Cuando se levantó al día siguiente sólo podía pensar en lo poco que faltaba para que empiece su sexto año. Sería más difícil pero también más estimulante.
-Te veo en la cocina- le dijo a su amigo quien todavía estaba semi-dormido.
Solía mirarse al espejo del baño y darse fuerza para empezar, dio un suspiro y esbozó una pequeña sonrisa -Buenos días- dijo mirando a una fotografía de su padrino que estaba con sus padres. Siempre la cargaba con él, pero nadie lo sabía. Ni siquiera Hermione y Draco. Era el único secreto que tenía. Cuando estaba a solas viendo la fotografía podía desahogarse.
Antes de dejar el colegio tomó unos libros que había encontrado en la sala de menesteres. En uno de ellos aprendió un hechizo para insonorizar las paredes. A veces lloraba en la ducha, otras veces reía, otras veces gritaba hasta que le dolía la garganta si era necesario para quitarse el dolor y la tristeza. Era necesario, porque afuera debía mantener la cabeza fría, no podía dejarse llevar por los sentimientos, no como hizo con la falsa premonición de Voldemort o la segunda prueba del torneo de los Tres Magos, como le había recordado el Jefe de su casa. Lo detestaba, pero en el fondo sabía que tenía razón, debería haberse concentrado más en cerrar su mente y a no actuar impulsivamente, no sin tener un plan de acción, y si era posible, uno de respaldo. Y no era que no tuviera eso, con la inteligencia de Hermione, la astucia de Draco y la mente ajedrecista de Ron podrían haber ideado un plan que hubiera evitado la muerte de Sirius, pero ya no podía seguir lamentándose por ello. Había considerado la idea de hacer lo de tercer año, es decir, usar un giratiempo y cambiar las cosas. Pero todos habían sido destruidos durante la batalla en el departamento de misterios, no tenía idea de cómo se fabrican o si era siquiera posible, y dudaba que alguien le diera uno sólo para que lo usase en beneficio personal.
-Al final sólo habrá uno...- murmuró. La primera vez que la oyó lo dejó impactado como pocas veces le había sucedido en su vida. Pero de a poco se iba acostumbrando a su inminente destino. Cuando salió del baño oyó varias voces que le levantó el ánimo. Sus amigos estaban desayunando en el gran comedor. Harry los había invitado a pasar un par de días antes de comenzar el colegio. Por el lugar no habría problemas, la casa que había heredado de su padrino tenía otras dos habitaciones extra para huéspedes. Una de las ventajas de heredar una casa que, alguna vez, perteneció a una de las más antiguas y ancestrales casas de magos de sangre pura, los Black. Y Sirius, el último de ellos, se había ido para siempre. Lo extrañaba todos los días, igual que a sus padres, pero se forzaba a sí mismo a seguir adelante y a no caer en el vacío de la tristeza y a la autocompasión. Ése hubiera sido el camino fácil, el de Voldemort, un huérfano que sólo conocío la soledad y tristeza, que luego cayó más en la oscuridad y se volvió el monstruo que era ahora, o tal vez siempre lo había sido.
Mientras los elfos Dobby y Kreacher hacían levitar los platos con la comida la señora Weasley intentaba ayudar pero le insistieron en que se tomara un descanso y se sentara. Ya demasiado trabajaba en su casa y con la Orden. Todos estaban contentos con las notas que habían obtenido en sus TIMOS.
-Lo bueno es que este año no tendré que soportar a Snape- dijo Ron quien había obtenido un "Supera las expectativas" en pociones, y el profesor sólo aceptaba alumnos que hayan obtenido "Extraordinario".
-No deberías estar contento de no haber conseguido la nota suficiente Ronald- le recriminaba Hermione.
-Fue demasiado amable con la nota que le dio. Yo le habría puesto un "Aceptable"- comentó Malfoy.
-Creo que te estás ablandando, por lo que oí es un milagro que no sacara "Troll"-agregó Ginny ambos Slytherin sonrieron.
-Gracias "hermanita" siempre puedo contar contigo-
-Si quieres oír palabras bonitas ve con "Flergggg"- dijo haciendo ese tono burlón.
-No deberías burlarte tanto de ella. Dentro de un año será parte de tu familia- le dijo Harry.
-¿También te encandiló con sus "encantos" Harry?- preguntó Hermione.
-Tal vez sea su sangre de Veela. Nos dijiste que su abuela lo era ¿No? Hasta Malfoy piensa que es muy bonita- comentó Ron y el chico asintió lentamente pero al ver que Ginny y Hermione lo miraban, rápidamente cambió de postura y respondió secamente -No es fea- respondió encogiéndose de hombros y fingiendo que no le interesaba la conversación. Cuando vieron que Remus Lupin entró a una habitación a hablar con Moody, bajaron la voz para oír las noticias que había tenido.
El hombre tenía un mal aspecto, más de lo usual. Había perdido más peso y se notaba que no había descansado -No ha habido muchas noticias por el momento, excepto que esta mañana hallaron muerto a Igor Karkaroff, el director de Durmstrang. Francamente me sorprende que haya llegado a vivir tanto, después de su deserción todos creyeron que sus ex-compañeros se encargarían de él durante la inactividad del Ministerio el año pasado- respondió y se puso a comer y beber un poco de café.
-Mejor dicho, durante la inutilidad de los tarados del Ministerio- comentó Ginny. Tanto Harry, como Ron y Draco se rieron por el comentario.
-¡Ginny! Ten mas modales- le dijo su madre recordándole que estaban como invitados allí.
-¡Vamos mamá! Hasta Harry le pareció gracioso- dijo Ron.
-También le parece divertido escaparse durante la noche y hacer tonterías peligrosas. Afortunadamente hay algunos aquí que sí tienen buen juicio- dijo mirando Malfoy y a Hermione -Confío en que te mantendrás lejos de problemas y con un ojo en Ginny-
-Haré lo posible señora Weasley- dijo Draco manteniendo esa actitud de caballero. La mujer sonrió y le acarició el cabello
-Recuerda que debes dar un buen ejemplo ahora que eres prefecta- agregó la mujer de cabellos rojizos.
-¿Te nombraron prefecta? ¡Felicidades!- le dijo Hermione.
En ese momento la madre de Malfoy se acercó a su amiga -Así que...eres Granger. Draco me ha hablado de ti, además de sus otros amigos. Todo un grupo diverso, de diferentes casas-
La chica asintió -Demostramos que no importa tu casa en la que estés, tu status o cuánto renombre tenga tu apellido, lo que importa es lo que eres como persona. Todos estamos aquí para pelear contra Voldemort. Y la mujer se estremeció -Lo siento, sé que no les gusta oír su nombre, pero si no podemos ser capaces de decir si quiera su nombre, entonces no tendría ningún sentido luchar como lo hemos estado haciendo-
-No estoy aquí para pelear. Sino para asegurarme que mi hijo siga sano y salvo ¡No abandonamos todo sólo para que Draco pase a ser un peón más del otro lado del tablero con ustedes!- y la chica la miró enojada -Eso es lo que son ustedes para Dumbledore-
-Madre por favor- dijo pidiéndole que se calme.
-Dumbledore jamás haría las cosas que él hace, siempre ha estado del lado de aquellos que han sido maltratados o explotados como los elfos, centauros y muchos más -
-Vamos, mi hijo dice que eres muy inteligente ¿Nunca pensaste en lo parecidos que son ellos dos? Ambos saben explotar las debilidades y sentimientos de los demás. Lamento romper tu ilusión, pero Albus Dumbledore no es perfecto, los últimos años son la prueba de ellos. Tal vez deba recordarte como un espectro pudo infiltrarse dentro del colegio usando un profesor como recipiente, durante su segundo año un Basilisco rondando por los pasillos ¿Qué más? Dementores ¡Cerca de niños! Un falso Moody infiltrado durante un año entero durante el Torneo de los Tres magos. Y estoy seguro que hay muchas otras situaciones así de las que no sabemos- le espetó la mujer.
Harry estaba muy enojado, no sólo porque la mujer le faltaba el respeto a su mejor amiga en su casa, sino porque en parte tenía razón. Además de los ejemplos que mencionó podían agregarle las cosas que Riddle hizo durante su época de estudiante, junto con las travesuras realizadas por su padre y sus amigos, las cuales algunas de ellas eran ilegales y de haber sido descubiertos habrían sido expulsados. Todo delante de sus narices.
