Capitulo 7
Hunter miraba maliciosamente a Donatello. Sacó una cuerda para amarrarlo y llevárselo consigo. Pero Donnie no se iba a dejar tan fácil. Ágilmente, el hombre lanzó la cuerda hacia el cuello de la tortuga. Logró arrollar la soga tal y como quería en su víctima.
Donnie comenzó a jalar con fuerza. No quería hacerle fácil la tarea al demente tipo.
-Obstinada tortuga.- dijo Hunter jalando con más fuerza y haciendo caer a Donnie al suelo casi sin poder respirar. La cuerda había azocado su agarre en el cuello. –Amárrenle las patas. – ordenó el tipo.
Los demás hicieron lo que ordenó. Pronto, entre varios, subieron a la tortuga a una plataforma y se lo llevaron.
La mirada de Mikey, desde lejos, era de miedo y tristeza. Donnie solo hiso un gesto de valentía a pesar de que por dentro se moría de miedo. Tenía que ser fuerte para su hermanito.
Una vez en el laboratorio, lo tiraron al suelo. Estaba amarrado, no podía moverse. Hunter se acercó y le colocó una especie de collar de metal. Una vez ajustado, soltó los pies y manos de la tortuga.
De inmediato, se levantó sobre sus rodillas y manos y comenzó a jalar de nuevo la cuerda que tenía en el cuello. Hunter sostenía el otro extremo con fuerza.
-Realicen una descarga.- ordenó.
Un científico tomó un control remoto y con solo presionar un botón, el collar se activó y comenzó a electrocutar a Donnie. Este se dejó caer al suelo. Todo su cuerpo le comenzó a doler.
Hunter sonrió maliciosamente. Y ordenó aumentar la potencia.
Una descarga aún más fuerte invadió el cuerpo de Donatello. Esta vez, gritó dolorosamente y calló casi inconsciente.
-Programen ese voltaje. Es el que lo noquea.- dijo Hunter. Le soltó la cuerda del cuello y comenzó a alejarse. –Programen una resonancia magnética para dentro de cinco minutos.-
Donnie escuchaba todo pero como si estuviera muy lejos. Estaba en un estado de letargo inducido. Cuando comenzó a recuperar el control sobre su cuerpo, ya estaba sobre una plataforma. Apunto de realizarle la resonancia magnética. Comenzó a moverse, tratando de levantarse pero otra descarga lo tumbó en la plataforma. A partir de ahí, no recordaba nada.
Cuando despertó estaba en una especie de jaula pequeña. Hunter estaba sentado en una silla junto al encierro.
-Eres más inteligente de lo que yo pensaba.- dijo mirando fijamente a Donnie. – Apuesto mil dólares a que caminas erguido fácilmente.-
Donatello estaba aterrado. La resonancia había dejado al descubierto su desarrollo cerebral y sus posibles y verdaderas capacidades.
-Es más, comienzo a pensar que eres capaz de pensar y de hablar.- dijo Hunter acercándose cada vez más a la jaula. La golpeó fuertemente, generando un fuerte ruido y haciendo que Donnie saltara de la impresión. -¿Por qué lo estas ocultando?- gritó furiosamente. -¿Es acaso que tratas de engañarme? O ¿Estas ocultando algo?- se acercó mirando fijamente a los ojos de la tortuga. -¿O a alguien?-
Donnie retrocedió gateando nerviosamente hacia atrás, hasta que chocó con los barrotes.
Hunter enfureció y volvió a golpear los barrotes. Esta vez Donnie se lanzó hacia adelante sobre sus rodillas, gruñendo otra vez como un perro. No le iba a dar gusto al maldito hombre.
-¿Así es como quieres las cosas? – preguntó enojado. –conseguiste mi furia. Si pensé en tenerte piedad, ya no. Vas morir. – apretando los dientes. – Pero no aún. Eres una especie muy rara. Podría decirse que eres mutante. Primero te someteré a experimentos hasta que llegue el día de la disección.- el hombre se alejó.
La disección era predecible. Los estaban sometiendo a experimentos. Si estos tipos no eran del Área cincuenta y uno, serían de la NASA. De seguro pensaban que eran simplemente un espécimen muy raro que tenían que explorar.
Donnie seguía sumido en sus pensamientos. Cuando hunter se volvió a acercar.
-Eres una especie de tortuga semiacuatica. ¿Cuánto tiempo puedes aguantar la respiración bajo el agua?-
Leonardo salió de su habitación solo para encontrar a Casei muy sorprendido. Se acababa de enterar de la situación. Los demás estaban junto a él. Tratando de brindar apoyo.
Vee de repente volteó y miró a su hermano mayor.
-Leo. – dijo, levantándose y yendo hacia él. -¿Verdad que los iremos a buscar esta noche?-
Leo se quedó en silencio, mirando al suelo.
-Se me ocurre que al subir a la superficie, pueden estar refugiados en los puntos ciegos de las cámaras de seguridad. – dijo April.
-Yo pienso que sí. – dijo Vee, mirando a Leo con esperanza y ansiedad. –Ellos no van a dejar que las cámaras los descubran. –
-Vamos leo ¿Qué estamos esperando? – reclamó Raph.
-Esperaremos hasta la noche.- respondió –Aun es de día. Nos pueden descubrir fácilmente.- luego se sentó junto a Casei.
-Yo puedo ayudarles. – Le dijo el joven humano.
Leo asintió como si estuviera medio distraído.
-Leo ¿Qué tienes? ¿Qué sucede? –preguntó Vee.
-Nada. Solo estoy cansado.- respondió y se marchó a su habitación.
No le dio las agallas para decirles lo que Karai le contó. Ellos estaban muy esperanzados. No halló la manera de decirle a su hermanita la verdad. Ella parecía tan entusiasmada. A lo mejor, era mejor guardar el secreto hasta que estuviera seguro del paradero de sus hermanos perdidos.
Notas de la autora:
Las tortugas ninja no me pertenecen. Le pertenecen a Nickelodeon.
Tal vez, TAL VEZ, la siguiente semana no vaya a subir capítulo. Estoy pensando en subir un especial del día del padre. Ya que en estos días se celebra en mi país. Pero todavía no estoy tan segura…. En fin, espero sus reviws.
