Capitulo 11

La expresión de Leonardo era triste y devastada. Él solo se volteó a ver a sus enemigos. Aun en el suelo, trató de sacar una de sus katanas. Se abalanzó sobre Destructor pero este solo se esquivaba. Leonardo estada agotado y sin aire, bastó un solo golpe del hombre de armadura para derribarlo en el suelo.

Es inútil, pensó Leonardo dejándose maltratar del clan del pie. Ya no valía la pena seguir luchando. Había perdido a sus hermanos. Ya no le importaba nada.

Después de una fuerte golpiza, destructor levantó del cuello a Leonardo. Tenía el cuerpo lleno de moretones e hilos de sangre corrían por su cara. Leo solo lo miraba con desprecio, quieto y sin decir palabra alguna.

-¿No te defiendes? – preguntó El hombre. – Tu mirada dice cosas. Se puede ver tus pocas ganas de vivir.-

Karai logró divisar la escena desde lejos. Al principio pensó en ir a rescatar a Leonardo pero luego se puso a meditar: ella sola no podría contra destructor. Fue su sensei durante muchos años, era lógico que no le había enseñado todo lo que sabía. Era casi imposible derrotarlo. Además de tener a sus aliados con él.

Pero ella no se quedaría de brazos cruzados, como otras veces. Pensó en ir a buscar a Raph y Vee para poder rescatar a Leo pero en ese momento Destructor emprendió la huida con Leonardo prisionero.

La tortuga fue atada con cadenas. Sin hacer esfuerzo alguno por defenderse. Solo dejó que lo tomaran e hicieran con él lo que quisieran.

Para Leo, lo que le estaba pasando, era merecido por su descuido como líder y hermano. Había perdido su honor.

Una vez se habían ido, Karai se acercó al lugar de los hechos. Uno de los sables de Leonardo además de su teléfono, estaban tirados en un poso de agua en el suelo.

Ella tomó el teléfono y por suerte, Donnie los había fabricado contra agua y aun funcionaba a pesar de la enorme tormenta.

Los chicos estaban aún rebuscando entre basura a sus hermanos perdidos. Un fuerte trueno se hiso sonar por el cielo.

-Raph ¿Y si mejor continuamos mañana? – preguntó Casei.

-¡No! – respondieron ambas tortugas al mismo tiempo.

El teléfono de Vee comenzó a sonar. Rápidamente lo sacó de donde lo tenía y lo miró.

-Es Leo…- dijo antes de contestarlo.

La sorpresa fue enorme cuando quien le habló al otro lado era una chica.

-¿Karai? – preguntó extrañada. Ella lograba reconocer la voz de la kunoichi.

-¡¿Qué?! – Raph trató de quitarle el celular a Vee pero esta se esquivó y lo detuvo para escuchar lo que Karai quería decir.

-Escucha, Algo le pasó a Leo…-

-¿Por qué tienes su teléfono? ¿Qué hiciste con él?-

-Si le hiso algo a Leo…- amenazaba Raphael. Cuando Vee lo hiso callar.

-No, yo no le he hecho nada. Destructor lo capturó. Yo encontré sus cosas y pensé en decirles a ustedes.-

-Bueno, gracias. – dijo Vee de una manera que en vez de agradecer, parecía que quería decir "muérete".

-No, no lo tomes a mal. Yo quiero ayudarlos. En serio. Solo tienen que confiar en mí.-

Vee miró a Raph con duda.

-¿Qué? ¿Qué te dijo? – preguntó su hermano.

-Está bien. ¿Cuál es tu plan? – dijo Vee.

-¡Vee no! ¿Qué haces? –reprochó Raph. Pero la tortuga de turquesa lo volvió a callar para escuchar lo que Karai le proponía.

-Juntos iremos, nos enfrentaremos al clan del pie y rescataremos a tu hermano.-

-Si hay una cosa que admiro de Leo, es que sigue confiando en ti. – dijo Vee. – No me decepciones. –

Raph y Casei miraban a la chica con asombro y desaprobación.

Karai le dio la dirección del punto de encuentro y colgó.

-Vee ¿Estás loca? Acabas de firmar un pacto con el diablo. – Dijo Raph.

-Lo sé. – respondió fuertemente. – Pero Leonardo nos necesita. Y entre más seamos, mejor.-

-Pero que te quede claro, yo no confío en Karai y no voy a dejar que ella si quiera te toque. – respondió Raph enojado.

Luego de un rato de correr con todas sus fuerzas, Donnie se dejó caer al suelo, llenándose de lodo.

-¡Donnie! Vamos hermano tenemos que seguir. – suplicaba Mikey.

-Espera. – dijo casi sin aliento. – Descansemos un momento.- y comenzó a toser y toser. Estaba pálido y sin energía alguna.

Mikey se sentó junto a él. La lluvia seguía cayendo.

-Deberías de quitarte esto.- sugirió Mikey señalando el collar de metal. Donnie solo asintió.

La tortuga más joven tomó una piedra y golpeó el collar, haciendo que este se aflojara y callera.

-Gracias.- Respondió Donnie, en un susurro. - ¿Y tú herida? Puede infectarse.-

-Estoy bien, a penas y la ciento.- respondió Mikey tocándose el mojado y sucio vendaje. – ¿Puedo saber qué te pasó allá dentro? No te vez bien.-

Donnie trató de ignorar la pregunta. Se levantó de nuevo y comenzó a caminar.

-Hay que continuar.- dijo. Pero las fuerzas se habían agotado por completo y una sensación de desmayo llegó a su cuerpo. Perdió el equilibrio y comenzó a caer. Por suerte Mikey lo atrapó justo a tiempo.

-Estás muy mal Donnie.- dijo preocupado mientras tomaba su brazo izquierdo y se lo subía sobre el cuello para cargarlo.

-Tenemos que seguir. Hunter se enterará muy pronto de nuestro escape y nos va a buscar.- comenzó a caminar apoyado de su hermano.

-¿Y al menos sabemos dónde estamos?- Preguntó Mikey.

-No tengo idea.- Dijo Donnie mientras caminaban bajo la lluvia en el oscuro y espeso bosque.

En la guarida del clan del pie, Destructor dejó caer a Leonardo en el suelo del dojo. En la pared estaban las cosas de Donnie y Mikey. Verlas ahí daba un sentimiento de devastación aún mayor.

-Ahora veremos qué haremos con tu triste existencia, tortuga.- dijo Destructor sentándose en su trono.

Notas de la autora:

TMNT no me pertenece, le pertenece a nickelodeon.

¿Será que Donnie y Mikey por fin lograron escapar de las garras de Hunter? ;P espero sus reviws y gracias por continuar leyendo este fic. Espero que les guste…