TWO HEARTS IN A FISHBOWL

DISCLAIMER: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, pero la historia es de mi autoría.

...

Capítulo 7. Una cadena de informantes con eslabones faltantes.

Si antes su compañera de cuarto había estado distante de él, ahora la lejanía entre ambos podía medirse en kilómetros.

No solo la última discusión que habían tenido hacia un par de días le había afectado demasiado, sino también la muerte del pececito, misma de la que Sasuke intuía que ella los culpaba a ambos.

Como si el llegar a ese extremo en su enfrentamiento hubiera repercutido directamente en la vida de la mascota.

El Uchiha no creía eso, pero, aunque quisiera explicarle que había sido solo una desafortunada coincidencia, Sakura estaba más apartada de él que nunca y no lo escucharía.

No creyó que fuera posible, dado que la última semana ella se había portado realmente distante, pero de alguna forma se las había arreglado para alejarse todavía más con pequeñas acciones como levantarse y prepararse antes de que él despertara y regresar al cuarto por la noche cuando estuviera segura de que el pelinegro ya se hubiera dormido.

Un par de veces quiso confrontarla y arreglar las cosas pues ya no soportaba toda la culpa, desesperación y soledad que estar así con ella le producía, pero la pelirrosa siempre se negó a escucharlo y huyó de él sin siquiera molestarse en disimular.

Sasuke ya no sabía qué hacer.

No quería hacerse a la idea de que estarían así hasta el final de las vacaciones, pero tampoco se le ocurría una manera de solucionar las cosas y volver a como estaban antes.

Y era eso lo que más le afectaba.

Que su mayor deseo era regresar a los días en que todo lo que tenía que hacer era estar con ella y a cambio recibía toda su alegría, su cariño, su atención y sus afectuosos gestos.

Estaba tan acostumbrado a esa dinámica entre ellos que últimamente tenía dificultades para reemplazar su rutina si tenerla incluida en ella.

Como en ese momento, por ejemplo, mientras desayunaba en la soledad de una mesa completa solo para él.

Naruto y Shikamaru se rehusaban a acompañarlo en cualquier comida diaria que dieran, pues tenían la esperanza de que cuando la pelirrosa de corazón blando lo viera tan sólo, se animaría a sentarse con él y hacer las paces.

Pero hasta la fecha eso no había sucedido.

Por lo que ese día se extrañó demasiado cuando escuchó el sonido de una bandeja caer frente a él en la mesa y segundos después oír a otra hacer lo mismo.

Al levantar la mirada se encontró con las dos chicas que más lo irritaban en todo el campamento.

—Tenemos que hablar — Ino le anunció con la mirada sería, Hinata no dijo nada, pero también se veía decidida.

—Realmente no quiero...

—Te tengo una propuesta que no podrás rechazar — la rubia interrumpió su intento de despacharla, yendo directo a lo que quería discutir con él —. En vista de que no me hiciste caso y Sakura terminó yendo a esa cita, que por obra del cielo no terminó en una primera plana en los periódicos, me vi en la necesidad de interrogarla sobre cómo le fue y aunque, para tu tranquilidad, no pasó nada fuera de lo normal. — Sasuke rodó los ojos negándose a mostrar alivio, aunque si era sincero consigo mismo, agradecía que así fuera —. Sí me dijo un dato bastante interesante.

El Uchiha se limitó a mirarla expectante, pero como la rubia esperaba un poco más de interés de su parte también lo observó con una mueca de desesperada espera. Hinata por su lado se incomodó por el prolongado silencio que invadió la mesa.

Mismo que se extendió hasta que, en vista de que Yamanaka no pensaba decir nada, aun cuando parecía a punto de explotar, Sasuke se vio en la obligación de dar el siguiente paso.

—¿Qué...?

—¡Que el chico con el que se vio se llama Neji Hyugga! — la chica estalló con su revelación antes de que él pudiera completar su pregunta.

¿Hyugga? De inmediato sus ojos negros se posaron en la otra mujer presente en esa mesa comenzando a hilar sus conclusiones.

—Mi primo — Hinata aceptó dando un cabeceo.

—¿Y...? — enarcó una ceja, si bien era algo curioso, no le parecía relevante el parentesco.

—¡Que eso es un gran problema! ¡Para ti, amigo! — la más extrovertida de la mesa se tomó la confianza de inclinarse hacia él y de pincharle el pecho con un dedo y aunque su atrevido gesto lo molestó, estaba interesado en su afirmación, por lo que la dejó continuar sin reprenderla —. El tipo es un maldito sueño, es guapo, inteligente, muy educado, gentil y emocionalmente accesible y responsable. Prácticamente es irresistible.

Además de aludir a sus cualidades enumerándolas con los dedos, tenía una expresión de completa intranquilidad, que era discordante mientras hablaba de alguien que se suponía era demasiado bueno para ser verdad.

—Ciertamente tiene un encanto especial — la pelinegra opinó.

—Así que si no haces algo definitivamente va a tomar a la frentona para sí más pronto de lo que crees — Ino señaló convencida de que eso era lo que el futuro les deparaba, pero antes de que Sasuke pudiera detener sus apresuradas conjeturas ella continuó hablando —. Y es por eso que Hinata y yo estamos aquí hoy... Queremos ofrecerte un trato que, dadas tus circunstancias, no podrás rechazar.