-¡Suficiente!- dijo Ginny amplificando su voz con su varita, dejando a todos aturdidos y sorprendidos. Luego volvió a su voz normal -Esto no nos lleva a ningún lado. Tenemos que mantenernos unidos si queremos tener alguna chance. Hermione, debes entender lo que esto significa para la madre de Draco, su hijo es lo único que tiene y lo último que desea es verlo en una situación de muerte- y luego se volvió hacia la mujer -Señora Black, sé que es difícil de aceptar pero su hijo ya es casi un adulto y puede tomar sus decisiones. No se preocupe, jamás lo dejaríamos que arriesgara tontamente su vida y menos aún solo, y si en algún momento decide dejar de luchar no lo obligaremos a quedarse, cada quien es libre de tomar su decisión. No somos como ésos cobardes Mortífagos que ni siquiera tienen el valor de mostrar su rostro, supongo que deben ser muy feos. Ahora...-dijo frotándose las sienes, como si tuviera una leve jaqueca -Creo que han sido demasiadas emociones por una mañana ¡Accio!- y con su varita hizo levitar la botella del fino whisky que los chicos habían encontrado en el baúl del padre de Sirius.
-¡Oye eso es n...!-protestó el rubio y al ver que su madre y la señora Weasley lo miraron cambió drásticamente de tono -Una fina reliquia de la familia Black ¿No?-
-Así es y los únicos que pueden beberla son Harry, al ser el actual dueño de la casa y tu madre al ser la última Black presente. Lamentablemente Harry es menor de edad así que sólo será para uno. Kreacher ¿Puedes traerle a la señora Black una taza de té?- le dijo al elfo que estaba allí y, sorprendentemente, la pequeña criatura acató la petición haciéndole una reverencia -Creo que tres gotas serán suficientes. Una cucharada de miel y una rodaja de limón ¿Cierto?- le dijo a la madre de su amigo.
Todos estaban sorprendidos ante el accionar de la chica. Lejos de replicar, la mujer esbozó una pequeña sonrisa -Empiezo a ver porque le agradas a mi hijo- y la miró de arriba a abajo, como si la examinara con visión de rayos X -¿Una Weasley en Slytherin? Y además prefecta-
-y orgullosa de ello porque a diferencia de algunos de mis compañeros yo no compro mi lugar, me lo gano- y con su varita hizo salir una nube de humo que luego tomó forma de una serpiente, que luego desapareció.
-Me agrada su hija señora Weasley. Es una jovencita sumamente particular-
-Lo mismo pienso del suyo. Son tal para cual, una buena combinación- agregó la madre de Ginny.
-¡Mamá por favor! Ya es demasiado que intentes manejar la vida amorosa de tu hijo mayor, no necesito que hagas lo mismo con la mía. Gracias. Mejor ve pensando en nombres para los nietos que te darán Bill y "Flerrrrggg"- le dijo con malicia. Y ante esa imagen la mujer pareció horrorizarse y le preguntó a la madre de Draco si podía pedirle al elfo que le haga una taza más para ella, pero con un toque extra de whisky. Harry reía por dentro ¿En qué momento Ginny había crecido tanto? Se había vuelto tan ingeniosa, divertida y también le pareció muy valiente y genial, verla ahí restaurando el orden y al mismo tiempo haciendo bromas.
En ese momento vino el señor Weasley quien luego de responder un par de preguntas para cerciorarse que era realmente él, le dio un beso a su esposa y saludó a sus hijos. Harry notó la mirada de la madre de su amigo al ver ese tipo de trato entre ellos. Imaginó que su matrimonio no era precisamente un cuento de hadas. La idea de un Lucius Malfoy romántico y afectuoso era tan improbable como ver a una Hermione tonta. El señor Weasley se había tomado un descanso del trabajo para ir a acompañarlos al callejón Diagon a hacer las compras escolares.
-Podemos pasar por la tienda de Fred y George. Escuché que le está yendo muy bien. Sólo una visita rápida mamá- le dijeron a la mujer que sólo quería hacer las compras lo más rápido posible y volver al refugio.
Cuando llegaron al callejón notaron un gran cambio desde la última vez que habían ido allí. Los escaparates coloridos donde se exhibían libros de hechizos, ingredientes y calderos para pociones fueron reemplazados por carteles del Ministerio de Magia que eran una versión más grande del panfleto con instrucciones de seguridad que habían enviado durante el verano. Muchas tiendas estaban cerradas o las personas compraban un par de cosas y se marchaban cuanto antes. Pasaron por una tienda improvisada de aspecto poco confiable con un cartel que decía "Amuletos mágicos contra hombres lobo, dementores e ínferis"
-¿Uno para su hija señora? Para proteger su lindo cuello- le dijo el vendedor a la señora Weasley. Quien detonaba un fuerte olor a tabaco y alcohol.
-No lo necesita, gracias- le respondió el rubio fríamente. Su amigo estaba de mal humor porque su madre le había dicho que no podría gastar mucho dinero ya que su padre había bloqueado el acceso a la bóveda familiar y que sólo comprarían lo necesario para la escuela. Luego fueron a probarse las túnicas en Madame Malkin y a comprar los libros necesarios para cursar sexto. Harry y Hermione eran los únicos que parecían conocer exactamente el tipo de material que usarían ese año, ya que ambos estuvieron adelantando sus estudios para que cuando vean los temas en clases no les parezca tan complicado. Las últimas cuarenta y ocho horas las aprovecharon muy bien utilizando el baúl de la familia Black turnándose. Draco entrenaba con Ginny y le enseñaba lo que practicaba con Harry, y él les enseñaba a Hermione y Ron. Cuando descansaban, Hermione y él adelantaban material avanzado del colegio, mientras los otros se relajaban usando el tablero de ajedrez que el rubio le había regalado a su rival o comiendo algo en la cocina con los elfos.
-¡Miren cuánta gente hay allí! - señaló Ron con el dedo a una enorme tienda luminosa y donde se veía una gran multitud mirando las vidrieras e intentando hacerse un lugar para entrar. Arriba de la puerta se veía un gran cartel "Tienda de bromas y sortilegios mágicos Weasley"
Una vez dentro vieron todo tipos de mercadería mágica, los típicos chascos de bromas que promocionaron el año pasado como varitas falsas, turrón sangra-narices, además habían agregado marcas tenebrosas comestibles y otros tantos más. Hermione leía una caja que tenía una nota que decía "Un simple encantamiento y te sumergirás en un sueño de treinta minutos excepcionalmente realista. Fácil de usar en una clase normal y prácticamente imperceptible (efectos secundarios: mirada vacía y ligero babeo). Prohibida la venta a menores de dieciséis años"
-Debo admitir que es una magia impresionante- comentó Hermione.
-Vaya, vaya. Sólo por eso te daremos un descuento, no todos los días la chica más lista de Griffindor elogia nuestras habilidades- dijo una voz detrás suyo y estaban los gemelos. Ambos vestían un elegante traje colorido y cada uno tenía sus iniciales "F.W." y "G.W." tejidos en letras doradas.
-Sean bienvenidos a nuestra humilde tienda-
-Como podrán ver hemos estado bastante ocupados. Los chascos y bromas sólo fueron el principio, hemos sacado productos más serios. Vengan- y los llevaron a la parte de atrás.
-¿Pusieron una tienda de ropa?- preguntó Ron al ver estantes y cajas con varios sombreros, capas y guantes.
-A veces me cuesta creer que nuestro propio hermano tenga tan poca imaginación. Nada de eso, son para protección, no saben cuántas personas, incluidas gente del ministerio, no saben realizar un encantamiento escudo a la perfección. Claro que ellos no tenían a Harry como maestro- y ambos hicieron una reverencia en forma sarcástica. Como la de los aprendices muggles con sus maestros de artes marciales y Harry no pudo evitar sonreír.
-Hemos estado haciendo varios sin descanso. La oficina de aurores nos han encargado un montón. No protegen contra las imperdonables o ataques demasiado poderosos claro, pero son efectivas para bloquear ataques leves o moderados. Ideal cuando vas a tener un duelo contra alguien más experimentado. Nuestro producto se encarga de la defensa y puedes concentrarte más en un buen ataque-
-Y si te encuentras en desventaja numérica puedes usar esto- le dijo mostrando una pequeña bolsa con ceniza oscura -Polvo peruano de la oscuridad instantáneo. Lo lanzas al aire y ¡Zas! Puedes pegar una rápida huida, y no podrán ver nada aunque utilicen el encantamiento Lumos o Incendio-
-Muy interesante- comentó Draco -Imagino que tienen cuidado cuando lo venden. Hay varios infiltrados en el Ministerio, deberían asegurarse de que sólo lo reciban aurores y gente de confianza, así como los miembros de la Orden-
La expresión de sus rostros cambió drásticamente -Merlín...no lo pensamos. Tiene razón hermano, lo último que queremos es que nuestro arduo labor termine ayudando a un Mortífago o al mismo Innombrable- dijo George.
