RING!

Tocó el timbre que anunciaba la hora de almuerzo y también el relajo para los alumnos que se esforzaban estudiando día a día:

-Wuaaaaaaa no quiero estudiar –lloraba Ace en la sala.

-No es para tanto –intentaba calmarlo su compañero de al lado mirándolo despreocupado desde su banco.

-Claro, como a ti no te cuesta. Tú qué vas a saber! –le reprochaba el moreno.

-Oe, también estudio- le respondió levantándose de su banco y caminando hacia la puerta.

-¿dónde vas?

-A preparar mis estudios, por supuesto- respondió con una sonrisa.

-Espérame…llévame contigo-decía mientras rápidamente sacaba una cajita de obento de su mochila y al mismo tiempo con la prisa votó sus cuadernos, dejándolos desparramados en el piso.

-Ay noo -susurró con tristeza y flojera. Al pensar en que perdería a su compañero de vista, sin embargo no podía dejar sus cuadernos tirados aunque tal vez sí, pero mejor no, con lo que le costó encontrarlos la última vez.

Dejó su obento en la mesa y se agachó para recoger sus cuadernos. Aunque él no recogió ninguno, casi todas sus compañeras prácticamente corrieron a ayudarlo.

-Gracias - agregó con una sonrisa que derritió a sus compañeras.

-de nada- decían en coro sus admiradoras.

Al dejar todo en orden tomó su obento y caminó a los salones de primeros, en busca de alguien (N/A:1313XD) al no ver ninguna cabellera pelirrosa se encamino a la cafetería.

/ Que raro se habrá adelantado/ -pensaba mientras entraba a la cafetería.

Y la vio… con Marco.

/De nuevo, qué ahora se irán a casa juntos/- pensaba desanimado. (N/A: pobrecito)

¿Qué onda su compañero con Jewerly? ¿Por qué se le acercaba tanto? ¿Así se comportaban los amigos de infancia?, o eran paranoias suyas y además ella se reía con él, quizás que hablaban, mejor se les unía y lo averiguaba.

-Hey, Bonney ! –saludaba con una sonrisa.

-Ace- dijo suavemente casi abrazando su nombre y correspondiendo con otra sonrisa.

El nombrado mientras se acomodaba al lado de ella, apoyando su cajita de obento en la mesa y fue a pedir su almuerzo, a pesar de que era una mesa grande se hizo chica para la pelirrosa y el moreno que comían en tamaño familiar todo. Al otro lado de ella estaba Marco tratando de conseguir espacio con su plato de ración normal.

-Entonces hoy después de las clases, te parece bien- le preguntaba el rubio a la chica.

-Sí, está bien creo tengo todo lo que necesitaremos

-¿Y yo? -Dijo Portgas con un puchero al verse excluido.

/ Es tan lindo/ -pensaba mientras contemplaba al moreno con uno que otro grano de arroz en su cara seguramente por comer tan rápido.

-¿Quieres venir? -Lo invitó la pelirrosa.

-Claro, me encantaría.

-¿Dónde ir….

Fue interrumpido el pelinegro por el sonido de los altavoces.

ALTAVOCES:

-Atención a todo el alumnado las clases y actividades extra programáticas después del almuerzo se suspenden debido a la reparación del acueducto. Gracias por su atención.

- Atención a todo el alumnado las clases y actividades extra programáticas después del almuerzo se suspenden debido a la reparación del acueducto. Gracias por su atención.

-Heeeeeee! Celebraban todos los alumnos de la cafetería tras escuchar el comunicado.

Muchos se apresuraban en comer para irse pronto.

Ace después de haberse comido todo abrió su cajita de obento que hace rato intrigado a sus amigos. Retiro la tapa dejando ver su contenido, la chica dejó de comer y se centró en lo que hacía el pelinegro, sonrió al descubrir lo que contenía.

El moreno sonrió y asintió alentando a la pelirrosa a acercar su tenedor a la cajita. También él tomó un tenedor imitando la acción. Ambos sonrieron mientras veían con ansias la cajita.

El rubio quería saber que era lo que los tenía tan contentos y se acercó para ver.

En tanto ellos dos disfrutaban de la porción que habían sacado.

/En la comida son iguales/ -pensó con una gotita en la cabeza mientras veían como se peleaban el flan de chocolate con crema chantilly que había traído Ace.

