Debo confesar que estuve a punto de no terminar la historia, como que ya no tenía ganas de hacer nada en ningún lado... pero cual fénix re... nací? o lo que sea que halla hecho para estar de nuevo aquí... podría hecharle la culpa a la uni pero esa sería una vil mentira, si me quita tiempo pero aún así había tenido el suficiente como para pensar en ésto y aquello... mas bien fueron "coooosas" las que sucedieron, pero ya no importa, yo aun respiro y es quiere decir que por eso estoy subiendo capi de nuevo!
(disclaimer... bla bla ¬¬')
El poder corrompe, eso lo sabe cualquiera, pero el amar implica el ceder todo de ti, ceder ese poder a otra persona, sabiendo que no te traicionará; por des fortuna, la mayoría de las veces no es así, por lo que la historia se llena de corazones destrozados, promesas rotas, historias sin final feliz... almas llenas de resentimiento y dolor.
Ése era el principal miedo de la alumna más brillante que había tenido el honor de hospedar Hogwarts, pero el miedo no era infundado, frente a ella se encontraba una de las alumnas más hermosas pero también más malvadas de Slytherin, según había dicho Ron la casa a la que pertenecieron todos los magos oscuros.
El miedo ahora se mezclaba con nervios y asombro, ya que estaban en su casa, lo que implicaba no estar en el mundo mágico, pero sobretodo que Pansy Párquinson ,Slytherin en cuestión, se había tomado la molestia de, de alguna forma que a Hermionie le perturbaba un poco, averiguar dónde vivía e ir hasta ahí montada en su negra escoba.
-Pansy... yo...
-Solías ser más elocuente al discutir conmigo en los pasillos de Hogwarts, extraño un poco eso siendo sincera.
El tono con el que Párkinson hablaba ahora distaba bastante del tono sarcástico y burlón que la caracterizaba, lentamente salía de la oscuridad de la habitación de la chica muggle para encontrarse con ésta en el quicio del ventanal. Hermionie sólo la veía acercarse en silencio.
-Sabes... yo... -una risilla se dejó escapar entre los labios rojos de Párkinson- yo también era más elocuente entonces que ahora, me sobraban insultos para ti... eras especial sabes? nunca había pensado tantas cosas para una sola persona en tan poco tiempo, ni tampoco éstas habían salido con tanta velocidad que cuándo te encontrabas frente a mí.
-Párkinson, no entiendo para qué estás aquí, realmente no entiendo el porqué de... tus palabas ahora.
-Es simple Granger, tenía que mantenerme ocupada cuando estabas frente a mí para no besarte y arruinarlo todo.-Pero ahora Pansy no la miraba a la cara, estaba recargada del barandal mirando el cielo nocturno, el cual estaba nublado... maldito clima.
Hermionie no contestó, sin ser consiente ahora esperaba la historia de lo que Pansy estaba sintiendo por ella. Las palabras, una vez más salieron de la intrusa aristócrata.
-Me siento estúpida, yo no debería de haberte buscado, no debería de rogarte, yo nunca he trabajado duro por nada... sin embargo aquí estoy y ni siquiera sé por qué lo hago... no sé por qué lo permites... no sé por qué está pasando todo esto si se supone que todo había terminado el mismo día que el señor oscuro fue derrotado.
Había dolor en sus palabras, si bien ni la historia ni le tiempo se detuvieron, la guerra había dejado restos en cada una de las personas involucradas en ella, Pansy Párkinson no era la excepción.
-Hay más vida aparte de la guerra Pansy-. Hermionie parecía intentar sonar a alivio, pero eso no era suficiente ahora.
-Me sorprende que digas eso, creo que esa es la causa de que sigua aquí, nunca obtengo suficiente de ti, he pasado poco tiempo contigo y eso sólo me hace querer más de ti… la pregunta que queda ahora es por qué me has permitido acercarme después de todo.
No hubo respuesta, así que Pansy continuó.
-Al parecer aún no lo descubres, ambas sabemos que no es posible ignorar todo lo que pasó así no haya sido de la forma correcta. Esa noche, la primera vez que me animé a verte como más que un rival, yo no esperaba respuesta, pero después de…-. Sus palabras cesaron de tajo, la frase quedó muerta en el aire sin ser terminada, al igual que la situación entre ellas.