-Es verdad, llevaremos un registro y seremos más cuidadosos a la hora de ofrecerlos-
-Cierto, quiero un set completo. Para todos- dijo Harry haciendo un gesto con el índice dando un giro. Fue difícil convencer a los gemelos que acepten su dinero debido a que insistieron en regalárselo ya que él les había dado el capital inicial para abrir la tienda. Y más difícil aún, fue conseguir que el orgullo de Draco lo dejase aceptar semejante regalo. Cuando armaron el equipo en cajas Harry llamó a Dobby quien con mucho gusto llevó las cajas a su habitación donde se repartirían el equipo luego.
-Si vamos a luchar contra Voldemort y sus Mortífagos necesitamos estar bien preparados. Un poco de protección extra no le vendría mal al ED-
-¿Piensas seguir con las clases este año?-
-La verdad no lo sé, el año pasado tuvimos que hacerlo porque la arpía de Umbridge no nos dejaba practicar magia. Pero ahora que tendremos nuevo profesor tal vez no sea necesario, además ahora que podré volver a jugar Quidditch-
-Pueden agregar una etiqueta que advierta que su uso es sólo para diversión y que cualquier uso indebido es por responsabilidad de su usuario y no de la tienda. Se ahorrarán algunas demandas-
-Y pensábamos que sólo Hermione era la lista. Bien pensado-
-Por cierto ¿Dónde están Hermione y Ginny?- y cuando se voltearon las vieron junto a otras chicas mirando una zona decorada en tono rosa y con adornos similares a los de San Valentín.
-Ahh veo que no pudieron resistirse a nuestra sección de productos "Bruja Maravillosa"- comentó Fred.
-Señoritas, caballeros, he aquí la mejor línea de pociones de amor que puedan hallar- agregó su hermano.
-¿Funcionan realmente?- preguntó Hermione escéptica.
-¡Claro que si! Por un período aproximado de veinticuatro horas, dependiendo de la constitución del que la beba y de la atracción que ejerza la chica. Aunque por lo que oímos Ginny no necesita de éstas, no con tantos admiradores detrás suyo- bromeó George.
-¿Cuántos novios tienes ya? ¿Michael Corner, Dean Thomas, Blaise Zabinni? Uf, no puedo seguir el rastro de todos- dijo su gemelo.
Lejos de ofenderse por el comentario, la chica simplemente bufó -Dime ¿Fue con una de éstas que conseguiste que Angelina vaya contigo al baile del Torneo de los Tres Magos? Porque sino no se explica cómo fue que aceptó ir con semejante bruto. Mi vida amorosa no es asunto de ustedes. Y George tiene razón, no necesito pócimas o trucos baratos para conseguir pareja- y se alejó de allí tocándose el cabello rojizo con aire teatral, un gesto bien similar al que veía en la mayoría de sus compañeros de casa.
-Tampoco yo- dijo Malfoy sonriendo por el comentario de su amiga y acompañándola a ver otros estantes.
-Esos dos son el uno para el otro. Como dos gotas de agua- comentó Fred.
-Apuesto que en la boda de Bill veremos otra pareja comprometida. Imagina la cara de mamá-
-A diferencia de Fleur, a ella le agrada Malfoy. Creo que le encantaría verlos juntos. De hecho me sentiría más seguro que esté con él antes que con Zabinni- respondió Ron. Ante tal comentario tanto Harry como Hermione hicieron un gesto de sorpresa. Creo que era la primera vez que decía algo remotamente positivo sobre su compañero.
-Bueno, tienen todo lo necesario y es hora de volver. Ya nos hemos entretenido demasiado y... ¿Ésos son artefactos muggles?- preguntó el sr Weasley al ver una caja con cables y baterías.
-Ah sí, pensamos que te agradaría. Todo un juego de aparatos electrónicos muggles, junto con sus instrucciones sobre cómo hacerlo funcionar, para los chalados amantes de las cosas muggles como tú ¿Qué piensas?-
-¡Me encanta!- y fue corriendo rápido a ver su contenido. Parecía un niño que había entrado a una juguetería por primera vez. A Harry le pareció gracioso y la verdad es que con todo lo que estaba sucediendo, un poco de risa y juegos eran muy necesarios en ese momento.
El fin de semana se pasó bastante rápido. Antes de que se dieran cuenta ya estaban abordado el tren que los llevaría al colegio, veía a varios de sus compañeros despedirse de sus familias. La madre de Draco había ido disfrazada para que no la reconocieran, le dijo a su hijo que se mantenga lejos de situaciones peligrosas y le pidió a Harry que hiciera lo mismo.
-Son un caso perdido. Imposible mantenerlos lejos de problemas- dijo la madre de Ron, quien le dio a sus hijos y a Harry un fuerte abrazo y luego, a su compañero un gesto afectuoso pasándole la mano por la mejilla y un pequeño beso en la frente -Cuídate ¿De acuerdo? Y también a Ginny-
-Siempre señora- respondió sonriendo.
Una vez dentro del tren se tuvieron que dividir ya que sus amigos debían encontrarse con los otros prefectos. Mientras Harry se encontró con Neville y Luna, y se sentaron en un compartimiento vacío -¿Qué tal su verano?-
-Interesante papá y yo fuimos en busca del Snorlack de Cuernos arrugados. No tuvimos suerte pero dijo que estábamos cerca y que dentro de poco tendrá pruebas de sus existencia-
-Estuve con mi abuela, fuimos a visitar la vieja casa de la familia en España. No pensé que fuese tan caluroso, pero fue divertido y también había mucho para hacer- Harry sonrió. Por lo visto la relación de su amigo con su abuela había mejorado bastante desde lo sucedido en el Ministerio. En ese momento un par de chicas de Griffindor más chicas, no sabía si de cuarto o quinto, lo miraban y cuchicheaban.
-No, no, ve tú- respondió la otra. Al final la chica de pelo oscuro con rizos se le acercó -Hola Harry soy Romilda Vane. Puedes venir a sentarte con nosotras, no tienes que quedarte con...éstos- dijo haciendo un gesto con la cabeza hacia Neville quien la miraba nervioso y Luna quien tenía unas gafas gigantes que la hacían parecer muy extraña, más de lo que ya era.
-Ellos son mis amigos. Estamos bien aquí, gracias- dijo cortésmente.
-Ahh, de acuerdo. Bueno, nos vemos luego- dijo decepcionada, claramente no esperaba que la rechazasen. Y se fue con su compañera.
-La gente espera a que tengas amigos mas interesantes y populares ahora que el Ministerio reconoce que Dumbledore y tú tenían razón, muchos te llaman "El elegido"- comentó Luna mostrándole una foto suya en el periódico.
-Ellos no estaban conmigo luchando en el Ministerio, ustedes sí. No me interesan los grupos populares y ser el centro de atención. Aunque admito que ese título suena bien- respondió sonriendo. El resto del viaje transcurrió silenciosamente, luego de un rato vinieron cayeron Ginny con Daphne, ambas habían sido nombradas prefectas de sus casas. Harry no pudo evitar notar que la chica no parecía la misma de siempre, como si esa alegría que siempre detonaba hubiera desaparecido, parecía que hubiese estado cargando con muchas cosas, pero supuso que era normal dada la situación actual y no quería presionarla, prefirió esperar a que ella se los cuente cuando estuviese lista.
-Ya casi hemos terminado con los recorridos ¡Ahi vienen!- y cuando los vio notó que Hermione tenía mala cara también mientras que Ron y Draco parecían haberse divertido.
-¿Nos hemos perdido algo gracioso?-
-No. Bueno no es que no haya sido hilarante particularmente, aunque si lo fue- dijo Ron -Hermione se peleó contra Parkinson-
-¿Qué paso?-
-Esa tonta de Parkinson, intentó amenazarme y a decirme que me mantenga lejos de los Slytherins-
-Mejor dicho, que te mantengas lejos de Draco y Harry- comentó Luna.
-No me sorprende, siempre tuvo debilidad por los populares, los chicos de oro de la orgullosa casa de las serpientes. Buenos candidatos para cualquier chica de sangre pura- comentó Ginny mirándolos y tanto Harry como el rubio se enrojecieron un poco, pero lo disimulaban muy bien.
-¿Han visto al nuevo profesor Slughorn? Dicen que era todo un genio en su campo, este año las clases de pociones serán muy interesantes- comentó Draco intentando cambiar de tema.
