Harry había visto por primera vez al lobo, quedaba solo una semana para que volviera a convertirse en lobo y se encontraba algo débil.

Se volvió a tumbar en un rincón y cerró los ojos con fuerza. Necesitaba dormir. Pero no podía dejar de pensar en Harry, solía ser tan bueno con ella, tenía claro que solo era como un cachorrito para ella, pese a que él era más mayor, pero no quería que le pasara nada. Y trataba de convencerle de que volviera con Bronwyn y sus amigos que allí estaría mejor, pero él no quería ni oír a hablar de ello.

La chica volvió a dormirse, hasta que un gran ruido la despertó abrió los ojos somnolienta, ¿es que no se podía dormir allí? Miró la fuente del escándalo, al menos 5 demonios y 3 mortífagos la rodeaban.

-Hola…- dijo la chica con una sonrisa segura, seguridad que no sentía en absoluto.- ¿Qué os trae por aquí?- la chica maldijo en silencio a Harry por dejarla sola, olvidando que lo había echado ella.

-Pues haber, yo había pensado en secuestrarte y atraer a Potter hasta nosotros, luego matarte, entregarle a Potter a Tate y Voldemort y ganarnos un par de favores.

-Es un buen plan.- dijo Elektra con una falsa sonrisa.- ¿Pero habéis tenido en cuenta que me voy a resistir?

-Por supuesto, ¿qué piensas hacernos?- contestó uno de los mortífagos con una carcajada.

-Tengo un poco de hambre la verdad, la pena es que me vais a manchar el sueño pero bueno supongo que puedo limpiarlo con vuestros restos.- Elektra gruñó ligeramente enseñando los dientes.

-Se acabó la charla.- uno de los demonios le hizo unos gestos a los demás que comenzaron a atacar. Elektra sacó una espada y comenzó a luchar.

Consiguió matar a tres de los demonios y a un mortífago, pero un golpe en la cabeza la dejó medio inconsciente, le lanzó la espada a otro de los demonios que murió en el instante, pero entre los dos mortífagos y el demonio restante la agarraron y se la llevaron, pudo ver a Harry entre la densa neblina que había en su cerebro, aunque estaba segura de que se lo había imaginado.


Harry se despidió de Ron antes de la hora prevista, no quería dejar sola a Elektra, la próxima visita a sus amigos la haría con ella. Llegó con una sonrisa a la cueva, tenía ganas de contarle a Elektra todo lo que había averiguado de sus amigos. Pero solo llegó a tiempo de ver un cadáver de un mortífago y a dos mortífagos y un demonio secuestrando a Elektra.

Harry suspiró cansado y comenzó a perseguir a los secuestradores. Maldiciendo en voz baja, ¿no podían dejarles en paz? Siguió el rastro del demonio que era el que llevaba la voz cantante en el asunto, aunque por el poco empeño del ocultar su rastro supuso que era una especie de trampa, Harry los siguió de un lado a otro y para sorpresa del chico de pronto desapareció el rastro.

-No, no, no…- gimió Harry dándole un puñetazo a un árbol.

Se había confiado tanto de que ese demonio era un pardillo, que cuando este se había separado del grupo y le había llevado por otro lugar ni lo había notado, le dio otro puñetazo al árbol, levantándose la piel de los nudillos con la corteza. Y empezó a soltar toda clase de palabrotas que venían a su mente… Había prometido a Elektra que no la pasaría nada, y ahora la había perdido.


Shido apareció en su dormitorio y se quitó la camisa aún a oscuras, tirándola a un lado, estaba agotado, no había sido un gran día, había descubierto que varias de las personas de la lista estaban muertas, para ser más concreto diez de las personas de la lista.

Se sentó en la cama y encendió una vela mientras se descalzaba, pero un suave ruido en la cama lo sobresaltó, se giró con una mano sobre la espada, para ver a una dormida Hermione acurrucada en la cama, con un libro entre sus brazos.

