no estoy mueeeeerto! simplemente estoy duermiendooo! no estoy mueeerto simplemente...
Vale, dejo de cantar solo por que es una total irreverencia llegar cantando luego de meses sin siquiera abrir mi cuenta, ahora he de decir lo evidente (no, no es que HP no es mio) I'M BAAACK! (pero no prometo permanecer)
De cualquierr modo gracias a lo que a pesar de la espera siguieron leyendo esta clase de... modificación de universos ajenos.
Tiempo, algunas personas sienten un cierto temor hacia el paso de éste. Cuánta gente habrá que hubiese querido mantener un momento por siempre, o regresar el tiempo, o jugar a intentar hacer de él una liga que tiene la capacidad de estirarse según se quiera o necesite. Pero se dice que si hay algo mas poderoso que cualquier dios, es el tiempo, que está incluso por encima de sí mismo.
Y unos pensamientos similares al anterior pasaban ahora por una cabeza cubierta con cabello más oscuro que la noche. Algo extraño había en toda aquella situación, justo ahora se sentía dentro de una hermosa y simpática comedia medieval, pero totalmente fuera de contexto, ya que para nada que concordaban su humor, sus pensamientos… y lo que había pasado, con el ambiente del que se veía rodeada, se mofaba totalmente de ella… incluso hubiese creído real que frente a ella apareciera una mascara hecha con lo que sería un pintura de su alrededor, con una expresión bastante similar a la que tiene el rostro sonriente de l par de mascaras de teatro.
Y es que parecía imposible que la misma chica que ahora estaba sentada en uno de los balcones de la residencia Parkinson, con una taza, vacía hasta la mitad, de té frio, bajo un cielo despejado y gozando de un colorido día de sol, había dejado ir todo, hace unas cuantas horas en una estación en la que llovía y había tanta niebla que no podía ver mas allá de dos andenes. Una vez más, había perdido.
Perdido contra… todo, o simplemente algo que no quería aceptar como que no dio lo suficiente como para ganar, que la verdad, había perdido por su propio gusto, que ahora no tenía nada por que no quiso recuperarlo… que la única verdad, es que era una inútil e incompetente persona.
Desde ese mismo balcón vio como las hermanas Greengrass se disponían a entrar a su enorme casa, decidió sentarse es una de las sillas e imaginar que la mascara que había imaginado minutos antes ahora de disolvía en humo morado al tiempo que tomaba la imagen… de Daphne.
Parecía que al haber cerrado los ojos, estuviera una vez mas en aquella lejana y oscura torre, donde parecía que podrías tocar la luna tan fácil como sacar una mano por el ventanal sin vidrio, por que éste estaba roto.
Aquella noche no regresó a dormir a su habitación, de hecho esa noche no la pasó dentro de su torre ni del castillo. Por extraño que pareciera había ido al campo de quidditch.
Ahí era donde parecía que todo había cambiado algunos días antes, y es que de nuevo había echado a perder su plan, por unirlo a sus impulsos. Se había comportado como una idiota con Hermionie en la torre, no debió de haber sido así, sin embargo sus manos se estremecían, al tiempo que su cuerpo suspiraba, tan sólo al recordar.
Sabía que de ninguna otra forma podría tenerla de esa manera si no lo hacía de aquel modo, era poco el tiempo y se suponía que Greengrass cooperaría sin saberlo, pero el hecho de que la comadreja se interpusiera de "aquel" modo. Por que ella no se iba a quedar sólo viendo toda aquella exhibición. Se suponía que el factor "celos" haría reflexionar a Hermionie y actuar sin pensar una vez en la vida. Por que el plan era sacudir a Hermionie y no que ella le regresara el golpe con mayor fuerza.
Pero por el lado de Hermionie, que realmente había sido sacudida pero por el lado incorrecto, así que había hecho todo lo posible por dejar ir lo que no tuvo… Dejar ir lo que no tuvo… cuantas veces mas ambas chicas se repetirían esa frase?
