ALGUNAS COSAS QUE ENSEÑAR

Malora week

Título original:Some Things to Teach

Autor:killingmesoftlywiththesesongs

Traducción: Vivi GC

Renuncia: Este fic fue escrito por killingmesoftlywiththesesongs para Malora Week, en Tumblr donde podrán encontrar sus cuentas, al igual que la mía (vivi22mx). Su único fin es el de entretener sin fines de lucro. Ninguno de los personajes nos pertenece.

Cuento con la autorización de la autora para traducir, publicar y promocionar este documento.

Aprovecho para agradecer a todos los que han leído mis traducciones. ¡Gracias!

Lamento no poder contestar a aquellos que comentan como visitantes, a todos ustedes un saludo especial ;-)

Y la adelanto que el siguiente capítulo les gustará.

Hasta luego


Malora Week Día 3 - Celosa / Posesiva (3/7)

"No puedes dejarlo en detención de nuevo sin motivo aparente." Diaval cruzó sus brazos sobre su pecho, sentándose junto a su mejor amiga.

"¡Pero la invitó a salir de nuevo!" Maléfica por poco gritó, mientras trabajaba en un examen con su marcador rojo favorito.

"Podrías-", él alcanzó la mano de ella, tratando de agarrar el bolígrafo para detener su despiadado camino por la redacción de los pobres estudiantes. "¡Sólo dame eso, antes de que colorées todo el maldito papel!"

Forcejearon por un momento, Diaval finalmente arrancó el marcador- con algo de esfuerzo- del apretado puño de Maléfica. "¿Así que Phillip invitó a Aurora salir de nuevo?"

Por el modo en que Maléfica gruñó y la furia en su mirada él lo tomó como un sí.

"¿Y ella dijo que sí?", cuando trató de agarrar el marcador otra vez, él lo lanzó a través de la habitación, encogiéndose un poco cuando casi golpea un pequeño florero en el alféizar de la ventana.

"¡Por supuesto que no! Ella no volvería a salir con ese...¡Ese mocoso!"

Diaval suspiró y apretó sobre el puente de su nariz. "¿Entonces por qué toda esta 'corregidera' en los exámenes?"

"Él simplemente sigue sin captar la indirecta, Aurora no quiere involucrarse románticamente con él. Y yo no puedo meterme con sus calificaciones tan cerca de la graduación. Así que la detención deberá hacerlo.", concentrándose en el papel frente a ella, agarró el corrector y borró parte de las marcas rojas provocadas por la ira.

"Detención por haber llegado dos segundos tarde, no me gustaría tenerte como mi maestra, eso es seguro."

Sin voltear a verlo, Maléfica lanzó el corrector en dirección a Diaval.

#

Tan pronto como sonó la campana, Aurora ya estaba fuera del salón y de camino al estacionamiento. Ese viernes iría a casa con Miss M... con Maléfica. Aunque en su cabeza sonaba extraño llamar a su profesora por su nombre. Una pequeña sonrisa tiró de las esquinas de sus labios.

Saludando a las personas que iban pasando, caminaba a trancos por los pasillos tan rápido como podía sin empezar a correr. Finalmente con un poco de mucho esfuerzo, Aurora abrió la puerta y, cegada momentáneamente por el sol, dejó el edificio. Tomó una honda respiración, se estiró y disfrutó el sol por un momento, antes de abrir sus ojos de nuevo y ver a su maestra favorita.

Inclinada en su carro, Maléfica se veía tan perfecta como siempre, con su muy apropiado pantalón de vestir y blusa blanca. Su cabello perfectamente despeinado por la suave brisa.

Pero antes de que Aurora pudiera alcanzarla, otro profesor, el Director, se acercó a la morena y provocó que detuviera su marcha.

El Director Stefan Higgins, con su pelo castaño alisado hacia atrás y su sonrisa mezquina, no era una de sus personas favoritas. Él era uno de esos viejos maestros pervertidos que se quedaban viendo cada trasero que pasaba y tocaba a sus estudiantes un poco más a menudo de lo debidamente apropiado. Y aparentemente él se traía algo con su maestra.

Aurora observó la escena por un momento. Vio como tocaba el brazo de Maléfica, acercándose con cada palabra y cuando reía de sus propios chistes.

Sin realmente pensarlo caminó hacia ellos, con una falsa sonrisa en los labios. Con una pequeña inclinación de cabeza, Aurora saludó al Director Higgins, antes de darle la espalda y efectivamente pararse entre él y Maléfica. "Miss Moor, ¿podría hablar con usted un momento? Necesito algo de asesoría para el ensayo que tenemos que escribir."

"¿No puede esperar, niña?"

Poniendo los ojos en blanco, Aurora miró por encima de su hombro con una mirada molesta. "No, es para el lunes."

Maléfica sólo asintió, los ojos fijos en Aurora tratando de esconder una sonrisa que contraia su boca.

"Bien, la dejaré con sus obligaciones como maestra entonces. La invitación para esta noche sigue en pie. Solo hábleme."

Aurora tomó una profunda respiración, tratando de tranquilizarse para no saltar sobre él y sacarle los ojos.

Cuando estuvo fuera de su vista, Maléfica se relajó y dejó que su sonrisa se esparciera a través de sus labios. "Eres una chica traviesa, le mentiste al Director."

"No pareció que te importara mi pequeño rescate", lanzó su bolsa en el asiento trasero y se deslizó en el asiento del copiloto. "Además, me he dado cuenta como has estado castigando a Phillip por el más mínimo error estos últimos días."

Maléfica encendió el motor, puso el carro en marcha y dejó su mano viajar de arriba abajo por el muslo de Aurora cuando llegó a la carretera. "No puedo soportarlo ni siquiera cerca de ti."

"Lo bueno es que ambas estemos de acuerdo con eso."