Capítulo 2: Nuevo roomie

Los mensajes se borraron después de leerlos.

—Hijo de pu—Tomoyo se tapó la boca para evitar decir la palabra

—No me dejará en paz hasta que dejé de vivir ahí—suspiré—Tengo que irme

—Sakura apenas podemos pagar este departamento y no te dejaré sola con ese psicópata

—Hay que evitar que te corran de ahí, yo ya me las ingeniare… puedo irme un tiempo con Chiharu

—¿Qué crees? Hiro ya visitó a todas nuestras amigas buscándote, recibí mensajes de ellas, así que debemos irnos juntas a otro departamento.

—Ya sea Hiro o su padre pueden encontrarlas, a donde se muden ¿si recuerdan que él era policía?

Mierda.

—A menos que Sakura se mude con alguien de quien no sospeche— miró a Shaoran de reojo—Como su amigo ¿Él sabe dónde vives?

—Eh, no. Nunca ha ido a mi departamento. Pero quien dice que aceptare—cruzó sus brazos en el pecho y frunció el ceño

—Bueno, me debes una por hacerme tener la peor cita de la historia

—En mi defensa iba obligado y la película tenía buenas criticas

—Yo nunca te pediría un favor así, no te preocupes—tome la mano de Tomoyo—Pero tampoco te pondría en riesgo a ti, te agradezco, pero tengo que irme a vivir sola. Es mi problema.

Sonó el intro de una conocida canción de rock, Shaoran sacó su celular el bolcillo de sus jeans, me mostro la pantalla antes de contestar. Era Hiro

—Hey… ¿Sakura?, no… no vino a clases, solo Tomoyo, pero salió antes de que pudiera preguntarle… tranquilo… no creo que eso sea buena idea…

Siguió la conversación un poco apartado de nosotras, no me moví, quería saber que pasaba. Cuando terminó la llamada me miro con una cara de preocupación.

—Ira a tu departamento ahora, deberías enfrentarlo de una buena vez

—No puedo—solo dije y él giro los ojos

—Hablare con él, simplemente diciendo que no quieres saber nada de el y se terminó. En lo que planeas bien tu excusa, sin embargo, no creo que el señor Kano te deje en paz tan fácil. Él sabe dónde vives. — Tomoyo tenía cara de angustia, odio tener que involucrarla en esto

Eso lo había pensado, pero no puedo levantar una denuncia anónima por acoso, él es policía, además de que tarde o temprano se enteraría y eso arruinaría Hiro, él no se merece eso.

—Te llamaré—se despidió Tomoyo.

Yo me volví a sentar en la banca del jardín. Pensando mi siguiente movimiento.

—Sakura… yo… creo que deberías quedarte conmigo—no dije nada solo lo mire fijamente—Tomoyo tiene razón, es un lugar seguro que ninguno de los dos conoce, y dudo que desconfíen de mi

—¿Por qué?, apenas me conoces y puedes meterte en problemas con tu amigo

—Tengo 4 hermanas, ellas me han enseñado cosas y… no puedo dejarte sola en esto. Se lo que paso, soy un cómplice y me sentirse culpable si llega a pasarte algo. Solo acepta, serán unos días en lo que Hiro se calma un poco

—Gracias.

Después de un par de clases más, regrese al departamento para tomar algunas de mis cosas, con la esperanza de que Hiro no estuviera ahí. Pero al subir las escaleras, me percaté que estaba alguien sentado con la cara entre las rodillas, solo con ver su escuálido cuerpo supe que era él. Sentí como si una luz invadiera mi mente, me tranquilicé y creo que mis pocas neuronas se concentraron para este momento.

—Hiro…

Levanto su cara, se veía pálido, su cabello negro escurrido como de costumbre, solo que se notaba más grasoso, con unas ojeras enormes, sus marcas de acné se veían más prominentes. Él no se merecía esto.

—Sakura… por fin… ¿estas bien? ¿Te pasó algo malo? —se levantó y me tomó de las manos, tratando de no ser despectiva aleje mis manos

—Hiro, pasa tenemos que hablar…

Entramos al departamento se sentó en las sillas del minicomedor, y yo le serví un vaso con agua como cortesía. Como si esto se arreglara con un vaso de agua.