Pero al final de la lista eso era lo que había, una Hermionie a mitad del pasillo tratando de escribir los datos de un libro que apresuradamente le pidió a una Hufflepuff 10 minutos antes de entregar un papiro que sobrepasaba los 5 metros de largo, por que la señorita Granger había tenido dos días para hacer la anotaciones de la bibliografía utilizada en su trabajo, pero esos dos días los pasó yendo netamente de su habitación al comedor, del comedor a la clase y de la clase a su habitación de nuevo… eso si había alguna clase. Lo cierto era que no tuvo ningún choque con algún ser vestido con el uniforme en todos verdosos… y a decir verdad no tuvo contacto alguno con ningún ser que no fuera Harry o Ginny, cada uno por separado y menos de cuatro veces en los dos días.
Con Harry los encuentros que pudo contar giraron principalmente alrededor de lo que había pasado con Ron, que si ella tenía algo, que si sentía bien, que no importara que terminaran el último curso en Hogwarts, que seguirían estando juntos, que debía tratar de entender a Ron… Pero al mismo tiempo se contradecía diciendo que ella merecía lo mejor, que era una gran amiga, que serían amigos hasta el fin del mundo. No le tomó mucho tiempo a Hermionie darse cuenta de que Harry estaba proyectando la mala situación que pasaba ahora con Ginny.
Por otro lado la pequeña Comadreja había comenzado preguntando si le pasaba algo, si se sentía bien. Cuando logró que Hermionie sacara a la luz el detalle de Ron pareció que Ginny tomó alas, ya que se dio gusta insultando a su hermano por ser tan idiota, que tal vez tuvo una sobresaliente y valerosa actuación en la guerra contra El Señor Oscuro, pero que ya no solo se trataba de eso, que se estaba volviendo un egoísta, que no la culparía si decidía mejor probar con una chica… en efecto, Ginny también proyectaba "un poco" su caso.
-En serio Ginny, estoy bien… y no, no quiero saber nada de lo tuyo con Grengrass gracias.
-Greengrass?
-Sales con Greengrass…
-Es una idiota… tu sales con Greengrass?
-Coincido contigo…
-…?
-Estoy hablando en serio Ginny, tienes algo con Greengrass, no estoy preguntando, medio colegio lo sabe.
-Eso no le quita lo idiota, es una maldita malcriada que ni siquiera sabe lo que quiere… si estamos hablando de Astoria cierto?
-Sabes Ginny, yo… preferiría no hablar al respecto
-Te dije que hablaba de Astoria, no pretendía meterme con Daphne por si por eso lo mencionabas. Yo respeto tus decisiones por muy extraño que pudieran llegar a parecerte incluso a ti…-.
Hermionie no la dejó terminar, estaba más que claro que Ginny había cambiado y dado por hecho una gran parte de la historia.
-Ginny, estás equivocada, no estoy ni nunca estaría con Daphne
-Vamos Hermionie, pensé que recién acabábamos de superar esto, y según creí, lo estabas entendiendo todo… noté tu conducta a finales de curso, justo después de la… hey! Espera… -Ginny comenzó a repasar los hechos notando algo que quizá, no encajaba muy bien. -Daphne estuvo toda la noche pegada a Nott en la cena de despedida, pero hubo un prefecto que nunca apareció.
En ese mismo instante los ojos de la pequeña Weasley parecieron querer imitar a una snitch al inicio de algún partido, para después mirar fijamente a su única acompañante. -Oye Herms, no pretenderás decirme que… no! No!... No puedo creerlo!... Valla! Pero si ahora entiendo todo!
-Ginny, en serio no tenemos que hablar ahora de esto.
-ESTABAS SALIENDO CON PÁRKINSON!
-GINNY! Baja la voz!
-Entonces es cierto! Merlín como pude no haberlo visto, si todo era tan claro, cualquiera pudo haberse dado cuenta
-Cualquiera?- La cara de Hermionie era un claro ejemplo de la preocupación.
-O sea no, obviamente no cualquiera… no pongas esa cara, sé que entiendes lo que quiero decir.
-Por supuesto que entiendo, quieres decir que tanto tú como Harry y Ron pudieron haber se dado cuenta.- Hermionie soltó un suspiro. –En serio no quiero hablar de todo esto, prometo contarte todo, en cuanto yo logre entenderlo. Tengo que hacer mi equipaje.