-¿Qué tiene que ver con pociones? ¿No dijiste que está para dar DCAO?-le preguntó Hermione.
-Eso pensé...Pero si él va a dar pociones, entonces...-
-Snape dará DCAO- finalizó su amiga.
-¡Que pesadilla!- dijo Ron.
-Lo prefiero mil veces a él antes que a Umbridge. Además sabe mucho más de lo que crees, piensen en todo lo que podríamos aprender de él- comentó Ginny.
-No puedo creer que mi propia hermana apoye a Snape-
-Apoyo a cualquier profesor que sepa dar una clase como debería. Los profesores no están para ser nuestros amigos Ron, sino para enseñarnos, y cuánto más difícil sea la tarea que nos encomienden mejor. Así estaremos más preparados para el mundo real y lo que nos espere allí- respondió haciendo un gesto hacia la ventana. Y ante esa lógica nadie pudo contestarle, incluso Hermione le dio la razón.
-Mira el lado bueno. Podrás cursar pociones, creo que el profesor te tomará a pesar de que hayas sacado un "aceptable"-
-Además de que ningún profesor se queda más de una año en el puesto para Defensa. Quirrell, Lockhart, y los demás son la prueba de ello-
-Cierto, tal vez lo despidan o tenga un accidente terrible-
-¡Ron!- le gritaron todos al mismo tiempo.
Cuando llegaron al Gran Salón notaron que ese año había menos estudiantes de primero que en los anteriores. Por lo visto algunos padres no querían que sus hijos volvieran al colegio y preferían mandarlos a otros más lejanos, dónde sentían que estarían más a salvo. Harry vio a Hagrid comiendo con los demás profesores y se sintió mal ya que no tenía pensado seguir con sus clases, a pesar de haber obtenido nota máxima, y supuso que sus amigos tampoco lo harían. Pensó en sugerirle a Neville que se anotara ya que le había dicho que no podría hacer Transformaciones porque sólo había obtenido un "Aceptable" pero que había mostrado mucho potencial con Herbología y Cuidado de Criaturas Mágicas además que también tenía la opción de seguir con encantamientos.
-Si eres bueno en ésas ramas de la magia entonces aprovecha tus puntos fuertes y sigue mejorando. Podrías aprender algo que en el futuro te podría salvar la vida o la nuestra- le dijo Harry durante la mañana antes de que tuvieran que tomar clases separadas.
-Hágale caso a Potter, señor Longbottom. Será un alborotador, como su padre, pero es inteligente- le dijo la señora Mc Gonagall, quien los había oído y le entregó una copia de los horarios para asegurarse que cumpla con todos.
-Haré mi mejor esfuerzo profesora-
-Así será, me aseguraré de ello-
-También yo e igual Hermione- finalizó él y la mujer asintió con una sonrisa.
Su primer día de clases inició con DCAO con el Jefe de su casa en persona. Todos lo esperaban con su ejemplar de "Frente a lo irreconocible", sobre el pupitre, el pergamino en blanco y la tinta lista para tomar notas. Apenas entró en el aula los miró con desdén -No pedí que sacaran sus libros, quiero hablar con ustedes y espero que me presten total atención. Creo que ya han tenido cinco profesores en esta materia..- Harry bufó. El hombre sabía exactamente cuántos predecesores hubo antes. Años esperando ansiosamente a que sea su turno y ese día había llegado al fin -Las Artes Oscuras son diversas, complejas e inconstantes. Luchar contra ellas es como pelear contra un monstruo con varias cabezas y cómo toda rama de la magia tiene sus puntos fuertes y débiles. Ustedes lucharán contra algo que es inestable, cambiante e indestructible. Por eso es que sus defensas deben ser flexibles, inventivas y creativas-
Les enseñó unos cuadros con imágenes de brujos que habían sufrido los efectos de distintos ataques como la maldición Cruciatus, otro que había recibido el beso de un Dementor y la imagen de un Ínferi, es decir un brujo que fue traído de la muerte como un cadáver sin voluntad ni consciencia y que sólo se mueve por órdenes de quien lo conjuró -Supongo que aquí todos son unos principiantes en el uso de encantamientos no verbales ¿Alguien puede decirme la ventaja que supone utilizarlos?- preguntó. Solo Harry y Hermione levantaron la mano -¿Nadie más? Que decepción... Sr Potter, responda-
-La ventaja es que el adversario no puede saber que tipo de hechizo vamos a usar y por lo tanto no sabrá cuál es el contra maleficio correcto para defenderse. Lo que nos da una fracción de segundo de ventaja-
-Una respuesta casi calcada del libro...pero esencialmente correcta- y prosiguió. Harry era el único alumno de su casa al que no le daba puntos por responder correctamente. Pero ya se había acostumbrado a ser la excepción en su favoritismo con los de Slyhterin -Claro que no cualquiera puede realizarlos, se necesita una fuerza concentración y poder mental que no todos poseen...- dijo mirándolo de reojo -Se pondrán en parejas, uno intentará hechizar al otro SIN HABLAR, y el otro intentará repeler el ataque de la misma forma. Comiencen-
Harry se colocó con Draco y Hermione con Ron. La mitad de la clase había aprendido diversos hechizos con el ED, pero nunca uno no verbal. Casi todos murmuraban encantamientos en voz baja, o se concentraban intentando realizar un ataque en silencio, sin resultados. Sólo Hermione y Harry habían podido realizarlo correctamente.
-Patético, Weasley. Déjeme mostrarle cómo se hace- y sin previo aviso apuntó su varita a Harry, quien a pesar de no esperar un ataque, fue más rápido -¡Protego!- dijo en voz alta instintivamente, su escudo fue tan fuerte que su profesor terminó chocando contra un estante. Todos estaban en silencio viendo al adulto levantarse enojado.
-Creo haberle dicho que era sólo hechizos no verbales señor Potter ¿Se le olvidó o es que su magia es tan mediocre que no es capaz de realizarlo cómo se debe?- y ante ese comentario Harry hizo un movimiento de su varita y lo hizo levitar en forma no verbal colgándolo en el aire boca abajo, de la misma forma que su padre lo había hecho en el recuerdo que había visto el año pasado. Acto seguido conjuró una silla de la misma forma, sin que saliera ningún sonido de su boca -¿Así está bien...profesor?- dijo sentándose mientras se cruzaba de brazos y sonreía, satisfecho de su labor, mientras algunos lo miraban sorprendidos y otros aplaudían.
El hombre tenía las mejillas rojas, no sólo había sido ridiculizado en su primer día de clases frente a sus estudiantes, sino que además el chico había realizado ambos hechizos en forma no verbal a la perfección, lo que lo hizo enfadarse más aún -¡Suficiente! No le di permiso de que continuara- dijo incorporándose luego de que anulara el hechizo -¡Diez puntos menos para Slytherin y castigo sábado por la noche! ¡No acepto atrevimientos de nadie, ni siquiera de "El Elegido"!- bramó.
A la salida de clases hubo mucho revuelo, algunos de sus compañeros se enojaron porque le había costado puntos para su casa en el primer día, pero a Harry no le importó, podría recuperarlos en las otras clases, siempre lo hacía. Mientras que los Griffindors lo aplaudían por su accionar, en especial Ron. Luego continuaron con las clases de Pociones. Harry hizo un encantamiento duplicador al libro de pociones para que Ron lo utilice. El hechizo sólo duraría un par de horas pero sería suficiente hasta que consigan uno nuevo, le dijo que podría quedarse con ése y el usaría el que llegue por correo.
-Adelante, adelante!- dijo el profesor Slughorn con entusiasmo. Delante suyo había tres calderos con líquidos diferentes -Aquí tienen tres pociones correctamente elaboradas y aunque algunas de ellas no saben como prepararlas aún, imagino que ya deben saber cuáles son o identificarlas. Es algo que todo maestro de pociones debe aprender ¿Alguien puede decirme que hay en ésta?- preguntó mostrándoles la primera. Tenía un color transparente, casi parecía agua, Harry la conocía muy bien y, por supuesto, Hermione también -¿Si señorita?- preguntó al ver que ella levantó la mano.
-Granger señor. Es Veritaserum señor, una poción para la verdad muy potente-
-Correcto. Cinco puntos para Griffindor. Y en cuanto a ésta...-dijo y Harry levantó la mano un mini segundo antes que su amiga, ésta vez lo dejó contestar a él -Adelante muchacho-
-Es poción Multijugos. Sirve para tomar la apariencia y voz de otra persona, pero para que tenga efecto se le debe echar cabello o una uña de la persona que se quiere imitar-
-Efectivamente. Cinco puntos para su casa señor Potter. Y para terminar...¡Vaya! Cuánto entusiasmo- dijo al verlo levantar la mano al mismo tiempo que su amiga.
