Después de un montón de dramas que tuve en estos días, he podido dedicarme a escribir el nuevo capítulo uvu)r Disfrútenlo

Disclaimer: Miraculous Ladybug no es de mi propiedad intelectual ni similar.

xXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxX

EL DESTINO NOS UNIÓ

CAPÍTULO V

QUIERO CONOCERTE

Si, estaba molesta con la actitud de Chloé y su novio. ¿Qué se creía esa rubia? ¡Ah! Con tan poco podía exasperarla y eso la llevó a caminar rápido a su hogar sin tomar en cuenta que venía con una pequeña lesión en el tobillo, igualmente ni lo recordó hasta que se tropezó en las escaleras que le permitían subir al ático de la casa que era su habitación desde pequeña.

– Ok, creo que debo de calmarme… – Anunció dejando salir a Tikki de donde la llevaba. – Perdón si te lastimaste o algo por venir de forma tan brusca.

– No me paso nada, ¿tú estás bien? – Me preguntó mi amiguita.

– No mucho, pero no debo de perder la compostura con alguien como ella.

Tras acomodar sus cosas en su zona de trabajo, se acostó boca arriba en su cama para ver su teléfono celular como si esperase algo. No lo encontró y un gran suspiro se escuchó. La kwami roja volaba sobre ella tratando de adivinar qué era lo que pasaba con su portadora, pero no podía adivinar que era hasta que Marinette cambió de posición y comenzó a grabar un audio en el chat que solía usar.

Chat, quiero conocerte…

– ¡Marinette!

– ¿Qué cosa?

– Sólo es una persona que conoces por internet, no tiene fotos ni nada similar en su perfil. – Le pellizco una mejilla. – ¡Podría ser peligroso!

– No importa.

La azabache se quedó viendo la pantalla esperando que apareciera una respuesta, si la pantalla se apagaba ella la volvía a encender para no perder ni un segundo en cuanto él le respondiera. No supo cuánto tiempo estuvo esperando, pero apareció para al fin escribirle algo.

Chat Noir Agreste: No creo que sea lo mejor, princesa.

Marinette Dupain C.: ¿Por qué?

Frente a su pantalla, la chica estaba haciendo un puchero por el rechazo que estaba obteniendo.

Chat Noir Agreste: Hoy pude verte de lejos en la universidad.

Marinette Dupain C.: ¿De verdad? ¿Por qué no me saludaste?

Chat Noir Agreste: Fue mientras todos huían.

Marinette Dupain C.: Pero yo no…

Un momento, nadie debía de saber que ella era Ladybug. Borró lo que llevaba y cambio lo que quería decirle.

Marinette Dupain C.: ¡Oh cierto! Sí, no era momento para saludos.

Chat Noir Agreste: Lo imagino.

Bueno, si la vio en ese momento quiere decir que no era su compañero de lucha o eso era lo que parecía.

Marinette Dupain C.: ¿Tú estás bien?

Chat Noir Agreste: Sí, sí. No te preocupes. Chat noir nos protegió con sus magníficas habilidades.

Marinette Dupain C.: Parece que admiras mucho a ese gato.

Chat Noir Agreste: ¡Claro! Él es magnífico. Bueno, no tanto como Ladybug, pero también es un excelente superhéroe.

Marinette Dupain C.: Creo que sí lo es.

Chat Noir Agreste: LOL.

Marinette Dupain C.: Quería contarte algo.

Chat Noir Agreste: ¿Qué cosa?

Marinette Dupain C.: Me fue muy bien en la entrega de mis diseños, también en la revisión de cómo va el trabajo. No importó que un auto me empapara por completo en la mañana o que tuviera un enfrentamiento absurdo con mi "enemiga".

Chat Noir Agreste: ¿Enemiga?

Marinette Dupain C.: Sólo es una chica que me cae mal y que realmente no soporto. Siempre hemos sido un tipo de rivales, pero pues no es algo realmente malo o eso es lo que creo. Bueno, hoy me culpó de un montón de cosas mientras hablaba con su novio al cual yo no conocía.

Chat Noir Agreste: ¿Y qué piensas del chico?

Marinette Dupain C.: Bueno, creí que era igual que su novia, pero parece ser un poco más agradable que ella. Aun así, su actitud me parece extraña.

Chat Noir Agreste: Jajajajaja, interesante.

Marinette Dupain C.: ¿Por qué lo dices?

Chat Noir Agreste: Por nada en especial. Cierto, nunca te he dicho que eres bastante linda. Siempre sonríes de forma muy honesta en tus fotos, eso me hace creer que eres una chica en quien se puede confiar de primera mano.

La universitaria sintió un vuelco al corazón, que su rostro comenzaba a arder y cómo el deseo de conocerlo aumentaba de a poco con esa conversación.

Marinette Dupain C.: Creo que todo esto me da pena.

Chat Noir Agreste: Lo siento, pero es lo que me hace pensar lo que veo en tu perfil.

Marinette Dupain C.: Gracias, supongo.

Chat Noir Agreste: No supongas, es la verdad.

Marinette Dupain C.: Chat…

Chat Noir Agreste: Mande.

Marinette Dupain C.: De verdad quiero saber más de ti, quiero conocerte.

