Capitulo 9:

En la mañana Korra despertó temprano, bastante temprano, ya que tenía que ir a entrenar con Tenzin, y eso le llevaría todo el día.

Ella se baño, preparo un pequeño desayuno, y se fue. No despertó a Gia, porque ella ya sabía que Korra se iría temprano en la mañana, aunque no sabía a dónde.

Era temprano, alrededor de las 6:40 de la mañana, pero era la primera salida del ferri Templo aire de la Isla. Cuando llego a la isla fue directo a comedor del templo, en donde la estaba esperando Tenzin junto a Jinora, Ikki y Meelo ya listos para empezar a entrenar.

Cuando Jinora e Ikki vieron entrar a Korra al comedor, se levantaron rápido de sus asiento y fueron rápido a abrazarla mientras gritaban "Korra" en unisonó. Después de una cálida bienvenida, todos fueron hacia el patio para comenzar a entrenar.

Korra nunca había podido hacer ni la más mínima ráfaga de viento, y tampoco había comenzado a entrenar el aire control, porque era el último de los elementos que ella debía aprender a controlar según el ciclo del avatar. Korra no había vivido toda su vida, desde que se fue del Polo Sur, en Ciudad Republica, ella vivió 3 años y medio en la tribu agua del norte, ya que todavía no había terminado su entrenamiento de agua control, después 4 años en el Reino Tierra, y 4 años más en la Nación Del Fuego.

Cuando llegaron, Tenzin dijo que empezarían con unos movimientos básicos, los cuales le dijo a Jinora que muestre. Estos movimientos consistían en dar vueltas en forma de espiral lentamente, hasta terminar con ambas manos juntas delante de ella haciendo mover las hojas de un árbol que estaba en frente de ellos. Ikki y Meelo lo hicieron sin problemas, cuando llego el turno de Korra, ella estaba confiada, pero aun así no pudo hacer aire control, ella no entendía por qué; había hecho todos lo movimiento como se los había mostrado Jinora, pero no pudo ni siquiera mover una sola hoja del árbol.

Korra comenzó a frustrarse, y volvió a hacer los movimientos varias veces, pero cada vez se frustraba más, y ninguno de los intentos pasó nada.

-¡¿POR QUÉ?! ¡¿por qué no puedo hacerlo?! –se gritaba a si misma Korra mientras volvía a hacer los movimientos, y lanzaba golpes al aire, sin poder producir una sola ráfaga.

-Korra, cálmate, no te exijas tanto, esto no es algo que puedas forzar –dijo Tenzin poniendo su mano sobre el hombro de la adolescente- tal vez esto no sea lo mejor para empezar tu entrenamiento, ahora vamos a ir a meditar, porque ser un maestro aire no solo es solo controlar aire, sino que también tenemos que estar en contacto con nosotros mismos, y tu también tienes que aprender a conectarte con tus vidas anteriores.

-está bien, si tu lo dices –dijo Korra dando un suspiro.


Tenzin guio a Korra y a sus hijos hacia el área de meditación. En cuanto llegaron, Tenzin le mostro a Korra como era la posición que debía tomar, y luego se pusieron a meditar. Después de un rato de estar en esa posición, Korra que se había aburrido, y no sentía la meditación estuviese haciendo algo, entonces abro los ojos para ver cómo estaban los otros.

-Korra, cierra los ojos –dijo Tenzin con los ojos cerrados mientras seguía meditando.

-creo que lo estoy haciendo mal –dijo Korra haciendo un puchero.

-no tienes que hacer nada, solo cierra los ojos e intenta conectarte contigo misma, tienes que estar relajada y concentrada, mira a Melo –le respondió su mentor, señalando a su hijo menor.

-yo creo que él está dormido –respondió mientras oía roncar al pequeño niño.

-¿qué?! Bueno… por lo menos domina la parte de la relajación. Después de esto, Korra intento una vez más la meditación, pero otra vez no paso nada, así que se paró y para irse.

-Korra, donde crees que vas? ¡Tienes que meditar! –dijo Tenzin mientras perdía la paciencia.

-Voy a buscar un jugo de lee chi –dijo cuando ya se había alejado un par de metros.

-papii, puedo ir a buscar yo también un jugo de lee chi? –pregunto Ikki a su padre

-no –respondió secamente el maestro aire, mientras veía a Korra alejándose, a Jinora meditando, a Ikki suplicando con su carita de perrito triste y a Meelo dormido cayendo de espalda contra el suelo.


Mientras tato Korra entro a la cocina del templo, ese lugar era como su casa, al menos lo era más que su propia casa, ella ya sabía sonde estaba cada cosa. Cuando entró voy a Pema cocinando el almuerzo, ella la saludo y luego tomo un vaso para después ir hacia la heladera a tomar la jarra de jugo de lee chi para servirse.

Después de esto, Korra cerró la puerta de la heladera y fue a sentarse a la barra de la cocina, y veía mientras Pema cocinaba. Ella vio como unas acolitas intentaron ayudarla con las labores de la cocina, pero Pema solo las aparto del lugar y les dijo 'no estoy enferma, solo estoy embarazada', esto hizo que Korra de una pequeña risita por lo bajo.

-y, Korra, por qué no estás en tu entrenamiento? –pregunto Pema con un típico tono de regaño maternal, Korra ya lo conocía bien a ese tono, Pema había sido como una madre para ella desde hacía mucho tiempo.