Shido sonrió ligeramente y le quitó el libro a la chica, para dejarlo en la mesilla, y se quedó mirándola con un gesto encandilado, la chica pareció sentir a Shido porque abrió los ojos ligeramente, algo somnolienta, pero al verle pareció espabilarse.

-Lo siento creo que me dormí…

-Eso estaba claro, el caso es que haces dormida en mi cama.- dijo Shido, pero no parecía enfadado, más bien divertido.

-Quería saber si estabas bien.

-Lo estoy.- dijo Shido que seguía mirándola fijamente.

-¿Has averiguado algo?

-Supongo que no te quedarás tranquila hasta que te lo cuente ¿no?

-Supones bien.

-Las diez primeras personas de las lista han sido asesinadas o están desaparecidas, la lista, fue escrita por Alice, y estaba en su habitación. Por lo que pensé que ahora que está muerta no moriría nadie más de la lista, pero desde que murió han muerto dos personas de la lista…

-¿Entonces quién las está matando? Y ¿Por qué?

-No lo sé, eso trato de averiguar, pero estoy agotado.- Shido se dejó caer en la cama, al lado de Hermione, dejando a esta entre la pared y Shido.- Y la gente a la que están matando son demonios traidores, mortífagos infiltrados y magos sangre sucia…

-Será mejor que te deje dormir y me vaya a mi dormitorio.

-Bueno Hermione es muy tarde y no creo que como profesor deba dejarte salir.- dijo Shido bostezando y acomodándose un poco.

Hermione le miró con disimulo, el chico no llevaba camiseta, Hermione miró sus abdominales bien formados, y sus anchos brazos demostrando lo acostumbrado que estaba al ejercicio físico.

-No creo que sea buena idea, tranquilo me he escapado demasiadas veces como para que alguien me descubra.

Shido no dijo nada, pero cuando Hermione se sentó en la cama buscando la forma de salir sin tocarle, la agarró por la cintura y tiró hacia él, haciendo que ella cayera encima. Acercó sus labios a los de ella y la besó con dulzura y pasión. Ella trató de resistirse, pero los labios de Shido la tentaban demasiado, cuando él se separó ligeramente y la apartó el pelo de la cara, ella suspiró.

-¿Por qué me haces esto, Hermione? No puedo dejarte ir, y a la vez no quiero tenerte cerca, me vas a volver loco.

-Pues deberías decidir lo que quieres, yo no quiero seguir así… me confundes.

-Ahora durmamos.- dijo Shido incapaz de responderla.


Ron esperó un par de minutos después de que se fuera antes de dirigirse a las escaleras de las chicas, iba a poner el pie en el primer escalón cuando recordó que no podía subir allí.

Estaba a punto de amanecer, por lo que ya no se acostó, se dirigió a su cuarto a vestirse y esperar a que Hermione bajara. Se dirigió a la sala común después de arreglarse, el tiempo pasaba y la gente comenzaba a despertar, en ese momento se abrió el cuadro y entró Hermione.

-¿De dónde vienes?- preguntó Ron sorprendido.

Hermione se sobresaltó y se alegro de haber echo un hechizo para que su pijama pareciera el uniforme, pero al hechizo le quedaba poco tiempo para que dejara de ser eficaz.

-De la biblioteca, si me das un minuto, podemos ir a desayunar.

-Harry estuvo aquí.- dijo Ron.

-¿Qué?, ¿Cuándo?, ¿Qué te dijo?, ¿Se queda?


Harry había encontrado al demonio, y ahí estaba, delante de él, lloriqueando como un crió, pero no soltaba prenda. Le dio otra patada al demonio, dejándolo tumbado en el suelo, este volvió a quejarse.

-¿Dónde la han llevado?

-No lo sé, es cosa de Voldemort. Déjame irme y haré lo que quieras.

-Lo que quiero es saber donde os habéis llevado a la chica y si no me lo dices te voy a matar, lenta y dolorosamente.

-Puedes matarme pero eso no te ayudará a encontrarla.- dijo el demonio con crueldad.