-Es Amortenia. La poción del amor- dijeron al unísono, como si fueran los gemelos Weasley cuando se sincronizaban.
-¡Bravo! ¡Hacen que valiera la pena dejar mi retiro! Otros cinco puntos para ambas casas ¿Puedo preguntarles cómo la reconocieron? ¿Sr Potter?-
-Por el vapor en forma de espiral que sale del caldero- respondió Harry.
Luego prosiguió su amiga -Y también el olor, se supone que es diferente para cada uno. Para mí huele a césped recién cortado, pergamino nuevo y a...-pero se sonrojó y no terminó la frase.
-Así es señorita Granger- y luego le preguntó si estaba relacionada con un Granger que era el jefe de un club de pociones pero la chica negó respondiendo que era hija de Muggles. Muchos Slytherins la miraban con desdén y esperaban que el profesor hiciera lo mismo pero, por el contrario, sonrió -Ahh si ya he oído mucho de ti jovencita. Veo que Potter no exageraba cuando decía que eras la bruja más inteligente que había conocido, tienes talento sin duda- y continuó explicando las propiedades de dicha poción mientras su amiga le daba las gracias en voz baja, conmovida por haberle dado buena publicidad con el profesor. Harry respondió que simplemente dijo la verdad, nadie se esforzaba tanto como ella y, claro, nadie podía igualarla en obtener buenas notas.
-Profesor ¿Y que hay de ésa?- preguntó Ernie Macmillian. El profesor volvió a mostrar ese entusiasmo y les dijo que en ese caldero había preparado un poco de "Felix Felicis" una pócima que le otorga al que la beba mucha suerte en todo lo que haga durante doce horas aproximadamente. Les dijo que el reto del día sería elaborar una poción y el que la realizara mejor se quedaría con una dosis de suerte líquida para utilizarla como deseara, excepto en eventos deportivos o exámenes.
-Dudo que yo pueda realizarla, aún con este libro nuevo-
-No seas pesimista. Esta vez no puedes usar a Snape como excusa, da lo mejor que puedas, igual que en Quidditch-
Harry ya había ojeado el suyo varias veces, así que sólo debería darle un repaso. Mientras sus amigos usaban el cuchillo para cortar el grano de Sorópofo Harry le pidió al profesor un pedazo de madera o algo objeto contundente similar. El profesor, sorprendido por la petición, le prestó un cucharón de metal que tenía entre sus herramientas. Usó el mango para aplastar el grano y de éste salió un montón de jugo, mucho más que si intentaba cortarlo como decían las instrucciones. Luego lo vertió en su caldero y éste empezó a tomar un tono lila, como debía ser.
-¡Cuánta creatividad muchacho! ¡Continúa!- dijo el profesor al ver lo que había hecho. Tanto Hermione como Draco se tomaron más a pecho la competencia, no sólo por querer conseguir el premio. Al cabo de un rato sólo Harry y Hermione habían conseguido el tono más similar al de las instrucciones, con la diferencia que él había terminado cinco minutos antes y sólo mataba el tiempo.
-Suficiente . Pueden detenerse- dijo el profesor. Su amiga no paraba de mirar el suyo y el de ella e intentaba comparar cuál era más claro. El resto eran desastrosos -Caramba, sí que es difícil elegir, ambas están muy bien preparadas. Y luego sirvió un poco de cada una en distintas copas. La suya era apenas un toque más rosa -Veo que has heredado el talento de Lily para las pociones, ella era muy buena para esto. Úsala bien- y le entregó la botella con el contenido dorado. Estaba tan eufórico, no sólo por el premio sino porque era la primera vez que lograba superar a Hermione en clase y sin tener que soportar los comentarios despectivos de Snape.
Ese fin de semana tuvo que posponer su castigo con el jefe de su casa ya que el director le envió una lechuza diciéndole que quería hablar con él en persona. Cuando entró al despacho vio al Fénix Fawkes quien ululó en modo de saludo, y al viejo sombrero seleccionador apoyado sobre un estante, el cual hizo un gesto al verlo.
-¿Sigues haciendo de las tuyas Harry Potter?- le preguntó el sombrero.
-No niego ni confirmo nada- respondió sonriendo.
-Buena respuesta muchacho-
-Bien, Harry debo admitir que estoy impresionado por tu primer semana de clases-
-¿Es porque gané el premio en clase de Pociones? Tenía razón, el profesor Slughorn es muy buen maestro- recordando lo entretenida que fue esa asignatura, por primera vez en mucho tiempo.
-Me refiero al hecho de que ya te conseguiste un castigo con tu jefe de casa-
-El profesor Snape siempre busca cualquier pretexto para castigarme. Haga un buen trabajo o no. Aunque admito que estoy sorprendido de que me pusiera "Extraordinario" en los TIMOS del año pasado-
-A veces las cosas no siempre son lo que parecen, lo mismo sucede con las personas. Tú eres el ejemplo viviente de ello, siendo un Slytherin hablante de Pársel que es gran amigo de una hija de muggles y que se lleva bien con miembros de otras casas- le respondió sonriendo -Supongo que te preguntas porqué te hice venir aquí. Es tiempo de enseñarte lo que sé acerca de Voldemort, más precisamente acerca de su pasado. Conocer el pasado de una persona es importante para entender su presente y poder tomar decisiones que afecten el futuro-
Al principio Harry se decepcionó, ya que pensó que le enseñaría magia avanzada o algunos hechizos como los que utilizó contra su adversario en el Ministerio. Pero luego de razonar un poco comprendió que tal vez no era tan mala idea, conocer la personalidad de su enemigo le daría cierta ventaja. Voldemort ya conocía la predisposición de Harry de querer salvar a todos y debido a eso pudo manipularlo para que termine yendo al departamento de Misterios. Un error que no volvería a cometer.
-Empecemos con el linaje de Voldemort. Hasta ahora lo que sabemos, y lo que todo el mundo sabe gracias a tu entrevista con el Quisquilloso, es que su padre era un Muggle que abandonó a su madre al saber que era una bruja y he ahí el desprecio hacia ese hombre y todo lo que tuviera que ver con los no magos. Sin embargo, toda historia tiene dos versiones, te mostraré una parte de ella y tú sacarás tus conclusiones- y le mostró el pensadero que había visto en su cuarto año. Tomó una pequeña botellita que contenía uno de sus recuerdos. Le dijo que ese recuerdo lo había obtenido de Tiberius Ogden, un miembro retirado del Ministerio que había ido a enviar un citatorio a un mago llamado Morfín por haber atacado a un muggle, sin motivos aparentemente.
-Adelante, puedes entrar- le dijo el anciano director y se metió dentro del objeto.
Una vez vio cómo el hombre había ido a una casucha en malas condiciones, era difícil imaginar a personas viviendo en ese lugar, aunque era mucho mejor que la vieja alacena dónde alguna vez vivió. Allí dentro vivían el joven, su padre y una chica que vestía ropas andrajosas y no emitía ninguna palabra. Tanto el hijo como su hosco padre no mostraron señales de arrepentimiento por lo que el muchacho había hecho. El adulto parecía, incluso, estar orgulloso de su accionar pero le decía a su hijo que guarde silencio hasta que se vaya el intruso.
-¿Serías tan amable de traducir lo que han hablado?-
Harry le pareció extraño que el director le pidiera que le tradujera la conversación entre ellos, cuando era muy claro lo que estaban murmurando, pero cuando vio al chico acariciar una serpiente y tratarla como un ser querido lo comprendió. Ellos hablaban Pársel y no lo ocultaban sino que se enorgullecían de ello, se jactaban ante el hombre de ser descendientes directos del mismo Salazar Slytherin y que no respondían ante la autoridad de nadie, ni siquiera del Ministerio.
-Señor Gaunt sus ancestros y los míos no tienen nada que ver con lo que estamos hablando. Es evidente que ni usted ni su hijo han mostrado señales de arrepentimiento por lo que me veo obligado a...- pero fue interrumpido por el sonido de unos caballos galopando afuera y una pareja haciendo comentarios despectivos sobre la casa y las personas que habían allí.
-¡Que espanto Tom! No puedo creer que vivan personas en ese lugar- dijo la voz de una mujer.