-es que me aburre meditar, no sé hacerlo, no me salé, y ni hablar del aire control, lo intente muchas veces a los movimientos, pero no puedo hacerlo –respondió la adolescente con una sensación de frustración en su mirada.

-Korra –empezó Pema a hablar con un tono de voz muy dulce- esto no va a ser algo que tú puedas forzar, el aire es el elemento de la libertad, tienes que olvidarte de todos los entrenamiento de los demás elementos y de la rigidez que tienes que tener con ellos, y ahora solo concentrarte en moverte libremente –termino de decir dándole a Korra unas palmaditas sobre su hombro.

-ahora, ayúdame a preparar la mesa para comer –dijo la mujer mientras la daba los platos a la joven para que los lleve a la mesa.


Después de almorzar, Tenzin llevo a Korra a un santuario que tenía el templo, ese lugar era muy sagrado era donde su padre, el Avatar Aang iba a meditar cuando tenía que conectarse con una de sus vidas anteriores. Él la llevo a ese lugar, porque pensó que la energía que emitía ese santuario podría ayudar a Korra a meditar.

Después de un par de horas de estar allí, Korra no sentía nada y ya se estaba aburriendo, pero en un momento vio muchas caras que le parecían conocidas, y muchas voces que la nombraban. Ella no sabía de quienes eran esas voces, ni porque la llamaban, lo único que sabía era que todas le resultaban muy familiares, aunque no sabía de donde las conocía.

Korra abrió los ojos de repente, sin saber que había pasado, recordaba las voces, y recordaba los rostros, pero en ese momento solo pensó que mientras que intentaba meditar se quedo dormida, y que eso solo había sido un sueño.

Al ver Tenzin que Korra no pudo hacer nada en todo el día, decidió dejarla "salir antes" de su entrenamiento, para no hacer que lla se esfuerce tanto en su primer día de entrenamiento.


Ya eran las cuatro de la tarde cuando Korra tomo el ferri para regresar a Ciudad Republica. Cuando llego al puerto ya eran casi las cuatro y veinte. Tomo su bolso, bajo del ferri y comenzó a caminar en dirección a su departamento que estaba como a 15 cuadras de allí.

Korra caminaba tranquila, sin apuros y escuchando música por la calle, cuando de repente alguien que estaba detrás de ella le tapo los ojos, ella se asusto y lo primero que hizo fue dar un golpe con su codo a la persona que tenia atrás, después de que aseguro de que quien estaba atrás de ella estaba herido por el golpe, se dio vuelta para ver quién era, y para su mala suerte, esa persona era nada más y nada menos que: Mako.

-Mako! Lo siento mucho! No sabía que eras tu! –habló rápido la morena mientras ayudaba a su amigo a levantarse.

-pegas fuerte para ser una chica, pero por lo menos sabes defenderte –respondió el adolescente bromeando mientras ponía sus manos sobre su estomago.

-eres idiota ¿verdad? ¡Cómo vas a venir por detrás mío en la calle! Pensé que eras un ladrón –dijo Korra intentando calmarse del susto que su amigo le había dado.

-lo siento! No sabía que ibas a reaccionar de esa manera, y tampoco sabía que por querer sorprenderte me iba a ganar tal golpe.

-oye, en serio lo siento mucho, pero no sabía que eras tu –dijo intentando no reír, pero no pudo más y comenzó a reír.

-qué es tan gracioso? –pregunto el chico mientras fruncía el ceño.

-nada, jaja, es que si te pones a pensar en todo lo que paso es divertido –dijo la chica con una sonrisa en la cara, y vio que su amigo también comenzaba a reír- deja recompensártelo ¿quieres ir a tomar un helado?

-en realidad yo tenía que ir a ver a mi hermano, pero, sí, me gustaría –respondió el chico mientras recomponía del golpe.

Ambos chicos comenzaron a caminar hacia una heladería que estaba a un par de cuadras de allí, justo en el centro de la ciudad. Después de comprar los helados, ambos salieron del local y empezaron a dar vueltas por el centro, hasta que después de un rato se aburrieron de caminar y fueron hacia el departamento de Mako, ella lo dejaría y luego se iría a su casa.

Cuando llegamos estábamos por entrar, y de repente vemos a Asami que estaba corriendo hasta donde estaban ellos, ella estaba muy agitada, colorada, y tenía los ojos hinchados y con lagrimas.

-hey Asami! Que paso? Porque estas así? –pregunto el chico mientras le ponía una mano en el hombro para calmarla.

-yo… yo… -intento empezar, pero ella estaba muy angustiada, y su voz se empezaba a quebrar.

-Asami, cálmate, respira hondo y dinos lo que necesitar decirnos –dijo Korra mientras intentaba secar sus lagrimas. Después de un minuto Asami pudo reaccionar y habló.

-secuestraron a Bolin.


chan chan channnnnnn (imaginen musica de suspenso :3)

les gusto? sean sinceros ._.

bueno, quiero agradecerles a todos los que leen mi histotia, que la siguen y que dejan sus review, aunque no lo crean, recibir los review me hace sentir muy feliz, y me dan ganas de seguir escribiendo, así que gracias a todos :3

perdon por hacerlos esperar, ya sabía como iba a ser este capitulo, pero no sabía como expresarlo, y al que le sigue ya tengo una parte escrita, otra gran parte pensada, y me falta el final

así que eso es todo por hoy, y no olviden de dejar sus opiniones, criticas, sugerencias, aplausos, abucheos, etc. en los reviews :3

adiosito, Korra