-Bueno pero dejarte vivir tampoco me ayudará a encontrarla.

Harry sacó la espada y apuntó al cuello del hombre, esté le miró con prepotencia, Harry sabía que el demonio sabía algo, pero no se lo iba a decir, malditos demonios traidores.

-Tu última oportunidad.


Bronwyn se dirigió a clase de defensa a regañadientes, más que nada iba porque Hermione y Ron la habían dicho que Harry había pasado por allí y quería oír detalles, pero estos la habían dicho que si no iba a defensa contra las artes oscuras no la contaría nada.

-Espero que estéis contentos.- dijo Bronwyn con cierto tono de fastidio en la voz.

-Sí, si mucho.- dijo Hermione para que se callara, a ella tampoco la apetecía particularmente ver a Shido, porque estaba segura de que si la miraba se iba a sonrojar.

Entraron a la clase sin mucho entusiasmo, Shido los recibió con una cara más seria de lo normal, todo el mundo fue llegando y entrando a la clase, y la puerta se cerró tras el último alumno.

-Bien, chicos, chicas ya que estáis todos aquí quiero comunicaros que esta será la última clase que de, el profesor Dumbledore ya ha encontrado un nuevo sustituto y siento todo el desbarajuste que pueda provocaros tanto cambio de profesor, pero motivos superiores a mí me obligan a tener que dejar el puesto.

Varios murmullos de queja se escucharon a lo largo de la clase, sorprendiendo a Shido, no sabía que los alumnos le habían cogido tanto cariño, pero no podía seguir con Hermione y dando clase, era amoral además estaba allí por Harry, sin Harry no tenía sentido que siguiera allí.

-¿Volverá Alex?- preguntó Hermione ante la insistencia de Bronwyn, ya que ella no quería hablar con su primo.

-No, me temo que no. Pero bueno dejando temas desagradables de lado, me he propuesto como último día de clase que todos podáis hacer un patronus corpóreo, ¿qué os parece?


Harry se prometió que si en un par de horas no encontraba a Elektra pediría ayuda a "The Charmed" si es que se la querían prestar después de todo. Maldijo a la chica por haberle convencido de que se fuera y se concentró en la magia de ella.

Pero no pudo encontrar nada, entonces recordó que Selene había mencionado una vez que encontrar un vampiro era fácil si sabías como, pero el no sabía como, así que fue a la fuente de la información.

Pensó en Selene y no le costó sentir la magia de la chica, volvió a pensar que era un estúpido por no haber practicando a encontrar la magia de Elektra, pero es que de Elektra no tenía pensado separarse, ¿para qué quisiera saber encontrarla?

Para su desgracia Selene estaba en una habitación de "The Charmed" con Sirius y James, puso los ojos en blanco al darse cuenta de que el encuentro era inevitable. Quiso desaparecer antes de que Sirius o su padre le vieran, pero James aprovechó ese momento para mirar hacia donde Harry había aparecido.

-Selene, necesito tu ayuda.

-Hola Harry, nosotros también nos alegramos de verte.- dijo Sirius al parecer enfadado con él.

-Lo siento pero no tengo tiempo, esto es grave.- dijo Harry tratando de no mirar a los hombres, sentía que les había fallado.

-¿Qué ha pasado, Harry?- preguntó Selene.

-¿Cómo puedo encontrar un vampiro?


-¿Sigues creyendo que tu amiguito vendrá?

-Espero que no venga.- dijo Elektra mirando con odio a Alfred.

-¿Y eso por qué?

-Porque si viene te va a dar una dolorosa lección que no te gustará aprender.

Elektra rogó hacia sus adentros porque Harry no viniera, habían preparado muy bien la trampa, le atraparían nada más verle, y ella no quería ser la causa del secuestro y probablemente muerte de su "cachorrito".

Elektra miró alrededor sopesando las oportunidades que tenía de escapar. Tenía las manos atadas sobre su cabeza por una cadena de hierro, había un cadáver en descomposición al otro lado de la sala, atado de igual manera y la puerta estaba cerrada y bien protegida con magia.