—¿Y por qué querría yo hacer un trato con ustedes?

—Porque es obvio que te estas muriendo sin Sakura, al igual que el hecho de que estas enamorado de ella — Yamanaka esbozó una sonrisa diabólica —. Necesitas ayuda para recuperarla y nosotras somos tu mejor opción.

Sabiéndose acorralado por lo evidente de sus sentimientos por su compañera de cuarto, aun cuando pensó que había podido ocultarlos bien, Sasuke no pudo defenderse o negarlo.

En cambio, su silencio le otorgó la razón a Ino, quien se cruzó de brazos, victoriosa.

Nuevamente un sepulcral silencio se hizo presente, mientras el Uchiha se tomaba su tiempo de procesar sus opciones y las posibles implicaciones de aceptar la ayuda de esas dos.

Aunque...

—¿Qué es lo que quieren a cambio? — preguntó entrecerrando los ojos y mirándolas hostilmente.

Fue entonces que algo parecido a vergüenza pasó por el rostro de Hinata quien bajó la mirada como si quisiera esconderse.

Sasuke rodó los ojos por su comportamiento, odiaba ese tipo de gente tan gratuitamente insegura y mortificada.

—Queremos que seas el mensajero de Hinata — Ino fue rápida en revelar sus intenciones y Sasuke hizo una mueca, confundido por la petición, por lo que la rubia procedió a explicarse —. Tú eres muy unido a Naruto...

—No exactamen...

—Ni intentes negarlo, ahora que Sakura te botó te la pasas pegado a él como cachorro refugiado — la ojiazul lo interrumpió, volviéndolo a avergonzar señalando su actuar de los últimos días —. Así que, ya que a mi amiga le gusta, porque es ciega y tiene 0 sentido del gusto...

—En eso concuerdo — Sasuke masculló, apartando la vista de Hinata con aversión.

—Queremos que le dejes una serie de cartas y regalos cuando lo requiéranos a cambio de ayudarte a recuperar a Sakura.

—¿No es muy anticuado eso del admirador secreto para llamar la atención de alguien? — opinó sinceramente, provocando que la rubia golpeara la mesa con ambas palmas, haciéndolo saltar del susto.

—¡Oye! Por si no lo has notado a mi amiga aquí presente le cuesta trabajo siquiera estar cerca de ese cabeza hueca sin desmayarse — ¿Qué si se había dado cuenta? Todos lo habían hecho y era una de las razones por las que la pelinegra no era del agrado de Sasuke y Naruto le parecía el idiota más distraído del mundo. Era muy obvio que la Hyugga sentía algo por el rubio, pero este no se daba por enterado —. Esta es la única manera en que la he convencido de declarársele. Deberías intentar ser una persona más sensible y tener más tacto o de lo contrario Sakura podría decidir mandarte al diablo cuando se dé cuenta que eres un patán ¡Oh, espera! ¡Ya lo hizo! ¡Es por eso que estás metido en este problema para empezar!

—Ya cállate quieres — la detuvo antes de que llamara la atención de los que estaban alrededor, suficiente tenía con que ellas supieran de sus problemas personales como para que también otros estuvieran al tanto. De milagro nadie había escuchado su discusión —. Mierda en serio eres irritante.

—Sé que te lo parezco y que no quieres estar cerca de nosotras o involucrarte en nuestros planes, por eso pienso convencerte a como dé lugar para que aceptes este trato — la rubia aceptó cruzándose de brazos y luego procedió a inspeccionarlo detalladamente, cosa que lo incomodó —. Eres guapo Sasuke, pero fuera de eso no tienes mucho que ofrecer, mucho menos comparado con ese príncipe. Pero sí tienes a tu favor el hecho de que, por alguna razón, tú también pareces gustarle a Sakura.

—No estaría tan triste por estar distanciada de ti si no fuera así — Hinata señaló encogiéndose de hombros para que les creyera.

—Para tu buena suerte, me confesó que no planea tener algo con Neji más allá de una amistad ¡Pero!

—Mi primo no es de los que muestra interés en chicas solo porque sí...

—Así que lo más probable es que ese tipo vaya a esforzarse por enamorarla, porque estoy segura de que esa es su intención — Ino chasqueó los dedos con una expresión sabionda —. Es ahí donde entramos nosotras. A cambio de que pongas las cartas y regalos de Hinata discretamente en el camino de Naruto, te daremos toda la información sobre la frentona y ese tipo que quieras, haremos lo posible por alejarla de él y al mismo tiempo la convenceremos de que poco a poco te perdone y vuelva a estar contigo como antes.

—¿Y qué les hace creer que ella lo hará solo porque ustedes lo dicen?

—¡Diablos Sasuke! Tú también tienes que poner de tu parte — Yamanaka se mostró exasperada por sus "tontos" cuestionamientos —. Nosotros la encaminaremos, pero depende de ti hacer que vea que tus verdaderos sentimientos y los acepte... Aunque, si eres muy tonto para eso, con gusto yo puedo ir y decirle que estas enamorado de ella directamente.