-No es suficiente, tienes razón.-Sin embargo Hermionie nunca dijo palabra luego que Párkinson callara. –No puedo convencerte así, y sabes, realmente no sé lo que sientes ni lo que piensas,- Ahora Pansy miraba directamente a los ojos a Hermionie.- pero ten por seguro que lo sabré, y no pienso irme de ti antes de que eso pase… aún hay muchas cosas que desconoces.
Montó en su escoba y antes de alejarse miró una vez más a Hermionie.
-Por algo dejaste tu corbata en mi baúl, y no fue para que la conservara como el recuerdo de una hermosa amistad, sabes que nunca podríamos ser sólo amigas.
Hermionie se quedó en su balcón viendo la silueta de la ex-golpeadora del equipo Slytherin. A pesar de no entender por completo la conducta de Pansy, ni lo que acaba de decir, era cierto lo último que había dicho, nunca la podría llegar a ver como una amiga con quién salir a tomar el té.
Relativamente lejos de ése lugar, en una cabaña donde era sorprendente que habitaran tantas personas, un par de amigos sostenían lo que debería de considerarse como "charla importante".
-No lo entiendo Harry, digo… sé que casi siempre que son fechas de finales y eso Hermionie suele estresarse, pero hemos pasado por una guerra, creía que habíamos superado todo… o sea, sí, fueron los últimos dias en Hogwarts pero… no sé.
-Deberías de tratar de entenderla mejor, yo… la verdad tampoco entiendo qué pasa con Ginny, todo estaba bien… pero ahora.
-Ves! Deben de estar en temporada o algo, la verdad yo no sé que hacer con Hermionie, después de lo qué pasó yo… estoy harto de pedirle perdón siempre, creo que es momento de que me valore un poco… por qué tengo que ser yo el que siempre se arrastra.
Y Ron estaba realmente mosqueado, por alguna razón, estaba totalmente convencido de que las cosas eran como él las estaba sintiendo y no había nada detrás de todo más que un capricho de Hermionie Granger.
-Ron, deberías pensarlo un poco, tal vez… es complicado para Hermionie
-Pero Harry! Cómo va a ser complicado si siempre es igual, ahora ya ni siquiera sé qué es lo que somos! Creo que rompimos o algo parecido… pero nadie dijo nada, esperaré a que ella lo haga ésta vez… estoy harto.
Harry sabía que Ron estaba mal, sin embargo él tenía sus propios problemas que resolver con Ginny, tampoco sabía qué era lo que le pasaba, pero desde que salieron de Hogwarts había estado de mal humor, se quejaba de todo y no había probado bocado, esa era una clara señal de que las cosas no andaban bien. Harry pensaba que tal vez su comportamiento después de tanta fama debido a la guerra le había desagradado, pero de el fin de ésta ya había pasado el tiempo suficiente como para descartar esa opción.
A pesar de todo, el estar pensando sobre éstas cosas le hizo darse cuenta de que tal vez si había cambiado un poco después de que todo pasó, sin embargo nunca había sido su intención hacerse pasar por héroe, según él, sólo había hecho lo que cualquiera en la misma situación. Aún después de todo decidió que debería de hablar con Ginny sobrte todo eso cuando ambos estuvieran en condiciones de hacerlo.
Pero lo cierto era que si bien, a Ginny le comenzaba a disgustar en cierta manera el comportamiento de Harry, eso no justificaba para nada el hecho de haberse enredado con Astoria Greengras, actual prometida de Draco Malfoy, y era ésto último la que la tenía molesta.
No tenía mucha idea del porqué, era cierto que no amaba a Astoria, de hecho estaba tanto lejos de hacerlo, sin embargo no estaba dispuesta a compartir su cuerpo con nadie mas... Era demasiado delicioso como para hacerlo, de alguna forma el haberse "despedido" de ella del modo en que lo hizo simplemente lo había echado a perder, y no por que estuviera arrepentida, al contrario, esa supuesta última vez fue la vez que mas disfrutó de Astoria... incluso el recodar la apariencia de la pequeña Greengrass al terminar la hacía sonreir, lascivamente pero sonreir al fin de cuentas, en medio de su estado de disgusto total.
Su único pensamiento era que Malfoy no era lo suficientemente bueno como para hacer que Astoria Greengras se volviera a correr de esa forma, eso era algo que únicamente ella podría lograr.