—Sigo sin entender porque saliste de la nada… si no querías pasar la noche en nuestra casa solo lo hubieras dicho y ya, te pusiste en riesgo

—Me dio un ataque de ansiedad…—No mentí— Sabes que sufro de ansiedad y de la nada me dan estos ataques…pensé muchas cosas y simplemente pasó

—Eso no es normal

—Lo sé, fue una manera de explotar ante algunos pensamientos que han recorrido mi cabeza los últimos días, sé que no fue la manera más madura de actuar, sé que estuve muy mal y lo siento Hiro. Pero estos días que me obligué a estar sola pensé bien las cosas y creo que lo mejor es terminar la relación.

—¿Qué? ¡No!, ósea tomate unas pastillas o así. No pasa nada, podemos seguir juntos

—No es eso, yo ya no quiero seguir con esta relación

—Maldita sea, hace unos días estábamos bien, incluso unas horas antes ¿Por qué tan de pronto?

Mis ojos se llenaron de lágrimas, seguiré con mi postura de ser fuerte

—Para mí esto ya no estaba funcionado… no siento lo mismo

—¿Y qué hay de estos 9 meses juntos? Los vas a tirar a la basura por tu ansiedad

—Yo quiero terminar con esto de la mejor manera…

—Pues yo no quiero…Sakura Te amo…—Las lágrimas recorrieron mis mejillas—Estas jodiendo esto

Corrección.

Tu padre jodió esto. Jodió todo.

Me dirigí a la habitación mientras Hiro contenía su ira. Estaba Tomoyo, en su escritorio, con sus auriculares puestos, ni siquiera había notado que estábamos ahí. Cuando escucha música y dibuja se olvida del mundo, bien podrían entrar ladrones y llevarse hasta la cama y ella no se daría cuenta. ¿Cómo la dejaré viviendo sola? No creo que sobrevivamos la una sin la otra, me acerque tratando de ser lo más ruidosa hasta que sintió mi presencia lo suficientemente cerca para girar. Se quito los auriculares

—Hiro está aquí, necesito que lo distraigas para que no me siga.

—Ok

Tomé rápido mi mochila más grande que tenía, comencé por empacar la ropa más básica y utensilios de uso diario, por suerte tenía una bolsa de viaje pequeña con todo lo indispensable. Tome mi laptop y nada más. Por el momento. Solo serán unos días.

Respire profundo y estaba Tomoyo con Hiro tratando de tranquilizarlo. Respiré hondo y dije las siguientes palabras antes de retirarme.

—Lo mejor para ambos será distanciarnos, no saber uno del otro, por favor no me busques más, no me sigas… se feliz…

No se dé donde me saque esas palabras, seguro de una novela romántica de los 2000, porque me sentía como una de esas estúpidas protagonistas. Tomé el primer taxi que se atravesó en mi camino para regresar a la universidad.

Esperé a Shaoran hasta las 8 pm en la cafetería, estaba solitario, casi nadie acudía a clases tan tarde por lo que el lugar estaba casi vacío. Lo veo a lo lejos con su cabello castaño más alborotado de lo normal y con una mirada cansada. Me saludó y me puse de pie para seguirlo.

—¿Qué tal las clases? —pregunté tratando de ser amable

—Complicadas, cada vez más—suspiró—Llevo 15 años en Japón y aun me cuesta trabajo entender ciertas cosas

—Es cierto, viviste en China—recordé

—Pero creo que la exigencia académica es peor allá, en fin, ¿pudiste descansar? —Se acercaba a un auto negro

—Me puse a leer un poco y despejé la mente—desactivo la seguridad del auto y me invito a entrar con un gesto. Me subí en el lado del copiloto, sus asientos de piel despedían ese olor tan característico, que se combinaba con un toque a menta y especias.

—Leer es bueno, si gustas tengo algunos libros en el departamento— encendió el auto e iniciamos el camino—Espero encuentras las respuestas que buscas

—Yo también

El camino fue silencioso, me quede callada viendo el paisaje a través de la ventana, con la mirada fija pensando en Hiro y lo mal que lo debe estar pasando. No es que yo no la estuviera pasando mal. Pero intento hacerme la fuerte.

—Sabes lo que puede funcionar, hacer un listado de las cosas que no te gustan de él… así viendo sus defectos podrás llegar a olvidarlo más rápido.

Esas palabras se quedaron en mi cabeza el resto de la noche.

El entró primero al departamento, yo me quede inmóvil a unos escasos metros del cuándo rápidamente vino hacia mí a toda velocidad un perro enorme.