- Ya mira –dijo la pelirrosa para después arrebatarle la cajita y partir el flan en dos partes desiguales. -Yo te daré esta.- y acto seguido con su tenedor saco un trozo y lo acercó a la boca del moreno.

El entendió y abrió su boca era el postre más rico que haya probado. No sabía que le producía la sonrisa de felicidad de la pelirrosa así que se aproximó a ver la cajita y pilló a la chica dándole solo una parte del flan, una parte chica comparada con la otra. Que seguramente era para ella.

No lo pensó dos veces y cuando ella iba a devorar su última parte del postre se apresuró a ir por esa última cucharada del exquisito postre. Ella se dio cuenta y acercó su boca rápidamente a su próximo bocado.

Marco que los observaba, casi se atraganto con su jugó cuando vio como se desenvolvía la pelea, si seguían así, juntarían sus labios inevitablemente. Ese pensamiento lo sacudió.

/Por fin! Espere tanto ver esto/- Se repetía en su cabeza emocionado.

Lo único que alcanzó el moreno fue la crema que cubría el postre. Y al darse cuenta de la distancia mínima que los separaba se quedó paralizado.

/Estoy seguro que si me hubiera acercado más, podría haberle ganado/ -Pensaba mirando los labios de la chica aún cubiertos por un poco de crema.

Otro pensamiento pasó por su mente ante tal imagen. Y dejó de pensar en el postre y casi por inercia su cabeza empezó a moverse lentamente.

La chica también se percató de la poca distancia y al sentir la mirada del chico en su cara o mejor dicho en sus labios, al darse cuenta de esto, un fuerte sonrojo se apoderó de sus mejillas. Pero no podía retroceder o más bien realmente no quería.

-Ahhhhhhhhhhhh! Gritó el rubio interrumpiendo a sus compañeros.

-Me dolió –dijo sonriendo para sus adentros y mirando con burla a Ace.

-Jey, Me mordí….Me duele – decía mostrándole donde se había lastimado a la pelirrosa.

Ella le besó la parte que le indicó Marco. Dejando marcado un beso rojo en la mejilla derecha del rubio.

-Ahora estoy mejor, gracias- agradeció a la pelirrosa con una sonrisa.

En el otro extremo de la mesa los miraba Portgas un poquitín celoso.

La chica tomó sus platos y los dejó en el mesón dando las gracias.

-Voy a buscar las cosas a mi casillero- exclamó la pelirrosa mientras salía de la cafetería.

-Tú llévate a Ace - le dijo a su antiguo amigo.

Marco al quedar con su compañero de clase, decidió interrogarlo.

-¿Aún no te das cuenta, cierto? – preguntó el rubio.

-¿De qué cosa? – Replicó su compañero.

- No te hagas el tonto, si no te confiesas. No te la daré tan fácil.

-Y…..Yo…..

/ En los casilleros /

/Estoy segura que la deje por aquí/ -pensaba la chica mientras se revisaba los bolsillos.

-Aquí esta! Dijo sonriendo, sacando una llave pequeña con un número.

Al abrir su casillero un sobre se cayó al suelo.

Sin más lo recogió y lo abrió. Encontrando una nota en él:

´Estoy cansado de venir a pie al instituto,

Porque no me compras un auto.

Piénsalo como una compensación.

PD: Trae tu culo detrás del instituto después de clase,

Te esperare solo esta semana.'

Miró la fecha de envió, que desgraciado se había enterado de lo que hizo. Aún estaba a tiempo pero no se fiaba de la nota. Sabía que tenía que ir sin terceros.

Pero a lo mejor la persona que la amenazaba también había visto a Ace. Mejor iría hoy mismo y trataría de llegar un acuerdo para no perjudicar al moreno. Planeó todo esto con el papel en la mano, lo arrugó y botó por ahí. Frunció el ceño al pensar en la tarde que le esperaba.

Sacó sus libros con un poco de dificultad. Aún tenía resentida su mano, las heridas eran más profundas de lo que parecían. Y como pudo los acomodo en una sola mano. Para así calmar el dolor que sintió al mover su mano vendada.

/ Ni que me hubiera quebrado un hueso, ¿nunca me curaré?/ -Esos eran sus pensamientos mientras se dirigía al lugar acordado.