Y la verdad eso era algo con lo que Astoria estaba de acuerdo, sentada en la orilla de su ventana mientras veía el atardecer del primer día de vacaciones, sabía que algunas semanas mas tarde regresaría a Hogwars, y se mentiría a sí misma si dijera que todo pasaría como si nada, por que las marcas que había dejado Ginny estaban mas allá de la piel, había llegado a lo mas profundo de sus deseos... Pero ahora tenía una obligación que cumplir.
Harry se sentía temeroso de enfrentar a Ginny, le parecía un poco tonto, ya que él había sido la piedra angular en todo el asunto de la caía de Voldemort, sin embargo... era diferente, en la guerra lo peor que podría suceder es que te matasen, pero en los asuntos sentimentales nunca sabes cuánto puedes llegar a perder si das un paso en falso.
Estaba frente a la puerta de su habitación, algunos ayeres nunca se hubiera imaginado que su mano temblaría más que en aquellos momentos anteriores a que el grito de "avada kedavra" saliera de la boca del Señor Oscuro. Cerró su puño y se decidió a golpear la puerta frente a él.
-Ginny, soy Harry... puedo... puedo entrar?
No hubo respuesta, en un primer momento pensó que la habitación estaba vacía y que Ginny tal vez habría salido a dar un paseo antes de dormir, pero era demasiado temprano para que saliera, Ginny prefería los vuelos nocturnos. De todos modos probó abrir la puerta y al comprobar que no estaba cerrada, entró. Encontró a Ginny sentada en el quicio de la ventana con las piernas colgando hacia afuera.
-Ginny yo...
-Lo sé Harry... lo siento-. En verdad había arrepentimiento en la voz de la pequeña comadreja, pero el joven Potter no entendía muy bien a qué se debía.- Yo... en verdad lamento que todo esto sucediera.
-Pero Ginny, pensé que estabas molesta por mi comportamiento... en serio que no me di cuenta de lo que me estaba pasando... yo no quiero... no quiero perderte.
Una ligera sonrisa triste se dibujó en la cara de Ginevra, el silencio comenzaba a hacerse pesado.
-Harry, te he dico que lo siento, yo... también te quiero muchísimo, pero creo que no es posible seguir con esto... no te disculpo pero... pero no puedo seguir hasta estar bien conmigo misma... no te puedo prometer nada. Te quiero y por eso no quiero lastimarte mas.
Harry estaba ligeramente contrariado, por lo general era él quién terminaba quieriendo no hacer sufrir a sus personas queridas, nunca le había tocado ser el protegido por así decirlo... Se sentía extraño, al final de cuentas no todo el mundo estaba a sus pies, ni todo el mundo sonreía a pesar de que la guerra había terminado. Asintió un par de veces antes de salir agachado por la puerta por la que no tenía ni 20 minutos que había entrado.
Eran las 3 a.m. y por lo menos había tres personas que no conciliaban el sueño, una era Pansy, reprochándose en primer lugar tanta estupidez de su parte, la verdad era que no tenía la jodida idea de lo que estaba haciendo, tal vez debería de dejar todo irse, largarse a otro lado y convertirse en una poderosa bruja, algo asi como la versión femenina, sexy y no derrotable de quien alguna vez estudiara en Hogwarts siendo llamado Tom Riddle, esa sería una historia mas emocionante y menos dolorosa que lo que estaba viviendo ahora... pero eso le parecía totalmente estúpido a pesar de que tenía las capacidades para hacerlo, tal vez después de armar otra guerra histórica podría enfrentar a Hermionie junto con el trío dorado, entonces, en una noche sin luna en la cual todas las esperanzas estuvieran perdidas, una noche en que solo el olor a muerte cubriera el ambiente y ni la lluvia torrencial pudiera lavar la sangre derramada en los capos después de miles de batallas libradas, esa noche se llevaría consigo a la sangre sucia. Esa noche se perderían de éste mundo, se perderían antes del amanecer.
Decidió que era una historia mas dramática, sin embargo ella sentía cierta fijación hacia eso, es como si no pudiera sentir a menos que eso que sintiera fuera dolor o placer... el único ser que la hacía sentir más que eso era otro de los que no conciliaban aún el sueño esa misma noche.