-No irás a la madriguera esta vez, cierto?
-No creo que sea conveniente Ginny, de cualquier forma sabes que podré verte de nuevo, no es como si terminara el curso y no valla regresar nunca al mundo mágico.
-Si, de todos modos te extrañaré.
Dicho esto la pelirroja salió del cuarto destinado al premio anual, sabiendo que el próximo curso sería habitado por alguien diferente. Al llegar a la sala común su expresión cambió, miró la hora que marcaba el reloj que colgaba de frente a la chimenea y salió con paso apresurado.
A la misma hora, una chica Slytherin se paraba fuera de la entrada a los vestidores del estadio.
Tantas cosas pueden suceder en un mismo momento, pero sólo algunas están tan íntimamente ligadas como estos dos actos.
Ginevra pudo ver la cabellera casi plateada brillar con el sol, notó una mirada de reproche proveniente de aquellos ojos azules, para después ver a la menor de las Grengrass desparecer al dar vuelta por fuera a la torre vecina a la entrada al estadio.
-Por alguna razón, no me sorprende que llegues tarde, Weasley
-Astoria, por una vez podrías dejarte de comentarios estúpidos y que no importan y decirme qué es lo que quieres… aunque siento honesta, me parece que ya lo sé.
Al decir la última frase, Ginny no pudo ocultar una sonrisa de burla, ni mucho menos pudo ocultar la satisfacción que sintió al ver cómo la expresión de la chica frente a ella se turbaba e intentaba esconder un ligero sonrojo.
-Es diferente ahora
-Ya, claro… ahora tu quieres tener el control del juego? – Dicho esto se acercó tomando a Astoria por las caderas, hundiéndose en su cuello para aspirar el embriagante aroma que desprendía su piel. Sintiendo cómo la Slytherin se estremecía al más mínimo roce.-Sabes, creo que eso es algo que no podrás hacer tan fácilmente- Susurró a su oído para después recorrer con sus labios el camino que llevaba a los de la chica que se perdía entre sus brazos.
-No… es… espera- A Astoria se le dificultaba hablar, desde la primera vez había sido débil frente a esa chica que tenía fuego no sólo en el color de su pelo. Le costó despegar sus labios, después de esto, le costó un poco menos crear una pequeña distancia entre sus cuerpos. El espacio fue llenado por lo frío que se comenzaba a sentirse en el ambiente.–Hablo en serio Ginevra, se acabó.
Al momento Ginny no entendió de qué se trataba todo, obviamente nunca soñó una vida con la pequeña Greengrass, pero esto era demasiado tajante.
-De qué estás hablando?
-Mira, sé que no tenemos tanto tiempo con esto entiendes? Sabías desde el principio de qué se trataba todo, así que no pongas esa cara.
Claro, no le sorprendían esas palabras en boca de semejante Sly, desde el primer cruze de miradas supo que solo se trataba de una forma de diversión parra ambas, una forma de "rebelión" para Astoria. Pero aún sabiendo todo, por alguna extraña razón, sentía que algo no estaba saliendo bien… Se sentía mal. Pero no podía mostrar ningún tipo de incomodidad por la noticia, al menos no frente a la "chica de alcurnia y sangre pura".
-Vamos Weasley, ambas sabíamos que esto no iba a ser para siempre, todo el asunto del señor oscuro terminó, pero si queremos ser realistas, este mundo sigue siendo lo mismo. –Sintió que estaba hablando de más, tenía que cortar de tajo con todo, así que no le dio aoportunidad a Ginny de opinar. –Estoy comprometida con Malfoy.
-Draco… -Parecía como si escupirá su nombre. No era para menos, Draco Malfoy había sido la pidra en el zapato de cualquier persona desde que entró a Hogwarts, principalmente para Harry y sus amigos. Eso obviamente si no queremos mencionar el hecho de que Dumbledore fue asesinado por causa suya, aunque realmente todo ese asunto no era por su culpa. Pero para ginny Draco Malfoy no era mas que un cobarde, engreído, un niño rico que no sabía hacer nada por sí mismo. Un arrogante en todo el sentido de la palabra.
