Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta
Bajo el Mar
Por Mayra Exitosa
Inspirada en el diseño de Lulú Mtz.
Poder del Tritón
Candy se había quedado dormida en sus brazos, era la primera ocasión que se sentía plena y tranquila, sin temor a nada, Albert quien le aseguró que no era necesario que se fuera, ahora se lamentaba pues debía entrar al lago antes de secarse y transformarse en humano, más no deseaba soltarla y dejarla expuesta en el muelle, pero tampoco mojarla con el agua al sumergirse y volver a salir junto a ella, por lo que estaba en un dilema, con un delicado beso cercano a su oído la despertaba y le susurraba suavemente, para no asustarla, a lo que ella ese detalle la alteraba, logrando hacer un sonido que solo las sirenas hacían y eso alentaba al mismo Albert. – Lo siento, me he quedado dormida. - Cierto y me estoy secando, debo entrar al agua, créeme no te gustará verme sin prendas puestas, mucho menos con el sonido que hiciste. - Lo siento, no lo recuerdo. - Bien, debemos separarnos, mañana vendré a verte, esta vez como hombre, al final ahora que por fin hemos hablado sabes que soy tu familia o benefactor como quieran llamarlo. Ella sonrió, el no sabía lo mucho que significaba en su corazón y sus pensamientos, así que sabía lo que se sentía alejarse de quien deseabas no hacerlo. Por lo que respondía con simulada tranquilidad, - Me iré, no tarda en amanecer, se ve la luz de lejos. - Cierto. Descansa bien, si no vas a clases temprano, tienes derecho, luego de un agotador día de natación. - Es fin de semana, no habrá clases, te esperare. Un beso en su frente le decía su despedida, más ella hubiera deseado el beso que el había dado antes de quedarse dormida. Lo vio irse, la rubia espero hasta que desapareció el movimiento del agua para después hacer lo mismo, alejándose sin muchos deseos de hacerlo.
Para Albert esa noche había sido muy tranquilizadora, porque ella no lo odiaba, no lo veía de mala forma y tampoco despreciaría tener hijos con él, así que todo parecía mejorar, el aleteo de alguien lo hizo girar, su hermano menor estaba ahí. De pronto lo sentía nervioso, alarmado y como preocupado por él. - ¿Dónde estabas? no sabía nada de ti. - Nunca he necesitado que me cuides, Anthony. - También pensaba lo mismo, que eras el más fuerte. - No exageres, Stear y Archie son fuertes, además también lo eres, quizás nuestro padre te diga que asistas al Ecuador esta primavera. - No lo creo, además no tengo experiencia. - Bueno ahora que sabes que perdí mi gema, sería bueno decirte que no debes soltarla, si llega a suceder, tu mente debe tener fija la idea de no entregarla, porque solo si ansias a una hembra, la gema puede intentar salir, pero es tu decisión. - ¿también fue la tuya? - No, lo que paso conmigo es algo fortuito, casi imposible de que suceda, escuchaste el análisis de Stear, había un maremoto, las corrientes marinas, el movimiento del agua en un nivel diferente hace que nuestros cuerpos vinculen la necesidad de apareamiento, más eso no significa que elijas a cualquier hembra, debe ser una que te atrae y complementa tu existencia. - ¡Albert! como es que una mujer puede ser la pareja de un tritón, tendré sobrinos con piernas. - ¡Anthony!
El dolor del rostro de su hermano estaba bastante evidente en esos momentos, realmente se encontraba dolido y notoriamente triste por la situación a la que él por muchos años mantuvo oculta, sin embargo, sabía que hacer el amor con mujeres, nunca las pondría a tener hijos, pues su gema no estaba dentro de él, había sido algo que no planeo, más ahora que ya había sucedido, tuvo suerte de conocer y hasta atraer a mujeres a placer, probar suerte, con la seguridad de que no dejaría hijos con nadie más. Aunque todo lo contrario sería si algo le sucedía a Candy, nunca volvería a engendrar con nadie más, eso era una tristeza que inconscientemente surgía al momento de imaginarlo, durante el tiempo que pensó que no la encontraría, llegó a creer que sería débil, que no podría ganar una pelea, o que no podría estar con nadie más sin ese instinto que despertaba cuando estaba cerca de ella.
- Anthony, ¿sabes cuando perdí mi gema? - No. - Cuando era un pequeño, mucho más que tú, hace más de diez años. - ¿que? - Me has visto pelear con los guerreros de nuestro reino y sabes que ninguno me ha ganado, porque temes que no pueda defenderme, por ese mito de que sin la gema ¿no podre pelear? Pues es falso. He peleado, también he conquistado sirenas y… mujeres, más no he tenido hijos con nadie, eso es todo. Nuestra gema es de apareamiento, no de fuerza. ¿lo comprendes ahora? - Si. siempre nos han dicho que… nuestra fuerza se debilita… - Mamá no le dejó que mi padre le diera su gema, cuando el deseaba hacerlo. Temía que algo le pasara y no pudiera rehacer su vida, lo que tengo que hacer, es cuidar de ella, protegerla y que nadie le haga daño, podre tener hijos y si son con piernas, vivirán en nuestra mansión, si tienen cola, podrán nadar y pelear como un tritón, por favor no temas, ya es suficiente mi temor al tenerla lejos de mí, quiero que este a mi lado y eso hare. - ¿Cuándo se lo dirás a nuestro padre? - Creo que, hasta el último momento, no quiero verlo sufrir como lo haces ahora. - Pensé que vería a tus hijos, nadarían conmigo y me dirían tío… - ¿Quieres hacerme feliz? Pues te pido que continúes pensando que así va a ser, por favor, no te angusties por mí, ella estará en casa pronto, lo prometo.
En la zona sur, la vida tan diversa y distinta a las demás sectores del océano infinito, solo que ahora las princesas se debatían por ser la siguiente elegida, muchas se daban por sentado que sería la hermana directa de la princesa Susana, más el tritón rey del sur, era un encantador de hembras, a tales grados que tenía hijas en la tierra como en el mar, eso no excluye a sirenas que con esas combinaciones lograban sacar otra forma de ser, provocando que el mismo rey en su juventud ardiente deseara ciertos enlaces que podían crearle sensaciones de poder, un demonio como Sesshomaru había nacido de una especie similar de especies combinadas, por lo que el poder de un Tritón al salir a tierra lo podía enlazar a otra especie, así de una unión surgía la belleza de una sirena que solo de vista era agresividad pura, gozaba de la belleza hipnotizante, un encanto en la cola que daba la sensación de poder, más no hechizaba a ningún tritón con facilidad, algunos temían a sus colores, o a sus aletas fijas de una forma que si se lo proponía cortaría a quien se atreviera a querer dañarla, sin embargo, al enlazarse sería algo que podía ser retórico, su danza debía ser muy fuerte, por consiguiente el Tritón que la tomara debía poder superarla para lograrlo, el enlace más fuerte era el de los tritones del norte, quienes tenían una cola más agresiva y pesada, por lo que no sería bueno que ella se quedara en el sur, sino que se fuera al norte, ya que representaba una combinación letal de fuerza que por alguna razón no aceptaban completamente los tritones de la zona sur.
Continuará...
Gracias por cada comentario realizado para esta historia la cual ahora participa en el torneo entre Albert Vs Sesshómaru del día 24 de Junio 2023.
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Agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