—¡No-No…Raven! —intentó detenerla, pero no pudo

La perra pitbull se paró en dos patas y se recargo en mis muslos. Le tenía miedo a los animales grandes, sobre todo los perros que son conocidos por agresivos. Pero ella no parecía ser así, solo me recibió un poco juguetona

—Hola—dije en voz baja

—Pensé que iba a derribarte…casi no tengo visitas, a veces es un poco "sobreprotectora"

Me imagino a Raven atacando a las personas que le hablen a su humano. Eso explica porque siempre está solo. El departamento no era muy grande, solo para una persona, un baño, una cocina pequeña, claro que comparando la nuestra de solo un metro cuadrado esta es enorme, y tenía una sala completa.

—No tengo otra habitación así que puedes quedarse en el sillón—dijo un poco apenado

—No te preocupes es perfecto—le sonreí

La noche fue incomoda, claro estaba en un nuevo lugar invadiendo a un conocido con el que no había charlado más de 30 minutos. Pero Shaoran parecía buena persona, lo se por mi intuición. Si no fuera buena persona nunca se lo hubiéramos presentado a Tomoyo.

Después de un corto baño con agua hirviendo me sentía un poco más relajada. No volví a llorar. Estaba haciendo lo correcto. Shaoran mantenía todo super ordenado, extrañamente para ser hombre, ordenado por secciones de cabello, afeitado, dental, mucho más ordenado que yo.

Shaoran no había salido de su habitación desde las 10, supongo que se durmió y la perrita con él porque no la veo por aquí. Me senté en el sofá más largo donde cabía perfectamente mi cuerpo. Shaoran me dio una cobija y una almohada, el sofá era de piel lo cual lo hacía cómodo y fresco.

Como aun no tenía ni una pisca de sueño decidió seguir el consejo de Shaoran, hacer una lista de las cosas que no me gustan de Hiro. Saque una libreta pequeña que curiosamente usaba para las clases de inglés. Me fui a la última página y con mi lapicero color vino empecé a escribir. Empezando por lo más fácil, el físico.

No me gusta su corte de cabello estilo hongo, parece un niño

Su cara es descuidada, cuando no se afeita los tres vellos en la barbilla

Su sonrisa, tiene las encías muy prominentes, me daban miedo

Me desestima

Su padre

Esto es estúpido, cerré la libreta y me digné a acostarme hasta que pude quedarme dormida. Me desperté por un pequeño ruido en la cocina eran las 6 de la mañana, la silueta de Shaoran salía por la puerta principal, con un termo lleno de café, dejando un aroma en el departamento de menta y café. Lo cual me relajo lo suficiente para dormir un poco más.

Mi primera clase era a las 09:00 am, me tome mi tiempo para alistarme, las ventajas de tener la mayoría de mis clases en línea eran los días como hoy, que no tenía que ir a la universidad. Raven se acomodó junto a mi durante la clase, estuvo muy tranquila y me dejó acariciarla, debe de pasar mucho tiempo sola, Shaoran sale muy temprano y regresa en las noches.

En un receso de 3 horas me digne a tomar un desayuno, pero el refrigerador estaba casi vacío, un par de cervezas, una bebida energizante, pizza fría y un cartón de leche que parece a ver caduca do hace más de un mes. Por supuesto al no estar en casa no tendría tiempo de cocinar, y optaría por comprar comida. Pero eso sí, en su despensa abundaba el café y el alimento para perros.

Decidí ir de compras, había una tienda a unas tres cuadras, así que s eme hizo muy fácil compra run poco de verduras, frutas, y demás cosas indispensables para sobrevivir. Decidí preparar la cena el día de hoy, no es que sea buena cocinando, pero viviendo sola se aprenden cosas nuevas, gracias a internet aprendí a hacer una pasta al pesto que según Tomoyo no me quedaba nada mal. Entre clases iba preparando los alimentos, agregue un poco de tocino a la pasta, prepare además una bebida libre alcohol gasificada que supuestamente se acompaña con la comida italiana, aunque prefiere el vino esto se podría malinterpretar. Como si el hecho de vivir con un amigo de mi ex no fiera suficiente. Mientras picaba las verduras recordé que Hiro las odiaba, no importaba si tenían mantequilla o algo con altos niveles de carbohidratos, las odiaba. Además, no tomaba casi agua, solo refresco de sabor cola. Puede ser otro punto a mi lista de cosas que no me gustaban de él.

¿Cómo pude ser novia de alguien tan opuesto a mí?, los opuestos se atraen, además, era inteligente y caballeroso, eso es algo que evidentemente ningún chico tenía hoy en día.