-Ginebra Weasley, quién lo diría!-La cara de Astoria reflejaba una clara burla hacía el mal estado de ánimo de la Gryffindor-pensaste acaso que seguríamos juntas desafiando el mundo que quedó sepultado por la guerra, tomadas de la mano, rompiendo con todos los prejuicios de los que seguimos rodeadas?... en serio lo creiste!- No esperó para estallar en risas, risas que se sintieron peor que un cruciatus para Ginny. –Aww, eso fue dulce, no puedo negar que a pesar de ser una comadreja conservas tu encanto.
La sangre de la pelirroja caría con furia dentro de sus venas, se sentía humillada y no era para menos, justo ahora deseaba que Harry le hubiera enseñado un poco de Oclumancia. Se sentía un libro abierto para Astoria Greengrass y estaba de más decir que eso no le agradaba y mucho menos en una situación como ésta.
No sabría decir con exactitud qué era lo que mas le molestaba, si el hecho de que la estaba botando, de que la estaba botando por Malfoy, o si todo su enojo radicaba en la burla de la que estaba siendo víctima a causa de los motivos mencionados.
Quería pensar con la cabeza fría por una vez en su vida, quería no dejarse llevar por sus impulsos por una vez en su vida, quería marcharse de ahí con la dignidad lo menos herida posible, por que su orgullo hacía algunos minutos que lo habían herido de muerte.
Pero no pudo, Ginevra era toda una Weasley, y al mismo tiempo toda una Gryffindor; asi que como si se hubiera despejado de un golpe en la cabeza (que metafóricamente fue lo que había recibido hace algunos minutos), soltó un resoplido al tiempo que una media sonrisa se formaba en su rostro. Mientras Ginny se acercaba de nueva cuanta a Astoria, ésta había perdido toda postura de confianza, su sonrisa se borró al tiempo que el rostro de la pelirroja se acercaba sonriendo de alguna forma macabra.
-Sabes Astoria, puedes follar con quien mejor te parezca de hoy en adelante- Se detuvo un momento para retirar el platinado cabello de la Slytherin y colocarlo detrás de la oreja, después de hacer tal cosa, sujetó sin anuncio alguno las manos de Astoria y por segunda vez desde que se encontraron detrás de los vestidores, Ginevra Weasley arrinconó a Astoria Greengrass contra las paredes del castillo, por segunda ves también, se acerco a su oído, ahora para susurrar su veredicto. –Pero a mi parecer, como hay una primera hay una "última" vez… y me aseguraré de que no la olvides.
-Gin…-
No le permitió hablar más, Ginny arremetió con toda la furia que sentía, contra los labios de la chica que se retorcía tratando de liberarse, más era inútil, era obvio quién tenía más fuerza. Aún sabiendo esto Astoria intentó, en serio que lo hizo, negarse al beso, pero el calor que desprendía el cuerpo de la menor de la casa Weasley llamaba al suyo, sus labios reclamaban una respuesta, y sin poderse negar más, Astoria se dejó vencer una vez más ante esta "traicionera" como solía verla desde siempre.
-Veo que entiendes rápido…- susurró ahora contra la piel de su cuello.
Astoria no tenía nada claro, solo que ahora se sentía arder como pocas veces antes, todas con la chica Gryffindor, chica que de alguna forma terminó rompiendo los botones de su blusa, burlándose del escudo en su túnica, mandando muy lejos la corbata en tono verdoso, que ella, muy orgullosamente portaba.
Sentía sus manos quemar por sobre su piel expuesta, tenía los ojos cerrados por que se negaba a ver lo que estaba cometiendo ahora, sin embargo sentía claramente los rasguños que estaban siendo grabados en su piel, las marcas de chupones que ahora estaban es su cuello, las mordidas que dolorosamente tatuaban la piel de su torso, de sus pechos. Hubiera deseado estar sorda para no escuchar sus propios gemidos, la respiración de Ginny mezclada con pequeñas risas. Hubiera preferido quedarse ciega antes de ver esos ojos claros oscurecerse al observar la historia que su cuerpo estaba dejando sobre su propia piel.
