Fue a su armario preparo el futon y se durmió.

-En la mañana-

Al mirar su cama se asombro cuando la encontró…

Vacía, solo estaba su cama estirada.

Fue a la cocina y discretamente recorrió su casa y se sintió un poco desanimado cuando descubrió que se había ido.

Se baño, ordeno su habitación y cuando fue a la cocina encontró una nota:

Gracias, por lo de ayer

Pero no es bien visto que una princesa se quede en la casa de un chico.

PD: Nos vemos en el colegio, hasta entonces descansa.

Vaya es un poco fría pero agradece.

Miro la nevera y después de la cena de ayer (N/A: que no fue una cena modestaXD) tenía que ir a comprar más comida.

Al salir de la casa, sonrió al encontrarse con Sabo.

-Sabo, que tal la llevas?

-Ace! Dijo corriendo hacia el mayor.

-Estoy bien además ..hoy me encontré con tu novia – dijo mirando con cara burlona a Ace.

-EH! O/O no es mi novia! –respondió

-Que te dijo ella?

-Pues, nada que te importe… nada sobre ti -dijo mirándolo de reojo.

-Pequeño maleducado! Dijo para después perseguirlo.

-Adiós tengo que irme –pronuncio mientras corría.

/Ese Sabo vaya que tiene imaginación / pensó mientras iba de camino al supermercado.

-En otro lugar- (Ni tanto unas cuadras mas allá XD)

-Hoy me tomare el día libre mirando las condiciones –dijo viendo sus piernas aún vendadas.

/Estudiare un rato y perfeccionare mi técnica/ - pensó la pelirrosa mientras se dirigía a la cocina.

Más tarde fue donde el señor que le compraba algunas cosas (los implementos para entrenar) volvía contenta con la cuerda que necesitaba en sus manos pero el sonido de la sirena de una ambulancia la interrumpió de sus pensamientos.

La ambulancia se estaciono cerca de allí si no recordaba mal cerca de la casa de Ace, pero ella no era chismosa y no le tomo importancia así que siguió su camino.

-Al otro día -

Se dirigía al colegio ya estaba mucho mejor de sus piernas, se sentía bien tenía el presentimiento de que algo bueno le pasaría hoy.

Paso una pareja frente a ella y sin poder evitarlo escucho:

-Tomemos lo que nos ofrece, fue lo mejor que nos ha pasado-dijo el hombre.

-Es como una bendición, nuestro hijo era un inútil, no sé cómo no lo dimos en adopción cuando nació, pero ahora veo que fue lo mejor que pudimos hacer- dijo la mujer con una sonrisa.

-Finjamos un poco más de dolor, y le sacamos más dinero.- continuo la rubia.

-Eres tan inteligente, por eso te quiero- respondió el hombre.

/Cada día la gente esta mas podrida/pensó mientras iba para el instituto.

El día se paso tan lento, creyó ver a Ace pero cuando quiso acercarse lo perdió de vista.

Comió en la cafetería más lento de lo normal esperando verlo, pero al entrar de nuevo a clases supo que fue en vano.

Bueno ella le dijo que descansara pero no por eso debía hacer el vago, mejor se concentraba en la clase, eso borro la cara de frustración que tenía.

En el camino a casa se fue por la ruta cerca de la casa de Ace, y frente de la casa de Ace había un auto de último modelo, de donde salió un señor feo pero elegante y pregunto al joven que lo acompañaba:

-Como se llamaba este crió que se atrevió a ofenderme – dijo mirando fríamente a su acompañante.

-Señor, sea más considerado el niño murió al instante cuando usted lo impacto, si alguien lo escucha no creerá que fue un accidente.

-Cállate, no te pago para que hables. Además el tuvo la culpa mira que cruzar cuando yo iba pasando.

-Pero estaba en verde usted debía parar….Dame el nombre! –le interrumpió el hombre gordo.

-Se llamaba Sabo, señor.

-Compraremos a los padres, no te preocupes- dijo mientras entraba a la casa.

El nombre del niño retumbo en su cabeza.

No podía ser, el niño no se lo merecía. Haciendo memoria supuso que la pareja que escuchó ésta mañana debían ser sus padres .Y ese viejo gordo hablaba sin remordimiento alguno era de lo peor.

No lo pensó mucho, sentía tanta rabia, ira, contra las personas, contra el mundo. Tenía ganas de llorar, pero no podía un deseo incontenible de odio se apodero de ella.

