Ya casi.
El fin cada vez se aproxima más a nuestras ideas.
Las notas del ahora.
La figura gris que traspasa las paredes.
Segunda parte.
La vida es altamente odiosa, pase mi juventud en los libros y en esa mirada azul, perdí el tiempo en banalidades.
Ahora soy un viejo estúpido el cual defraudó a su familia y vive del salario de sus pobres clases en una facultad.
Menor del clan alfa de los más adinerados entre esta tierra de campesinos, mal carácter y un padre vengativo, conllevan a revolcarte con un chiquillo de esperanzas abrumadoras.
Cada noche, al regresar a mi lúgubre morada, alimento a mi gato y escucho la radio.
Ni con doctorado y premios, he logrado ser feliz, he colado mis sueños en la frustración que se infiltra en mis sábanas.
Pero, vi vida ha sido completamente excremento.
Desde niño fui marginado, golpeado e incluso lograron humillarme, por las cosas más simples de mi aspecto, como mis estúpidas cejas.
Pero, ahora ha cambiado tanto, la madre de aquel niño ha viajado a un lugar desconocido.
Mis instintos me lo pidieron, después de todo yo fui quien crio a ese pequeño héroe.
Me mude, lleve a mi querido amigo felino, mis libros, los artículos que he escrito, las propuestas de la próxima reunión y mis títulos.
Abandoné el lugar que vio mis triunfos y mis lamentos silenciosos.
Cada mañana levantó a mi esposo, aún no sé porque me sorprende el hecho de que vivamos juntos.
Me agrada el hecho de que podamos vernos, durante años intercambiamos correspondencia, poemas y algunas veces, cartas sentimentales o llenas de fotografías, pero ahora, sus lágrimas ardientes eran tangibles, no habíamos separado durante un largo y tortuoso tiempo.
El conflicto entraba cada día más allá de nuestra conciencia, días crueles, se aproximaban, las juntas cada vez eran más acaloradas y violentas.
Después de levantarnos, tomamos una ducha, podría haber sido romántico, pero sólo fue rutina con jabón en los ojos.
El desayuno, realmente a pesar de que somos tres hombres, ninguno sabe cocinar, por lo tanto, cada quien comía sus bazofias, incluso aquel huevo con tocino que preparaste sabía a dolor.
La partida, aquel hombre albino en verdad tenía que amarte tanto, para soportar el duro trabajo de granja, mientras tú salías con tu pareja "formal".
Las juntas, aunque juramos nunca hablar de ellas.
Realmente era lo que más me hacía feliz.
Un encuentro intelectual, dónde podía aportar mis ideas en química neuronal, mi experiencia en el desarrollo del cerebro humano y mi amor por Alfred.
En la reunión de hoy, en la cual gritabas en éxtasis de tener razón, me di cuenta de todo mi potencial.
Las pequeñas y complejas revelaciones de la vida, se muestran caprichosas en un solo instante de tiempo congelado.
Es mi presente, mi vida, mis sueños y mi amor.
¿Por qué dejé manipularme por la luz y su siniestra hermana la oscuridad?
Debí romper mis ataduras, antes de romper este tejido social.
Porque, estás aquí, en este lugar que espera cambiar el mundo, porque compartimos ideas, desde el momento en que te permití entrar en mi corazón, hasta ahora que sofocaste mi rutina.
Cada decisión me llevo a este lugar.
Me pregunto, ¿Aún tendré la oportunidad de cambiar mi mundo?
No sé, siento que este capítulo esta forzado.
Probablemente tenga ediciones futuras.
Pero, tendré que aclarar que es la segunda parte de las notas personales.
Alfred representa al pasado y Arthur al presente.
Meeee, me gusta la relatividad, ¿qué esperaban?
Esta redactado de la misma forma que el capítulo dos, descuiden, no es que ya no tenga creatividad, sólo quiero mostrar que tanto puede cambiar una vida.