Si Alfred se fuera podría usar magia para desatarse y avisar a Harry, pero no podía hacer nada mientras el estuviera allí, no sabía como pero bloqueaba sus poderes vampiricos.

-No te resistas, será peor.- dijo Alfred riéndose.

-Muérete.

-Ya estoy muerto, por otro lado, deberías alegrarte de que ese inútil no aparezca, porque me lo pasaré genial contigo cuando ya no les seas útil.


Draco estaba en clase de defensa contra las artes oscuras, pero si hubiera estado en cualquier otro lugar no lo habría notado, hacia un mes más o menos que Kiara se había ido, quien le iba a decir que la iba a echar de menos.

Pero ahora todo le recordaba a ella, Shido les había dicho lo del patronus, y a partir de ese momento sus pensamientos habían volado a 3 años antes, en la sale de entrenamientos de "The Charmed":

-Venga Draco, no es tan difícil, solo tienes que pensar en algo agradable.

-Es que no se me ocurre nada agradable. Aunque tal vez puedas ayudarme.- dijo Draco con una picara sonrisa.

-Encantada.- dijo Kiara, se acercó a él y dejó que Draco la besara abrazándola por la cintura. Ninguno supo cuanto tiempo habían estado besándose, hasta que el se separó de ella y dijo:

-Creo que ya sé.- y una gran serpiente de humo plateado salió de su varita, reptando por el suelo.

Poco después Draco se fue a duchar dejando a la chica en su habitación, cuando salió de la ducha vio a Kiara sentada en el suelo, rodeada de varios pergaminos y llorando. Draco se aproximó a ella y cogió uno de los pergaminos con curiosidad. Se sorprendió al ver una de las cartas de Pansy diciéndole lo feliz que se sentía porque sus padres habían arreglado ya su boda.

-Dijiste que no, que ya lo habías solucionado, pero te siguen llegando cartas de ella, esta es de esta misma mañana.

-Kiara… No me casaré con ella, te lo prometo, pero mi padre… no puedo ir en contra de él, ¿no puedes entenderlo?

Draco recordó con amargura como ese había sido el último día que se habían besado, Draco se había negado a besarla si se iba, así que ni siquiera tuvieron ese beso de despedida, desde ese día se habían llevado mal, aunque Draco no la odiaba, solo era una reacción inadecuada por no poder besarla cuando lo deseaba. Nadie podía culparlo por ello, ¿o sí?

-¿Draco?, ¿Te encuentras bien?

-No…- susurró el chico, incapaz de mentir.

-¿Quieres salir?

Draco no esperó a que se lo repitiera, salió de la clase como alma que lleva el diablo, llegó hasta el bosque oscuro y se adentró en él sin mirar atrás cuando había andado suficiente en él como para que no le oyeran desde el castillo se dejó caer de rodillas y gritó, liberando la frustración y el dolor que le producían la marcha de Kiara, tratando de cerrar ese capitulo de su vida y de empezar uno nuevo, tratando de olvidar, pero, ¿se puede olvidar si tienes el corazón partido en pedazos?


-No te vas a volver a ir, como tu padre te prohíbo…

-Espera ¿Me prohíbes? Claro que voy a irme, porque tengo que ir a encontrar a ese vampiro…

-¿Y luego qué?, ¿Volverás al bosque?

-Bueno en realidad, había pensado volver aquí, si me aceptáis claro…

-¿Y cómo sabremos que volverás y que no es mentira?

-¿Tenéis mi anillo por aquí?- James se quitó el anillo y se lo tendió sin saber que decir.- Lo llevaré puesto ¿vale? Dadme dos horas, en dos horas como mucho volveré a la sala de reuniones, si no estoy allí entonces os permito rastrearme y darme una patada en el culo.

-Yo voy contigo, los vampiros son mi campo.- dijo Selene.

-No, y es importante que no tratéis de buscarme antes de dos horas, aún no controlo del todo mi magia, y cuando me asusto… Bueno no estamos para visitas al velo ahora.