No, esta vez Ginny no tuvo la delicadeza de desnudar por completo a Astoria, simplemente colaba sus manos y tocaba por dónde se le daba la gana… igual que como lo había hecho la primera vez. Se dio gusto arañando los muslos blancos y viendo la expresión del placer culpable pintada en el rostro de la chica frente a ella. Era momento.
Se desprendió una vez mas de los labios que ahora lucían enrojecidos e hinchados debidos a las crueles mordidas de las que habían sido victimas… comenzó a descender por el marcado cuerpo, ahora con delicadeza, solo besaba y acariciaba por sobre las marcas con sus labios, algunas veces se tomaba tiempo para lamer y observar a Astoria, de deleitarse con sus gemidos y grabar el sonido de su respiración agitada.
Al llegar a su vientre simplemente lo besó, sin marcas, sin mordidas… permitió a Greengrass dejarse caer sobre el pasto, ya que así todo sería más fácil. Cuando sus rostros quedaron de frente y viendo el claro estado de excitación en el que la rubia se encontraba, Ginevra volvió a acercarse a sus labios para susurrar viéndola a los ojos.
-Sabes lo que quieres, sé educada por una vez en la vida y pídelo
Astoria no hablaba, le costaba respirar… ahora estaba segura que nunca antes había sentido algo que se le acercara un poco a lo que ahora sentía. Se limito a morderse los labios y mirar a Ginny con aquellos ojos que le suplicaban no le pidiera expresarlo con palabras.
-No, es la última recuerdas…-
Los puños de Greengras se cerraron con fuerza, tomó antes aire antes de dejar salir las palabras de su boca.
-Por favor…- Fue un susurro que casi se perdía en el aire que salía de su boca
-Como?
-Hazlo ya! Entiendes?
Ginebra no pudo evitar una sonrisa más amplia, devoró sus labios una vez mas mientras susmanos preparaban el camino que segundos después sus labios estaban recorriendo.
Astoria sentía como la boca de Ginny devoraba su piel, dejaba besos marcados en sus muslos, rasguños sobre sus nalgas, y ella no podía negarse, una vez mas había terminado presa de sus propios deseos, Ginny jugaba con su placer, lamía por encima de su ropa interior llevándose sobre sus labios la esencia de la casa Greengrass. Lamía, chupaba un poco y volvía a morder los muslos, disfrutando de cómo Astoria parecía impacientarse cada vez más, hasta que finalmente colocó una mano sobre sus cabeza, enredó sus dedos en el pelo de fuego al tiempo que con la otra levantaba la cara de la pelirroja hacia su rostro y besarla, probando su propio sabor en los labios ajenos.
-Hazlo… ya… por favor
-Suficiente
Ginny, bajó directamente a correr con sus dedos la empapada tela que cubría la húmeda y palpitante intimidad de Astoria para ahora hundir su boca en ella.
El gemido que escapó furtivo de la boca de Greengrass no se hizo esperar, aun con sus dedos enredados en el pelo rojizo, Astoria no podía apresurar a Ginny, por más que así lo quisiera, por más que la apretara contra ella.
Finalmente, la pequeña leona decidió que había sido suficiente, comenzó succionar el pequeño botón que coronaba su sexo al tiempo que hundía sus dedos dentro. Realmente tomó poco tiempo terminar, haciéndolo de éste modo.
-Suerte con Malfoy… si follas con él, asegúrate de que no vea las marcas… en tus muslos, tal vez en unas semanas se quiten.
Y dado que, Ginevra Weasley, futura alumna de último año en Hogwarts, nunca se despojó de su uniforme, simplemente se sacudió el pasto de la túnica y salió de ahí.
A Astoria le tomó un poco mas de tiempo sacudir y acomodarse uniforme y peinado, ya que estaba de sobra decir que era un desastre total. En el tiempo que se tomó para que Ginny se alejara, se dio cuenta de que había echado todo a perder, su dignidad había muerto en el momento en que su orgasmo explotó, las manchas verdes de pasto en sus dedos le hacía ver esto tan obvio que no pudo evitar una mueca en su rostro. Así que haría lo mejor que alguien como ella podría hacer, olvidaría.