—Vayamos por la primera opción mejor.

— él se apresuró a denegar el ofrecimiento de que confesarse por medio de otros.

—¿Eso significa que aceptas?

Tanto Ino como Hinata lucieron desesperadas por una respuesta que lo confirmara, por lo que, sin más remedio, él asintió.

Al instante ellas celebraron animadas y se dieron un abrazo mientras reían.

—¿Por qué siento que esto es una pésima idea? — suspiró acongojado, llevándose las manos a la cara.

—No lo es, verás que en menos de lo que te esperas Sakura y tú estarán escabulléndose de los monitores para besarse — la rubia estaba convencida de que así sería —. Todo lo que tienes que hacer es no portarte como un idiota.

Aun así, Sasuke sentía que estaba cometiendo un error involucrando a terceros en su relación con la pelirrosa, pero, al mismo tiempo, no podía negar que una oferta tan tentadora como la de ese par de irritantes chicas le era difícil de negar.

Quería estar con Sakura otra vez y necesitaba una mano para que al menos la chica aceptara estar a un metro de él, así como para que ese idiota se mantuviera lejos.

Solo eso necesitaba para hablar con ella, sincerarse y pedirle perdón.

—Ahora... — Ino iba a hablar nuevamente, pero una presencia hizo aparición en el comedor y les robó de inmediato su atención. Se trataba de Sai —. Hinata tu dale los detalles de su primera entrega, ya me voy.

Y sin más, despegó de la mesa rumbo al pelinegro.

Fue entonces que Sasuke se permitió lanzar a la pelinegra una cuestión de comenzó a razonar una vez que comprendió lo que estaban fraguando.

—¿Realmente vas a traicionar a tu familia de esta manera... por Naruto?

—B-bueno... Sakura-san manifestó que ella no ve románticamente a Neji — la chica comenzó a torcer sus manos, aunque esbozó una pequeña sonrisa despreocupada —. Si mi primo está planeando estar con ella de esa manera, lo mejor que podría hacer por él sería hacerlo desistir en sus intenciones antes de que salga lastimado.

—¿Esa excusa le hace bien a tu consciencia? — el Uchiha se cruzó de brazos.

—Un poco... — ella se rió ligeramente y él ya no la cuestionó más.

Luego ambos volvieron a lo que se suponía que deberían estar haciendo dado el lugar en el que estaban: comer.

El chico no tuvo oportunidad de pedirle que se retirara, pues la pelinegra comenzó a relatarle lo que debía hacer y cómo tenía que hacerlo cuando le diera su primera entrega para que la llevara al Uzumaki, siendo muy elocuente en los detalles.

Así entonces, mientras el par de chicos hablaban seriamente sobre eso, Sakura hizo entró en el comedor para tomar su desayuno y, desde la puerta, sus ojos cayeron en la mesa donde su compañero de cuarto hablaba con la única chica con la nunca había cruzado palabra desde que inició el verano.

Intentó empujar hacia atrás el malestar que le produjo verlo con Hinata y convencerse de que, ya que ellos ya no eran amigos, él tenía derecho a buscar la compañía de otras personas y eso incluía a chicas hermosas, discretas y tiernas como la pelinegra.

Aun así, su blando corazón se apretó por el razonamiento de verse reemplazada y de que las cosas entre ambos definitivamente hubieran terminado.

Por eso, no tuvo el valor de dar un paso más hacia adelante, en cambio, eligió darse la vuelta e ir de regreso a su habitación.

Donde podría pensar porque cuando de sus sentimientos por Sasuke se trataba no podía estar en paz ni un minuto.


Al medio día, como era costumbre, todos fueron citados para llevar a cabo una de sus actividades diarias programadas.

Sakura rogó internamente que tuvieran alguna tarea pasiva pues no se sentía bien. Había un extraño malestar en su estómago que le impediría participar si se tratara de algún ejercicio deportivo.

Para su mala suerte, así fue.

Asuma estuvo a cargo ese día y les pidió organizarse en equipos para jugar voleibol.

Estaba tan desconcentrada por su ligero dolor, que ni siquiera puso atención cuando la escogieron en un equipo y tampoco al que Sasuke fuera a ser su compañero, aunque éste obviamente sí lo hizo.

Por eso, cuando a los diez minutos de comenzar a jugar, Sakura decidió comentarle en secreto su situación al monitor, pidiendo permiso para ir a descansar, el Uchiha creyó que su huida de la actividad se debía a él.

Asuma no dijo nada que pudiera indicarle que había inferido mal tampoco, pues simplemente anunció que su equipo tendría que seguir el juego sin un miembro.

Aun cuando ver a su compañera de cuarto alejarse lentamente con el rostro compungido le dio mucho que pensar a Sasuke durante el juego, lo cierto es que el monitor no lo dejó del todo concentrarse en sus pensamientos sobre la pelirrosa, pues exigió toda su atención en el juego.

Había visto lo bueno que era para ese deporte desde el principio y quería ver que tanto podía ese chico demostrar sus habilidades. Obviamente no sabía que dentro suyo estaba frustrado por no poder enfocar sus pensamientos en lo que acababa de suceder con la chica que le gustaba.

