Los personajes son creados por la escritora KyōkoMizuki, uno de los seudónimos de KeikoNagita, y la mangakaYumikoIgarashi, seudónimo de YumikoFijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.
Editado por Martha Cervantes Quiroga.
Narrado por Yule.
Candy nos confiesa haber sido despedida del Hospital San Joseph por culpa de Neal. Por suerte, el Dr. Martin le ofreció empleo, eso la mantendrá feliz y podrá ejercer su profesión.
Cuando hubo terminado la curación, sólo ha estado estrechándome, en cada abrazo he sentido su latir, no sólo curó mi corazón, también ha hecho un poco por mi corazón partido.
Hemos hecho la caminata hasta nuestro hogar, estrechamente acompasando nuestros pasos y ella no ha querido soltarme ¡Quizás sea una ilusión! Es imposible que ella me ame, aun piensa en Terry ¡Ahora lo recuerdo! Aquel chico a quien rescate de una tremenda golpiza, ¿Qué me hizo pensar que él podría cuidar de mi pequeña? ¡Que errado estuve, no puedo verla sufrir estaré con ella siempre!
Transcurren mis días repartiéndolos entre dirigir el banco más grande de Chicago y siendo el amigo incondicional de Candy. Curioso con quien comparto tantas cosas sin necesidad de ser pareja.
Compré un auto, algo de acuerdo a un "cuidador de animales en un zoo". Este coche es el pretexto perfecto para llevarla a almorzar. El doctor Martin me ha dicho que ha salido; para mi fortuna le ha concedido permiso a Candy de un par de horas libres; las necesarias para llevarla a un hermoso lago, donde quiero estar cerca de ella, de su presencia, poder mirarme en sus ojos y aspirar el aroma que desprende.
-Candy, Candy-
-Ahora ¿Qué quieres tú?-
-¿Ah -
-¡Ah! Albert eres tú ja, ja,ja pensé ¿Qué eras…? Bueno no importa jijiji Y ¿Ese auto?
- Los del zoológico me contrataron como consultante de animales me dieron una buena paga-
-Ah ¡Qué emoción! ¡Qué feliz soy!-
-¿Qué llevas en la mano?-
- ¡Ah nada… nada importante, un pedazo de papel viejo y sin importancia!
Al llegar al lago, casi de inmediato le hago la propuesta, ahora antes de que las fuerzas y estas ganas me abandones, sé que es algo inesperado, pero deseo estar más cerca de ella. Estoy satisfecho, ha aceptado y lo ha hecho en su habitual forma, con sus ojos llenos de brillo. ¡La amo! ¡Quisiera decirle tanto, pero no me animo! Es un camino que no he recorrido ¿En qué momento ocurrió o siempre estuvo ahí? Habrá sido nuestra convivencia diaria, es la única con la que me muestro tal cual soy… Tendré que callar un poco más, la quiero aunque nunca hablemos de este amor. Iré poco a poco, es muy reciente lo de Terry. No quiero que sea la confusión la que dicte en su corazón, la quiero sin reserva, sin miedo a, sin la presencia de Terry.
-Buenas, Dr. Martin vine a buscar a Candy-
- Ella se fue…-
- ¿Cómo?
-Sí, un coche lujoso ha venido por ella, según me han explicado un niño del vecindario-
Llevo horas buscándola, realmente estoy preocupado ¡Oh por Dios! ¿Qué le sucede al auto? Se está desarmando ¡Oh no! Ahora ¿Cómo busco a Candy?
Mi búsqueda no ha sido en vano, ¡Al fin la he encontrado! Sólo parece asustada.
-Candy no temas soy yo, Albert-
-¿Albert? Pero… ¿Cómo llegaste?-
Le señalo el auto y ella afirma que tarde o temprano pasaría. Empieza a llorar, mientras me cuenta que Neal estuvo a punto de abusar de ella, jamás haría algo que estuviera en su contra. Le ofrezco un beso como amuleto que la haga olvidar ese mal momento, ella lo agradece con una dulce sonrisa en sus labios, eso es indescifrable para mí, poner en contacto mis labios sobre su dulce piel.
La bruma nocturna hace imposible nuestro regreso, ese estornudo me hace ofrecerle mi capa, entonces ella la comparte conmigo. Esa noche dormimos abrazados bajo la luz de la luna hasta el amanecer.
Con el amanecer, iniciamos la búsqueda de una carreta y la convenzo de que es necesario llevarnos el auto para cambiarlo por uno de mejor calidad.
Estábamos tan felices. Stear ha muerto en cumplimiento de su deber, solo han enviado sus pertenencias, su cuerpo nunca fue hallado. Sólo se me ha permitido ver de lejos el sepelio. ¿Cuántos más van a morir? Pero… fue su decisión ¡Jamás, jamás hubiera interferido, sería irrespetuoso de mi parte!
Candy debe estar abatida, la he buscado en varias partes pero… ¡Claro, sé perfectamente dónde encontrarla… Nada más y nada menos que en el árbol más grande. Se asustó al verme, no puede creer que alguien al igual que ella pueda trepar tan alto. Se unió a mi pecho y juntos contemplamos el atardecer pensando en nuestro amado Stear y en el descanso de su alma.
He terminado, así que llegaré temprano a casa y tendré más tiempo con ella. Seguro a Candy le alegrará…
Candy está discutiendo con las señoras… Un momento ¿Me acusan de ser un bandido?
Me tranquiliza la confianza ciega de Candy hacia mí, no le importa el qué dirán.
De inmediato me doy cuenta de cuán egoísta he sido, he empañado su reputación. Pensarán que somos parejas y que ella está de acuerdo en vivir con un rufián. Es tiempo de hacer frente a mi situación, le dejaré una carta comunicándole que he recuperado la memoria y dinero, espero que esto último no la ofenda, pero que otra cosa puedo darle como apoyo por los días que estuvo junto a mí. ¡No importa cómo, pero estaré al pendiente de ella.
Continuará.
Mary silenciosa, Gabriela Infante, Mercedes, Tutypineapple, Glenda, Stormaw, nina, Sandra Casillas, Boribonbon, KECS: Gracias a todas por seguir este fic que se está haciendo con mucho amor y cariño con el apoyo de Martha que al igual que yo hemos leído el CCFS (2010), por tal motivo este fic está contemplado en lo que debió pensar Albert, estamos cubriendo los espacios vacíos de la historia y como se puede notar encajan a la perfección. Gracias por apoyarnos. ¡Y que se sepa la verdad! jiji. Como siempre les deseo mil Bendiciones que Dios y los Ángeles los ilumine a todos.