Olvidaría que alguna vez su mirada cruzó con la de la Gryffindor, olvidaría los encerrones en cubículos de baños, en los vestidores, los no tan encerrones detrás del invernadero, las caricias obscenas, los besos con sabor a culpa… A partir del siguiente segundo nada habría pasado nunca.
Lo que no sabía era que cierta compañera de casa, más no de curso, la veía salir del mismo sitio del que una supuesta antigua enemiga acababa de salir, hacía exactamente 7 minutos y medio.
Después de aso, la última noche que Pansy durmió en Hogwarts, descubrió por fin la corbata que Hermionie había dejado hace unos cuantos dentro de su baúl.
Estaba recogiendo sus cosas y haciendo su equipaje, botando cosas innecesarias y que tal vez dejaría en el cuarto para que alguien más se hiciera cargo de ello, tal vez un elfo doméstico limpiaría todo eso. Estaba hurgando dentro de su baúl, buscando por algo que valiera la pena, y justo cuando decidió que nada debajo de aquel sweater de un ridículo color piñón le sería de utilidad la vio.
Al principio tuvo dudas sobre a quién le pertenecía, dudas que de disolvieron al ver las iniciales grabadas. La segunda pregunta quedó contestada al tiempo que recordó todo el asunto de Daphne, el libro… y Ronald Weasley.
Inconscientemente estrujó la prenda entre sus dedos, lo suficiente como para que al darse cuenta pasara unas cuantas veces sus manos tratando de borrar las arrugas recién hechas. Decidió que iría en el mismo compartimiento en el que iba ese último trabajo cuya nota final había sido un "supera las expectativas", de la cual no estaba muy segura sobre sentirse orgullosa o no.
No había visto a Hermionie desde su encuentro en la torre, había entregado a primera hora su trabajo con la esperanza de encontrársela ahí, aunque realmente no hubiera sabido que decirle en ese momento. Ni siquiera estaba segura de qué le diría la mañana siguiente en caso de encontrarla en el andén, aunque ciertamente eran pocas las posibilidades de encontrarla sola y poder siquiera dirigirle la mirada
Es mañana despertó sola, de hecho aún estaba oscuro. Se vistió después de haber tomada una rápida ducha fría. Tomó su equipaje y se dispuso a caminar hacia la estación. Había tanta niebla que apenas y se podía ver. El amanecer fue extrañamente oscuro.
A pesar de estar en compañía de todos los egresados de su propia casa, se sentía completamente sola, pero de alguna manera prefería eso. De hecho, casi no se escuchaban pláticas, iban casi en silencio… solamente faltaba un ataúd al frente de tal procesión para hacer completa la escena de un funeral.
Al llegar a la estación, supo de la presencia de otros seres únicamente por que ahí había más animación en el ambiente, extrañas siluetas se movían as u alrededor, y no distinguía los rostros hasta que estaban a menos de un metro de ella.
Iba a ser casi imposible ver a Hermione antes de que abordara el tren, aparte de que no estaba muy segura de que iba a estar sola. Siguió con su camino, se había rezagado de la multitud debido a sus pensamientos. Tenía que apresusarse, de lo contrario corría riesgo verdadero, de caer a las vías o al menos, tropezar y simplemente caer debido a que no veía absolutamente nada.
Comenzó a caminar con pequeños pasos y tratando de agudizar tanto su vista como su oído, incluso tanteaba el aire con sus manos para evitar chocar con alguien o algo. Sin embargo al darse cuenta de lo estúpida que podría verse, volvió a tomar su pose de "niña rica", se acomodó la túnica y procedió a caminar como Salazar mandaba.
-Maldición! Debí haber puesto el despertador! Sabía que tenía que haberle dicho a Ginny que subiera por mi… no! El problema fue que no dormí bien! Vamos Hermionie, debe ser una broma, premio anual y no se te ocurre poner el despertador antes de… achú! Merlín! y encima de todo me he resfriado, esto no podría ir peor.- Estornudó unas cuantas veces mas, luego procedió a limpiarse la nariz.- Lo peor ahora sería tropezarme y caer en las vías al momento que la marcha del tren comienza… oh! mi triste final, ni siquiera podré…
Su frase se vio interrumpida por el hecho de haber visto una silueta conocida, al igual que los pensamientos de Pansy por una voz conocida detrás de ella. Ahora Parkinson sabía que la había reconocido.
