Capitulo 9

-Chicos, tengo que decirles algo…- dijo Leo.

-¿No lo puedes decir después? Necesitamos encontrar a Donnie y Mikey, nos necesitan. – interrumpió Vee.

-Sí, será mejor que yo busque por un lado y ustedes por otro. – dijo Casei.

-Sí, nosotros buscaremos desde los tejados y tú por los callejones.- Dijo Raph.

Casei asintió y se fue por entre los oscuros callejones.

Raph y Vee también comenzaron a caminar hacía los tejados. Pero Leo seguía de pie, pensando profundamente. Se había acobardado otra vez. No podía decirles su secreto.

Un fuerte trueno se hiso sonar por todo el cielo. Parecía que iba a llover.

-Leo ¿Vienes? –preguntó Vee. Este asintió y continuó caminando.

Comenzó a llover torrencialmente. Los chicos continuaban buscando bajo la tormenta. Leonardo se detuvo otra vez. Tenía que decirles ahora o sería peor para sus hermanos. Después de tanta búsqueda y saber que no encontrarían nada…

-Leo ¿Qué pasa? – preguntó Vee. Ambos estaban mirando a su hermano mayor con preocupación.

Leonardo bajó la mirada y casi sin voz dijo:

-Ya no los busquen…-

-¿Qué? – preguntó Raph. -¿Qué estás diciendo Leo? No te entiendo. ¿Cómo que ya no los busquemos?-

-El clan del pie los atrapó justo después del accidente…- dijo aun con la mirada en el suelo.

Vee solo se quedó con la boca abierta. No tenía palabras. Volvió a ver a Raph que tenía una expresión parecida.

-¿Desde cuándo sabías eso? – Interrogó fuertemente Raph. Estaba enojado.

-Yo… -

-¿Yo qué? ¿Por qué no nos habías dicho?... Maldición. – Gritaba Raph muy furioso.

-Yo solo quería que ustedes…- estaba diciendo pero fue interrumpido por Raph.

-¿Qué? ¿Te aplaudiéramos por ocultarnos algo así?- gritó Raph. -¿Desde cuándo tú sabías eso?- volvió a gritar.

-Anoche me di cuenta. Karai me lo dijo…-

-¿Karai? Leo ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué a nuestras espaldas?- preguntó Raph un poco devastado. -¿Crees que no nos importa lo que está pasando? ¿Crees que no nos está doliendo la desaparición de Donnie y Mikey?-

Leonardo algo avergonzado y triste, miró a ambos hermanos. Vee tenía una cara de dolor y angustia. Las lágrimas corrían por sus mejillas. Y Raph, era evidente lo que estaba sintiendo. Su rostro reflejaba enojo y dolor.

-Prefieres confiar en Karai que en nosotros mismos. – dijo Raphael. Miró al suelo y con enojo golpeó unas cajas de madera que estaban en ese tejado. Se secó las lágrimas que comenzaban a florecer, se acercó a Leonardo con una expresión de enfado.

-Si tú le quieres creer a Karai, hazlo. Pero nosotros no lo vamos a hacer. Los vamos a seguir buscando, porque ellos sí están vivos y me necesitan a mí y a Vee…- dijo con enojo y apenas aguantando las lágrimas.

Vee solo lloraba en silencio. Mirando la discusión.

Raph se comenzó a ir.

-Vámonos Vee.- dijo yéndose.

Leonardo solo se quedó callado. Con devastación, miro a su hermanita con la esperanza de que ella le diera la razón o al menos dijera algo.

Ella solo hiso un gesto de tristeza y decepción. Se volteó y también se fue con Raphael.

Estaba solo. Sabía que debía de decirles la verdad. Aun que hacerlo, significara la separación completa de su equipo.

Micheangelo y Donatello estaban en una esquina oscura. Uno junto al otro. La lluvia era torrencial y un gran chorro de agua entraba por una platina floja que había en el techo de la jaula.

-De seguro estamos bajo tierra. – dijo Donnie. –Si no, no entraría esa cantidad de agua por esa grieta.-

-¿Crees que esté floja?- preguntó Mikey.

Donnie se levantó con la poca fuerza que tenía y comenzó a revisar la estructura. Estaba bien floja. Al parecer era un conducto de ventilación que estaba inundado. Y su tamaño era lo suficientemente grande para poder pasar por ahí. Volteó a mirar a su hermano con una sonrisa. Luego comenzó a mover y jalar la pieza de metal.

Mikey entendió la mirada de esperanza de su hermano. De inmediato se levantó y comenzó a ayudar a Donnie a desprender la platina.

El ruido de la tormenta evitaría que Hunter o los científicos escucharan su intento de escape. Era la única oportunidad que tenían para escapar.

Leonardo corría por los tejados. Lloraba sin consuelo. Estaba solo, su único acompañante era la terrible tormenta que había.

De repente algo le llamó la atención en uno de los tragaluces de los techos. Dentro del edificio, estaban karai y los dragones púrpura luchando.

La pelea era desigual, eran demasiados hombres contra la kunoichi. Ella a pesar de su mutación, estaba perdiendo. Pronto la tenían prensada contra unas tablas y el suelo. Uno de los tipos se acercó y colocó una afilada cuchilla en el cuello de la serpiente.

-Al parecer no eras tan ruda, fenómeno. – se burlaba.

De repente los vidrios del tragaluz se rompieron y de entre la lluvia, cristales y oscuridad, apareció Leonardo con sus sables empuñados, listo para la batalla.

Comenzó la lucha. Leo liberó primero que nada, a karai. Luego espalda con espalda comenzaron a derribar a cada ampón. Todos estaban tirados en el suelo. Leonardo envainó sus armas y se quedó mirando como la kunoichi tomaba a uno de los tipos del cuello y comenzaba a interrogarlo.

-¿Dónde están las dos tortugas que les entregué?- exigió la serpiente.

¿Dos tortugas? Pensó Leonardo. ¿Entregó?... las palabras de Raphael le comenzaron a bolar en los pensamientos "prefieres confiar en Karai que en nosotros mismos". Hacía rato que se había separado de sus hermanos…¿Acaso las dos tortugas de las que Karai hablaba eran Raph y Vee? ¿Era acaso una trampa de la Kunoichi?

Notas de la autora:

TMNT no pertenece, le pertenece a nickelodeon.

Gracias por sus reviws. Los aprecio mucho. Qué bueno que les esté gustando la historia. Voy, en todo lo posible, a subir un capítulo cada semana.

Espero que les siga gustando y espero sus reviws.