Se dirigió al auto, temblando de enojo. Vio la ventana del conductor y rápidamente la atravesó con su puño quedando herido con vidrios insertados en él. Empezó a sonar la alarma sintió como alguien le tomaba por la espalda tomando sus brazos, ella le puso un codazo logrando soltarse de su agresor. Se dio vuelta para encararlo.

-Ac..

-Corre!

-Déjame en paz! Dijo con rabia.

-Me cargare este auto con o sin ti.- contesto con total determinación.

/Así que te vas, resultaste ser un cobarde/ -pensó amargamente mientras veía como él se alejaba.

Ace corrió al patio de Sabo tomo algunas macetas las junto les roció un extraño liquido, les prendió fuego y cerro la reja de afuera. Creando un muro de fuego que pronto se extinguiría.

/bien esto los retrasara por un tiempo/ pensaba mirando el fuego crecer.

Volvió al auto ya no se escuchaba la alarma era reemplazada por sonidos de cristales rotos.

/Nunca me escucha/-pensó cuando corría hacia ella.

Fue al auto saco unos papeles que estaban en el asiento del copiloto, volvió a usar ese extraño líquido los empapo los dejo donde se deposita la gasolina.

-Corre!

-No! Corre tu solo! –grito sin mirarlo y seguía en lo suyo.

-Escúchame, Maldita sea!- con esto logro llamar la atención de la chica.

-Corre a la plaza… dijo de forma demandante.

Jewerly no pudo reprocharle al mirarle a los ojos, vio en ellos una convicción absoluta y temió de llevarle la contraria. Sin responder corrió a la plaza.

Prendió fuego y salió más que rápido de allí.

Al llegar a la plaza tomo a Jewerly de la mano (la mano que tenia buena) fueron a una casa detrás de la plaza.

Llegó, frente a la casa y entro gritando:

-Doctor,… ayúdeme por…favor- dijo con la voz entrecortada por la carrera.

Un joven de 16 años con cabellos castaños y ojos del mismo color salió un poco asustado por los grito.

Miro la mano de la chica, y respondió:

-Llévala con cuidado.

Ace sonrió y la condujo a un laboratorio era como una pequeña enfermería.

El joven saco con cuidado cada vidrio para curar y vendar su mano.

Al terminar ella solo pregunto:

-Cuál es su nombre?

-dime Chopper

-Gracias, Chopper serás un gran doctor.

El joven solo se sonrojo y puso una sonrisa boba.

-No creas que me siento halagado, tonta.

Pero ella no alcanzo a escucharlo se dirigió al patio de esa pequeña casa.

Pensó en todo lo que recién había vivido fue tan rápido.

Miro al cielo nocturno poblado de estrellas, recordó la última conversación con Sabo.

+++++++++++Flashback++++++++++++

-Tsk, esos malditos –dijo mirando sus piernas.

-Onee-chan! Grito un niño rubio.

-Has crecido, te convertirás en un gran hombre si sigues así.

Haciendo sonrojar al pequeño.

-Conoces a Ace?

-Sí, ¿por qué?

-Pues, estamos listos –dijo el niño sonriente.

-¿Listos para qué?- pregunto la chica.

-Para que seamos una familia –dijo con total naturalidad.

-Eh! o/o …no..tod..

-Porque no te gusta Ace? El seria el papa tú la mama y yo el hijo

-No, no es eso…Es solo que…. –decía sonrojada.

-Descuida yo te espero a que lo conquistes- dijo en niño con cara burlona.

-Yo puedo conquistarlo en un instante, ya lo verás- dijo sin pensar.

-Eh! Espera..osea, eso no….-trataba de excusarse.

-Jajajajja solo bromeaba- decía el niño muerto de la risa.

-pero quiero que un día salgamos los tres-dijo corriendo.

Jewerly lo perseguía, mira que gastarle una broma de ese tipo.

-Algún día te lo prometo – dijo cuando se aburrió de perseguirlo y se dio media vuelta.

Esa fue la última vez que lo vio.

+++++++++Fin del Flashback+++++++

-Nos veremos en la otra vida, pequeño.

Sintió una opresión en pecho al decir eso y sin quererlo sus lágrimas empaparon sus mejillas.

Cubrió sus ojos con su palma.

/para algo que sirvan las vendas/ pensó.

Sintió un peso en su espalda, entre su hombro y cuello, por el aroma no fue difícil adivinar que era Ace, pero le sorprendió percibir como su uniforme se volvía húmedo en esa zona.

/En lugar cerca de ahí/

-muajajajja te tengo en mis manos Jewerly -decía un tipo entre las sombras. Con un aparato en las manos.