Misma que creía se había sentido tan incomoda por su presencia a su alrededor que prefirió ausentarse e irse.

Esa consciencia de la incomodidad que ella era capaz de demostrar lo hizo molestarse más por su situación, motivándolo a jugar más rudo y con más ímpetu.

Necesitado de enfocar su frustración en algo físico.

Mientras tanto, la pelirrosa se adentró en su cuarto teniendo que hacer movimientos lentos y pausados, pues sentía como dentro suyo algo se retorcía dificultándole incluso estar en pie.

En otras circunstancias hubiera tomado la opción más cercana y accesible dado su estado, acostándose en la cama de su compañero de cuarto, pero sabía que, tomando en cuenta como estaban en ese momento, si él la veía echada ahí podría desatar otra discusión.

Por eso prefirió hacer el esfuerzo de subir a su cama, sintiendo como el dolor se hacía más fuerte mientras subía hasta allá.

Inclusive tuvo que recostarse lentamente, pues, de manera extraña, el malestar estaba comenzando a hacerse más intenso conforme llegaba a su destino y se ponía cómoda.

No era la primera vez que le pasaba eso, por lo que ya sabía que si se ponía de lado en posición fetal al menos conseguiría que el sufrimiento fuera al menos soportable hasta que finalmente pasara al cabo de unas horas.

Se acarició el vientre, sintiendo la hinchazón irregular en él y como el retortijón en su interior hacia aparición si ella se movía, aunque fuera unos cuantos milímetros.

Cuando eso le sucedía estando en casa el procedimiento a seguir siempre era el mismo: Quedarse quieta hasta que al menos pudiera levantarse para prepararse un té y luego tomar un medicamento con el que desgraciadamente no contaba en ese momento.

Ya estaba acostumbrada a lidiar con eso sola, pues se suponía que ya estaba habituada estarlo siempre.

Pero admitía dolorosamente que se había comenzado a desacostumbrar a ello cuando llegó a "Atlantis", donde siempre estaba acompañada por personas sin importar a donde volteara o en donde estuviera.

Ya fuera Temari, TenTen, Ino... o Sasuke.

Pensar en él hizo que el dolor físico que ya sentía se hiciera emocional también.

De verdad extrañaba estar con él y genuinamente deseaba entender porque lo había perdido tan de repente.

Sobre todo, en el momento en que comenzaba a ver que las cosas que había estado sintiendo por él estaban encaminadas a un enamoramiento.

Estaba enamorada de Sasuke.

Lo había estado desde hacía mucho, pero, para cuando se dio cuenta de ello, el vínculo que habían desarrollado entre ambos se rompió abruptamente. Sin darle la oportunidad de entender por qué o dejarla ver cómo repararlo.

El Uchiha fue directo en echarla fuera de su círculo, aun cuando luego pareció sentirse culpable por la forma en que lo hizo, sin ofrecerle una mayor explicación. Aunque, reflexionando sobre la última discusión que habían mantenido, comenzaba a creer que fue porque estaba cansado de tener que cuidar de ella o mantenerla vigilada, viéndola como una carga que no estaba dispuesto a poner sobre su espalda.

Al menos todo ese conflicto había tenido lugar antes de que ella se sintiera así de enferma, porque, si hubiera pasado cuando sus sentimientos por él comenzaban a aflorar, ilusionados por la posibilidad de que sintiera lo mismo por ella, sin dudar le habría rogado su ayuda.

Inconsciente de estar siendo una molestia una vez más.


El ejercicio deportivo, que más bien resultó en una prueba que Asuma estaba haciendo para conformar un equipo de voleibol con los mejores jugadores en el campamento, se extendió más de lo esperado.

Tomando más tiempo del que una actividad en un día común les tomaría y solo finalizó cuando un grupo de recién llegados al lugar hizo aparición para hablar con el monitor.

A Sasuke casi se le parte la cara de conmoción cuando vio que, acompañando a Kakashi, un hombre y tres jóvenes uniformados se acercaron a donde estaban, siendo Neji uno de ellos.

—Chicos, él es mayor Maito Gai... — el director del campamento les presentó a todos al hombre uniformado a su lado, todos saludaron corteses y al mismo tiempo dubitativos por no saber cómo era correcto recibir a tal figura de autoridad —. Él es el encargado de "Raíz" y está haciéndonos una visita para acordar el próximo encuentro de voleibol entre nuestros campamentos.

Los chicos de años anteriores asintieron rápidamente en entendimiento, pues era algo que se hacía todos los años, sin embargo, para los nuevos resultó desconcertante.

¿Por qué jugarían un partido contra soldados?

—Mucho gusto, chicos — el hombre sonrió radiante y más relajado de lo que esperarían viniendo de un hombre en su cargo, luego se dedicó a conversar con Kakashi y Asuma sobre la organización del evento.

Los mayores comenzaron a caminar en dirección a las oficinas, por lo que los campistas de "Atlantis" comenzaron a huir, dando por finalizada la práctica por si al monitor se le ocurría regresar y esclavizarlos un rato más.