La había buscado, Hermionie no quería pensar mas en el porqué pero la reina de las serpientes estaba ahora a sus pies, no había querido creerlo, pero qué mas podría sentir ahora, un día después de estar ausente... y resfriada después de haber pasado el suficiente tiempo fuera de su habitación como para recomenzar una historia. Una noche atrás sentía miedo, pero a la vez estaba aliviada de que tal vez tendría tiempo suficiente antes de volver a ver a Párkinson, el tiempo suficiente para que al verla pudiera sostenerle la mirada y saludarla como hubiera hecho con cualquier persona... La verdad es que nunca había sida cualquier persona para ella.
Pero ahora no podía dormir por que no sabía si Pansy regresaría ésta noche, quería que regresara, ya no quería seguir con el juego, ya no, había tenido suficiente... ahora confiaba pero sentía que ya no era tiempo... se reprochaba una y otra vez el haber desconfiado, trataba de no intentar disculparse poniendo recuerdos obsoletos en su mente, recuerdos en los que Pansy hería su orgullo... todo había quedado muerto después de las frases incompletas de la noche anterior.
Hermionie estaba recostada en su cama, se suponía que debía de cubrirse bien para no agravar su estado, no es que estuviera mal, pero todo mundo conoce que aún la más simple gripe puede desencadenar serios problemas respiratorios si no se tienen ciertos cuidados... a Hermionie no le importaba eso, si en ese momento la chica de Slytherin tocara a su ventana para llevarsela ella huiría con ella... historias se formaban en su mente, historia que giraban en torno a sua ntigua rival, ella misma y un mundo dónde nada estaba mal... demasiado romántico... demasiado cliché en esos sueños que segundos después de haberselos imaginado, le parecían ligeramente tontos e infantiles.
La verdad no le importaba... ahora sabía lo que quería, pero estaba inquieta sobre cuándo Pansy regresaría a ella, por que regresaría, estaba segura. Se levantó de su cama y caminó hacia el balcón. Al abrir la ventana vio a la lechuza de Pansy y por un momento sintió que su corazón saltaba, sin embargo el ave no se acercó, esperó algunos minutos fuera esperando que la dueña del ave apareciera por algún lado, sin embargo eso no sucedió.
El ave cargaba un paquete en sus garras, y se dirigía a la mansión Greengrass, donde la hija menor del afamado matrimonio era la tercera persona sin poder dormir ésta noche.
Y no podía dormir por que había sido pillada en sueños por la imagen de una pelirroja que le comía los labios una vez mas, burlándose de ella. Astoria despertó agitada, agitada y enfada, comenzaba a detestar a la Gryffindor, no la amaba, desde el principio habían sido un pasatiempo una para la otra, nunca supo en qué momento comenzó a anhelar tanto el tacto de sus manos sobre su pálida piel... lo cierto era que ésta noche extrañaba tanto ver sus ojos oscurecerse al tiempo que paseaba la mirada por sobre su cuerpo. Era sólo deseo, no había nada de sano en eso, pero tampoco lo había en el compromiso que había formado con Draco, sin embargo, al menos el compromiso no la ataba del modo en que el cuerpo de Ginevra lo hacía.
Se negaba a no volver a enrollarse con la menor de la casa Weasley, traidora o no, la tocaba como nadie, pero por otro lado se despedida la había dejado lo suficientemente afectada como para no regresarle un golpe del mismo tipo.
A lo lejos vió venir la lechuza de Pansy y sonrió, sabía que el paquete le sería útil ahora.
Ginny se levantó temprano como nunca, tenía que hacer las compras lo cual implicaba que iría al callejón Diagón, se sentía un poco mejor luego de haber dejado las cosas claras con Harry, sin embargo el recuerdo de ciertos ojos azules aún le cambiaban la expresión. Tomó un puño de polvos flú y se metió en el orificio de la chimenea.
Astoria también salió temprano de su casa ese día, en efecto, iba a cazar a esa comadreja. Al menos iba a regresarle el favor, no pretendía quedar como una idiota enfrente de nadie y mucho menos de un traicionero a la sangre. Sabía que también Ginevra tenía cierta fijación hacía ella y lo iba a aprovechar.
En cuanto la Slytherin en cuestión arribó al callejón, en el cual la pelirroja se encontraba haciendo sus compras, notó que si no fuera por el artefacto de su hermana le hubiera sido casi imposible encotrar nada en ese sitio de lo lleno que se encontraba. Fianlemente un destello rojizo brilló entre la muchedumbre, y al confirmar la brújula que era la persona indicada, Astoria dirigió sus pasos hacia un "encuentro casual".