-¿Cómo sabemos que no quieres las dos horas para huir?

-Porque yo nunca os mentiría Sirius, sería muy simple desaparecer ahora y no me encontraríais, pero de verdad quiero volver, he descubierto que el bosque no es muy seguro y ya he aprendido todo lo que quería de allí. Gracias por tu ayuda Selene. Dos horas.

Harry desapareció y apareció en Hogwarts, cogió su capa de invisibilidad y agradeció en silencio que todo el mundo estuviera en clase, se puso la capa y se dispuso a hacer lo que Selene le había dicho para rastrear a Elektra, pero antes de que le diera tiempo empezó a sentir una gran calor sobre su pecho y al posar la mano en el collar este volvió ha hacerle desaparecer y aparecer en otro lugar, más concretamente la celda de la que él se había ido. El cadáver de aquella chica que según Voldemort el había matado seguía atado a la pared, pero no había rastro de Alice, se giró con cuidado para que no se le cayera la capa, pues había gran vigilancia en la celda y vio allí a Elektra, medio desmayada, probablemente la habían hecho algo.

Pero algo le llamó más la atención que la chica, a unos centímetros de ella, medio oculta por las sombras del cuerpo de Elektra, había una rata con una pata brillante que Harry reconoció enseguida. Era Peter.

Sabía que no podía usar el anillo para desaparecer, por lo que solo le quedaba el recurso de sus poderes demoniacos, se agachó con cuidado de que la capa no resbalara y acercó una mano muy despacio hacia Peter y la otra hacia Elektra, los agarró a los dos a la vez, a Peter con más fuerza para evitar que huyera y hizo gala de sus nuevos poderes desapareciendo de allí y apareciendo de nuevo en su cueva, se quitó la capa de invisibilidad y petrificó a Peter para que no pudiera huir.

Le devolvió a su forma habitual y se aseguró de que siguiera petrificado, para evitar huidas, le lanzó un hechizó para que no pudiera convertirse en rata y se giró hacia Elektra con la intención de despertarla, pero un destello de alguien fluctuando le sobresaltó y desapareció con Elektra y la rata traidora del lugar. Apareciendo y desapareciendo de un lado a otro hasta que estuvo seguro de que había perdido a sus perseguidores.

Aunque estos volvieron a encontrarle, por lo visto no iba a ser tan fácil deshacerse de ellos, pues ya que no podía huir lucharía. Y así comenzó a luchar contra un par de demonios y Alfred, por suerte en ese momento Elektra despertó y se unió a la lucha de Harry, ayudándole a sobrevivir.

La lucha fue más difícil de lo que Harry había esperado, cuando mataban un demonio aparecía otro en su lugar, y Alfred había escapado al ver la cosa demasiado a favor de Harry y Elektra, el primero se empezaba a enfurecer y como consecuencia sus ojos se estaban empezando a teñir de un color negro, tan oscuro que a Elektra le daba un poco de miedo mirarle, y el aura negra se estaba empezando a hacer visible casi palpable en el ambiente.

-Harry libera la magia antes de que te consuma.

-Estás demasiado cerca.

-No me harás nada, te lo prometo, tú eres más importante ¿recuerdas?

-Eso no es cierto.

-Claro que lo es, si yo muero nadie lo notará, pero tu dejarás a toda esa gente llorando tu perdida.

-Yo lo notaría si murieras.

-Hazlo o me matarán ellos.- señalo con la cabeza 3 demonios que esperaban su turno para atacarla.

Harry extendió la mano hacia los demonios y unos rayos negros comenzaron a salir de sus dedos, rodeando a los demonios en un círculo perfecto y el circulo se fue cerrando poco a poco, Harry se puso delante de Elektra para protegerla, no sabía como actuarían esos rayos. Cuando se cerró del todo los demonios explotaron, dejando por fin el lugar despejado.

-Vamos, volvemos a "The Charmed"

-Será que vuelves tú.- dijo Elektra mirando a Harry algo preocupada, sus ojos seguían negros.