-Por favor termina Granger… Ni siquiera podras… verme de nuevo? Era eso lo que ibas a
decir?
-Pansy…
Fue apenas un susurro que escapó por inercia de los labios de Hermionie, casi como un pensamiento que huyo de su cabeza. Era el momento y ahí estaban las dos, sin saber muy bien qué era todo eso, o qué era lo que se tenían que decir.
-Achú!...- Hermionie se sonrojó, eso era lo menos apropiado para romper aquel silencio
Pansy soltó una pequeña risa, sin embargo ésta no llevaba ni pizca de burla o sarcasmo. Se quitó la bufanda que rezaba por los colores de Slytherin.
-Eso no sonó precisamente a rugido Leona, si te quedas aquí te pondrás peor…- Le rodeo el cuello con su propia bufanda, antes de comenzar a caminar se tomó el tiempo para depositar un posible último beso sobre la mejilla helada y enrojecida de Hermione Jane Granger, la sangre sucia de quién se había enamorado.
Aprovechó la estupefacción en la que se encontraba de momento la ex Gryffindor para recorrer su brazo hasta llegar a la manga se su túnica, y así despojarla del guante color naranja fluorecente en el que se encontraba resguardada su mano.
-Me agrada el color, te viene bastante bien- Un último beso sobre el dorso, y se alejó.
Justo cuando su silueta se había perdido entre la niebla, HJarmionie se dio cuenta de dos cosas. La primera que no podía entrar a un vagón con estudiantes de su anterior casa llevando semejante prenda Slytherin encima, y la segunda, que Pansy se había llevado con ella su guante. Comenzó a sentir frío, asi que se arrebujó en la bufanda verde aspirando el aroma de Pansy Párkinson y metió su mano en el boslsillo esperando encontrar alguna nota encantada… Pero dentro de su bolsillo sólo estaba el papel con el que se había limpiado la nariz.
Ambas abordaron el tren en vagones vacíos.
-Dormida con semejante sol Párkinson? – No era la voz que le hubiera gustado escuchar, era el fastidiante tono que usaba Daphne para molestar, y la había sacado de sus recuerdos… En serio que no entendí como es que había tan sol cuando la mañana estuvo mas oscura que una noche sin luna. –Si no te cubes se te hará un bronceado horroroso
-Como el que te quedó hace unos cuantos años después de que te pasearas todo el día delante del lago sólo por que Nott se sentaba unos metros adelante… Si yo hubiera sido él, no me hubiese dejado ver contigo en esas condiciones…oh! Espera! Es cierto… no se dio cuenta de tu existencia hasta que derramaste jugo de calabaza sobre su túnica.
-Mira Párkinson, no vine a recordar momentos"felices" pero ya que insistes, podríamos recordar como los gemelos Comadreja hechizaron tus papiros y estuviste siguiéndolos hasta tropezaste con la sangre sucia.
Ese no era un recuerdo malo del todo… a eso siguió una discusión bastante entretenida, aún podía recordar las ganas que sentía de lanzar a Hermione contra la pared y comerle la boca. Pero aún tenía que regresar la pedrada.
-O podríamos recordar los rumores de tu hermana follando detrás de los vestidores con LA otra comadreja… Oh! Astoria, no te había visto, puedes sentarte si gustas.
-Mi hermana no ha follado con ningún impuro
-Por qué no mejor se lo preguntas tú misma- Tenía tiempo que Pansy no se divertía tanto, ver a ambas hermanas en semejante estado cuando no tenían ni cinco minutos de estar frente a ella era todo un récord.
-No pienso seguirte escuchando Párkinson.
Dicho esto, la mayor de las Greengrass volvió a entrar al enorme salón dejando a su hermana en compañía de la pelinegra.
-Cómo lo sabes?
