Roma, Italia.
- Jefe, le tengo buenas noticias.
- Por Dios, Claudio, cuantas veces debo decirte que me llamo Carlisle.
- Lo siento jefe, la fuerza del hábito.
- Dime que encontraste.
- La encontré, señor. Creo que la he encontrado.
- Amigo mío, dime que eso es cierto y alégrame la vida.
- Vera señor, necesito que usted la vea bien. Durante los últimos tres años he seguido el rastro de una jovencita de 12 o 14 años.
- Si, si. De hecho ella cumpliría los 15 en marzo.
- Si señor pero ella no es una niña normal. Hace aproximadamente un año seguí de cerca unos movimientos extraños en la compra venta de unas navieras, he seguido también a Andre Rastegui.
- Rastegui, el hijo de mi difunto amigo se fue hace un tiempo a los Estados Unidos, según he tenido conocimiento es un famoso chef en NY y abrió un reconocido restaurante.
- Si, señor. Lo curioso fue una conversación y la comunicación con una mujer de nombre Isabella Black.
- ¿Isabella, ehhh?
- Si, jefe. Digo Carlisle. Ella ha estado involucrada en todos los grandes logros de el, también fue por ella que un tal Anthony Masen recupero la empresa que Marionni robo hace años a un americano.
- Esos malditos ya no se limitan a hacer de las suyas en Italia, ahora se fueron también a América. Ya se han sobrepasado, debo hacer algo.
- El punto es que la única que de verdad ha hecho algo, precisamente es esta Licenciada, ella les ha cerrado varios negocios al investigarlos los falta de impuestos, también ella ha regresado al menos 14 empresas a sus verdaderos dueños y les ha hecho perder millones en la bolsa.
- Por eso, esa maldita anda tan desesperada, la quiso usar a su favor y solo consiguió ponerla en su contra.
- El punto es sr., que ella no podría hacer todo esto por si mismo al ser una menor de edad.
- Entonces se hizo pasar por otra persona.
- Exacto, yo creo que esta persona es nada mas y nada menos que la Licenciada Isabella Marieh Black.
El le enseño una foto de aquella interesante mujer, realmente era sofisticada y no parecía una menor de edad, pero conforme veía mas fotos se le hacia mas familiar hasta que llego a las ultimas.
- Esa foto precisamente la hace parecer...
- A mi madre.
- Vea la siguiente es la mas intrigante.
Y de hecho lo era, la foto mostraba a aquella mujer sin una gota de maquillaje, se encontraba observando hacia el mar sobre la orilla de un yate y un hombre la abrazaba muy descaradamente por la cintura. En aquella foto se lograba apreciar el cuerpo de una mujer con la cara de una niña, su hija, su hija sin duda alguna. Ella entonces se escondía bajo el nombre de una persona ficticia para esconderse de su maldita madre y la familia de esta.
- Es ella. Es mi niña.
- Si, yo también lo creía.
- ¿Como puedo localizarla?
- Ese señor, es el verdadero problema.
- ¿Como?
- La he seguido desde el año pasado jefe, es más escurridiza que el agua. Aparece de repente y así mismo se va.
- No entiendo.
- Si, Sr. La he seguido por toda Europa, ha vivido en China, Australia, Coppenhagen, México y Canadá. Tiene propiedades en todos estos lugares y más pero jamás se aloja en alguno de estos por mucho tiempo.
- Ella se la pasa huyendo.
- Eso es lo que yo creo pero se descuido esta semana y se exactamente donde esta y lo mejor, se que se caso recientemente con Anthony Masen el da la naviera pero con quien fue fotografiada fue con Edward Cullen en Australia en su supuesta Luna de miel, ella celebro su cumpleaños 14 en el restaurant del Carlyle, A Rosewood en NY y es con los socios de este con quien mas se le ha visto, para mi buena suerte este ultimo cometió un diminuto error.
- ¿Cual?
- El ha mantenido una habitación permanente en el hotel que le mencione y por cierto ella es socia de este hotel pero el mando a reservar desde diciembre un show del famoso Cirque du Solei, todos trataron de hacer reservación para ese día pero nadie ha podido, va a ser completamente privado para menos de 25 personas.
- Ya veo, el la protege y eso quiere decir que conoce quien es en realidad o que lleva una relación con ella.
- No se, lo que si se es que Anthony Masen es tal real como puede ser Isabella Black. Esta reservación y todo lo demás que ha sido preparado son para el día 18 de marzo, el día de...
- El día del cumpleaños de mi hija.
- Exacto señor y será el único día que tengamos para poder estar cerca de ella y que usted tal vez pueda hablar con ella.
- Bueno entonces tenemos trabajo Claudio, mi amigo. Hay que hacer todos los requerimientos me voy a tomar unos días en el banco, me voy a NY.
