Cada vez esto se pone peor.


El abismo que solía mirar en la desolación de mi ventana.

Enero 30 de 1966.

"La epifanía llega en cualquier momento, pequeño humano con sentimientos, recorres los gélidos páramos de tu existencia banal, perteneciendo a una raza, un país y género, te controlan y controlas, aparentas ser feliz en tu conocimiento".

La tarde oscura de los meses tranquilos de invierno, la tierra sigue las hojas sin mangas, las hojas todavía marchitas, y la ansiedad de la madre pausada, pintamos el granero y paseamos a las cuatro pequeñas ovejas, damos de comer a las ruidosas gallinas mientras platicábamos sobre La filosofía

-Lo único que me interesa es encontrar la paz interior- dije sosteniendo pequeños granos- Quiero ser libre, es lo único que me haría feliz.

-Si la libertad y la felicidad no existen, ¿qué harás ?, vivirás intentando alcanzar lo imposible.

-Por esto es un "si no existe", ¿cómo podremos asegurar algo?

-El sentido de la vida es el mismo absurdo-comentaste con desilusión- Vivimos en un reflejo de la realidad o en verdad esto es parte de lo otro.

-Cortes que también pueden ser extraterrestres también son falsas, todos somos cuentos en un gran librero ...

-Somos seres espirituales que habitan la ficción a través de su traje de piel.

-Realmente, ¿sabes qué somos?

Me miraste con ilusión, esperas un discurso del ser, pero te di una broma.

-Somos unos locos, unos campesinos que alimentamos gallinas planeando la existencia.

-Somos unos, unos campesinos geniales- Sonreíste, me lanzaste granos a la cara, mientras corrías a la casa.

Te perseguí, fingiendo furia, era divertido atraparte y acorralarte para besarte, era divertido empujarte hacia la cama y luchar para desnudarnos. Se tomaba con indiferencia el romanticismo y asumían rol de guerra.

Cada gemido era un cántico marcial, nos apoderábamos de las ciudades de nuestras anatomías, avanzábamos las tropas en busca del control en la capital.

La guerra nos abrazaba, mientras que penetrar el sistema nervioso de cada individuo. El orgasmo abrazador había sido el grito de victoria de la consumición del éxtasis.

Bajo las sábanas como testigos, temblábamos por la descarga de pasión, se terminó una guerra en la cual ambos habíamos empatado.

"Reviso mi miserable existencia, catalogo el dolor en mi alma y las sensaciones producidas a través de mi comportamiento, exploró el infinito de mi conciencia, la experiencia del universo, conformada por libros, radio, televisión, determinada por personas, espero el fin De mi piel, la decadencia de mi cuerpo, espero que el sistema solar se colapse para ser parte del cosmos, para volver a mi origen, para renacer como materia y espíritu "

La cena estaba lista.

Las habas preparadas con devoción, con la cosecha restante del año anterior.

-Serías una buena esposa, si pudieras tener hijos.

-Yo nunca me convertí en alguien que sólo prepara comida, y ama a sus hijos y esposo.

-Con esa actitud, y las serias una zorra.

-Típico, el rol de la mujer es el de la madre y el de zorra.

-Zorra capitalista, dirían mis camaradas.

-No eres nada amable, por eso no tendrás la cena, maldito patriarca- Bufaste divertido, amabas que es estúpidas bromas que hacían tus ideologías.

-Tienes razón, de tomar conciencia, yo no te valoro como lo hago, trabajas todo el dia y aparte yo cocinas, debe besarte los pies, hombre abnegado.

-Carillo estúpido, que se oyen los pasos de mi madre, yo nunca la cocinaría a alguien que no fuese mi progenitora.

-Que decepción, pero lo acepto, no me gustan ni los hombres ni las mujeres abnegadas, me gustan las chicas "zorras" que luchan por sus derechos y su libertad.

Suspiraste, querías contradecirme, pero tu madre ya había llegado y aguardaba en la sala.

Por supuesto que no hay ni una sola vez, sólo que así se llamó en la secta.

Yo había adoptado el apodo para ti porque era la viva esencia de tu rebeldía juvenil.


Este ficción esta dedicada a mi bro, si lees esta bazofia, que sepas que te amo.

Ahora, después del sentimentalismo.

¿Alguien lee esto?

No sean invisibles yo no muerdo.

Este capítulo va dedicado a otra etapa de mi pasado. Cuando comencé a leer existencialismo, absurdismo, sobretodo cuando me adentre en la física cuántica.

Creo que todos hemos visto al abismo al menos una sola vez.