-Te lo dije mi querida Cecilia. Esa gentuza debería haber sido desalojados hace años pero me temo que no hay nada que hacer. Simplemente ignóralos, están todos locos- respondió altaneramente, el joven apuesto que estaba a su lado y oyeron como los caballos se alejaban del lugar.
-"Querida..."- le dijo Morfín a su hermana en Pársel -Ya ves como le dice, él nunca te llamaría de esa forma. Mi pobre e ingenua Merope-
-¡¿Cómo?! ¿Qué acabas de decir?- gritó su padre. Su hijo le dijo que a su hermana le gustaba ese muggle y que siempre lo espiaba a través de la ventana o escondida entre los arbustos, esperando a que pase por allí -¡Ya de por si es una deshonra tener una hija Squib! ¡Y encima descubrir que anda mirando un muggle de sangre roñosa?! -El hombre pareció perder la poca cordura que tenía e intentó atacarla, afortunadamente el otro mago lo detuvo.
-Creo que ya es suficiente Harry- le dijo el director y ambos salieron de allí y volvieron a aparecer en el despacho.
-¿Qué sucedió luego profesor?-
-Morfín fue enviado tres años a Azkaban por sus actos y su padre Sorvolo estuvo seis meses por atacar a un miembro del Ministerio-
-¿Sorvolo? Entonces...-
-Sí, ellos eran los Gaunt, la familia de Voldemort. Su madre Merope Gaunt, su tío Morfín y el abuelo Sorvolo. Todo un personaje sin duda-
-Y el hombre que iba a caballo era Tom Riddle, su padre-
-Correcto. Los Gaunt fueron alguna vez una familia muy antigua, famosa por su inestabilidad mental, violencia y delirios de grandeza, la cual se fue agravando debido a la costumbre de casarse entre primos para "mantener la pureza de la sangre". Al final sólo quedaron tres miembros, viviendo nada más que en la miseria y la locura pero conservando la misma actitud orgullosa, como si nada hubiera cambiado durante los últimos siglos-
-¿Y Merope, su madre, se casó con ese muggle?- preguntó sorprendido de que dos personas tan diferentes hayan terminado juntos. El director le dijo que siendo una bruja, aún solo una squib, podría sacarle partido a sus dones, por mínimos que fuesen. El cerebro de Harry empezó a trabajar -La poción de amor. Como la que vimos en clase-
-Nuevamente aciertas Harry. Imagino que no fue muy difícil esperar a un día caluroso en el que él pase con su caballo y le ofreció una bebida fresca. Fue un gran revuelo para el pueblo de Hangleton al descubrir que el único hijo de los Riddle se había fugado con una campesina del lugar. Claro que no fue nada comparado con lo que debió sentir Sorvolo al llegar a su casa y en lugar de una comida caliente y una hija obediente, descubrió nada más una casucha llena de hollín y una nota donde la muchacha le explicaba lo que había hecho. Después de eso jamás volvió a mencionar a su hija y murió tiempo después, ya sea por el shock de lo sucedido, sumado a su estancia en Azkaban o el hecho de que el hombre no supiera valerse por sí mismo-
-¿Y su madre también murió cierto? Él se crio en un orfanato-
-Si, casi un año después de que la pareja se fugara románticamente. El joven y apuesto Riddle volvió a su casa, sin esposa, diciendo que la mujer lo había seducido bajo engaños y mentiras. Todos asumieron que la chica le había hecho creer que esperaba un hijo suyo y que por ese motivo se casó con ella, y obviamente él no iba a negarlo. No podía andar diciendo que estaba bajo los efectos de la magia, lo hubieran tomado por loco-
-Pero realmente esperaba un hijo suyo ¿Por qué los abandonó?-
-Es sólo una conjetura, pero asumo que la muchacha dejó de suministrarle la pócima, ya sea porque tenía la esperanza de que el muchacho se hubiera enamorado realmente de ella o porque se quedaría a su lado por el bien del bebé. Sea lo que creyera, se equivocó. Riddle la abandonó y nunca se preocupó en saber que había sido del hijo que había engendrado con ella-
-No me extraña que lo odiase tanto- dijo pensando en voz alta.
-Ciertamente, era un hombre poco gentil, altanero y no tenía lo que algunos llaman "cualidades de padre". Pero no merecía morir a manos de su hijo por ello, igual que sus padres. No deberíamos juzgar una madre que deja a su bebé en manos de otras personas porque éste fue producto de una poción de amor, de la maldición Imperius...o de una agresión física al estilo muggle-
Harry asintió, comprendiendo lo que quiso decir -¿Y de que murió la madre de Voldemort?-
-Es sólo una conjetura, pero creo que después de que su esposo la abandonara ella dejó de emplear la magia. Tal vez el dolor que sintió en ese momento, sumado a los traumas que ya tenía por su crianza. Suele ocurrir que luego de un fuerte shock emocional los magos reprimen su magia. Ya antes ha pasado e imagino que la pobre Merope Gaunt estaba tan débil, tanto física como mental y emocionalmente, que no tenía voluntad ni para utilizar una varita-
-¿Ni siquiera para salvar la vida de su hijo?-
-¿Te compadeces de Voldemort?- preguntó sorprendido.
-¡Claro que no! Bueno...tal vez un poco. Tal vez si su madre hubiera luchado y hubiera estado con él durante su niñez...-dijo pensando que tanto hubieran cambiado las cosas por un detalle.
-Esa pobre muchacha había tenido una vida difícil y no todas las madres tienen la valentía de Lily Evans. Así como no todos los Slytherins son malos-
-Y no todos los Griffindors son nobles y valientes- respondió pensando en Peter Pettrigrew.
-Exacto. Bien creo que es es todo por hoy. Seguiremos con estas clases de historia y, tal vez, más adelante utilizaremos nuestras varitas- y ante eso Harry sintió una gran emoción y alegría pero intentaba disimularlo y mantener la cabeza fría. Miró a los ojos a su director, quien lo observaba con sus lentes con forma de media luna, los cuales daban la ilusión de que le otorgaban el poder de ver más allá de la vista.
-Me alegra ver que sigues practicando con la Oclumancia. El profesor Snape te habría dado varios puntos-
-Lo dudo mucho señor- le dijo antes de salir por la puerta.
Al día siguiente el grupo había ido a Hogsmeade a pasar el domingo. Ron quería ir a las tres escobas a beber cerveza de mantequilla y comer algo -¿Algún momento piensas en algo que no sea comida?- le dijo Draco y en ese momento su estómago hizo unos gruñidos -Aunque...no es mala idea. Tal vez nos encontremos con algunos conocidos-
La verdad es que no había mucha gente, no sólo porque hacía frío y nevaba fuertemente. Sino por el miedo y la paranoia de la situación actual. La mayoría sólo salía a comprar lo necesario y luego volvían a sus casa. En el camino se toparon con Mundungus Fletcher que le ofrecía algunos objetos de su maleta al camarero de "Cabeza de Puerco".
-¡Hola Mundungus!- le dijo Ron en voz alta y el cliente se marchó de allí rápidamente, mientras el otro recogía algunos artículos que se le habían caído.
-¡Ah! Son ustedes, por un momento pensé que era alguien del Ministerio-
-No es necesario que nos insultes- bromeó él -¿Son para vender?-
-Bueno..hay que ganarse la vida ¡Eh dame eso!- le dijo a su amigo quien le había alcanzado una copa de plata. Y justo cuando el hombre se disponía a marcharse el rubio se le interpuso y lo apuntó por la varita.
-¡Draco! ¿Qué estás haciendo?- le preguntó Hermione.
-Esa copa pertenece a la familia Black. Reconocí el lema de la familia de mi madre al instante- dijo y al ver el objeto más de cerca pudieron ver mejor la frase "Toujours Pur"
En ese momento una ira se apoderó de Harry y sacó su varita -¡Robaste las cosas de Sirius! ¿Qué hiciste, volviste allí la noche que lo mataron y desvalijaste la casa? ¡¿Es eso?!- preguntó apuntándolo con la suya y estampándolo contra una pared. El hombre estaba pálido y sudaba.
-¡Harry detente!- le imploró su amiga y en un descuido el hombre agarró su varita y desapareció en un "crac".
-¡Ladrón hijo de...-
-Cálmate Harry, estás llamando la atención- le decía su amiga al notar que varios veían la escena.
-¡Hablaré ya mismo con Dumbledore, él no tenía ningún derecho a tomarlas!-
-Ciertamente, tienes todo el derecho de enfadarte. Pero ahora vayamos a tomar algo a las Tres Escobas y nos calmaremos un poco- le sugirió la chica.