- Eli, creo que por fin la maldita metió la pata.
- Carajo Marcus, eres pendejo o que. Cuantas veces te tengo que decir que odio que me digas así, estúpido.
- Mira babosa, aquí la única estúpida eres tu por haber dejado escapar a la mocosa.
- Eso no fue mi culpa, la maldita se paso de lista y no deja de meternos en aprietos.
- Carajo, no me queda duda de tal puta, tal putita.
El par de italianos se insultaban en cada frase, quien los oyera pensarían que eran enemigos acérrimos en lugar de marido y mujer.
- En realidad pensé que eras inteligente Marcus pero veo que tu padre te golpeo tanto que te dejo mal de la cabeza. La foto que estas viendo se tomo hace unos 25 días y se de buena fuente en donde esta ella.
- ¿Y que quieres? que te felicite por hacer una cosa bien después de tantos años. Durante dos malditos años nos ha dejado en la ruina tu hijita y eso sin contar que su desgraciado padre nos ha cerrado todas las puertas en América.
- Cuantas veces tengo que repetirte que es tu hija, por Dios.
- Por favor, Eli. Si no fuera por que tu la pariste no sabrías ni siquiera, si es hija tuya.
- El punto es que debe estar por llegar a NY y se exactamente a donde va, la muy maldita va a celebrar su cumpleaños en una fiesta privada y planeo que su celebración se convierta en tragedia.
- Hasta que dices algo inteligente. Vámonos.
Ellos tomaron un avión comercial con destino a América, poco después con todo planeado, habían logrado rentar una habitación bajo una identidad falsa y pagaron a un mesero para mandarle datos de lo que ocurriría antes y durante el evento. Tenían todo preparado.
Al otro día, Bella y Edward se fueron directo al apartamento de el. Habían descansado durante la noche, mas o menos. Eran las 10 de la mañana, se cambiaron y fueron al supermercado, compraron víveres y todo lo necesario para la fiesta de Edward, lo llevaron a casa y salieron nuevamente, Pasearon por aquí y por allá, recorrieron central park tomados de la mano y poco después de las 3 regresaron.
- Sra. Colt, ya regresamos otra vez.
- Sr. Cullen, Srita. MaCarthy. Todo esta listo.
Tal y como dijo el ama de llaves, Bella organizó una carne asada junto a la alberca que estaba en el penthouse del edificio. Ya encontraban en aquel lugar, sus padres adoptivos, los Whitlock y ellos.
- Ya se lo que están pensado y tengo una explicación a todo.
- Tengo muchas preguntas que hacerte hija, esa solo seria una de ellas.
- Lo se papa... Pero bueno deben saber que este edificio lo compre como un beneficio de Telecomunicaciones Lang, debido a mi condición de socia mayoritaria cuando solo era un 25% lo mío.
- Eso lo sabemos pequeña.
- Si, lo que no saben es que fue antes de conocerlos, este penthouse es mío y no quería problemas entre ustedes al poder ustedes pensar que prefería mas a alguno y por tanto mande ha modificar los pisos 12 y 13 para ustedes papas, los 10 y 11 para los Whitlock, 8 y 9 para Edward, los demás pisos son depas de lujo igual pero los de ustedes son condominios de doble plaza.
- ¿Tu los diseñaste amor?
- Si amor, todos sus condóminos y los departamentos debajo de este son distintos y todos los diseñe yo. Ahhh pero tu mami los decoro, todos y cada uno menos el mío, ese lo hicimos entre las dos.
- ¿Tu conoces a la Sra. Cullen , hija?
- Si, la mama de Edward es una sra. Increíble, la trate un poco hace poco mas de dos años, cuando vine por primera vez a E.U.
- Vaya eso so es una sorpresa, Bella.
- Ni tanto, Rose. Ella es conocida a nivel internacional desde que...
- No te preocupes lo se amor, ella se volcó completamente al trabajo desde que mi padre murió.
- Ella en realidad es impresionante, Bella. Y a las pruebas me remito, como que me llamo Alice Mor... Digo Alice Whitlock.
- Oí eso, ehhh.
- Lo siento amor, me pase demasiado tiempo siendo Morton.
- Lamento amor mío, haberte hecho esperar tanto.
- Nah, tu llegaste justo a tiempo.
- Tu también osito, llegaste en el momento justo.
- Claro que intervine en el momento justo, un día màs y hubieses sido King y no MaCarthy.
- Eso me lo contaran un día de estos por lo pronto empecemos ha preparar.
Estaban en aquel estupendo penthouse en la estancia de la piscina, completamente techada pero de transparencias en tonos azules, hacia ver el lugar como si fuera mágico.