Chat Noir Agreste: Y lo harás con el tiempo…

Marinette Dupain C.: ¿Por qué no ahora?

Chat Noir Agreste: Lo haces ahora. Ver a alguien de frente no significa que podrás conocerle; además, cada que hablamos sabes más de mí y esa es la forma más honesta en la que podrías conocer a alguien como yo.

Marinette Dupain C.: Perdón.

Chat Noir Agreste: No tienes que disculparte.

Marinette Dupain C.: Vale…

Chat Noir Agreste: Bueno, ¿qué te parece si iniciamos una sesión de preguntas y respuestas para conocernos al estilo que más te guste?

Marinette Dupain C.: ¡Me encantaría!

Las preguntas fueron desde cosas simples como la razón de porque estudiaban cada quien su respectiva licenciatura, que era lo que más preferían comer hasta sus gustos más simples. Le preguntó sobre su fecha de nacimiento, lo que le hizo darse cuenta de que este sería unos días después de la pasarela escolar y eso le preocupaba un poco, ya que pensaba que no podría darle un presente apropiado. Lo poco que le cuestionó sobre su físico sonaba a un príncipe azul de los cuentos de hadas infantiles, pero esa imagen mental no la alejaba de la perfección como persona que aseguraba que él podía poseer.

Tikki sólo observaba como el tiempo avanzaba, sin que a su compañera se acordara hasta de que tenía ciertas necesidades como comer o algo tan simple como parpadear. Sólo sonreía, suspiraba y reía frente a la pequeña pantalla de su móvil. La kwami roja sólo decidió tomar una siesta hasta que los jóvenes se despidieras y así Marinette le prestará atención, ella ya quería comer sus deseadas galletas.

Chat Noir Agreste: Sé que está conversación es maravillosa princesa, pero ya es pasada de la media noche y estoy algo cansado.

Marinette Dupain C.: Lo siento, fue mi culpa.

Chat Noir Agreste: Claro que no, es un placer conversar con una mujer tan interesante y divertida como tú.

Marinette Dupain C.: Gracias.

Chat Noir Agreste: Gracias a ti.

Marinette Dupain C.: Descansa y sueña lindo.

Chat Noir Agreste: Igualmente, hasta luego.

Marinette Dupain C.: Hasta luego.

Chat Noir Agreste: Por cierto, pronto nos conoceremos en persona.

Esas últimas palabras dejaron sorprendida a la joven que sintió como su estómago se revolvía fuerte, intento responderle pero notó que ya se había desconectado. Le daba algo de pena dejarle un mensaje, así que simplemente dejó que un montón de preguntas inundaran su cabeza y que el nerviosismo le llevase a que tuviera pequeños temblores en sus brazos.

– ¡Tikki, tikki! – Llamó la parisina a su amiguita. – ¿Dónde estás?

– ¿Qué pasa? – Escuchó como respuesta.

La mencionada estaba acostada en las telas que la joven aspirante a diseñadora profesional tenía en su zona de trabajo. Como pudo se levantó y se dirigió a donde la llamaban, mientras bostezaba tallando sus enormes ojos.

– ¡Chat dijo que nos conoceremos pronto!

– Pero tú ya conocer a Chat Noir. – Dijo obviando las cosas.

– Ese Chat no. – Expresó con un mohín. – Chat Agreste, Adrien, mi amigo de internet.

– Ya sabes lo que pienso sobre eso, pero si tú dices que está bien sólo me queda creerte.

– ¡Estoy muy emocionada! – Parece que había ignorado lo último que Tikki le dijo.

– Y yo estoy con mucha hambre.

– Lo siento.

Bajó rápidamente por algo para ella y para aquel ser pequeño que tanto apreciaba. Intentó hacerlo silenciosamente, pero la felicidad que le traía aquella plática le hizo olvidar el hacer el resto de las cosas con cuidado para que no le llamasen la atención. Aunque no fue tan grave, después de todo no había cenado nada por hablar con él.

Mientras tanto, en una enorme mansión de Paris un joven rubio observaba la luna desde su cama. Había estado chateando con una chica mientras realizaba sus rutinas de ejercicios, por lo que recientemente había salido de darse una rápida ducha sólo portando su respectivo bóxer que se asomaba por un pantalón gris de pijama. Junto a él, un pequeño ser comía felizmente una gran rebanada de queso. Aquel chico se levantó sin apartar la mirada de aquel cuerpo celeste mientras recitaba con voz tenue: "Espero que cuando me conozcas no te decepciones, Marinette."

Continuará…

xXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxXxX

Lamento haber tardado tanto con este capítulo. Espero que les haya gustado mucho (sobre todo con ese final) a pesar de que fuese corto.

Aprovechando el espacio agradezco a todos mis nuevos suscriptores, aquellos que ahora le han dado la oportunidad a mis trabajos, los que compartes, comentan y votan. ¡Muchas gracias! Realmente me hace muy feliz todo esto. Estaré aún más feliz si me siguen apoyando en el resto de mis proyectos, los actuales y los futuros.

No tengo nada más que decirles, por lo que me despido para trabajar en otras cosillas ;) ¡Saludos y buen día!