(Capítulo VI)

Yuuri estaba decidido a encargarse de la salud del ruso, así que no tardó ni un solo día más en comenzar a cuestionarse como hacerlo. Múltiples escenarios repletaron su imaginación, algunos tan sencillos como dejarle uno que otro alimento cada vez que quedaran de verse en su casa o prepararle algo cuando fuera a su solitario departamento. No obstante, rápidamente caía en la cuenta de que sus ideas anteriores tampoco le aseguraban que el rubio fuera a hacer caso a las insinuaciones, pudiendo simplemente ignorar lo alimentos, yendo directamente a cumplir el cometido de sus reuniones. A su vez, sabía que el ruso jamás le haría caso si solo se limitaba a ser directo, dándole una charla sobre su salud.

-"No me trates como un niño, jodido cerdo"-Imitó en un susurró, prediciendo la respuesta que el rubio le daría. Suspiró resignado.-Tal vez un punto intermedio-Siguió ingeniándoselas en voz alta para sí mismo.

Finalmente, decidido a no meditarlo más, y dispuesto a correr el riesgo de una posible humillación pública y/o brusco rechazo, terminó por atreverse a invitarlo a comer, luego de su trabajo. Estando en un lugar público no podrían distraerse como de costumbre y, además, con un poco de suerte, le permitiría profundizar un poco más en su vida y así quizás llegar al fondo del asunto.

Tenía claro que con una sola vez no bastaría, pero nada perdía atreviéndose a comenzar.

Se animó a sí mismo antes de irse a dormir. Lo esperaba un día largo, e ir por el joven ruso, directamente a su universidad, no lo ayudaba a conciliar el sueño.


.-

-¿A dónde quieres ir?-Aceptó el rubio, desviando la mirada.

Frente a la positiva, el rostro del pelinegro no tardó en expresar su asombro y, posteriormente, la gran alegría y tranquilidad de haber superado la primera parte de su desafío.

-¿Cerdo?-Insistió frunciendo el ceño, al no obtener respuesta del japonés, quien seguía sumido en el gran alivio que invadía su cuerpo.

-A-Ah lo siento-Se disculpó al instante, rascando su mejilla con el índice- Vayamos hacia el centro, dicen que hay muy buenos locales en el lado sur-Indicó riendo nerviosamente.

-Como quieras-Dijo el joven ruso dirigiendo sus pasos hacía el lugar sugerido.

Caminaron en silencio por varios minutos, los cuales se volvían eternos para el pelinegro, al encontrarse en un nuevo debate interno de cómo continuar con su cometido, además, no podía evitar desviar su mirada hacía el rostro del ruso, cada vez que notaba que alguien a su paso se detenía para dedicarle gran atención. Definitivamente el menor no pasaba desapercibido, sin embargo, parecía no notarlo o simplemente no importarle como las jóvenes a su alrededor se emocionaban con su sola presencia.

Por su parte, el rubio, seguía sin comprender por qué el oriental había decidido llegar a estas instancias, de un momento a otro, sin siquiera consultarle vía mensaje de texto. Por un momento, disfrutó como una tenue pero agradable emoción lo invadía, sin embargo, esta fue fácil y rápidamente opacada por una nueva idea, la respuesta a sus interrogantes.

Se detuvo en seco, haciendo que el pelinegro imitara la acción, con una curiosa expresión en su rostro.

-Antes de que sigamos con esto, entiende que no necesitas hacer un numerito para conversar y decirme que quieres dejar de hacerlo- Aclaró seriamente, seguro de que esa era la razón de dicho encuentro. Conocía lo suficiente al japonés para predecir las muchas vueltas que le daría a un asunto tan sencillo de solucionar, como era su relación.

-¿Qu-qué?-Tartamudeó ante el inesperado comentario.

-¿Quieres dejar de hacerlo, no?-Adelantó, intentando terminar rápidamente con el asunto.

-¡No!, no se trata de eso-Negó enseguida, alzando levemente su voz, de lo cual se retractó al instante, encogiéndose de hombros, avergonzado por su efusividad- No es eso-Repitió, esta vez, en voz baja.

-¿Entonces?-Cuestionó el rubio, alzando su ceja izquierda, gesto que al pelinegro, a estas alturas, ya la parecía característico del contrario.

-Simplemente quería pasar un rato diferente-Explicó intentando mantener la compostura y hacerle justicia a su madurez. Evitando profundizar en sus verdaderos motivos- He tenido días agotadores y realmente no me apetece cocinar. Además yo invito.

-No me hagas sentir como un jodido niño, puedo pagar mi parte-Se quejó, retomando el rumbo, sacándole una pequeña risita al japonés. Había acertado en una de sus predicciones.

-¿Qué?-Indagó molesto el rubio.

-Nada, nada-Negó agitando ambas manos a la altura de su pecho.

-Tsk, solo apresúrate y deja de mirarme tanto. No creas que no lo noté-Anunció con su habitual tono despectivo.

-¿A-ah?-Expresó torpemente, sintiendo como el mundo se le venía encima ante tan vergonzosa advertencia.

Definitivamente continuar la charla se le haría mucho más difícil ahora que se sentía como un horriblemente sonrojado acosador. Sin embargo, quería confiar en que, con un poco de suerte, las cosas seguirían marchando bien y podría disfrutar de una agradable cena en compañía del ruso de brillantes ojos verdes.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hola que tal e.e al fin retomamos el momento del primero cap. Saben, ya tengo la base del cap que viene y me parece que se pondrá mucho más interesante 1313 jajaja así que espero que este les haya agradado y esperen con ansías el yuyuu que está por venir :3 Muuuuuchas gracias a todoooos quienes siguen este fic, es muy lindo notar como cada vez somos más ;_;!

Por cierto, yo ando de fantasmón en un grupo de facebook de Yuuyu -Yuuyu {Yuri on ice}- que me encanta xD si no están deberían unirse porque es hermoso como suben imágenes y cosas lindas de la pareja :,3 El otro día me había dolido mucho el yuyuu por el escándalo otario por welcome to the madness pero el grupo me volvió a hacer feliz con las imágenes jaja

Eso (? adióooooos

Ah y les prometo actualización el martes ;3

RequeteMiau