-Parece que esta vez la tuvo difícil- dijo aproximándose hacia ellos.

-Es un idiota impulsivo, bueno tu lo debes conocer mejor que yo,….

-Es un idiota impulsivo, bueno tu lo debes conocer mejor que yo, Marco- dijo con una sonrisa la chica.

-Te apuesto que tuvo que ver algo contigo –dijo poniendo énfasis en "contigo".

-Eh! Bueno algo así - dijo desviando la mirada al estudiante rubio, quien la miraba expectante. Y satisfecho con el resultado.

-Mejor vamos a la enfermería –Agregó para cambiar el tema y así borrar el rostro avergonzado y rojo de la chica.

Y así ambos se pasaron un brazo de él moreno y juntos lo llevaron hacia la enfermería.

Bonney estaba incomoda sabía que Marco era más atento que Ace y que presentía ciertas cosasXD, el rubio lo notó.

-Tranquila, no escucho nada. Cuando me acerque estaba dormido.- dijo tranquilamente calmando a la chica.

-Siempre te encanta molestarme-dijo para después tomar su cabello y darle un leve tirón.

-Auch! Tan violenta, no has cambiado en nada- reclamó el compañero de Ace sonriendo.

-Te lo merecías-respondió firme.

Cuando llegaron, la enfermera los atendió preocupada por la circunstancia de ambos chicos.

Ella se fue a cambiar la ropa, solo tenía su muda de deporte y Marco fue por un cambio de ropa que por suerte tenía, para prestárselo a Ace.

Ya cambiada, entró a la enfermería dirigiéndose a la única cama ocupada, y abrió la cortina sin avisar. Vio a Marco con una polera en mano y a la enfermera contentísima secando el torso y la espalda del moreno.

Si no hubiera sido por su autocontrol, hubiera salido roja de allí. Intento actuar de lo más normal con el difícil plan de no fijar su vista en el cuerpo irresistible del moreno, y mirar a la enfermera o a Marco.

-Como está?

-Está bien solo trago un poco de agua, nada grave-respondía la enfermera sin despegarse de su trabajo.

-Ya veo, que bueno-dijo sin ánimos. Se sentía culpable y frustrada por lo ocurrido, ella nunca quiso ser una molestia a nadie y pocas veces recibía ayuda en ese tipo de situaciones. Recordó cuando Marco le ayudaba cuando eran pequeños y así se convirtió en su mejor amigo hasta que la cambiaron de escuela.

/Ace y su estúpida impulsividad/ pensó tratando de hacerlo culpable, sabiendo que en realidad no era así. Creando una mueca de frustración en su cara.

-me voy, gracias enfermera.- dijo para después darse la vuelta e caminar hacia la puerta. Quería salir de allí, se sentía tan confundida a momentos odiaba al moreno por haberla salvado, haciéndola sentir débil y a segundos se contradecía porque ese gesto la hizo tremendamente feliz.

Cerró la puerta despacio y al instante esta se abrió rápidamente.

-Hey, que pasa? -Preguntó esperando una respuesta que nunca llegó, así que continúo:

-tú eres la más indicada, para quedarte ahí, yo no sé donde vive-decía Marco tratando de convencerla.

-Se despertará, sabe donde vive no es un bebé- respondió.

- yo no me quedaré

-Hmp, bien déjalo solo – replicó no muy segura y arrepintiéndose de sus palabras.

Sin esperar otra palabra. La abrazó, no sabía qué hacer .Ella: se veía incomoda, enojada, pero por sobretodo dolida.

Seguramente nunca podría imaginarse como le hacía falta un abrazo, lo respondió gustosa tal vez nunca sabría, si Marco sabía que era lo que ella necesitaba o lo hacía al azar pero siempre sus acciones eran siempre eran precisas y reconfortantes.

Se separó más calmada. El rubio fue a la enfermería y volvió de inmediato.

-Vamos a comer, después volvemos.

-ok, respondió más contenta que antes.

Se sentaron en la cafetería, pidieron algunos dulces con café.

