Capitulo 7

La elegante mujer caminaba silenciosa por los pasillos del enorme castillo. Su objetivo estaba claro desde el segundo que dejo su habitación. Pero debía ser sigilosa, demasiado estaba en juego. Demasiadas vidas, las personas que amaba. Debía darse prisa.

Cuando visualizo su objetivo la mujer entro rápidamente y sin hacer ruido hasta llegar donde la mujer mayor que acomoda suplementos en una despensa. Llamo su atención y la hizo venir hasta ella.

"En que puedo servirle su…" la anciana fue cortada por los afilados ojos de la más joven.

"La chica ¿No ha venido?" pregunto la mujer en susurros.

"No, aun no ha venido"

"ya ha pasado el tiempo suficiente como para que se diese cuenta si algo no estuviese normal – la mujer se perdió por unos segundos en su propia mente y se volvió para mirar nuevamente a la anciana- apenas venga, quiero que me lo digas de inmediato" luego de eso la mujer se retiro con el mismo sigilo que cuando llego. Nadie debía saber que ella estuvo ahí.

Aunque… la niña aun no venia. Quizás aun había esperanzas para evitar el derramamiento de más sangre.


"Su majestad, hay rumores de que el joven Weasley está tratando de consolidar un matrimonio ventajoso" dijo Karkaroff mientras observaba de reojo a Viktor, su ahijado era demasiado impredecible.

"Un matrimonio no es suficiente para justificar su reclamo al trono, aun es muy pronto como para definir nada" desestimo el rey mientras se concentraba en los planos que representaban Bulgaria.

"Es lo suficiente como para preocuparnos, mucho más cuando se ha hablado de una futura esposa francesa" menciono nuevamente Karkaroff.

"Francia es enemiga de Bulgaria, eso sería traición" dijo Viktor de pronto.

"Sería traición si se mantienen los lazos con Bulgaria, pero si el chico toma el trono el será libre de decidir con quién hace alianzas y con quién no. Que mejor estocada que aliarse con Francia. Ya son aliados de Inglaterra debido al matrimonio de la hermana menor del chico con el hijo del rey inglés, Escocia, Inglaterra y Francia contra Bulgaria… no lo resistiríamos"

"Vendrían por la cabeza de la chica" sentencio el rey. Karkaroff asintió y observo como el rostro de Viktor se torcía del disgusto.

"eso explicaría el por qué Francia ha buscado invadir la frontera norte en varias oportunidades. Creen que les tememos" dijo Viktor, evitando hablar de su esposa.

"Pretendo ir a la frontera norte luego de la presentación de la novia de Asen. Una vez acordado el matrimonio podre ir un tiempo a intentar calmar las revueltas" comento el rey de forma ausente.

"Padre, no creo que sea buena idea. ¿Por qué simplemente no manda a los soldados? O puede mandarme a mí en su lugar" dijo Viktor.

"Tu estas recién casado, seria mal visto que abandonaras a la princesa tan pronto. ¿O no deseas estar junto a ella?" inquirió Karkaroff preocupado. Quizás Viktor no era tan feliz como aparentaba.

"En lo absoluto, Mina es una esposa increíble. Pero no considero prudente que padre se dirija solo al frente de batalla. Al menos no cuando estamos Asen y yo aquí" dijo Viktor un poco alarmado de lo que su deseo de ayudar a su padre pudiese dejar a interpretar. Él adoraba a Mina, y por supuesto que no era su deseo dejarla, pero su país y su deber tenían demasiado peso para él.

"Igor tiene razón, no sería prudente que dejaras el castillo tan pronto. Tu deber ahora es procrear un heredero que proteja nuestro reclamo sobre Escocia. Ahora, en lo que refiere a tu hermano, Asen necesita dejar de embarrar el nombre de la casa Krum y comenzar a sentar cabeza. Su deber es quedarse y casarse con la mimada hija de Lord Volkov"

"Padre…"

"Partiré en tres días, Igor, tu vendrás conmigo"

Viktor observo preocupado el mapa que descansaba en la mesa. Su pecho pesado y su garganta seca. Algo no estaba bien.


Hermione se encontraba paseando por los jardines del palacio, a su lado Boyan el hermano menor de Viktor. Era un niño completamente adorable que le gustaba jugar a ser un guerrero y se la pasaba correteando a su lado. Hermione no pudo evitar observar al pequeño, era una versión en miniatura de Viktor pero con los ojos de su madre, quizás así lucirían sus hijos. La castaña trago saliva con el solo hecho de pensar en volverse madre, ella y Viktor habían hablado un par de veces del tema. Lo estaban intentando, y aun no sabía cómo decirle que su sangrado había comenzado hoy. No estaba embarazada.

