¿Qué los trae por estos lares de miseria absoluta?

Vayan a leer un romance juvenil.


Las sensaciones que lo sabían todo: el amor esta en los individuos.

Febrero 10 de 1966.

"Llora bebé, llora con tus gélidos orbes verdes, desnúdame en el vacío en el que vomitamos, bésame en la orilla del acantilado y hazme sentir, roza tus delgados dedos por mi espalda marchita, volemos entre la desesperación mientras sostienes mi mano, háblame con ese acento refinado y cala mi sistema nervioso, llora bebé porque te amo, llora bebé porque nos necesitamos. Escapemos de las tinieblas para formarnos, tu y yo, el cálido anhelo del vínculo."

Me encontraba solo en la inmensidad de la abrazadora rivera plutónica, he de admitir que estaba llorando, lloraba bajo tus sábanas, bajo tu esencia, tenía miedo.

Te habías marchado.

No te había visualizado en tres días.

Eso me ponía inseguro, tenías un boleto para marcharte y no te importaba.

No eras feliz conmigo, te ibas en el tren y no te importaba.

Me dejaste a cargo de los asuntos de la granja mientras te ibas con aquel hombre y no te importaba.

Lloro tu amor por aquel burgués.

Lo amabas con tu inquieta personalidad.

El te amaba con su astuta personalidad.

Ustedes eran cómplices desde la infancia, el te sostenía en sus brazos mientras llorabas desesperadamente.

No podía competir con él, después de todo yo sólo era un inmigrante, sólo era tu empleado y un extranjero en tu conciencia.

Ustedes se entendían, se regalaban actitudes, se escribían cartas y se besaban con la calidez que yo nunca había sentido en tu rostro.

Quería detenerte, pero tú me odiarías, te marcharías a pesar de mis quejas, porque no te importaba.

Eras indiferente con la posesión en los vínculos sagrados.

Ustedes eran dos individuos diferentes, aún así reían, se acariciaban mutuamente si demostrar el egoísmo.

Yo no podía competir con eso.

Estaba temblando, podía escuchar las expresiones del éxtasis escapando de tus carcomidos labios.

Podía escucharlos mientras ustedes se unían, mientras danzaban creando la armonía mutua del cariño, fundiéndose dos individuos, pero no al hacer la guerra, no para predicar el odio, sino para derramar sueños y esperanzas, para dar a luz el conocimiento. Podía casi sentirlos, ustedes convirtiéndose en humanos.

Reafirmando la evolución, creando la paz absoluta.

Ahora entiendo porque lo preferías a él.

Ahora entiendo porque te lanzabas a sus brazos.

Entiendo porque huías con indiferencia.

Después de todo, el compartía tus suspiros de libertad.

Juntos habían creado el conocimiento suficiente para sostener el nirvana.

Ustedes dos eran dos individuos que se amaban y que amaban.

Habían creado la paz.

Y yo estaba celoso por ello.


¿Creyeron que el RusAme sería la única pareja?

Ilusos, prefiero el Usuk/UkUs, desde los cinco años en el fandom.

Aquí empieza lo bueno...