La boda de mi mejor amigo - Fanfic
- ¡Hinata! - Gritaron tras de ella, a lo cuál por instinto volteó asustada al escuchar la voz de esa persona.
Cap. 4 - Libertad.
- ¿Sakura? - Cuestionó un tanto alarmada, ¿Qué hacía ella ahí?
Sin perder tiempo Sakura se acercó hacia Hinata, tenía tantas cosas qué decirle, qué reclamarle y sin embargo una vez llegando hasta ella, sus ojos miedosos y acusadores se clavaron en los suyos.
- ¿Q-Qué haces aquí? - Dijo nerviosa, esperando obtener alguna respuesta.
Sakura se quedó callada por unos momentos, analizando detalladamente aquella situación. Por un momento su mirada se desvió hacia el pasaporte y el boleto de avión que la Hyuga traía entre sus manos, tal parecía que ya había registrado sus maletas o lo poco que se hubiese llevado.
- Así que te vas sin más… ¿Eh? - Soltó para asombro de la Hyuga; la cual no quiso responder, solo agachó la mirada, todo lo que tenía que decir, ya se lo había dicho hacía unos momentos. - ¿A caso no planeaste despedirte de Naruto? - La sola mención de su prometido le había estrujado el pecho a tal grado de hacerle doler hasta los cimientos de su alma. - ¿Qué crees que pensará cuando ya no te vea?
- Creo que fui muy clara con lo que te dije… Naruto no me ama y… - Murmuraba Hinata casi sin ganas, a lo cual Sakura empezó a reír irónicamente.
- Cierto, él no te ama. ¿Pero no crees que es muy ingrato de tu parte no haber terminado bien con él? Digo, a final de cuentas él estuvo sacrificando su valiosísimo tiempo al estar con una tipa tan aburrida como tú. - Dijo escupiendo su coraje y su malicia contra aquella persona que le había arrebatado lo que ella más amaba.
Aquellas crueles palabras golpearon el corazón de la Hyuga y sin poder contener su dolor, las lágrimas empezaron a salir sin permiso alguno de sus ojos aperlados.
Sakura odiaba ver la fragilidad de Hinata, odiaba con todas sus fuerzas que ella fuese la mujer perfecta ante los ojos del mundo, odiaba que Hinata ni siquiera se defendiera de sus ataques, pues si bien Sakura quería provocarla, quería por lo menos saldar la deuda que se auto tenía con Naruto.
Quería detener a Hinata, pero su cabeza y lo que salía de su boca, no ayudaban en mucho.
- N-No entiendo… n-no entiendo qué haces aquí… tienes el camino libre con…
- ¡Cállate! - Gritó Sakura con todas sus fuerzas, haciendo que las personas que estaban en el aeropuerto voltearan a ver el revuelo que estaban protagonizando.
Hinata ocultó su rostro entre sus flecos, aquella situación solo logró avergonzarla aún más.
- Eres una estúpida. - Dijo Sakura entre dientes. - Descubriste que tu prometido te fue infiel conmigo y aun así no deseas hacer nada más que huir de esta asquerosa ciudad, dejándonos el camino libre a él y a mí. - Las palabras que dijo Sakura llegaron a oídos de las personas que se habían reunido alrededor de ellas, unas mirándola con desaprobación y otras tantas mirando a Hinata con compasión. - ¿Te crees la heroína de esta historia, no? ¿La santa, la pura y casta que no hará nada más que desearle "felicidad" a la persona que dices amar? ¿Dónde está tu valentía? ¿A caso no tienes rabia por lo que te hicimos a dos días de tu boda? Naruto lo disfrutó. ¿Sabes? ¡Él y yo disfrutamos hacer el amor! ¡Disfrutamos engañar a la mustia asquerosa de Hinata Hyuga!
- ¡BASTA! - Gritó Hinata con todas sus fuerzas mientras una cachetada iba a parar en la mejilla de la de cabellos rosas.
Sakura sonrió con sorna pues había logrado lo que se propuso desde un principio, ahora podía decir que Hinata Hyuga no era tan santa después de todo.
- Lo siento. - Dijo Hinata rápidamente mientras se proponía salir de ahí.
Pero antes de que diera unos pasos más, Sakura la tomó del brazo.
- Él te ama. - Soltó para asombro de Hinata y de los presentes. - Él… - Aquellas palabras fueron difíciles de pronunciar y aun así debía decirle que entre ellos no había pasado absolutamente nada. pero qué difícil le era pronunciar aquellas palabras cargadas de verdad.
Hinata quedó en silencio por unos momentos, sus lágrimas aún seguían saliendo y sabía que así como ella, Sakura podría estar sufriendo en esos momentos.