Siguió caminando detrás de Boyan mientras pensaba en sus padres, la última carta de su madre había sido muy clara, Ronald andaba en busca de esposa. Ella no era tonta, si el conseguía la esposa adecuada sería mucho más fácil quitarle el trono. Escocia era demasiado codiciada como para que cualquier padre no estuviese dispuesto a dar a sus hijas, solo con la promesa de algún día volverla reina.

Sabía que nadie lo decía, pero las cartas estaban en ella, la presión, las expectativas, todo recaía en ella. Se sentía tan exhausta, no tenía tiempo y al parecer el destino la quería hacer esperar, aun cuando eso pudiese matarla.

"Ven y juega conmigo, Hermione" Boyan gritaba mientras le lanzaba una pelota.

Hermione no lo pensó dos veces y corrió detrás del niño, sin importar que su bonito vestido rojo se ensuciase. Necesitaba ser alguien normal solo por unos minutos. Necesitaba ser libre.


Cuando Viktor finalmente encontró a Hermione la vio corriendo detrás de Boyan. Su peinado hace tiempo que se había deshecho y su vestido estaba salpicado de lodo. Pero Viktor jamás la vio más hermosa que en ese momento. Quizás ella no compartía sus pensamientos y preocupaciones con él, pero no debías ser un sabio para comprender que la presión de toda la situación estaba consumiéndola. Viktor estaba preocupado por ella.

Dio un par de pasos buscando llamar su atención y fue cuando noto a Luna, la única doncella que había acompañado a Hermione desde Escocia, la chica sonreía mientras miraba a su esposa, Viktor rió cuando reconoció el complejo diseño de diamantes de la corona de la castaña. Se acerco a la joven de pálida complexión y esta suavemente le extendió la joya.

Viktor la observo con más cuidado, Hermione le dijo que había sido un obsequio de su padre por uno de sus cumpleaños y el joven príncipe sonrió mientras hacía una nota mental de visitar al joyero real mañana a primera hora. Se acerco lentamente hasta la chica que parecía demasiado concentrada en el juego de pelota que mantenía con Boyan. Tanto así que ni si quiera noto lo cerca que estaba hasta que envolvió sus brazos alrededor de ella.

"¡Viktor!" saludo la chica mientras se giraba a verlo. Sus ojos brillando y sus mejillas sonrojadas debido al esfuerzo físico.

"amor mío, ya veo que no extrañas mi presencia" dijo divertido mientras observaba a su hermano protestar por el fin de su entretenido juego.

La vio reír avergonzada mientras lo observaba acomodar la corona en sus alborotados rizos.

"Es imposible no extrañarte, pero entiendo que hay personas que también requieren tu presencia" dijo con una sonrisa escapando de sus labios.

"Nunca nada ni nadie más importante que tú. Pero, ahora que mi presencia no es necesaria en ningún otro lado, ¿será posible secuestrar a mi esposa por el resto de la tarde?" Viktor escucho la protesta de Boyan a lo lejos, mientras lo vio ser llevado por Luna dentro del castillo.

De pronto los ojos de Hermione se oscurecieron y esquivo su mirada. Viktor se preocupo y le pregunto qué sucedía. Ella se negó a decírselo hasta que el insistió y le comento lo que la mantenía tan preocupada. Estaba sangrando. Viktor suspiro y se dedico a escucharla. Escucho lo estresada que estaba por el sangrado, lo mucho que la presión de todos la estaba afectando y las noticias que su madre le había compartido desde Escocia.

La abrazo y camino con ella por todos los jardines, en tan poco tiempo la pequeña castaña se había vuelto una parte demasiado indispensable e importante de su día. No imaginaba despertar sin ella a su lado, le encantaba escucharla leer para él. Verla cepillar su cabello o lo suave y delicado de su voz cuando tarareaba melodías durante el día.

"¿Crees que algún día tu y yo…?" Viktor frunció el seño al ver que la castaña no continuaba.

"¿Algún día que, amor mío?" le insistió.

"¿algún día podremos vivir una vida normal?" pregunto sutilmente Hermione.

Viktor la observo por largo rato, tristemente no podía prometerle una vida normal y eso le partía el corazón. "Sabes que las personas como nosotros no tienen la opción de vivir una vida normal. Pero, puedo prometerte una vida en donde sepas cada día lo mucho que deseo hacerte feliz y lo mucho que te quiero"

Ambos se fundieron en un beso apasionado, sin saber que eran observados por unos fríos ojos que se ocultaban de la joven pareja.