Al comer un poco la pelirrosa, al tiro se sintió más animada. Y miró a su acompañante que no había probado bocado.

De repente soltó:

-Hay una chica.

-Ehhhhhhhhh! Jajjajaja, bueno no me sorprende siempre fuiste popular.

-No!, ella… yo…..no…no me conoce.

- Si ya nada es como antes…dijo mirando algún punto lejano, que quieres que haga, me hago amiga suya?

-no, ayúdame a practicar.

Me pongo muy nervioso, cuando la veo no es que sea inseguro de mi belleza dijo- pasándose la mano sobre su cabello, dándose aires de grandeza.

-está bien, pero invitas tu.

-Por supuesto.

Después de terminarse los dulces y empanadas que pidió la chica.

-También me da unos para llevar- Pidió dulcemente la pelirrosa.

Marco casi se arrepiente de aceptar el trato.

Volvieron a la enfermería y el trato de Marco hacia su amiga era más delicado que de costumbre, cuando ingresaron a la enfermería él le abrió la puerta.

El moreno ya listo para marcharse sentado en la cama y con sus ropas en su mochila. Ya que apenas se despertó, fue a buscar su bolso que estaba en el casillero y guardo la ropa mojada.

Esperando que lo vinieran a buscar.

Ya que la enfermera le explico todo.

Flashback

-Puede seguir, por favor-dijo él rubio quien se preocupo por la repentina salida de su amiga mientras le pasaba la polera a la enfermera.

-claro, con gusto-respondió feliz.

Y miró al estudiante salir rápidamente hacia el pasillo.

Después se devolvió al minuto y lo miró extrañada.

-Volveremos más tarde, le dice a mi amigo que nos espere, por favor.

-Vayan tranquilos, tómense su tiempo-le respondió guiñándole un ojo en modo de cómplice.

-Gracias-dijo con una gota en la cabeza, que enfermera más rara pensó mientras salía de la enfermería.

Fin del Flashback

Al cerrar los ojos recordaba lo sucedido en la piscina y lo feliz que lo hizo ayudar a la pelirrosa, aunque sea un poco. Embozando una sonrisa, al escuchar la puerta abrirse, vio el gesto demasiado cortes para su gusto con la pelirrosa que hizo su compañero. Pero no le dio importancia aunque si curiosidad, porque se mostraban tan cercanos. Se preguntaba en su mente.

Olvido todo eso cuando miro la sonrisa de la chica y su ropa de deportes.

-Vamos… le dijo con una sonrisa.

-Chica espera -dijo suavemente la enfermera.

Bonney obedeció y se acerco a la mujer que la había llamado, Marco se dio cuenta de la intención de la enfermera y se apresuro a ponerle una silla a la chica.

Sin emitir ninguna queja de dolor, permitió que le curaran su mano que por el agua, se retrasaría el proceso de cicatrización.

-Intenta no mojar la venda y vuelve día por medio- pronunció la mujer de blanco.

Solo asintió y los tres se despidieron de la enfermera dándole las gracias por todo.

Caminaban los tres, Bonney al medio y los chicos a los lados.

Ace miraba curioso la conversación de ambos (de la pelirrosa con el rubio), la pareja se dio cuenta.

-Creo que ya se dio cuenta, Bonney - dijo serio Marco.

-Si no podemos ocultarlo más -respondió la pelirrosa con aire misterioso.

Ace se paró en seco, esperando entender de qué iba todo. De repente recordó el gesto caballero de Marco hacia Bonney, y quedó helado.

/No me digan qué…pero yo jamás lo había visto hablarse antes…No puede ser.../ - Se debatía en su mente asustado de sus propias conclusiones.

-Jewerly y yo… pronuncio Marco creando un ambiente de suspenso.

-Nosotros… siguió ella agrandando el miedo del moreno.

/Debe ser otra cosa, seguramente, no es lo que piensas/ -trataba de convencerse mentalmente el pelinegro, pero la maldita imagen de Marco abriéndole la puerta a Bonney y siendo tan amable se repetía en su cabeza.

