Capitulo 6
Leonardo regresó a la guarida antes del amanecer. Estaba cansado y devastado. Tal como salió, así entró, en absoluto silencio y sin que nadie se diera cuenta. Se encerró en el cuarto. En lo que cerró la puerta, se dejó caer sentado al suelo, deslizándose por la puerta. Miró al suelo y comenzó a llorar.
Donnie y Mikey estaban dormidos, acostados uno junto al otro. De repente se oyó la puerta de metal abrirse. Donnie levantó la mirada inmediatamente. Hunter venía entrando con un recipiente en la mano.
Mikey también se había dado cuenta de la presencia del tipo. Miró a Donnie a los ojos con un gesto de pánico. ¿Vendría por él nuevamente? Donatello notó el miedo en su hermano y decidió protegerlo ante un posible daño por parte del hombre.
Hunter abrió la puerta de la jaula y la cerró detrás de él. Donnie se puso en frente de su hermano sobre sus pies y manos. No se pondría totalmente de pie para que el tipo sospechara de su verdadera capacidad. Lo único que se le ocurrió fue gruñirle como si fuera un perro. Mala idea, la reacción no fue la que esperaba.
-¿Te crees el muy rudo he?- Le dijo en son de burla. Sacó un pedazo de cuerda y le intentó pegar. Donnie se esquivó el latigazo, lanzándose hacia un lado y dejando a la otra tortuga al descubierto. Hunter comenzó a acercarse a Mikey pero Donatello volvió a atravesarse en medio de ambos.
El hombre comprendió que era un instinto de protección hacia el animal herido. ¿Qué tanto puedes proteger a tu compañero? Se preguntó. Rápidamente lanzó otro latigazo hacia Donnie. Otra vez se esquivó. Se aprovechó de que se había apartado y le lanzó un latigazo más a la tortuga herida. Pero Donatello se regresó rápidamente a proteger a su hermano. Recibió él el latigazo.
Le dio en la cara, cerca de su ojo derecho. Mikey miraba aterrado lo que acababa de pasar. Estaba paralizado del miedo. Hunter lanzó otro latigazo a la tortuga herida. Y esta vez, la otra tortuga se le abalanzó encima lo botó al suelo. El hombre estaba debajo de la furiosa tortuga.
De un solo golpe, derribó a Donnie. Se levantó y se acercó a él, que aún estaba tirado en suelo del golpe. Lo volvió a golpear haciéndole caer de nuevo.
-Yo soy tu amo. Tienes que respetarme.- Dijo Hunter dándole otro golpe aún más fuerte. Hiso que un quejido saliera de la tortuga. Luego salió y se fue dejando el recipiente en el suelo.
Una vez que el hombre se había ido, Donnie se levantó y se fue a ver que contenía el recipiente. Era agua.
-Mikey ¡agua!- le susurró. La cogió y le dio de beber a su hermano.
-¿Por qué lo hiciste?- Preguntó Mikey.
-¿Por qué hice qué?-
-¿Por qué lo enfrentaste? No tenías que hacerlo.-
-Sí tenía que hacerlo, tenía que protegerte.-
-Él siempre nos va a apalear y lo va a seguir haciendo si no lo enfrentamos de verdad. No como animales, sino como ninjas.-
-No haremos eso. Si se dan cuenta de quienes somos realmente, podrían encontrar a los demás. –
Michelangelo miró a su hermano y asintió con valentía a pesar del profundo miedo y dolor que tenía.
Baxter mosca hacía unos arreglos a los horribles gusanos para que esta vez no fallaran. Esa escena causaba repudio a Karai. El aspecto del científico era horrible y asqueroso. El malestar que daba ver a un hombre con ojos enormes de insecto, con pelos horrendos y gruesos por toda su cara, lo que tenía en vez de boca y esas enormes alas colgando de su espalda, daban nauseas.
Estaba solo. Al menos mientras perfeccionaba a los gusanos. Karai desde la mesa en que estaba amarrada, se transformó en su forma mutante. Barias serpientes salieron de sus manos. Una fue en dirección del panel de control sin que Stockman se diera cuenta. La muchacha se liberó.
Baxter mosca de repente sintió que lo habían tomado del cuello. Karai lo estaba tratando de ahorcar. Con una maniobra, ató al científico a la misma mesa en que ella fue amarrada primero.
-Guarda silencio.- Ordenó Karai amenazando con su mano de serpiente justo en frente de lo que se podría decir la cara de Stockman. –Vas a contestar mis preguntas.-
-Esssstá bien.- Decía la mosca muy nerviosa. –Pero aleja esa serpiente de mi cara.-
-Lo haré si respondes.- El científico asintió. -¿Qué pasó con las dos tortugas que atrapamos?-
-¿En serio no te acuerdas? Es un efecto que no esperaba.-
-¡Responde!- acercando aún más la serpiente.
-Está bien, está bien. Se las vendiste a los dragones purpura. Justo dessssspués de traerlas aquí. Destructor los quería matar pero tú pediste que te dejaran eliminarlas y a la vez encontrar a los demás.-
Karai. Se quedó sin palabras. Tenía que buscarlos. Con enojo profundo, hiso que su mano de serpiente mordiera al científico. Así no chistaría cuando la viera huir.
Sin que se nadie se diera cuenta ella escapó.
Donnie y Mikey estaban en silencio cuando otra vez la puerta se abrió. Esta vez venía Hunter con varias personas más.
-Ahora vas a ver que te has ganado, tortuga peleonera.- Dijo Hunter dirigiéndose a Donatello.
Notas de la autora:
Las tortugas ninja no me pertenecen. Son de Nickelodeon.
Donnie no se defendió como realmente hubiese querido pero él no iba a dejar que descubrieran cómo eran ellos realmente.
Cuando Mikey dijo lo de defenderse como ninjas, no era nada más que tratando de buscar una solución rápida para salir de esa pesadilla. Aunque sabía que no podían escapar tan fácilmente. Fue un momento de flaqueza y debilidad.
Espero les haya gustado el capítulo. Espero sus reviws.