-Valla sorpresa encontrarte por aquí Weasley.
-Qué quieres Astoria? pensé que habías quedado satisfecha con nuestra "despedida"... o es que te gustó tanto que vienes por mas?.- Ginny sonreía de medio lado, sin embargo se sentía perturbada ligeramente por la presencia de la menor.
-No esperaba tales agresiones de tu parte, pero entre mas rápido lo hagamos... mejor.- Dicho ésto tomó a la única chica Weasley para meterse a un callejón solitario y oscuro. A penar estar ocultas a la vista, Greengras la empujó contra la pared. -Nunca es suficiete... eso dicen Weasley, yo creo que tú tampoco has tenido suficiente de mí... no es así?.- Susurraba despacio cerca de su oreja, apenas rozaba su cuello con la punta de su nariz, podía sentir como la pelirroja comenzaba a alterarse por la nueva situacón. Astoria sonrió.
-Sé que aún me deseas, eso es algo difícil de ocultar para tí... eres tan salvaje.-Dicho ésto, la rubia tomó fuerzas de algún sitio para girar a la Gryffindor de modo que s
u cara quedara pegada a la pared. -Siempre me ha excitado eso de ti.- Ahora se frotaba contra su espalda.
-Ahh... Astoria... para...
-Quieres tocarme cierto? estas tan caliente... me pregunto qué tan mojada estarás.
Las manos finas y suaves se deslizaban sin trabajo debajo de la ropa ajena, Astoria se había despojado de su abrigo para quedar cubierta por la delgada tela de la blusa, no se había tomado la molestia de ponerse sostén en la mañana.
-Me sientes Ginevra?... por supuesto que lo haces, estoy segura que ahora estarás anhelando lamer mis pezones, sabes... aún hay marcas de la última vez en ellos...mhhhmmm... .- Estaba tan excitada que le había sido imposible contener un gemido, sin embargo, lejos de debilitarla en la batalla que ahora se estaba librando, fue un golpe bastante fuerte al autocontrol de Weasley.
-Ahhstoria... yo...
-Dilo comadreja, dí cuánto deseas tocarme.- Ahora tomaba las muñecas de Ginevra mientras dejaba que se diera vuelta, quedándo de frente nuevamente, sin soltarlas las puso alrededor de sus cintura, mientras paseaba sus labios por el rostro de la pelirroja sin llegar a tocar los ajenos. Ginny tensaba su músculos, estaba mortalmente excitada, Astoria la había puesto al límite literalmente.
-Sabía que terminarías así... comadreja.- Decía Astoria entre jadeos mientras podía sentír la furia y el calor que provenían del cuerpo de aquella que se estremecía ante ella.-Ahora comportate como gente civilizada y no te muevas... inmobilius-.
Así fue cómo Ginevra quedaba a la merced de aquella ya no tan pequeña Slytherin, la misma que ahora se alejaba de su cuerpo para recargarse en la pared del frente, que a decir verdad estaba bastante cerca, pero lo suficientemente lejana como para que Ginny sintiera el aire correr entre sus cuerpos, de pronto su respiración se vio detenida de golpe y sus ojos se abrieron al tiempo que su rostro pasaba de un tono rojizo a uno pálido. Astoria se había abierto la blusa y ahora se tocaba frente a ella.
-Astoria, deja de hacer eso.-El aliento se escapaba junto con sus palabras mientras veía cómo las pálidas manos de paseaban por la piel que aún presentaba las marcas que había dejado apenas unos días atrás.
-Sabes Weasley, esto se siente demasiado bien... debería de terminar en ti... o... mhhmm, algo... algo similar-. Astoria estaba tan excitada como Ginny, de cierto modo la complacía el ver a la comadreja sufriendo por no poder tocarla.-Te haré ésto un poco mas complaciente... o puede que no, quién lo sabe.
Sonreía mientras se volvía a pegar al cuerpo de la chica Griffindor, ahora se había abrazado a ella por el cuello mientras movía sus caderas contra su cuerpo.
-Puedo sentirte... Ginny.- Nunca le había dicho "Ginny", ahora la aludida sentía que esa rubia un año menor que ella se burlaba de todo lo que era capaz de provocarle.
Gemía en su oido, mientras la pelirroja se desesperaba por no poder moverse y tocarla como hubiera querido hacerlo, remarcar los chupones que estaban aún presentes y hacer nuevos en lugares libres.
