Declaimer: Los personajes pertenecen a Cassandra Clare yo solo juego con ellos. La trama es mía.

Jace

— Ángel abre la puerta — heme aquí sentado esperando y consternado; no creí que esa noticia afectaría tanto a Clary; es decir, ella es novia de Alec y según se aman ¿no?

— Déjame en paz Jace, quiero estar sola — me gritó ¿llorando?

— Clary por favor abre la puerta ahora — siento pasos hasta la puerta, me coloco de pie, escucho la puerta abrirse y veo a una Clary corriendo a la cama, colocándose boca abajo con una crisis. — ¿Por qué lloras? ¿Acaso hice algo malo?

— ¿Por qué ahora? ¿Por qué Aline? — me siento en su cama, Clary siempre ha sido una chica de colores, no tiene un color preferido como tal. A ella le gusta captarlos y dejarlos ser, y así es su habitación, tiene varias tonalidades que congenian entre sí pero sin parecer un carnaval, es difícil ver más allá pues que su material de arte y pintura está regado, eso me da a entender que estaba estresada antes de ir a ver a Alec y quiso desahogarse primero. Eso amo de ella, su tenacidad y su fuerza de voluntad antes las adversidades, por eso no entiendo qué le pasó y por qué está actuando de esta manera.

— Tú me diste la fuerza para querer ser solo de una.

— Pero ¿por qué ahora?

— ¿Hay alguna diferencia que hubiese sido antes, ahora o tal vez después? Porque siempre será un ahora, aun cuando haya sido después.

— Lo sé… solo que eso no lo hace menos doloroso — susurró creo que más para sí misma que para mí y eso me confundió más.

— Clary ¿por qué me dices eso? Eres tú quien se fue con Alec, no yo.

— Y ¿qué querías… que te esperara para siempre? No soy de piedra Jace — me gritó.

— ¿Qué?

— No quiero ayudarte con Aline, no te quiero con ella.

— ¿No quieres que sea feliz?

— No.

— Eso es muy egoísta Clarissa.

— Lo sé.

— ¿Nada te hará cambiar de opinión? — pregunté.

— Nada.

— Pensé que eras mi amiga — y me salí dando un portazo de su cuarto. ¡Rayos! Es la primera vez que discuto así de fuerte con Clary pero no desistiré.


Clary

Odio a Jace, a Alec y a los hombres en general; no se pudo quedar así soltero para siempre. Lo prefiero promiscuo a con novia. Sé que suena feo, sé que no ando siendo la mejor de las amigas pero no quiero que Jace tenga novia.

— Hola Ángel ¿pasó algo? — escucho a mi hermano decir. Corro a sus brazos y me pongo a llorar en su hombro — calma chiquita, ¿qué te hizo Alec ahora? — lloro aún más fuerte porque es estúpido sentir celos de Jace si yo ando de novia con Alec.

— No fue Alec — digo sorbiendo mi nariz — es Jace — me mira dubitativo — él quiere que Aline sea su novia y yo no deseo eso.

— Pero Ángel ¿no crees que él también merece ser feliz así como lo eres tú?

— No quiero Jon; Jace no puede tener novia — digo seria y molesta.

— Eso es muy egoísta de tu parte. Se supone que eres su mejor amiga, actúa como una y apoya esa relación o lo perderás — diciendo eso me dejó sola. ¿Qué hago ahora? Sé que las ideas no caen del cielo pero si no quiero perderlo, me tocará ayudarlo a "conquistar" a Aline, solo que será a mi modo. Decido darme una ducha para relajar mis nervios; él quiere una relación formal, la tendrá pero no con Aline.

Busco en mi guardarropa una sexi dormilona roja y negra con encaje, me queda como un vestido pero se transparenta un poco, me la coloco sin brasier y uso el semi-hilo a juego; me siento sexi y creo que demasiado. Me disculparé con Jace y le diré que lo ayudaré con Aline y a su vez le coqueteo. Creo que debería terminar con Alec primero pero si el miente ¿por qué yo debo ser un ángel? Ya me cansé de ser la buena y si debo ser mala para tener a Jace bajo mi poder, seré mala.

Voy a su cuarto, abro la puerta y lo veo acostado boca arriba pensando.

— Jace ¿podemos hablar? — veo como se maravilla mirándome, quedando sin habla y solo asiente con la cabeza. Voy "tímidamente" hacia donde él, me acuesto a su lado quedando un poco inclinada hacia él permitiéndole una visión más clara de mi adorable cuerpo. — Quiero disculparme contigo, por ser mala amiga y no apoyarte en tus decisiones… así que lo siento Jace — hago pucheros y juego con mi cabello de una manera tan sexi.

— Estás perdonada Clary, sabes que eres mi Ángel — responde algo nervioso.

— Oh gracias Jace — le susurro en el oído, lo abrazo fuertemente y le doy besos como siempre nos los hemos dado, besitos de amigos. Paso mis dedos por su tonificado cuerpo y enrollo mis piernas con las suyas — ¿puedo dormir hoy contigo? — pregunto lo más sexi posible.

— No creo que sea conveniente. Dudo que a Alec le agrade saber eso.

— Él no sabe que estás aquí — digo encogiéndome los hombros y me apretujo más a él. Siento como él me abraza y yo le sigo acariciando.

— Oh Jace, te volveré loco — pienso burlona.


Jace

Morí y fui al cielo. Tengo a Clary en mi cama, vestida de manera provocativa y hablándome pícaramente, necesito un baño de agua fría ¡rayos! ¿Por qué a mí Señor? Aunque al no ser santo, puedo aprovechar la situación; ya entendí tu juego pequeña, a ver quién se rinde primero.

Cambio de posición, la coloco a ella boca arriba y yo estoy de lado observándola, su mirada me hipnotiza y me vuelve loco. Con mi dedo índice recorro su piel desnuda, veo como cierra los ojos y su respiración se entrecorta, acerco mi nariz a su cuerpo y dulce jugo es su olor, bajo suavemente la tira de su dormilona y la acaricio con la nariz — hueles divino Clary — ella gime. Le doy un tierno beso en la mejilla, en su nariz, paso por encima de su boca y me posiciono en su cuello y lo lamo, ella se aquea y suspira pesadamente.

— Jace — susurra mi nombre. No me detengo en su cuello y sigo bajando hasta la base de sus senos y doy un tierno beso entre ellos; levanto su vestido y beso su abdomen, sigo bajando y sé lo que ella quiere pero que no le daré, beso el muslo de su entrepierna derecha y ella gime más alto; me regreso a su cara y veo que tiene los ojitos cerrados como esperando más, le beso la frente, le deseo buenas noches y la dejo sola con ganas. Entré al baño a darme una ducha fría, si ella sigue así, la haré mía siendo ella de Alec y eso nunca me lo perdonaría.