Sin embargo, como los tres chicos de uniforme militar no habían seguido a su líder y se habían quedado ahí en espera de que éste terminara con sus asuntos, Neji aprovechó para acercarse a su prima.

Sasuke, que no se había retirado del lugar, observó atento como el castaño la saludaba con un breve abrazo y luego comenzaba a voltear en todas direcciones como si buscara algo... o a alguien.

Le preguntó un par de cosas a su prima, recibiendo respuestas que no parecieron dejarlo muy conforme, pero no se veía que fuera a insistir en ello, pues apenas luego de un par de minutos se despidió de ella y la dejó marcharse hacia una expectante Ino que la esperaba para saber de qué habían hablado.

El Uchiha pensó en acercarse a ellas para también escuchar la información, pero la mirada del chico de "Raíz" posándose sobre él lo obligó a quedarse donde estaba.

Al principio pensó que solo se había dado cuenta de su descarado escrutinio sobre él y por eso lo había volteado a ver con un rostro interesado, pero cuando comenzó a acercársele se dio cuenta de que estaba equivocado.

—Hola — el chico saludó con una tenue sonrisa y los brazos detrás de su espalda, en una pose demasiado relajada para un soldado. Sasuke no respondió en lo absoluto, dedicándose a simplemente observarlo con frialdad —. De casualidad ¿Tú eres Sasuke?

El saberse reconocido por un tipo con el que nunca había cruzado palabra lo confundió tanto que no se pudo ocultar tras su rictus normalmente imperturbable.

—¿Cómo me conoces? — su cuestionamiento salió de su boca lleno de hostilidad.

—Ah, soy un amigo de Sakura... me llamo Neji — "ya se cómo te llamas bastardo" el Uchiha se dijo a sí mismo internamente —. Ella me habló de ti.

—¿Y cómo me reconociste?

—En realidad fue muy fácil, ella mencionó que su compañero de cuarto era muy alto, de cabello y ojos negros y que su expresión rara vez decía algo más que "aléjate de mí o tendrás problemas" — si intentó ser gracioso no lo consiguió en lo absoluto.

Aunque, de cierta forma, Sasuke se sintió un poco gustoso de que ella le hubiera hablado a su "cita" de él en algún punto. Significaba que todavía lo consideraba parte relevante de su vida y que no todo estaba perdido.

Habiéndose formado un incómodo y sepulcral silencio entre ambos, el castaño tuvo que seguir con la conversación.

— En fin, me ofrecí a acompañar a mi mayor para ver si acaso la veía, pero Hinata acaba de decirme que esta indispuesta — Neji observó atentamente como su acompañante no reaccionaba en lo absoluto —. Así que, si llega a sentirse mejor más tarde... ¿Podrías decirle que la estaré esperando en el mismo lugar de antes?

Su descarado pedido de ayuda para verse con Sakura consiguió colmar la paciencia que el pelinegro estaba luchando por tener pese a lo desagradable que le parecía ese confianzudo tipo.

¿Quién se creía que era para venir a hablarle como si lo conociera y luego pedirle favores?

Aun si no estuviera de por medio que ese chico estaba entrometiéndose entre lo que sentía por su compañera de cuarto y lo que ella sentía por él, Sasuke se habría negado a ayudarle de inmediato.

Pero ya que, tal y como Ino le había dicho, Neji tenía un interés por la pelirrosa que era perjudicial para él, decidió que tendría que ser más frontal e intentar ponerle un alto al posible triángulo amoroso en el que su situación se podría convertir.

—¿No crees que estás haciendo mal pidiéndole que se vea a escondidas contigo?

—¿Disculpa?

—Por si no lo sabías lo que están haciendo va en contra de las reglas y podrías meterla problemas si los descubren — Neji pareció muy interesado por su cambio de actitud.

—Lo sé, no es como si yo no lo tuviera prohibido también — le sonrió con parsimonia mientras se cruzaba de brazos —. Pero no tengo otra manera de verla y realmente quiero hacerlo.

—¿Entonces no te importa que la castiguen o la expulsen?

—Ciertamente no estoy viendo mis acciones desde el mismo lente que tu — la expresión facial del joven estaba resuelta y no mostraba cautela alguna ni huía de la antipática mirada del pelinegro, lo que a Sasuke le recordó de cierta forma a un astuto zorro —. Pero es porque estoy más concentrado en obtener beneficios que en las posibles repercusiones negativas.

—¿Y esos beneficios son?

—Verla, hablarle, saber de ella... — el chico de ojos perlas se alzó de hombros como si fuera lo más obvio, luego, viendo como el campista de "Atlantis" fruncia el ceño descontento por su respuesta, soltó un pesado suspiro —. Mira, para ti es sencillo juzgarme, tú puedes verla tanto como quieras, hablarle siempre que quieras y estar a su lado por el tiempo que quieras... Yo no, pero me gustaría que fuera así... Sí estuvieras en mi lugar ¿No cometerías infracciones a las reglas solo por estar cerca suyo, aunque sea un rato?

Sasuke meditó un momento qué sería lo que respondería, porque, aunque Neji estaba haciendo un punto bastante valido que venía desde sus limitaciones como campista de otro lugar, no estaba tomando en cuenta de que, de cierta forma, estaban en la misma posición.

