Y a lo mejor la palabra le quedaba corta ante las sensaciones de las cuales se volvía preso, pero suponía que esa (palabra) identificada el mar de preocupación en el cual se ahogaba y la fuerza indescriptible que lo apresaba, propagando el temor y pánico que en ese momento le impedía moverse.

El sentía miedo.

20 minutos antes – Parte trasera del instituto-.

-Pero si llegó nuestra invitada especial –dijo un alumno de pelo negro ondulado secundado por tres chicos más con pinta de pandilleros.

Camino hasta quedarse a unos metros de él.

-¿Cuánto sabes? –preguntó mordaz.

-Vamos, relájate –respondió alzando su mano con la intención de acariciar su cabello.

Caricia que no logró concretarse ya que la chica se removió hacia el lado molesta.

-No seas tan fría, yo que pensaba cambiar la forma de pago wuaajajajja- le dijo con una sonrisa socarrona.

Para la chica cada momento que permanecía allí el tipo le resultaba más desagradable.

-Bueno lo cierto es que tengo una grabación de Ace y tú destrozando algo ajeno.

La chica frunció el ceño. Ese tipo lo sabía todo. Lo mejor sería llegar a un acuerdo.

-¿Qué quieres? – volvió a preguntar de mala gana.

-Mmmmm…No lo sé… -decía mirándola con malicia.

Respiraba hondo soportando la mirada asquerosa que le dirigía el tipo. Cerró los ojos tratando de darse fuerzas para resistir cada segundo tormentoso que pasaba frente al chico de pelo negro y largo.

-Me gustaría tal vez….unas visitas….personales-soltó por fin.

-¿Dónde y cuándo? – devolvió la pelirrosa.

-Déjame revisar mi agenda –replicó metiendo una mano al bolsillo.

La chica solo vio como él con la mano libre se cubría su nariz y del bolsillo esparció un polvo a la altura de su cara.

No pudo impedir aspirar ese polvo. Su visión se volvió borrosa y una gran sensación de sueño la acompaño. Su cuerpo parecía dormirse y perdió la fuerza para mantener se pie cayendo de rodillas, con la ayuda de sus brazos que aún reaccionaban amortiguo el golpe. Parecía que cada vez seguía aspirando más ese polvo, necesitaba salir de ahí.

Sus ojos le ardían su garganta le picaba. Sabía que no aguantaría mucho más consciente. Abrió un pocos sus ojos lo último que observó fue su mano vendada. Con ella sacó un lápiz de su bolsillo y sin titubear lo enterró en su mano hasta ahora ilesa.

Gimió de dolor.

-Arggg!

Pero el dolor la despertó, su cuerpo reaccionó y al instante trató pararse sus piernas temblaban pero aun podía moverlas. Abrió sus ojos y vio como dos tipos iban hacia ella intento escapar pero por el efecto de ese maldito polvo sus movimientos eran lentos.

Los tipos la tomaron por los brazos ella forcejeaba por liberarse del agarre y al mismo tiempo manchaba con su sangre su saco amarillo pálido. Siguió haciendo más fuerza para alejarse y por fin logró zafarse dejando su saco atrás en el acto.

-No dejen que escape! –gritó el tipo de pelo negro furioso, si algún inspector los veía tendría problemas.

Momento Actual

No se atrevía a mirar atrás, lo único que ocupaba su mente era: Sigue corriendo.

Su instinto le decía vuelve a los salones allí puede haber más personas que la podían ayudar.

Al girar al pasillo principal no pudo reconocer quien se encontraba ahí, se alegro de ver a alguien. Más cerró sus ojos y al chocar contra el otro estudiante se derrumbó perdiendo la consciencia.

El profundo desconcierto que tenía el moreno al ver como la pelirrosa se desplomaba en sus brazos, fue reemplazado con preocupación y angustia al percatarse que la chica estaba inconsciente.

Su mente era un caos y su corazón se hundía en dolor no podía pensar con claridad. Respiro con fuerza y la acomodo estilo princesa en sus brazos negó con su cabeza alejando los pensamientos negativos que lo llenaban de terror al pensar lo que le habría pasado a su chica.

¿Qué debía hacer? Quedarse con ella o tras los malditos que le habían dejado así. Entre esas cosas se debatía mientras miraba a su alrededor con la esperanza de encontrar a alguien o si la suerte lo acompañaba divisar a algún inspector.

Pero nada.

Debía reaccionar rápido sabía que en estas situaciones debía mantener la cabeza fría y pensar lógicamente y resistir el deseo de dejarse manejar por su corazón.

Relajó sus brazos en señal de reflejo de que ya había tomado una decisión. Sus ojos se encontraban llenos de seguridad porque para él esa era la decisión correcta.

Enlazo más su agarre al cuerpo de la chica entretanto pensó:

/Perdóname/

N/A:

Yo sé que este cap. Es cortito pero quería dejarl s con el suspenso.

¿Qué hará Ace? ¿Ignorará sus sentimientos recientemente descubiertos? ¿Dónde estará Marco cuando más se le necesita?

Eso y más en el Cap. 09. Cuídense y que tengan una buena semana.

PD: Sus review me animan y me llenan de emoción, si te gusto o no házmelo saber, please! (Ahí donde sale: Review)