-Vamos los dos, por las buenas o por las malas.

-Sí, señor.- dijo Elektra sacándole la lengua.


Todos se reunieron en la sala de reuniones con una rapidez asombrosa, incluso Ron y Hermione estaban ya allí, esperando a Harry, nadie hablaba, nadie se movía, solo esperaban, Bronwyn estaba apoyada en la pared, mirando fijamente la puerta como si en cualquier momento se fuera a abrir y fuera a aparecer un sonriente Harry como si nada hubiera pasado.

Era increíble como con un par de palabras había engañado a todos, o eso pensaba a Bronwyn al menos, una visita nocturna a Ron y un par de palabras a los crédulos de su padre y su padrino y ahí tenía a media orden dejando su trabajo de lado para esperarle a él.

-Me largo.- dijo la chica con frialdad.- Si se digna a aparece y juntarse con la plebe, le dais recuerdos de mi parte y le deseáis mucha suerte en su próxima huída.

-Me gustaría más que me desearas tu misma la suerte, Bronwyn.- dijo Harry sobresaltando a todos que estaban mirando a Bronwyn y como ella ya habían perdido la esperanza de que apareciera.

Bronwyn se aproximo a él en un par de largas zancadas, Harry era ya algo más alto que ella, por lo que tuvo que inclinar la cabeza ligeramente hacia arriba para poderle ver los ojos, ahora algo más oscuros por la magia negra que acababa de liberar.

-¿Nos dejas verte? A ver si te vamos a hacer daño Harry, lárgate otra vez…

-No me voy, me quedo.- dijo Harry que sabía que de cierta forma se merecía el desprecio de Bronwyn. Elektra se escondió un poco más detrás de Harry, allí había demasiada gente, y ella odiaba a la gente.

-No podías haber decidido eso hace un mes, idiota…- susurró Bronwyn que sintió una gran opresión en el pecho, Harry se acercó un poco más a ella, pero Bronwyn levantó la mano y le propinó una sonora bofetada, que Harry vio venir y no hizo nada por esquivar.

En ese momento la atención dejó de fijarse en Harry y Bronwyn porque Sirius se dio cuenta de quien estaba petrificado en el suelo, al lado de Harry, gruñó como acostumbraba a hacer cuando era hocicos y se acercó a Peter. Harry le agarró por el brazo y le susurró:

-Mejor no le mates, te puede venir bien.

-Voy a buscar a Jhon.- dijo Tonks sabiendo que haría falta allí.

Harry iba a presentar a Elektra y se giró a ella, para darse cuenta de que la chica se había tapado con el pelo la cara y le hizo un gesto de negación con la cabeza, mientras le susurraba:

-No, me tengo que ir, no puedo estar aquí.

-Ni lo sueñes.- contestó Harry en respuesta, los demás miraban algo sorprendidos a la chica pues no la habían visto hasta el momento.

-La buscabas a ella.- dijo entonces Selene acercándose a la chica con cuidado.

-Sí.- Harry no trató de negarlo, era evidente.

Selene extendió una mano hacia Elektra, en modo de saludo, pero Elektra dio un paso atrás, topándose con la pared, miró a Harry con una muestra de suplica en sus ojos, que era lo poco que se veía de su rostro.

-No la gusta que la toquen, Selene. Es Elektra por cierto.

-Vaya, si que está completo el bosque hoy en día no, hay de todo, comida, bebida, chicas para pasar el rato.- Bronwyn le guiñó un ojo a Harry en una muestra de falsa camarería.

-Te equivocas, Bronwyn.- dijo Selene para sorpresa de todos.- Harry te quiere, no dejaba de llamarte en sus sueños, y cada vez que se despertaba pensaba que todo había sido un sueño y que en realidad estaba contigo.

-Tampoco son necesarios los detalles.- dijo Harry sonrojándose.

Elektra se apartó el pelo de la cara sin darse cuenta, sonriendo a Harry, entonces Selene volvió a llamar la atención de todos.