-Ya nos conocíamos! –Dijeron a coro esfumando la cara de preocupación que tenía el chico.

Ace no se resistió la rabia, por el susto pasado, pero feliz dio un pequeño golpe en la cabeza de Marco.

-Uds, no deberían juntarse tantojajja

Esa de broma de Marco a la chica, más que su broma esas palabras le hicieron recordar las amenazas de las otras chicas y sin querer, puso una cara de tristeza. Llamando la atención de los chicos.

-Jewerly, yo -dijo Marco sin saber realmente que decir.

Pero para Ace eso fue como un principio de una declaración y sin previo camino hacia la única que estaba de polerón y buzo depositó sus manos en la cadera de ella, haciendo que la chica se sobresaltara soltando su bolsa y la elevo hasta dejarla sobre su hombro dejando la cabeza de ella en su espalda. Antes de que la pelirrosa empezara a reclamar dijo:

-A nosotros nos encanta cargar contigo- dijo sinceramente.

La chica se sintió avergonzada y feliz. Menos mal que Marco solo podía verla porque estaba completamente sonrojada hasta las orejas. Y después de recoger su bolsa el rubio, agregó:

- Recuérdalo.

-Me adelantaré –dijo el moreno para salir de la visión de Marco y doblo a cierto pasillo.

Realmente solo quería un momento de privacidad con ella. Claro que también quería preguntarle porque la encontró en ese problema. Pero no podía preguntarle quién fue seguramente le respondería con algo como metete en tus problemas y a la vez se sentiría ofendida por pensar que no podría solucionarlo ella sola.

La bajo con cuidado una vez que vio que nadie los observaba.

-Todo estará bien –dijo seguro para después revolverle el cabello con una sonrisa.

/Realmente es un tonto /- pensaba con la cabeza gacha mientras disfrutaba de la caricia.

-Hey! – exclamó apartándolo con una mano.

-No soy una niña! -dijo ya recuperada.

-Perdón, perdón -decía sonriendo el moreno.

Ya ambos sonrieron mientras caminaban hacia la salida.

-Y Marco?

-Debe estar en la salida-mintió, realmente no sabía dónde estaría su compañero.

Que tonta había sido, solo haría y seguiría haciendo lo que le gusta, como siempre. Reflexionaba con una sonrisa radiante en su cara y sus ojos morados transmitían seguridad.

Ace al mirarla se tranquilizó, ya había vuelto a hacer la de antes.

-Con Marco-

/Ace no lo hace nada de mal/ -pensaba mientras se decidía a donde caminar para esperarlos.

Hasta que escucho como se abría una puerta de un salón cerca de allí y salía una chica corriendo con una hermosa cabellera larga castaña al viento.

La reconoció de inmediato y decidió seguirla.

Ella ignorando que alguien la seguía, continúo corriendo hasta la salida y vio al hombre que esperaba conversando con un Inspector.

Marco se apresuro cuando le perdió la vista y al doblar un pasillo y quedar en la puerta observó como la chica que lo traía loco hace tiempo se lanzaba sobre otro tío mayor. Y este le recibía con los brazos abiertos. Sintió un sabor amargo en la boca ante la imagen.

-Ten cuidado, Cana -dijo feliz el hombre mientras la estrechaba el abrazo.

-Sí..…Papá – respondió

Esas mágicas palabras hicieron que el rubio borrara la cara de sorpresa y fuera reemplazada por una enorme sonrisa. Se quedo en la salida mientras miraba como la chica que compartía su uniforme se alejaba y desaparecía de su vista.

-En los casilleros-

Un estudiante robusto y moreno de pelo ondulado. Se pasaba entre algunos casilleros y se paro en frente de uno. Y en su cara se avecino una sonrisa macabra.

-No podrás llamar a tus amigos,wuahahaha – repitió al tiempo que insertaba un sobre en cierto casillero.

Respuestas a los reviews:

Mcr77: Ojala te guste este cap. La verdad, verdad esta es una segunda versión. No te guardo rencor por lo que hiciste en los drables. Solo te odie momentáneamenteXD.