Hola a todos. Aquí está, como cada semana, el siguiente capítulo de esta historia. Disfrútenlo.

Thebigticket21: Gracias y saludos a ti también. Se me ocurrió la idea de ponerles un hijo porque creo que ya para estas alturas deberían de tener una familia, independientemente si Chris y Jill se quedan juntos o no. Sobre las épocas, los sucesos de Revelations 2 pasan en el 2011 y el incidente de Chris sucede entre diciembre de 2012 hasta junio de 2013; aunque claro que en el epilogo de Rev 2 hay una referencia sobre los acontecimientos de China y eso es porque en ese epílogo ya pasaron 2 años desde el secuestro de Claire y Moira.

Xaori: Gracias por tu apoyo en la referencia de Rev 2, y que bueno que no te molestó que haya omitido esas partes, como dije, no tengo mucha imaginación jejejejeje. Y sí, tienes razón, trato de centrarme más en cosas esenciales, no quiero que se vea muy fantasioso. Quiero que este fic no se desvíe tanto de la historia de Resident Evil, no sé si me explico.


Capitulo 12: Identidad perdida.

26 de Diciembre del 2012

Lo primero que veo al abrir mis ojos, es una luz brillante, me cuesta un poco adaptarme a su intensidad. Cuando logro abrirlos por completo, analizo todo lo que hay a mi alrededor.

-¿Dónde estoy?-

Estoy acostado en una cama, hay un monitor a mi lado señalando mis signos vitales y tengo puesta una vía intravenosa, no hay que ser un genio para saber que estoy en un hospital. Pero hay algo que me desconcierta.

-¿Por qué estoy aquí? ¿Qué me pasó?-

Estoy tan confundido, me duele mucho la cabeza, trato de recordar que fue lo que pasó pero… no puedo, tengo mi memoria en blanco; además… por alguna razón me siento culpable, impotente… ¿Por qué? ¿Por qué me siento así? ¿Quién soy?

-Necesito salir de aquí-

Me levanto y noto que hay un poco de ropa sobre un pequeño sofá, la recojo y veo que solamente es un suéter y unos pantalones, sin importarme si sean míos o no, me los pongo.

Por la ventana del pasillo veo que hay muchas personas, de seguro que no me dejaran irme, miro la ventana del edificio, es la única salida posible; antes de poder acercarme a ella, hubo algo que me llamó la atención, un pequeño dije de oro en la mesita de noche, lo agarré y me le quedo viendo, de pronto mi cabeza me empieza a doler.

-Ten, es para que te acuerdes de mí y no te sientas solo…-

Esa voz… esa voz de mujer se me hace conocida pero… no puedo recordar nada. Me coloca el dije y me dispongo a salir por la ventana.

No fue fácil pero lo logré. En este momento me encuentro caminando por una calle no muy transitada de gente, las cuales se me quedan viendo con rareza, pero no me importa. No puedo dejar de pensar en qué fue lo que pasó, qué hice para sentirme tan miserable. No sé por cuánto tiempo llevo caminando sin rumbo, hasta que noto que el sol está por ocultarse. Genial estoy solo, descalzo, no sé ni cómo me llamo. Estoy empezando a pensar que mi vida es una porquería.

Marzo 2013

-¿No crees que ya bebiste mucho?- me dijo la camarera del bar con una mirada fastidiada.

-¿Acaso te importa?- le pregunté groseramente. Quien es ella para meterse en lo que haga. –Sírveme más-

La camarera solo volteo los ojos, agarró la botella y me llenó el vaso. Hace como 2 meses que frecuento este bar ya que es el más cercano al hotel donde me quedó.

Después de terminar, me levanto y pago por lo que consumí, mientras me dirijo hacia la salida escucho como la camarera dice algo como "por fin se fue". Sé que no soy bienvenido en ese lugar, pero no me importa lo que piensen de mí, si yo quiero beberme todo el bar lo hago y punto.

Las calles ya están oscuras y no había mucha gente, yo no iba caminando muy bien ya que iba demasiado ebrio. Por el camino veo a una mujer mirándome fijamente con una sonrisa muy seductora, yo también sonrío, no sería mala idea divertirse un poco. Pero miro el dije que llevo puesto y pierdo las ganas. Maldita sea, esta cosa me está hartando, pero cuando quiero deshacerme de él, por alguna maldita razón, no puedo, me hace sentir más culpable de lo que ya me siento.