-Oh, ya se porque volví a tu casa Lily, te iba a decir que estaba embarazada.

Elektra salió rápidamente de la sala de reuniones, por suerte para Harry lo hizo a pie, el chico se apresuró a seguirla, y la cogió por la cintura para evitar la apresurada huida de la chica. Le empezó a susurrar palabras al oído para tranquilizarla. Pero ella seguía revolviéndose.

-No, Harry déjame irme, no quiero verla, ella no es mi madre, Anthea lo era. No quiero tener cerca a alguien que me abandonó.

-No te abandoné, te olvidé y por causas que no pude controlar.- dijo Selene sobresaltando a los dos.

-Da igual. Tú no eres nada mío.

-Por lo menos déjame que te lo explique todo, luego ódiame si quieres.

-Mira a lo que llevó tu olvido.- Elektra se soltó de Harry con un gesto un tanto violento y se levantó la camiseta, para que Selene pudiera ver los profundos latigazos que cruzaban su piel.- Yo no olvido, así que no me pidas que te escuche.

-Te llamas Elektra, ¿No?- preguntó Selene, la chica asintió.

-Elektra.- Harry puso su mejor carita de perro abandonado que había aprendido de Sirius.- Escúchala, si no te convence nos iremos de aquí, te lo prometo, donde tu quieras.

-Yo no quiero que tú te vuelvas a alejar de tu familia, Harry.- dijo Elektra.

-Entonces me iré yo, y os podréis quedar los dos aquí.- dijo Selene.


Elektra y Selene se habían ido a la habitación de la segunda. Y Harry volvió a entrar a la sala de reuniones, junto con Jhon y Tonks que llegaron en ese momento. Jhon se hizo cargo de Peter, se lo llevó a Hogwarts para que Dumbledore le ayudara a dar la libertad a Sirius, y la reunión se dispersó en gran medida.

Susan se había ido a ver a su bebe que lloraba y volvió con el cuando Jhon se llevó a Peter, Sirius extendió los brazos para cogerlo y cuando estuvo en sus brazos el bebe se calmó al instante. Tenía una mata de pelo rubia como su madre, aunque los ojos parecían grises como los de Sirius y Bronwyn.

Harry se aclaró la garganta mirando a los presentes, Ron, Hermione, Shido, sus padres, Remus, Susan, Sirius y Bronwyn, todos menos Susan que estaba vigilando lo que hacia Sirius con el bebe le miraron.

-Yo… quería disculparme, no debí haberme marchado sin avisar, aunque lo hice porque no quería haceros daño.

Todos le dijeron que no importaba, menos Bronwyn, que había dirigido la mirada a otro lado fingiendo no escucharle, Harry se aproximó a ella, pero ella se giró hacia el otro lado, ignorándole. Harry agradeció la fuerza física que había ganado en el bosque y la cogió como si de un saco de patatas se tratase.

-Eh, ¿Estás loco? Suéltame.

-Pensé que no me veías.- dijo Harry con una risa profunda.

La llevó a la que meses atrás había sido el dormitorio compartido, y la soltó en la cama, se puso entre ella y la puerta y la miró sin estar muy seguro de que decir.

-Yo no te perdono.- ella se puso de pie y se encamino a la puerta.- Déjame salir.

-No. ¿Por qué no me perdonas?

-Por irte.

-Ya he vuelto.- dijo él con simpleza.

-Pero no me llevaste contigo.- dijo Bronwyn poniéndose de espaldas a él, y tratando de controlar el temblor de su voz.

-¿Era eso?, ¿Piensas que te olvidé?

-Te amo más que a nada en este mundo Bronwyn y si no te llevé fue porque me fui por no hacerte daño a ti, pero te prometo que si me vuelvo a ir te llevaré conmigo. Además conocí un par de lugares preciosos a los que te tengo que llevar.

-¿Juntos?