Harry pensó que una jarra grande de cerveza de mantequilla le quitaría el mal trago que acababa de pasar. Pero sólo se equivocó, apenas entraron estaba el profesor Slughorn quien le insistía a Harry y a Hermione que se sentaran con él, quería pasar el rato con los mejores de su clase. Luego de que pudieran escapar de las garras del profesor vieron a Ginny sentada bastante cerca de Blaise Zabinni y él la tomaba de la mano, casi acercando su rostro a ella. Ron, estaba haciendo un esfuerzo descomunal para no hacer una escena como había prometido antes, afortunadamente Draco y Hermione lo ayudaron y lo llevaron a otra parte de la taberna. Por alguna razón Harry no quería que lo hicieran, una parte de él quería decirle que vaya hacia el muchacho y le diga que se aleje de la hermana de su amigo.
Lo peor fue cuando a la salida vieron a Katie Bell discutiendo con su amiga y actuaba en forma extraña mientras sostenía un bulto. En ese momento el objeto cayó y la chica se elevó en los aires y luego se desplomó quedando en una especie de trance. Vieron que había un extraño collar y cuando Ron hizo un ademán de agarrarlo tanto Harry como Draco lo detuvieron.
-¡No lo toques! Está maldito. Es uno de los tantos objetos oscuros que Borgin y Burkes tiene en su tienda- dijo el rubio. Tuvieron que llamar a algunos adultos para que los ayuden a llevarla a la enfermería del colegio, luego la vicedirectora los mandó a llamar para interrogarlos por lo que pasó.
Luego de darle un resumen de todo la mujer asintió -Ya veo, es evidente que la señorita Bell estaba bajo la maldición Imperius y su amiga no tuvo oportunidad de ver quien la hechizó. Afortunadamente se encuentra fuera de peligro, gracias a Madame Pomfrey y el profesor Snape, quien me asegura que se pondrá bien en unos días. Al parecer, el collar apenas le rozó la piel a través de un diminuto orificio que tenía uno de sus guantes. De habérselo puesto o tocado con la mano desnuda, habría muerto al instante, así que demos gracias a Merlín que no fue el caso -dijo aliviada y luego los miró -¿Por qué cada vez que ocurren situaciones como ésta, ustedes están en medio de todo?-
-Hace años que me vengo preguntando lo mismo profesora- dijo Ron suspirando.
-¿En serio? Yo ya pensé que era parte del programa educativo, estilo entrenamiento de supervivencia- le respondió Draco. Y el pelirrojo se rio.
-¡Es mejor que vuelvan a sus respectivas Salas comunes! Y por su bien, espero que en nuestra próxima clase ambos sepan hacer un hechizo de transformación no verbal a la perfección- les espetó seriamente. Cuando se retiraron y quedó sola, movió la cabeza de un lado a otro suspirando -Albus tenía razón: Malfoy y Weasley se parecen tanto como Potter con su padre-
Era miércoles por la noche y Harry debía verse con Dumbledore para otra lección. Según la nota que le envió le dijo que además de mostrarle otro recuerdo relacionado con Voldemort, debía hablar con un tema relacionado a Sirius. Harry hubiera preferido no leer esa parte, estuvo los últimos dos días pensando en que podría ser aquel tema relacionado con su padrino, cada vez que sentía que iba superando lo de su muerte, algo nuevo le abría la herida.
Cuando llegó al despacho el director lo esperaba, tenía aspecto de no haber dormido mucho últimamente, pero obviamente no quiso mencionarlo -Buenas noches Harry. Lamento no poder ser muy detallista en la carta que te envié, ya sabes, medidas de seguridad-
-Lo entiendo. Por cierto, señor me encontré con Mundungus Fletcher-
-Si, me he enterado que ha metido mano en objetos valiosos de tu legítima herencia- y ante eso, el cuadro de Phineas Nigellus pareció salir de su sueño y maldijo a aquel hombre por haberse apropiado de las preciadas reliquias de su familia -Les aseguro que será severamente castigado por ello. Ahora Harry antes de seguir hablando del tema de Sirius quiero que primero veas éste recuerdo sobre Voldemort. Más precisamente, el día que lo conocí- y ante ese detalle pareció enfocarse al máximo en lo que estaba por presenciar.
-Adelante señor- le dijo al adulto que vertía su recuerdo en el pensadero. Una vez allí vio a un Albus Dumbledore mucho más joven que el que tenía al lado, vestido con un traje bastante llamativo entrando al orfanato dónde fue criado Riddle. Cuando habló con la encargada del lugar y le preguntó sobre el huérfano llamado Riddle, le dijo que era director de un colegio para niños especiales y que el joven había sido anotado desde que nació y que era tiempo de cumplir con su educación y le mostró unos papeles.
-Bien, bien parece estar todo en regla. Así que todo es como una especie de beca-
-Efectivamente. Bien, cuénteme sobre el chico, cómo es él. Su comportamiento ¿Se lleva bien con sus compañeros?-
-Bueno la verdad...-y la mujer pareció dudar. El hombre le aseguró que nada de lo que le diga podría hacer que perdiera su matrícula. La mujer le dijo algo nerviosa que era un niño extraño desde que nació, nunca lloraba excepto cuando tenía hambre. Siempre fue callado y no tenía amigos, y también que cosas raras sucedían cerca de él, cosas que le parecían imposible, pero por alguna razón intuían que él había sido el responsable.
-Entiendo ¿Puedo hablar con él?- y la mujer le indicó la dirección de su habitación. Cuando entraron vieron a un niño callado leyendo un libro sobre su cama, cuando quedaron a solas el Dumbledore del recuerdo le explicó que era profesor de un colegio para personas especiales como él. El chico pensó que se trataba de un manicomio pero él le aseguró que en realidad era una escuela de magia, para gente que puede realizar cosas que otros no, y a partir de ese momento captó la atención.
-Sabía que era especial, que era diferente a los demás, nadie más puede realizar las cosas que yo hago-
-¿Qué puedes hacer?-
-Puedo hacer que las cosas se muevan sin tocarla, que le sucedan cosas malas a los que son malos conmigo, lastimarlos si lo deseo- murmuró y luego lo miró- ¿Usted también es mago?-
-Así es-
-Pruébemelo- dijo en tono más de una orden que petición. El director miró hacia el armario y éste empezó a arder en llamas y a moverse de un lado a otro.
-Parece que hay algo en tu armario que quiere salir- y cuando las llamas se apagaron, el niño sacó de allí una caja. El hombre le ordenó que la abriera y adentro de habían un yo-yo, una armónica y un pequeño soldadito de juguete de metal. Cuando le preguntó si eran robados no tuvo más opción que decirle la verdad -Devolverás lo robado y le pedirás disculpas a cada uno de sus dueños y si no lo haces lo sabré. En Hogwarts no toleramos los robos- el chico no parecía avergonzado o culpable, sino más bien intrigado cómo ese hombre podía hacer las cosas que hacía -Y cuando te dirijas hacia mí o el resto de los miembros del colegio los tratarás de "Señor/a" o "Profesor/a"- le dijo y el niño asintió y luego empezó a cambiar de actitud cuando vio que no podía asustar al adulto como hacía con el resto.
El Dumbledore del recuerdo le explicó como funcionaba el mundo mágico, las reglas sobre no usar magia fuera del colegio o indebidamente dentro de él, le dio una pequeña bolsa de Galeones para que comprara lo indispensable, claro que tendría que ser de segunda mano. Y que debía preguntar por el dueño de la taberna Tom, le sería fácil acordarse ya que se llamaban igual. Ante la mención de su nombre muggle pareció disgustado, le dijo que hay muchos con ese mismo nombre, y que lo único que sabía sobre su padre era que se llamaba Tom Ryddle y le preguntó si él era mago.
-Honestamente no lo sé, normalmente lo heredan de sus padres, ya sea de ambos o uno de ellos. Aunque hay algunos casos en que surgen niños magos en familia de muggles, así es como le decimos a aquellos que no tienen poderes mágicos- y ante esa respuesta el chico pareció menos complacido, pero lo disimulaba. El director le preguntó si necesitaba que alguien lo acompañe pero el chico respondió que estaba acostumbrado a hacer las cosas por su cuenta, solo -Bien, supongo que es todo por ahora, nos veremos en el colegio Tom-
El chico pareció titubear pero al final habló -Hay algo más que puedo hacer. Puedo hablar con las serpientes, ellas me entienden y yo a ellas. Me protegen ¿Todos los magos lo hacen?-
-No es común, pero tampoco insólito. Ha habido otros con ese don- respondió en tono despreocupado.