Podía ser que el soldado estuviera físicamente lejos de Sakura, pero Sasuke estaba igualmente limitado a estar con ella en el plano emocional.

Sabía perfectamente lo que era desear su compañía y no poderla tener, pero aun así...

—Las cometería si las consecuencias fueran a caer solo sobre mí y no también en ella — respondió con seguridad.

Aun así, elegía darle su espacio y no molestarla más de lo que ya había hecho insistiendo en estar a su lado cuando ella necesitaba tiempo para perdonarlo y olvidar lo que había pasado.

Estaba dispuesto a hacer todo lo que pudiera por recuperarla, pero eso no incluía cualquier esfuerzo que significara afligirla más o causarle problemas.

—Entiendo... — Hyugga pareció comprenderlo todo con esa pequeña conversación y la expresión corporal del muchacho —. Me disculpo, fue muy desconsiderado de mi parte pedirte ayuda cuando al parecer sientes algo por ella ¿No?

El joven Uchiha se esforzó porque su rostro no demostrara la abierta sorpresa que sintió al escuchar su acertada y rápida conclusión.

—Lo fue... — pero tampoco se molestó en negarle que tenía razón.

—Puedo ver entonces de donde nacen tus preocupaciones por Sakura, pero, debes saber que yo no me siento así por ella... aún — Neji esbozó una mueca introspectiva mientras le hablaba abiertamente de lo que sentía —. En este momento, lo que deseo tener con Sakura es solo una relación de amistad, aunque... no descartó que podría llegar a desear algo más con ella conforme la conozca más.

—Ósea que no piensas desistir en buscarla.

—¿Cómo podría? Tú la has visto, la conoces. Es preciosa de pies a cabeza, dulce y suave con cada gesto y palabra que sale de ella. Me siento bien estando a su lado — por supuesto que lo sabía, por eso no había tardado nada en caer por ella a partir de que la conoció —. Además... me he dado cuenta que hay algo que ella guarda recelosamente dentro suyo y me gustaría conseguir que me lo diga.

Sasuke estaba a punto de manifestar que, aun cuando eso último era verdad, no le correspondía presionarla u obligarla a hablar de ello. Él mismo ya había sido testigo de lo mucho que la afectaba desvelar, aunque fuera un poco, de su vida.

Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, otro soldado de los que acompañaban a Neji lo llamó, pues ya estaban por marcharse de regreso a "Raíz". Así que tuvo que sintetizar lo que quería decirle, previo a que se fuera.

—No me importa que intenciones digas tener con ella, aun si no la quisiera como lo hago no contribuiría de ninguna manera a que estuviera contigo — Sasuke se esforzó en poner la expresión más antagonista que pudiera con el fin de que sus intenciones le quedarán lo más claras posibles al tipo frente a él —. Pero, como realmente sí siento algo por ella, con eso no basta, tengo que quitarte completamente de mi camino.

—Se siente como si me estuvieras declarando la guerra, Sasuke...

—Tomátelo como quieras.

Hubo una pequeña pausa silenciosa entre ambos, en la que se dedicaron a observar y analizar el rostro del otro en busca de debilidad o sentimientos ocultos. Nuevamente el compañero de Neji volvió a llamarle, pero éste no se molestó en responderle.

Luego de un par de segundos más con la mirada fija en el pelinegro, finalmente relajó su expresión y fue el primero en bajar la guardia, dándose la vuelta para comenzar a irse.

Aunque luego se detuvo y se giró de regreso para decirle una última cosa.

—¿Sabes? Sakura mencionó que, a pesar de que eras normalmente pacifico, a veces ponías una cara demasiado aterradora... — El soldado tuvo el descaro de sonreírle mientras reanudaba su marcha —. Ahora veo que tenía razón.

Esas fueron las últimas palabras que se dijeron en esa conversación y tampoco era como que hiciera falta más, pues ambos ya habían dejado en claro sus intenciones.

Y había sido un intercambio más que suficiente para que Sasuke confirmara que Neji Hyugga no le agradaba.

Solo esperaba que hubiera sido realmente honesto respecto a no sentir todavía amor romántico por Sakura, porque eso significaría que aún podía adelantarse a él en ese plano.

Tal vez, para cuando se enamorara de ella como había manifestado que podría llegar a hacer, Sasuke ya la tendría a su lado otra vez y podría incluso intentar convencerla de no volver a ver a ese soldado nunca más.

Y hablando de ella, pensó en que debería ir a averiguar dónde estaba, pero antes de que pudiera comenzar su búsqueda, Ino y Hinata hicieron aparición.

—¡¿Qué demonios fue eso?! ¿De qué hablaron? — al parecer ese par de chismosas lo habían estado vigilando a la distancia, pero antes de que pudiera responder con la menor cantidad de información posible, la rubia volvió a hablar —. En fin, nos lo cuentas en el camino, ahora vámonos tienes que dejar tu primera entrega.