-Si me besas ahora si.- dijo el chico con picardía. Bronwyn se lanzó a sus brazos y le beso, le había echado tanto de menos…


Selene y Elektra estaban ya en la sala de entrenamientos cuando Harry y Bronwyn volvieron algo sonrojados, Harry se sentó al lado de Elektra y la preguntó en voz baja como estaba esta asintió y sonrió al chico y él se relajo visiblemente.

-Espera,- dijo entonces Sirius que parecía haber notado algo en ese momento, aunque sin duda solo lo introducía así para darle más emoción.- Si Selene es tu madre, tu padre es… Remus.

-¿Qué?- dijo el aludido sorprendido, sin duda no había querido pensar en ello.

-No.- dijo Selene aunque Elektra y Harry la miraron, consciente de que mentía.

-Claro, no lo había pensado pero eso tiene mucha lógica.- Elektra le dio una patada a Harry por debajo de la mesa y le dirigió una mirada bastante "sangrienta"

-Por cierto.- trató de relajar Bronwyn el ambiente.- Hermione descubrió lo que hacer en la sala de los fundadores.

-¿Sí?- preguntó Harry sorprendido.

-Sí, leyendo.- dijo Hermione como si fuera lógico.- Son vuestros collares, deben encajar en el hueco de debajo de los sillones, pero cada uno en su casa, es decir que cada uno de los cuatro collares idénticos que hay es de un fundador, si os equivocáis de fundador lo que hay allí desaparecerá para siempre.

-¿Cómo sabremos que collar es de cada fundador?- preguntó Harry interesado.

-Cada collar era de un fundador por lo que solo su descendiente o el descendiente de su guardián podrán cogerlo, Bronwyn y tú tenéis uno cada uno, Voldemort debe tener el otro, y el otro…- dijo Lily pensativa…

-Bueno ya solo tenéis que descubrir quien tiene el otro y de quien sois familia cada uno de vosotros.- dijo Sirius con burla, seguía con el bebe en brazos.

-Por cierto Harry.- dijo Susan.- Sirius y yo hemos estado pensando y queremos pediros una cosa a Bronwyn y a ti.

-¿El qué?- preguntó Harry sorprendido. Bronwyn no se sorprendió por lo que ya debía saber lo que era.

-Queremos que seáis los padrinos de Josh.

-¿Josh?- preguntó Harry, aunque supuso que era el bebe, solo quería darse tiempo para que se le pasara la sorpresa.

-Sí, el bebe.- dijo Sirius.- ¿Quieres cogerlo?- preguntó sorprendiendo a Harry.

-¿Tan poco lo aprecias? Podría hacerle algo malo.- dijo Harry.

-Confío en ti, Harry.

Harry tomó el bebe entre sus brazos y este le miró y extendió una manita hacia su cara tratando de tocarle, Harry puso el dedo índice entre los deditos del bebe que el niño cerró entorno al dedo y empezó a reír con una risa cristalina que hizo sonreír a Harry. Y entre ellos de alguna forma se creó un extraño vínculo que los unió sin que se dieran cuenta.


Bueno no se como habrá quedado el capítulo, por que no lo he releído, pero he tenido un subidon de inspiración y he escrito el capítulo casi del tirón.

En el próximo capítulo conoceremos quien es el nuevo profesor de defensa, y aviso de que Shido se va a arrepentir mucho de haber dejado el puesto libre jajajaja, también sabremos quien tiene el 3 collar, y porque hace cosas raras el collar de Harry que lo lleva para un lado y para otro :S bueno eso tal vez no lo sepamos tan pronto jajajaja.

Quiero reviewssss porque si no tengo reviews me voy a deprimir y no voy a escribir, y ahora que solo me queda una semana de examenes iba a poder escribir mucho... pero sin mas de dos reviews no pienso volver a actualizar (y no me gusta amenazar jajajaja) Se aceptan críticas y de todo un poco jajajaja cualquier cosa... xDD por cierto en el próximo capítulo va a morir alguien, ¿queréis saber quien? Pues ya sabéis, al menos dos reviews!!!!