-No es ningún secreto, las vi el último día… detrás de los vestidores eh! Me pregunto si aún tienes pasto detrás de las orejas
-Mas te vale que dejes de hacer ese tipo de comentarios, también tienes asuntos que ocultar.
-Si, pero no se pueden comprobar dejando al aire mis pechos… Ahora entiendo por qué tan tapada, no es tu estilo… Esa comadreja no debe perder el tiempo.
Los dientes de Astoria bien pudieron haber roto la cáscara de una nuez, si hubiera habido una entre ellos… Esa "última vez" no la dejaría en paz tan pronto.
-Y dime Astoria, tu hermana aún conserva la brújula personal?
-Para qué la quieres?
Pansy volvió a tomar entre sus manos la taza de té frio, lo bebió de un sorbo y continuó.
-Mala respuesta pequeña Greengrass, siendo sincera te puedo decir que tu hermana mayor no es muy brillante, pero sé que tú no eres igual, si sabes lo que te conviene deberías irla buscando entre sus baules.
-Averiguaré todo Párkinson, tu misma has dicho que no soy una estúpida, también deberías tener cuidado.
-Lo que digas… procura enviarme una lechuza esta noche, con la brújula. Mas té? -. Su sonrisa de triunfo era evidente. El haber estado recordando todo lo ocurrido la había hecho tomar una tardía pero inquebrantable decisión.
-No gracias, iré a buscar a Daphne.
Y como si no hubiera existido ninguna palabra entre ellas aparte del té, Astoria dio los pasos que minutos antes había tomado la mayor de las Greengrass.
En efecto, esa misma tarde una lechuza picó el cristal de la recámara de Pansy para hacer la entrega de un paquete y una nota.
mas te vale que la devuelvas pronto Párkinson, si mi hermana la necesita y no está te irá mal
-Ya... claro
A Hermionie le tomó mas tiempo llegar a casa, si, a casa, estaba de nuevo en el mundo muggle, y ahí se quedaría por lo menos dos semanas. Posiblemente después se reuniría con sus amigos, aunque no tenía muy en claro qué era lo que iba a pasar con Ron, lo único que sí sabía es que lamentaba no haber aprovechado esos últimos momentos con Pansy, se había quedado estática, pero no era para menos, nunca se lo hubiera imaginado… pero ese no era pretexto. Podía contra todo un ejército oscuro pero no contra una sola Slytherin de ojos negros. No era cualquiera.
Se había hecho de noche en lo que estuvo con sus padres y trató, lo mejor que pudo, de darle una explicación coherente y no tan grave a los sucesos en Hogwarts, estaba realmente feliz de poder verlos de nuevo después de lo que parecía demasiado tiempo.
Desde su casa podía ver las luces iluminar la cuidad, decidió tomar una ducha antes de acostarse, así que se tomó su tiempo en salir del baño, ahora todo parecía tan lejano a pesar de estar tan reciente. Parecía incluso un sueño. Todavía se sentía un poco abrumada por todo.
Inmediatamente después de salir ya cambiada de la ducha, se dirigió hacia el ventanal de su casa, a pesar de estar un poco resfriada aún, quería sentir algo de la brisa nocturna sobre su rostro. Sin embargo algo ahí no cuadraba con nada.
Frente a la ventana de al lado estaba una escoba suspendida en el aire, en un inicio pensó que tal vez Ginny había ido a visitarla, pero Ginny no tenia una nimbus, nimbus 2001 para ser mas exacta. Sólo conocía a una persona que tenía esa escoba y podría ser capaz de estar ahí de alguna forma.
-Insisto en que te vas a resfriar… sabes, dejaste tu corbata en mi baúl.- Palabras que sonaron desde el interior de su propia recámara, no tuvo necesidad de darse vuelta, reconocería es voz en un estadia lleno.
-Pansy…
FIN!... del capi, habrá otro, eso es obvio... trabajo ya en él, pero dado que éste lo tengo desde hace cerca de 5 meses y hasta ahora vio la luz...
Y una cosa mas.. .no es por excusarme a cerca del tiempo ni nada d eso, pero igual lo diré: "si de algo no estoy de acuerdo, es con la estupidez... aun que a veces pensar demasiado tiempo tampoco es tan sano".