- Dices que lo único que deseo es huir de este lugar… que no haré nada más que desearle felicidad a la persona que amo… pero te equivocas. - Dijo Hinata tan calmadamente que hizo dudar a Sakura de todo lo que pensara sobre ella. - Si me voy… no es por Naruto o por ti, me voy por mí misma. Me di cuenta de que amaba a Naruto más de lo que podía soportar, pero también me di cuenta de que para ser feliz ya sea con él o con otra persona, primero tengo que amarme a mí misma… ¿Y sabes? Eso era algo que no hacía.
- No entiendo.
- Cuando te vi aparecer en la oficina de Naruto, me llené de celos, me sentí inferior a ti. De amarme a mí misma, no hubiese dejado que los celos me invadieran. De amarme a mí misma hubiese confiado más en él y no en las dudas… - Decía mientras se soltaba del agarre de Sakura y volteaba a verla para sonreírle tristemente. - Porque de amarme a mí misma, hubiese confiado más en mí misma y solo así, haberle amado como se merecía y confiado más en él… traición o no, de amarme a mí misma lo hubiese superado sin tanto dolor. - Hinata suspiró pesadamente, ahora tenía su mente más clara y sin tantas dudas. - La verdad Sakura… es que ahora, en estos momentos, no me amo a mí misma… y si me voy, no es por ustedes. Es por mí.
Dicho eso, Hinata empezó a caminar y a perderse entre la multitud, dejando a Sakura pensativa, cayendo en cuenta de todo lo mal que le había provocado.
- Hinata…
En esa hora y en ese mismo lugar, Sakura entendió que Hinata Hyuga era más valiente y más mujer de lo que ella pudiese llegar a ser.
- ¡¿Qué he hecho?! - Se lamentó mientras empezaba a llorar, ocultando la cara entre sus manos los rastros de vergüenza y dolor.
- ¡Hinata! - El grito desesperado de Naruto al entrar al aeropuerto no se hicieron esperar. Empezó a buscarla por todas partes, pero no lograba encontrarla. - ¡Hinata! - Volvió a gritar desesperado, pero nadie se detenía a darle alguna información, tal parecía que ella no se encontraba ahí.
Sus ojos se agrandaron al ver a Sakura parada en medio de la multitud que pasaba absorta a ella, mientras lloraba amargamente.
- Sakura. - Se dijo yendo hacia ella. - Sakura, ¿Qué haces aquí? - Cuestionó un tanto preocupado. - Dime, habla… ¿Qué pasa? - Dijo desesperado.
Sakura lo miró con aquellos ojos llorosos tratando de que se compadeciera de ella y de lo que había provocado.
- Lo siento… - Musitó con dolor. - Lo siento… no pude detenerla. - Dijo volviendo a llorar.
Naruto soltó a Sakura lentamente, aquellas palabras se habían clavado como estacas en su pecho. Hinata lo había dejado sin siquiera poderle dar alguna explicación, sin siquiera poderle decir cuánto es que la amaba, sin siquiera poderle decir que sin ella, él no era nada.
Su mundo se derrumbó por completo y sin pedir permiso, sus lágrimas saladas salieron descontroladas de sus ojos azulinos, y un fuerte nudo en la garganta se hizo presente haciendo doler lo más profundo de su alma… Hinata se había ido, la había perdido quizás para siempre.
- ¡HINATA! - Gritó con todas sus fuerzas mientras su cuerpo caía arrodillado y sus lágrimas no dejaban de cesar.
Sakura miró con dolor lo que había provocado, la boda de su mejor amigo hubiese sido el mejor evento del año… pero ahora todo estaba arruinado.
…
Cincuentaiún meses habían pasado… los primeros meses trató de buscarla por todas partes, trató de que alguien le diera alguna información sobre ella, pero tal parecía que la tierra se la había tragado.
Al cabo del año y seis meses empezó a aceptarlo, quizás ella no deseaba ser encontrada, quizás ella no deseaba si quiera verlo, pues Neji -su primo favorito- y Ten-ten -su mejor amiga- se casaban por esas fechas y ella ni siquiera había asistido a la ceremonia…
En dos años y cuatro meses empezó a aceptar su destino, había perdonado a Sakura y se había hecho mejor amigo de Ino, al parecer ella era la única quien lo escuchaba, pues Ten-Ten nunca quiso mantener alguna relación de amistad con él.
Tres años y ocho meses, durante una salida con Ino, se habían encontrado con Neji y Ten-Ten, esta última confesando algo de lo cual él nunca esperó escuchar… Hinata había rehecho su vida, había conocido a un tipo que la hacía sumamente feliz llamado Toneri y que se decía, estaban en planes de boda.
Derrotado y sin ánimos de continuar se alejó de aquel lugar, dejando a Ino sola en compañía de aquel feliz matrimonio.