Ignoro a la mujer y me dirijo nuevamente al hotel, gracias a que he trabajado de guardaespaldas puedo sustentar la habitación y las bebidas. Al llegar a mi cuarto, me dejo caer sobre la cama. El cansancio y el alcohol hacen su efecto y me quedo profundamente dormido.

-Aquí hay algo para que me recuerden-

-AH!...-

-No… no, ¡maldita sea! ¡No!-

-Capi… tán-

Me levanto rápidamente con la respiración agitada y sudando. Siempre sueño lo mismo. ¿Por qué? ¿Por qué tengo esos sueños? ¿Qué fue lo que pasó para estar cargando con esta culpa?

Mayo 2013

Me encuentro en el mismo bar de siempre, bebiendo hasta más no poder. Últimamente he estado peor que antes, los sueños son cada vez más detallados, veo a unos hombres retorciéndose de dolor y yo solamente los veo sin hacer nada por ayudarlos, uno de ellos como que me mira, suplicándome que lo salvara de lo que estuviera haciéndole daño, pero no puedo… no puedo.

Al despertarme, el sentimiento de culpa crece y yo me siento como la peor persona del mundo. Pero también he soñado con una mujer y un bebé, yo trato de acercarme a ellos pero no puedo y eso me da tanta impotencia, por alguna razón tengo la necesidad de acercarme, tocarlos, abrazarlos, pero no puedo… no puedo hacer nada, y eso me frustra, e enoja.

De repente siento que se quiebra algo en mi mano y me doy cuenta que apreté tan fuerte el vaso que tenía hasta que lo rompí. Maldita sea.

-Dame otro- le digo a la camarera que solamente me mira con enojo, ella se voltea para agarrar otro vaso y yo aprovecho para mirar su trasero, hago solamente un gesto de aprobación.

-Ten- ella pone el vaso en la barra y me lo llena.

-Gracias linda- sonrío con soberbia y ella solo voltea los ojos fastidiada.

La camarera se fue y yo me sumergí de nuevo en mi mundo oscuro, lleno de culpa e impotencia.

29 de Junio del 2013

Los últimos días han sido extraños, me he sentido vigilado, a donde quiera que vaya siento que me siguen. Hace unos días, la camarera del bar me dijo que un hombre fue a preguntar por mí, eso me desconcertó, pero la verdad estaba tan ebrio que no me importó.

Estoy aquí en el bar, bebiendo como siempre, tratando de deshacerme de estas malditas sensaciones.

-Otra más- le digo a la camarera al terminar mi vaso.

Ella, enojada, fue por la botella.

-Es difícil encontrar un buen filete por aquí… como los de casa- escuché que comento alguien, giro mi mirada y veo a un hombre joven, mirándome fijamente. Yo solamente hago un gesto de molestia.

La camarera llega y me sirve, miro el vaso y noto que no lo llenó.

-Llénalo- le exigí.

-Ya has tenido suficiente- me responde ella. Me molesta mucho que me diga eso, pero aún así le respondí tranquilamente.

-Escucha cariño…- le arrebato la botella –tú estás aquí para servir y lucirte. Así que, ¿qué tal si cierras tu boca?- empiezo a llenarme el vaso.

En eso ella me quita el vaso y me echa todo en la cara.

-¿Qué tal si te largas de mi bar?- me contesta muy enojada.

Todos se quedan callados, presenciando la escena. Me levanto sin soltar la botella.

-Y ¿A dónde voy?- respondo. No estaba dispuesto a salir de ahí, yo quería beber sin que me molestaran.

Me dirigía hacia una mesa lejos de todos, de pronto un hombre se pone enfrente de mí.

-"Hey, la señorita le pidió que se fuera"- me habló en su idioma, yo lo había aprendido en todo este tiempo. No le hice caso y volví a caminar, pero él me agarro por el hombro. –Dije que ella te pidió que te fueras…- el que me tocara hizo que estallara de furia, asi que hice un giro para quitarme de su agarre y puse mi mano en su espalda para empujarlo contra la mesa cercana, tome el cuello de la botella y estaba dispuesto a rompérsela en la cabeza de no ser por alguien que me detuvo del brazo. Yo me giré viendo al imbécil que se atrevió a interrumpir y vi que era el muchacho de la barra.