Ultima clase del día, estaba sentada en la alfombra de la sala, Raven a mi lado, escuchando al profesor sin quedarme dormida porque teníamos la cámara activada, y la pequeña pitbull era la sensación ya que salía en la pantalla poniendo atención junto a mí.

Se escuchó el sonido de las llaves, era Shaoran que iba entrando al departamento, era un poco más temprano de lo que pensé que volvería.

—¿Hola? —dijo extrañado de ver a Raven junto a mi

Enseguida le envíe un mensaje de texto donde le decía que estaba en clase. Él al leerlo empezó a moverse lentamente tratando de ser lo más silencioso posible hasta llegar a su habitación. Pasaron aproximadamente 30 minutos y la clase estaba por terminada. Hasta el profesor se despidió efusivamente de Raven. ¿Quién no ama a los perritos?

Me dirigí a la cocina y me encontré aun sorprendido Shaoran viendo la cantidad de comida que había en su refrigerador.

—Es para ambos, preparé la cena, es una muestra por tu hospitalidad

—¿Enserio? Gracias Sak

Ambos preparamos la mesa, calenté la cena y servir las bebidas, nos sentamos a cenar y Raven con nosotros claro junto al pequeño comedor.

—No puedo creer que haya estado tan tranquila contigo—dijo tomando un bocado de pasta

—Te sorprendería cuando sepa administrar mejor las cosas que tú—dije con una sonrisa de oreja a oreja

—No lo dudo, es una perrita muy lista

—¿Qué tal tu día? —pregunté curiosa, pero siento un golpecito en el pecho

—Bien, un poco tediosa las clases, ya sabes muchas matemáticas— bebió un sorbo de la soda italiana— Cocinas muy bien, de echo pensé que era comprado

—Eh gracias—creo que me sonrojé

—Pero se detecta un toque casero, no sé cómo describirlo. Es como la pasta que cocinaba mi madre, solo que con tocino

—Lo siento, no sabía que no te gustaba

—Me encanta, pero mi madre siempre cuidaba nuestra alimentación, excesivamente, por eso llegué muy flacucho a Japón—empezó a sonreír y noté su hoyuelo en la mejilla derecha— Claro que, al estar aquí, Eriol y el sushi subí de peso rápidamente

No estaba gordo, ni siquiera lo consideraría como sobre peso, usaba a veces playeras ajustadas y no tenía un abdomen como otros chicos (Hiro), no me lo imagino más delgado, seguro se vería enfermo.

—Por cierto, te vez diferente… ¿te sientes mejor?

—Si, sobrepensar las cosas no me estaba ayudando, lo dejare ir…creo que tu consejo funciona un poco

—Pues lo vi en sex and the city

—¿Viste sex and the city?—pregunte incrédula

—Cuatro hermanas mayores ¿recuerdas?

—Oh, no debió de ser fácil

—Fue divertido, el consentido y siempre sobre mí, por eso cuando vi la oportunidad escapé—soltó una risa—Mis padres esperaban que me quedará con el negocio familiar, pero siendo sinceros, cualquiera de mis hermanas sería más capaz, solo que ya sabes, eso del machismo

—Lo sé, yo también me independice un poco de mi padre… cuando volvió a casarse, y no quiero rogarle por dinero por eso no tenía presupuesto para pagar otro departamento

—Deberías de tener una buena relación con tu padre, mientras siga vivo… un día se van y ya no hay vuelta atrás…

—Debería….

Me quedé pensando si tuviera una mejor relación mi padre hubiera parado el mundo al enterarse lo del padre de Hiro y Touya sin duda lo hubiera matado a golpes, es por eso por lo que no le conté la verdad.

—Quiero que sepas que no estás sola, a lo mejor te sientas desprotegida porque las únicas figuras masculinas cercanas se… bueno ya sabes…. Pero cuentas conmigo, lo que necesites— tomo aire y desvío su mirada como si estuviera avergonzado—No sé qué pasa, pero tengo ese presentimiento que debo protegerte…

No supe que responder, opté por seguir comiendo un poco avergonzada. Tenía razón, no tenía amigos hombres, los únicos hombres con los que confiaba eran Hiro y su padre, Touya estaba a tres horas de distancia y mi padre ni se diga…

Los ojos de Shaoran reflejaban sinceridad, él quería protegerme y no noté malas intenciones, no tenía ese mal presentimiento, me brindaba una paz estar con él. A pesar de que estaba recibiendo una llamada del diablo en persona.

…..

N.A: Tarde un poco más de lo previsto este capítulo, será una historia corta… gracias por su aceptación.

Yamilna