Cuatro amargos años pasaron, solo quedaba aceptar su destino. Se fue alejando de los pocos amigos que tenía y empezó a centrarse más en su empresa, que había descuidado durante mucho tiempo. En cuatro meses su secretaria pediría una licencia de maternidad, pues pronto daría a luz. Mientras en el transcurso de tres meses empezaría las entrevistas para la vacante de secretaria en su empresa. Se lo había pedido a su padrino Jiraiya, pero se había dado cuenta que el viejo solo deseaba contratar a hermosas secretarias que ni siquiera daban el ancho, por lo que se dispuso a hacerlo él mismo.
La jornada había sido larga, durante varios días muchas chicas iban y venían con un historial mejor que el anterior, pero siempre poseyendo un "pero" en sus currículums. Estaba harto de eso, sumándole también que estaba harto de su propia vida, descuidando así su aspecto galante que antes solía poseer.
- Nombre, edad, estado civil y mencione cuantos hijos tiene por favor. - Dijo sin quitar la mirada de la computadora que tenía enfrente.
- S-Soltera… no tengo hijos. - Aquella voz se le hizo algo familiar y temerosamente levantó la mirada un tanto esperanzado. - Y mi nombre completo es Shion Shimizu. - Naruto quedó perplejo por unos instantes, aquella mujer poseía un gran parecido a su antigua novia… sin embargo no era ella.
- Gracias, déjeme su solicitud y nosotros nos encargaremos de llamarla. - Dijo despidiéndose de aquella mujer. Cuando ella salió de su oficina se permitió dar un fuerte suspiro. - Debo estar loco. - Se dijo a si mismo muy cansado de imaginar a Hinata en cualquier lugar. - Shizune, ¿Cuántas más faltan? - Dijo una vez que su secretaria levantara el teléfono.
- Solo tres más señor. - Respondió ella de inmediato.
- Bien, gracias. Haz pasar a la siguiente.
- En seguida.
La puerta se abrió, dejando pasar a otra chica que buscaba la vacante de secretaria.
- Nombre, edad, estado civil y mencione cuantos hijos tiene por favor. - Dijo mecánicamente tal cual lo había hecho con la anterior y la anterior… y la anterior a la anterior a esta.
- Koyuki Kazahana, tengo cuarenta y un años, dos hijos y divorciada.
- Gracias, déjeme su solicitud y nosotros nos encargaremos de llamarla. - Dijo despidiéndose de ella al igual que la anterior.
La siguiente candidata no tardó en entrar.
- Nombre, edad, estado civil y mencione cuantos hijos tiene por favor. - Dijo una vez más sin ver de nuevo a la nueva candidata a secretaria.
- Shizuka Nadeshiko, tengo treinta y siete años, estoy casada y no tengo hijos.
- Gracias, déjeme su solicitud y nosotros nos encargaremos de llamarla. - Dijo una vez más Naruto mientras aquella mujer dejaba su solicitud sobre su escritorio.
Tan pronto la puerta se cerró, se volvió a abrir. Pasos firmes se aproximaron a su escritorio y se sentó en el mismo lugar en el que las demás chicas lo habían hecho.
- Nombre, edad, estado civil y mencione cuantos hijos tiene por favor. - Dijo otra vez, sin embargo no recibió alguna respuesta inmediata. - Nombre, edad, estado civil y mencione cuantos hijos tiene por favor. - Repitió una vez más sin quitarle la vista a su ordenador. Estresado y tan pronto como pudo encaró a la persona que tenía enfrente, pues si no lo había escuchado, quizás padecía de sordera.
Cuando sus ojos se encontraron con aquellos pares que lo miraban intensamente se quedó sin palabras.
- Soltera. - Musitó calmadamente aquella mujer sin apartar su intensa mirada hacia él. - No tengo hijos. - Aquello bien podía ser una visión no real de su antiguo amor… si ya había pasado antes con aquella chica llamada Shion, ¿Quién le decía que aquello fuese cien por ciento real? - Mi nombre es Hinata Hyuga.
Sus facciones se endurecieron y un dolor intenso empezó a apoderarse de su pecho. Después de casi cinco años… ¿Era una broma, cierto? ¡Aquello tenía que ser una vil broma!
Estar enojado era poco por como todo había suscitado.
Continuará.
Bien dije que esta reedición sería muy diferente al fic que escribí allá por el 2011 :'D ¡Muchas gracias por sus comentarios, por los votos de apoyo que me dan, y por leer y por poner esta historia a sus favoritos! Esperen la continuación que esto no acaba aquí uwu Gracias por todo el cariño que me dan trataré de que la continuación sea lo más pronto posible. ¡Los quiero! :'D