Lady Oxana era una chica sumamente hermosa, de largo cabello negro, ojos grises y rostro de porcelana. Con una complexión delgada y bañada en joyas y lujos, a Hermione le quedo bastante en claro el por qué era la elegida para volverse la esposa de Asen. Una candidata apropiada, había dicho el rey, pero Hermione creía más en que lo apropiado era la fortuna que Lord Volkov poseía.

Su padre le había dicho que Bulgaria estaba pasando por una crisis debido a la malversación de los fondos de la corona gracias a las aventuras del rey y su amante. El rey tenía una amante fija que se comentaba mantenía como una reina en el norte del reino. Viktor le había comentado de la presencia de un par de hijos bastardos de su padre con dicha mujer. Al parecer todos eran mayores que él, ella había existido mucho antes que la reina Valentina se casara con el rey.

Debido los excesivos lujos que le proporcionaba a la mujer, al parecer había tenido que enmendar demasiadas veces con la reina por lo que el dinero del país se había desperdiciado bajo el capricho de dos mujeres. Ahora, con el pueblo muriendo y las arcas casi vacías, el rey se había propuesto reconstruir las riquezas del reino a través de matrimonios ventajosos con jóvenes ricas. Ella había sido la primera, su dote, la cual su padre negocio entregar en cuotas debido a los despilfarros del rey, había salvado de la hambruna en el invierno a casi toda la nación.

Lady Oxana Volkov era la beneficiaria de una dote cuantiosa y tentadora, además de que su belleza y buenas conexiones harían que la corona volviese a su antigua gloria. Viktor la miro con un brillo de orgullo cuando le comento a susurros parte de sus conjeturas. Al parecer no se había equivocado en lo absoluto.

La bienvenida de todos a la joven Lady fue bastante amena, aunque la reacción de Asen había sido todo lo contrario, el chico se dedico a observar a la joven de forma despectiva y hacer comentarios mordaces y desubicados que eran rápidamente callados por sus padres e ignorados por la joven. Detalle que no paso desapercibido por la castaña.

En la noche, mientras se encontraba en los brazos de Viktor, le hizo saber del detalle tan curioso que había sido la reacción de la joven, a lo cual él le respondió que lo más probable es que su padre la hubiese instruido y advertido acerca de la reacción de Asen, sin descartar el hecho de que Lady Oxana era una amiga de la infancia de ambos, por lo que ya estaba acostumbrada a los desplantes y malos tratos de su hermano.

Hermione satisfecha con la respuesta, decidió cerrar el tema. Aunque algo en el fondo de su mente seguía haciendo ruido cuando pensaba en los gélidos ojos de la chica durante la cena.


El rubio localizo rápidamente la puerta donde sabía que la pequeña arpía descansaba. Sin si quiera molestarse en tocar, el joven abrió la puerta encontrándose con la joven semidesnuda en la tina. La chica cuando lo vio simplemente decidió ignorarlo, causando aun más molestia en el rubio.

"¿Qué mierda crees que estás haciendo?" gruño el joven príncipe.

"Tomando un baño, Asen" se burlo sarcásticamente la pelinegra.

Asen se acerco peligrosamente a la joven y la sujeto fuertemente de uno de sus brazos, logrando que al fin la chica le dirigiera una mirada asqueada.

"Sabes perfectamente bien de lo que hablo Oxana, ¿casarte conmigo? Siempre supe que estabas loca, pero esto es demasiado, incluso para ti"

La chica endureció aun más la mirada y sonrió amargamente "Solamente deseo lo que me pertenece, yo soy quien debería haberse casado, no esa insulsa niña" protesto la chica mientras se levantaba, importándole muy poco su estado de desnudez ante los ojos del rubio.

"¿Y cuál es tu grandioso plan, idiota? ¿Casarte conmigo y tratar de revolcarte con mi hermano? ¿Convencer a todos de que eres una inocente paloma cuando llevas años acostándote conmigo? ¿O simplemente quedarte conmigo como premio de consolación porque Viktor jamás se fijo en ti?"

La chica lo miro con odio y abofeteo el prístino rostro "No, simplemente me voy a encargar de destruir a todos los que se interpusieron entre Viktor y yo. Yo lo he amado desde que éramos niños y una recién llegada no me va a quitar mi lugar"

"Esa recién llegada es su esposa, y lamento informarte que el muy idiota se enamoro de ella" dijo Asen saliendo de la habitación, completamente asqueado de la joven.

"Entonces me tocara deshacerme de la imbécil esa antes de que nuestra boda se realice querido Asen" susurro la pelinegra mientras miraba fijamente la puerta por donde segundos antes el rubio había abandonado la habitación.


Hola, aquí un nuevo capítulo, de verdad les agradezco muchísimo sus comentarios, son pocos pero los aprecio muchísimo.