Ni siquiera le dio la oportunidad de protestar, pues de inmediato comenzó a jalonearlo para ir a buscar a Naruto, siendo seguidos de cerca por Hinata quien lucía realmente nerviosa por estar a punto de declarar sus sentimientos por primera vez, por más anónimo fuera a ser.

Aquella reunión andante entre ese trío fue observada de cerca por dos chicas, quienes, últimamente, se habían mantenido bastante al margen sobre lo que había pasado con una amiga suya, a pesar de que sabían que las necesitaba.

Solo que ahora, viendo que el chico por el que Sakura había estado tan triste y que incluso había confesado querer estaba metido en algo muy extraño, no podían quedarse de brazos cruzados.

—Vamos TenTen, tenemos que pensar que haremos al respecto...


Al final, las personas a las que les importaba Sakura y que estaban buscando la manera de que estuviera bien o de estar bien con ella, cada uno por su lado y con sus propios planes, demoraron toda la tarde en sus cosas, mientras ella comenzaba a arrepentirse de haber subestimado su dolor.

Normalmente, para ese punto ya se sentiría mejor, pero, habiendo pasado todo el día en cama, sin moverse, ni siquiera para ir al baño o probar comida, la pelirrosa ya incluso lloraba por la desesperación.

Solía tener esos dolores desde la época en la que vivía con su abuelo, pero él nunca tenía que cuidarla por demasiado tiempo. Luego de su muerte se había acostumbrado a pasar por ellos sola, cada cuando.

Pero ahora, por alguna razón, se estaban prolongando demasiado y por primera vez deseó con todo su corazón que alguien fuera en su auxilio. Sobre todo, una persona en especial.

"Por favor Sasuke-kun ven... por favor aparece... necesito que vengas" rogó mentalmente mientras se daba la vuelta en la cama para ver directo a la puerta, con las lágrimas fluyendo por sus mejillas sin parar.

No quería molestarlo, ni demostrarle que tenía razón respecto a que no podía cuidar de sí misma, pero ya no soportaba ese sufrimiento en su interior.

Siguió pidiendo al universo que lo enviara a buscarla, pero, cuando la puerta llamó su atención abriéndose, al levantar la mirada de su adolorido vientre, no se encontró con la persona que había estado evocando con desesperación.

—¡Oh por dios Sakura! — Temari se apresuró a entrar e ir a donde ella estaba al ver el estado en el que la encontraba.

TenTen también iba con ella y se cubrió la boca con ambas manos por la impresión. La pelirrosa lucia apunto de desfallecer.

—Temari... — apenas pudo susurrar su nombre.

—¿Qué te duele? ¿Por qué estás así? — la rubia comenzó a acariciarle el rostro con gentileza mientras trataba de modular la ansiedad en su voz. Haruno con mucha dificultad le respondió que era su estómago.

—Hay que llevarla a la enfermería rápido — TenTen sugirió en pánico, si Sakura se había marchado de la actividad a medio día por ese dolor, ya tendría ahí en cama agonizando sola más de siete horas.

El tiempo sería crucial de ahora en adelante.

—N-no, me duele mucho p-para moverme — la joven convaleciente las detuvo antes de que intentaran ayudarla a bajar de la cama.

—Entonces iré a buscar ayuda — su amiga de cabello castaño se marchó corriendo de ahí a toda prisa.

Mientras tanto, Temari se dedicó a darle mimos en el rostro y apaciguar su temblor corporal con caricias. En su rostro había una expresión de angustia y culpabilidad.

Se supone que eran amigas, debió haber ido con ella en cuanto se marchó misteriosamente a medio día, fue muy descuidada.

—Eres tan tonta Sakura... te quedaste aquí así tanto tiempo, debiste decirle alguien cómo te sentías — la regañó suavemente.

—Perdón... n-no quería molestar.

Aunque no pudo levantar la mirada para verla, la rubia captó el tinte de tristeza profunda que cruzó por sus verdes ojos.

Al cabo de unos minutos, que a las chicas dentro de "Dorado" les parecieron horas, Kurenai, Iruka y TenTen irrumpieron en la habitación.

La mujer mayor, quien además de trabajar como organizadora en el campamento, también tenía un título médico, por lo que era la encargada en ese tipo de situaciones, comenzó a evaluar a la chica, quien se dejó hacer y respondió a todas sus preguntas, aliviada porque la ayuda finalmente hubiera llegado.

—Debe ser una inflamación por estrés — Kurenai concluyó luego de su análisis.

—¿Esto le pasó por estrés? — TenTen preguntó genuinamente impresionada.

—En efecto... — la mujer suspiró cansada y luego contempló con pesar a la enferma, dándole una suave caricia en el cabello que cruzaba su frente —. Te hemos estado observando últimamente Sakura, estas pasando por algo que ahora incluso ha conseguido ponerte así ¿Verdad?

La joven no respondió nada, aunque por dentro, aceptó que podía ser que todo lo que sus enmarañados sentimientos por Sasuke significaban hubiera terminado por manifestarse así.

Después de todo, estaba sufriendo mental y emocionalmente por él, era de esperarse que su cuerpo también respondiera de manera física.

—Voy a llamar a tus tutores, tienen que saber cómo estas — Iruka anunció comenzando a marcharse del cuarto a prisa.