-Nunca pensé que encontraría a Chris Redfield en un maldito agujero como este- me dijo él. Yo me quite de su agarre y le pregunté quién demonios era mientras me sentaba en una silla.

Él se sentó enfrente de mí y me respondió.

-Piers… Piers Nivans- ni me tome la molestia de analizar el nombre.

-Nunca escuché de ti-

-¿Qué tal de esto?- sacó un aparato de su bolsillo. -¿Has escuchado de esto?- me mostró unas fotografías muy extrañas, había fuego y una ciudad.

-¿Qué es eso?- le pregunté confundido.

-Realmente no recuerdas nada, ¿verdad?... Bioterrorismo- al decir eso me empezó a doler la cabeza.

Varias imágenes aparecieron en mi cabeza, eran las mismas de mis pesadillas.

-Bio…- me dolió aún más.

-No puedes huir de tu pasado Chris, no importa a donde vayas o lo que hagas-

Estoy tan confundido, no entiendo que pasa.

-¿Quién eres? ¿Qué es esto?-

-Ok… ¿no me recuerdas? ¿Qué tal de ellos?- me mostró las fotos varios hombre, pero yo ya no quiero ver nada ni saber nada, estoy tan abrumado. –Mira- me dijo pero no le hice caso. -¡Dije que mires!- me ordenó golpeando la mesa enojado. – ¡Ellos eran tus hombres! ¡Hombres que murieron bajo tu comando! ¡Tienes que recordarlos Chris!- Ya no quería escuchar nada, nada, pero el seguía gritando. -¡Si te alejas ahora, todo esto fue en vano!- Las imágenes de los hombres iban pasando una y otra vez, ya no podía con esto, la culpa y la impotencia se hacían cada vez más grandes.

-¡Ya basta!- le grito apartando ese aparato de mi rostro.

-Maldición… Seis meses buscándote, ¡y esto es lo que encuentro!- dijo aventando mi botella.

Los dos nos quedamos en silencio, hasta que vi algo que me llamó la atención, ese tal Piers tiene como un emblema en su manga.

-BSAA…- digo al leer las siglas escritas.

El chico voltea a verme.

-Sí. Es donde perteneces. Todos están esperando- me dice calmadamente.

-¿Todos?- pregunto al querer saber a qué se refiere con "todos".

Él hace un gesto con la cabeza y se empiezan a levantar los clientes del bar, y luego se dirigen hacia nosotros. Estoy tan confundido, ¿qué demonios está pasando?

-Te llevaremos de vuelta, capitán. De una manera u otra- me dice Piers muy serio.

Yo me les quedo viendo a todos y parecen muy decididos.

-¿Qué gano con ir?- pregunté.

Piers solamente niega con la cabeza fastidiado.

-Cuando dije que todos te estaban esperando, no me refería solo a nosotros… sino también a tu familia-

-¿Familia?- pregunté confundido.

-Sí. Tu hermana, tu esposa y tu hijo. Ellos te esperan. Les prometí que te traería de regreso y eso pienso hacer… cueste lo que cueste. Así que no tienes opción- me dice él.

Tengo una familia. Entonces, la mujer y el bebé que veía en algunos de mis sueños… eran mi esposa y mi hijo. Dejé salir una sonrisa, pero esta fue verdadera, algo que nunca había en este había hecho. Creo que… después de todo si vale la pena intentar recordar quién soy. Dirijo mi mirada hacia Piers decidido de lo que voy a hacer para recuperar mi vida.


Listo. Batallé para hacer este capítulo, ya que no sabía cómo expresar los sentimientos de Chris. No quise ser muy explicito en todos esos meses en los que estuvo perdido, y no quise agregar más personajes para no hacer la trama de este capítulo más larga. Así que me enfoqué en lo más importante. Espero que les haya gustado. El próximo capítulo tratara del regreso de Chris, y como ya no hay más historia sobre él y Jill por el momento, seguramente el próximo cap. será el último, pero a ver qué pasa jejejeje. Bueno pues… me despido. Saludos y hasta luego.