Capitulo 4 : "Mi estrella dorada"

Crystal cerró los ojos al ver como Honchkrow se acercaba con toda velocidad con pájaro osado. Mega y Chanpeon valerosamente se pusieron enfrente de su entrenadora para recibir el ataque por ella pero los Murkrows usaron remolino para quitarlos de en medio.

Todo parecía terminar para Crystal pero de repente una misteriosa llamarada apareció en la batalla atacando a Honchkrow deteniendo así su ataque.

Entre el humo que se había formado por el fuego Crystal pudo observar a dos siluetas, una de ellas le pertenecía a un pokémon y la otra era la de un entrenador. Cuando el humo empezó a desaparecer Crystal pudo observar quienes eran.

— ¿G-Gold? —

Crystal no podía creer lo que estaba viendo, en verdad era él, era Gold y su Typhlosion "Explotaro" quienes la habían salvado de ese Honchkrow.

— ¡Hey Crys!, parece que está vez sí te has metido en un buen lío — le dijo Gold a Crystal mientras se dirigía a ella para darle la mano y ayudarla a levantarse.

Ya de pie Crystal y Gold observaron que Honchkrow se había recuperado del ataque y no estaba precisamente muy feliz que digamos, el gigantesco cuervo lanzo un horrible graznido para indicarle a sus Murkrows que atacasen.

— Parece ser que quieren más, Crystal, ¿que te parece si les enseñamos a éstos pajarracos buenos modales?— le dijo el chico con una sonrisa a Crystal y ella asintió devolviéndole el gesto.

— Mega ¿estas lista para la acción? — se dirigió Crystal a su Meganium la cual se alegró mucho al ver a su entrenadora sana y salva y asintió con la cabeza en señal de estar preparada.

— ¿Lista Crystal? — le preguntó Gold mientras Explotaro se ponía en posición de ataque.

— Lista Gold — le respondió Crystal mientras Mega se ponía en la misma posición de ataque que Explotaro.

— Muy bien, hay que enseñarles quién manda —

Una misteriosa luz envolvió a los dos pokémon iniciales, se estaban preparando para usar los ataques definitivos.

Mientras tanto los Murkrow y Honchkrow furiosos se dirigían a ellos listos para atacarlos al mismo tiempo con Vuelo.

— ¡Explotaro usa Anillo ígneo!—

— ¡Mega usa Planta feroz!—

Los pokémon lanzaron sus poderosos ataques contra el grupo de aves las cuales se vieron envueltas en una explosión elemental que debilitó de un solo golpe a todas, incluyendo al mismísimo Honchkrow cayendo inconsciente al suelo.

Todo había acabado, los chicos devolvieron sus pokémon a sus pokeballs para darles un merecido descanso.

— Bueno, es hora de irnos Crys — le dijo Gold a su compañera pero mientras se dirigían a la salida Crystal lo detuvo y le preguntó algo que lo agarro desprevenido.

—Oye Gold, hay algo que me intriga ¿como sabías que estaba yo aquí arriba? — preguntó Crystal confundida pues nunca se esperó ver que él llegaría a su rescate.

—¿A-A que te refieres?— pregunto nervioso el chico a la pregunta de la peliazul.

— Por favor, no esperaras que me crea la historia de que casualmente estabas en el tejado del centro comercial porque sí — le respondió con intriga la joven entrenadora mientras lo miraba a los ojos.

—¿Vas a seguir insistiendo verdad?— dijo Gold lanzando después un fuerte suspiro—Bien, si tanto quieres saberlo estaba en el centro comercial comprando un regalo para ti, te vi pasar por el centro muy apresurada y pues... quería asegurarme de que estuvieras bien— respondió el chico mientras sacaba de su mochila un pokemuñeco de Clefairy con un traje de Santa Claus sosteniendo en sus brazos un corazón de peluche.

— Feliz navidad Crys — le dijo Gold con una dulce voz mientras le daba el peluche a su amiga — Se que no es mucho pero...— el criador fue interrumpido cuando inesperadamente Crystal le dió un fuerte abrazo lo cual provocó un pequeño rubor en él.

—Me encanta— le dijo Crystal con una alegre sonrisa en su rostro mientras lo abrazaba.

Cuando el dúo se separo Crystal sacó de su bolsillo la cadena con el dije de estrella que tanto trabajo le había costado recuperar.

— Yo también te tengo un regalo — le dijo sonrojada Crystal mientras le ponía la cadena en su cuello, cuando termino Gold leyó con curiosidad el grabado que tenia el dije.

"Eres mi estrella dorada"

—¿Te gusta?— preguntó con un rubor Crystal mientras miraba a los ojos a su "estrella dorada".

— Me encanta — le respondió Gold sin despegar sus ojos de los de ella mientras acercaba su rostro al suyo — Oye ¿eso no es un muérdago?— le preguntó con una profunda voz.

— Eso no va a funcionar Gold— le respondió con una seria voz al notar las intenciones del chico apartando su rostro del de ella con su mano —¿en serio creíste que sería tan fácil?—

— Bueno valía la pena intentarlo — le contestó riendo mientras se rascaba la nuca al ver que Crystal descubrió sus perversas intenciones cuando de repente ocurrió algo que nunca hubiera esperado ni en un millón de años, Crystal se le acerco y le dio un tierno beso en los labios haciendo que la cara de Gold se pusiera totalmente roja.

—¿Nos vamos ya? — le dijo dulcemente Crystal con una sonrisa cuando separo sus labios de los de su enamorado.

Después de recuperarse del shock a causa del beso, Gold le devolvió la sonrisa a su nueva novia y empezaron a caminar juntos hacia la salida del tejado agarrándose de las manos como una verdadera pareja como tanto había deseado Crystal, no sin antes observar por última vez las estrellas del firmamento que resplandecían aquella noche con un hermoso fulgor dorado.

Esa noche fue la mas hermosa de sus vidas pues fue la que dió el inicio a su bella relación que había dejado de ser una simple amistad.

Fin