-Supongo que lo debo haber heredado de mi padre. Es decir, mi madre murió dándome a luz, si fuera bruja no hubiera muerto-
-Si, tal vez- respondió el Dumbledore del recuerdo. Luego el que estaba al lado suyo le dijo que podían irse.
-Bien Harry. Ahora quiero que me des tu perspectiva acerca del joven niño que algún día pasaría a llamarse Lord Voldemort-
Meditó durante unos segundos -La verdad es que se tomó la noticia bastante rápido, aquellos que nunca han oído de la magia como Hermione y otros hijos de Muggles les lleva más tiempo asimilarlo. A mi también y eso que lo descubrí hablando con una serpiente en un parque-
-Correcto, ya desde pequeño le gustaba sentirse especial, diferente, "superior" por así decirlo, comparado a los demás. Así como también rechazaba cualquier cosa que lo pudiera relacionar con lo muggle, como su nombre el cual era igual a su padre, cuando creció cortó lazos con su familia y se puso la máscara de Lord Voldemort-
-¿Usted ya lo sabía?-
-¿Si había conocido al mago más peligroso del mundo? No. Aunque me resultaba intrigante. No sólo su facilidad para controlar la magia a tan temprana edad, es decir, no era magia accidental que se escapa en un arranque de emociones como la ira o el miedo, como les pasa a la mayoría de los infantes. Sino que podía utilizarla intencionalmente y más aún cómo la empleaba, "puedo lastimarlos si lo deseo...". Pero decidí darle una oportunidad ¿Algo más que notaras?-
-No tenía amigos y parecía disfrutar de la soledad-
-Nuevamente aciertas, tanto el Voldemort adulto como el niño, prefieren hacer las cosas por su cuenta, sin ayuda y sin confiar en nadie. Muchos mortífagos se jactan de ser cercanos a él, que tienen su plena confianza pero no es verdad, Voldemort nunca tuvo amigos ni le interesó tenerlos, para él las personas son un medio para un fin. Él cree que es una ventaja, pero al final descubrirá que aquello que rechazó y nunca comprendió serán su caída-
-Entiendo- y justo en ese momento oyeron el sonido de la puerta.
-Ahh justo a tiempo. Antes de que debas irte creo haberte dicho que había un tema relacionado a tu padrino del que deberías estar al tanto. Primero es que en vista de lo acontecido en el ministerio sumado a mi humilde testimonio y otras evidencias déjame decirte que Sirius Black ya no es considerado un Mortífago y todos los cargos en su contra fueron desestimados y anulados. Ya puedes disponer totalmente de sus bienes como de su bóveda-
-Ya veo- dijo en voz baja. La verdad no le importaba la herencia que le había dejado o que el Ministerio lo considerara inocente, prefería tener un Sirius prófugo pero vivo antes que el actual -Y en cuanto a otro tema más personal...¡Adelante!- dijo levantando la voz, cuando la puerta se abrió vio a Madame Rosmerta, la dueña de las Tres Escobas y una chica bastante parecida a ella pero diez o quince años más joven, su cabello era oscuro y su forma de vestir le recordaba al hermano de Ron, Bill. Usaba una chaqueta de cuero, pendiente de diente de dragón y maquillaje oscuro en los ojos.
-Buenas noches señoritas. Espero no haberlas hecho esperar demasiado. Harry creo que ya conoces a nuestra querida dama quien siempre ha sido una buena anfitriona en las Tres Escobas, y su hermana menor Lucille Rosmerta-
-Un placer- dijo Harry y la chica le correspondió el gesto. Era igual de bonita que su hermana, aunque lucía de carácter más rudo..
-Bueno, el tiempo es esencial así que intentaré ser breve. Recordarás que durante tu cuarto año Sirius solía estar rondando por Hogsmeade para estar cerca en caso de que lo necesitaras. Durante ese tiempo, nuestra querida Rosmerta fue muy amable en ofrecerle refugio y comida las veces que solía pasearse por allí en su forma de animago. Fue durante una de ésas veces que se cruzó con la hermana de Rosmerta, quien accidentalmente lo vio asumir su forma humana, pero afortunadamente logró convencerla de que estaba de nuestro lado y entablaron buena relación-
-Siempre le gustaron los chicos malos- dijo la mayor mirando de reojo a su hermana quien estaba sonrojada.
El director continuó -Poco antes de lo ocurrido en el departamento de Misterios digamos que su relación se volvió más...cercana, con consecuencias que pocos habríamos pensado-
-No entiendo señor- y la chica se tocó el vientre instintivamente, como si llevara algo muy valioso dentro y al ver la pequeña forma redonda de su estómago fue que su cabeza empezó a atar cabos -¿Está embarazada? ¡¿Cómo...?- y luego se dio cuenta de lo estúpida que fue la pregunta.
-Bueno, imagino que ya sabes el procedimiento y lo que sucede cuando dos adultos están juntos-
-Lo siento, es sólo que...es tan irreal ¿Puedo?- le preguntó a la chica haciendo un ademán con la mano nervioso. La chica lo dejó y tocó el estómago donde una nueva vida se formaba. Apenas hizo contacto sintió una corriente recorriendo todo su cuerpo y esbozó una sonrisa -Felicidades-
-No sabíamos como ibas a reaccionar, sabemos que has sufrido mucho la pérdida de tu padrino. Es sólo que mi hermana y yo no tenemos a nadie más con quien compartir la noticia, Sirius murió, igual que nuetros padres hace algunos años y entendemos que la familia de Sirius...-
-Es complicada- finalizó él asintiendo -Quiero que sepan que cuentan con todo mi apoyo. Y pueden quedarse en Grimmauld Place si lo desean, junto a la madre de Malfoy, imagino que le vendría bien algo de compañía además de los elfos-
-No es necesario, tenemos lugar en la taberna...-replicaba la joven pero Harry insistió. Grimmauld Place era la ancestral casa de los Black y ése niño o niña, tenía todo el derecho de ser criado allí. Las dos mujeres le agradecieron enormemente su hospitalidad y consideración.
-Sirius decía que eras un alborotador como tu padre, pero que también tenías el enorme corazón de tu madre- le dijo Lucille sonriendo antes de marcharse y darle un beso en la mejilla en forma de despedida. Su hermana mayor le agradeció enormemente por lo que estaba haciendo por ellas y le dio un beso pero en la frente mientras le colocaba las manos en ambas mejillas.
-Te pareces mucho a tu padre, excepto...-
-¿Que tengo los ojos de mi madre?- respondió, acostumbrado a que le mencionen ese detalle.
-Iba a decir que eres mas guapo, pero sí eso también- respondió guiñándole un ojo y haciendo que se sonrojara.
Una vez que se marcharon Harry se volteó hacia el cuadro de Phineas Nigellus -Imagino que lo oyó todo profesor-
-Efectivamente-
-Vaya a su otro cuadro y dígales que tendremos invitados. Y luego si tiene chances de hablar con la madre de Sirius dígale que el linaje de los Black aún no se ha extinguido- le dijo. El hombre del cuadro, quien normalmente tenía una actitud hosca, en especial hacia los jóvenes, esbozó una sonrisa.
-Espero que ese sucio ladronzuelo devuelva lo que nos robó. No pienso ver a mi descendiente comer en platos de plástico o porcelana de baja calidad- dijo antes de salir de allí.
-Bueno Harry, creo que han sido demasiadas revelaciones por una noche. Mañana tienes clases y no quisiera que te desveles con todo lo que has presenciado hoy, ve a descansar y sigue practicando, tanto la Oclumancia como la magia defensiva. Seguiremos con nuestras lecciones más adelante-
-De acuerdo señor- Si ya estaba emocionado con las clases particulares con Dumbledore, la noticia del bebé hizo que su entusiasmo se desbordara. Harry entendía que Sirius ya no estaba, pero una parte de él viviría a través de su descendencia y se prometió que haría todo lo posible para que siempre estuviera a salvo y se aseguraría que su infancia nunca sea como la que Sirius y él habían tenido. Antes de marcharse se detuvo en la puerta -Señor, recordé que tengo otra pregunta-
-¿Si?-
-¿Por qué los magos, incluso los más inteligentes y hábiles, son tan malos para disfrazarse de muggles?- le dijo recordando su apariencia en el recuerdo que había visto.
-Me he hecho esa misma pregunta hace años. Siempre dije que deberían impartir clases o, al menos, un curso rápido sobre como pasar exitosamente desapercibidos entre ellos. Buenas noches Harry- respondió sonriendo.
Fin de capítulo e inicio del sexto año de Harry. Espero que les haya gustado