_En un salón de clases_

Ahora que había tratado de responder las preguntas de Marco. Todo se hacía más claro, poco a poco en su interior empezó a reconocer el sentimiento que le embargaba al ver a la pelirrosa. Tras la conversación con el rubio podía respirar más tranquilo, sabiendo que no tenían nada y nunca tuvieron nada, sin embargo sabía que no podía evitar sentirse celoso cuando otro chico se acercaba a su princesa. Aún si este fuera Marco.

Todavía no estaba seguro hasta qué punto la quería. ¿Le gustaba? ¿La quería mucho? ¿Sería capaz de amarla?.. Todas esas respuestas se las daría el tiempo, no podría confiarse con algo que nunca había sentido, no de esa forma. Porque el si había sentido amor. El que le brindaba su padre. Más esto era un amor diferente. Nunca espero verse en esta situación tan rápido, no estaba buscando una chica todavía, a él hasta ahora solo le había interesado las peleas y pasar los cursos para liberarse de los sermones que le daba su padre.

Supongo que eso era parte del crecimiento. Pensaba sentado en la mesa esperando a la dueña de sus debates mentales. Ignorando por completo la presencia de Marco quien estaba a su lado en otra silla.

Apareció Bonney caminando rápidamente a su mesa y dejando los libros ahí. Y comenzaron a estudiar.

El sol ya daba signo de que pronto se iba a esconder los rayos antes amarillos se volvían anaranjados y el calor descendía de a poco.

Tras una hora más o menos de estudio decidieron darse un descanso. La verdad es que era casi cansador detenerse en explicar los detalles, que hacían que todo fuera terriblemente difícil según Ace.

- voy a tomar aire- dijo el rubio saliendo del salón.

Dejando solo a Jewerly y al moreno.

/Esta es tu oportunidad/pensó el rubio mientras miraba a un nervioso Ace y se alejaba.

-Voy al baño- dijo Bonney levantándose con calma, a la vista del moreno porque cuando salió de la vista de este, apresuro el paso hacia la parte trasera del colegio.

El moreno que estaba ensimismado en sus pensamientos solo se limito a contestar:

-Mmm…

Al transcurrir 15 minutos Ace se impaciento. No regresaba nadie; ni su compañero ni su amiga.

Y Después de un segundo recordó las palabras de la chica.

-Voy al baño

Qué estúpido, recién se había dado cuenta, ella no podía ir al baño porque no había agua.

Se angustió por un momento y se repitió que todo está bien así que debía estar tranquilo. Aún así salió inquieto de la sala en busca de la ojimorado.

Miraba exhausto los salones hallándolos todos vacíos, donde se metía Marco en estos momentos. La extraña actitud de la chica permanecía en su cabeza para qué mentirle. O se estaba volviendo paranoico, ya no sabía que pensar lo único que sabía es que todo esto le estaba generando un mal presentimiento.

A la vuelta de un pasillo escuchó unos pasos, cada vez el sonido se volvía más fuerte. Sin dudar viró hacia la dirección de donde provenía todo aquello. Su corazón se aceleró y al ver quien corría hacia él, se sorprendió pero al mismo tiempo al mirar más detalladamente la sonrisa que se formaba al verla se desvaneció y su cara se torno llena de preocupación. Y por primera vez en su vida sintió el intenso sentimiento de estar en peligro, de sentirse amenazado y no saber la causa de estar consciente que inevitablemente saldría herido.

Y a lo mejor la palabra le quedaba corta ante las sensaciones de las cuales se volvía preso, pero suponía que esa (palabra) identificada el mar de preocupación en el cual se ahogaba y la fuerza indescriptible que lo apresaba, propagando el temor y pánico que en ese momento le impedía moverse.

El sentía miedo.

Notas de la autora:

Pido mil disculpas sé que la única forma de que me perdonen es no volver hacerlo. Pero es muy difícil hacerme un tiempo con los estúpidos estudios encimaXD…

Espero que les haya gustado este cap. Para que vean que no soy mala. Les daré un adelanto:

SpolilerXD:

Caminando abrazados hacía la nueva cama que habían adquirido se cayeron. El moreno sobre ella con cuidado de no aplastarla apoyaba todo su cuerpo en sus fuertes brazos que por la presión temblaban.

-No quiero dañarte –dijo mirando sus vendas.

Ella solo sonrió con cariño. Lo movió al lado dejándolo tumbado boca arriba. Y se acomodo nuevamente sobre él.

Nos vemos en el cap. 08 Mi resolución.

Chao, cuídense y si les gusta dejen review ;)