—No... — la Haruno mostró un poco más de fuerza en su estado de salud con el único propósito de protestar ante esa idea, pero el monitor no lo hizo caso y aun así se fue.

Una reacción peculiar que no pasó desapercibida por las tres mujeres en el cuarto, asi como tampoco las copiosas lágrimas que comenzaron a volver a hacer aparición cruzando su adolorido rostro.

Kurenai consiguió aminorar el malestar luego de un par de medicamentos tomados, pero, como para cuando la noche ya había caído aún se veía desmejorada y decaída, decidió que la llevaría a pasar la noche en la enfermería, donde podría vigilarla mejor.

Pensó en esperar a que Sasuke llegara para pedirle que cargara a la chica hasta dicho lugar, pero como el chico no hacía acto de aparición, mandó a buscar a alguno de los chicos en la cabaña más cercana.

—Auch — Sakura se quejó cuando Gaara la bajó de la cama y comenzó a caminar con ella con el mayor cuidado posible.

De inmediato, Kurenai, Temari y TenTen, quienes no se le habían separado todavía, fueron tras él, seguidos por Iruka.

Fue entonces que Sasuke, quien venia llegando y estaba a escasos metros de su cuarto, los vio y quedó estupefacto por la visión de aquel chico pelirrojo cargando un bulto, cuya melena rosada y larga se sacudía recargada en su hombro, mientras ocultaba su rostro.

—¡¿Qué pasó?! — corrió a toda prisa para abordar a Iruka quien le dedicó una mirada de alivio por finalmente verlo llegar.

—Sakura ha estado todo el día con intenso dolor de estómago, apenas hace poco la encontraron y la trataron, al parecer se comenzó a sentir así por la mañana. Estaba muy mal... — explicó al acongojado chico apresurándose a informarle su estado actual —. Pero ya está mejor, solo que Kurenai quiere que pase la noche en la enfermería para vigilarla.

Al escuchar eso, el pelinegro se permitió respirar ligeramente aliviado, aunque, inmediatamente, la consciencia de que había estado enferma y él no se había dado por enterado hasta que ya había sido atendida lo hizo sentirse muy culpable.

Según Iruka, había estado sola en ese cuarto agonizando sin compañía, posiblemente pensando cuando llegaría alguien a su rescate y la opción más obvia de quien debió haber sido el primero en encontrarla era él.

Había estado tan metido en otras cosas que poco le importaban en comparación de Sakura que la había terminado abandonando cuando más lo necesitaba.

Ahora tenía algo más por lo que pedirle disculpas y no podía demorar más tiempo en atreverse a hacerlo.

El distanciamiento entre ambos les estaba costando demasiado caro.

—Pobre chica... — las palabras de Iruka, quien seguía presente, lo hicieron salir de su estupor mental para ponerle atención —. Llamamos a los tres números de sus tutores que teníamos registrados un montón de veces, pero nadie contestó. Creo que Kakashi sigue en su oficina marcando, pero... dudo que respondan. Creo que por eso ella no quería que los buscáramos en primer lugar.

Dicho eso, el monitor se marchó, siguiendo a los demás quienes ya habían desaparecido de la vista de Sasuke.

Con ese nuevo conocimiento adquirido, el Uchiha pasó de sentir decepción y enojo contra sí mismo a hacerlo en contra de la familia de Sakura.

Ahora entendía porque para la pelirrosa era un tema tan delicado hablar de su vida privada fuera del campamento y por qué siempre se resistía a hablarle de eso a cualquiera.

Debía ser una tortura tener que referirse a sus familiares como tal cuando eran capaces de desaparecer de esa manera cuando los necesitaba.

Aunque en esa ocasión él no era muy diferente de ellos.

Tenían suerte de que el incidente no hubiera pasado a mayores, porque se habrían dado cuenta demasiado tarde.

Pero, al menos, por su lado, no volvería a ocurrir.

Sakura hablaba en serio la vez que le dijo que no había nadie que se interesara por ella, pero le demostraría que él sí lo hacía y lo haría a como diera lugar.

...

NOTAS FINALES:

Ocupo urgente que ya se reconcilien *cries in no puede por necesidades de la historia*

Estaba pensando en que tengo la mitad de la historia planeada, pero aún me queda la otra mitad sin saber que hacer, así que pues todavía no sabría decirles cuantos capítulos va a tener la historia.

Ni el final he pensado, con eso les digo todo.

Pero tengo fe.

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En fin, como siempre muchisisimas gracias a todxs los que leen y se toman el tiempo de dejarme un comentario, es por ese ánimo que me dan que actualizó con esta frecuencia.

En esta ocasión en especial quiero dejar agradecimientos especiales para: calensok, sakucrist22, j.b.a.v y a ti, invitado no idenficacx. Les agradezco desde el fondo de mi corazón cada comentario bonito que me han dejado y sus pensamientos sobre la historia, realmente me han hecho muy feliz y me motivan a echarle más ganas a la historia pues sé que tienen expectativas sobre ella. Escribo en buena parte por y para ustedes, lxs quiero mucho.

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Sin mas que agregar, nos vemos en la siguiente actualización. BYE!