Finalmente Astoria se corrió mientras encajaba sus pulidas uñas en la espalda de la chica inmovilizada.
-Finite... te veo en Hogwarts Ginevra.
Y después de colocarse correctamente sus ropas con una movimiento de varita, salió de aquel callejón como si nada hubiera pasado, Ginny comprendió que se había equivocado al aceptar tener cualquier tipo de relación con aquella chica desde el primer momento. También se acomodó su ropa y salió con la mayor dignidad que le fue posible encontrar.
La noche se volvió a hacer presente, había sido suficiente acción para un solo día... ésta vez al menos dos chicas de la historia durmieron con distintas historias en sus sueños. Hermionie estaba afuera esperando una vez más aparecer una nimbus 2001 cerca de su alcoba... y apareció, cerca de las 2 de la madrugada, pero apareció.
-Pansy!.-Le era imposible ocultar una sonrisa en su rostro.
-Se te nota... alegre a punto de decir animada, pero el recuerdo de "aquella" noche en la torre y un estremecimiento ante el recuerdo le hicieron cambiar la frase. -Te repito qué no sé que hago aquí, no sé por qué sigo presente en tu vida, pero es que simplemente no quiero que te vallas... tal vez sea pronto pero no me importa, quiero hacer que el tiempo no importe para nosotras... quiero vivir contigo fuera del tiempo... has acabado conmigo Leona...
-Pansy yo... sólo abrázame.
Y una vez mas se vió envuelta por la túnica oscura que tanto acostumbraba usar Párkinson, se sentía bien... demasiado bien, parecía que el sólo estar así hacía que todo mejorara. Ambas podían sentir el calor del cuerpo junto al suyo, parecía tan poco tiempo pero tantas cosas vivídas... parecía como si huberan comenzado a respirar a partir de entonces.
-Deberías de entrar y dormir... estas... un poco... resfriada-. Ahora Pansy se reía un poco debido a que Hermionie se acababa de llevar un papel a la nariz temerosa de que estuviera sucia.
-Lo siento!...te ensucié?
-Pues no lo sé, pero... en serio, deberías ir dentro... te diría que no me voy a ir, pero... pero me tengo que marchar si no quiero que mi nariz esté igual de roja y goteante que la tuya
Hermionie frunció un poco el ceño antes de dar un ligero golpe en el brazo de Pansy.
-Aún hay cosas que hablar, lo sé... prometo que no te voy a dejar, ahora menos que nunca.
Hermionie sonrió una vez mas, había sido una visita corta, pero... pero era suficiente después de todo, eran los primeros momentos de una nueva historia. Se abrazó a su cuello y Pansy la sujetó por la cintura, estaban a la distancia perfecta para besarse... y sucedió.
Sus labios eliminaron la distancia entre ellos y suaves caricias se hicieron presentes, se entreabrían acogiendo a los otros con cariño, ambas sonrieron después de terminar su beso.
-Suficiente Granger, si sigo aquí terminarás contagiando, eso o terminaré dentro de tu cama procurando que no te enfríes... y creo que no es muy buena idea.
-Regresas para echarme en cara mi estado de salud y lo que pretendes hacerme?
-Regresé para quedarme contigo
Se subió a su escoba después de acariciar la mejilla sonrojada de Hermionie Granger. Parecía un buen fin para todo lo que había sucedido, desde la guerra hasta ahora, sin embargo cada piel cuenta historias, y en éstas aún había heridas sin cerrar y cicatrices por descubrir.
En una pequeña esfera dentro del cajón del buró de Pansy Parkinson se podía ver un amanecer color rojo.
Pensé que éste momento nunca llegaría y yo debería de estar estudiando para mi examen de mañana... bravo! esperemos que lo que sé sea suficiente... lo será :3 (de alguna forme lo sé).
Y en efecto, esto aún no se termina perooooo, ya casi, ya se está anunciando el final... me voooooy, por que tengo una guía de estudios sin empezar y una examen eeen... 14 hrs, todos hechénme sus buenas vibras poooor favor ;) (que tarde pero he cumplido)
ahora sí!... hasta nuevo aviso! ^^
antes de irme... escuchen SIEMPRE ME DEJAAAS! son geniales, es imposible no hacerles publicidad yooo los amo, bastante recomendable el disco de "resiliente"... cof! ahora si ya bye! x3