Primero prepararon salchichas y cortes de carne asados. Platicaron entre ellos mientras Bella las guiaba a ellas enseñándoles el penthouse, luego las dirigió a una recamara distinta a cada una para cambiarse y ponerse cada quien su respectivo bañador. Regresaron poco después y Edward estallo de nuevo.
- Vaya, vean eso. Mira que hermosas mujeres parecen ninfas dispuestas a encantar al primer incauto.
- Vaya que si, Alice es chaparrita pero divina, mi osita es sensual pero mi hija, caray esa mujer no le pide nada a nadie es sexy.
- Carajo, ustedes son casados dejen a mi mujer en paaaz.
Las mujeres que estaban del otro lado de la piscina en la zona abierta para tomar el sol, se quitaban sus respectivos pareos para recostarse mientras se colocaban bronceador en aerosol. Edward soltó un rugido cuando Bella se quedo casi desnuda para su modo de pensar. Lo cierto era que llevaba un traje de baño de dos piezas en un tono acero pero para el solo eran dos diminutos triángulos arriba y uno supuestamente grande abajo que no le tapaba para nada su hermoso trasero. Las otras dos mujeres llevaban casi los mismos modelos la gran diferencia era solo el color.
Edward soltó un rugido y se paro de un brinco de la tumbona preparado para ir a decirle a Bella lo mal que se veía dando ese espectáculo, lo detuvieron unos brazos que lo sacudieron con fuerza.
- Demonios Edward que te sucede, es solo un traje de baño y nuestras mujeres están con ellas. ¿Que te pasa?
- Carajo Edward, soltaste un rugido de potro en celo. ¿Que te sucede?
- No se dan cuenta, están enseñando la mitad de los senos y todas las malditas nalgas.
- Y Dios las bendiga por ellos, son hermosas.
- ¿Queee?
Edward supo que había actuado de manera posesiva, celosa y estúpida desde el momento en que cayo de lleno en el agua con todo y zapatos. Se le había echado encima a Emmett, se le fue a los trancazos y este mas músculo que el, sin el menor esfuerzo le estampó la cara con su puño y lo empujo hacia la alberca.
Saco la cabeza del agua en el momento justo que Jasper decía.
- No pasa nada cariño Edward y Emmett jugaban, ustedes mujeres divinas sigan tomando el sol.
- Quieres otro o con ese tienes, idiota.
- Explicaté Edward por que me pareció oírte decir que mi mujer es una desvergonzada y peor me pareció creer entender que insinúas que le estoy faltando el respeto a mi propia hermana y a Bella.
- A mi me pareció lo mismo Jasper y creo que serias un perfecto bastardo si realmente crees la estupidez que dijiste, carajo Edward yo jamás les faltaría el respeto o miraría de manera lasciva a la esposa de mi casi hermano y a mi propia hija, tarado.
- Estoy esperando.
Sus dos mejores amigos lo miraban tan duramente que Edward sintió un escalofrío que lo recorrió aun ya fuera del agua.
- Yo lo siento, no se que me pasa. Solo no puedo tolerar que otro hombre se le acerque o siquiera la vea. Yo me vuelvo loco, exploto.
- Carajo Edward, en este caso nosotros no somos "otros hombres", somos casi tus hermanos, tu sabes perfectamente que yo jamás le faltaría el respeto a Rosalie con ninguna mujer, mucho menos con Alice o Bella.
- Si Edward, estas hablando de faltarle a mi esposa, la madre de mi hija. Como puedes pensar o insinuar algo así, no te reconozco.
- Lo se, lo se, lo lamento. No se que me pasa, simplemente estallo... Demonios lo mismo me paso en Australia durante mi cumpleaños. Ella tubo una conversación de trabajo con el idiota de Andre Smith.
- ¿Y acabaste igual?
- Peor diría yo, poco falto para írmele a los trancazos en pleno evento, ella lo evito pero la trate muy duramente durante horas.
- Dime algo. Ella caso sus pseudónimos por eso, ¿Verdad?
- Si Jasper, ella lo hizo en un intento de calmarme y hacerme ver que aunque pasa tiempo lejos y separada de mi, cuando aparece como la Lic, lo haría como una mujer casada para que nadie le insinuara ya nada de ahí en adelante.
- Así que lo hizo por calmar un ataque de celos tuyo.
- Si y en el momento funciono pero no se por que cuando un hombre se acerca a ella, yo simplemente dejo de ser yo mismo.
- Estas mal, Edward.
- Muy mal diría yo, si con nosotros que somos, nosotrooos actuó así, imagínate con todos los demás.
- Edward necesitas ayuda, eso no esta bien. Te pones agresivo e irascible.
- Te pones idiota.
- Lo lamento, lo se pero no se que hacer.
- Yo si se y no voy aceptar una negativa de tu parte. Mañana mismo te voy a sacar una cita con la terapeuta que trato a mi hermana.
- Y yo te voy a vigilar que vayas, Edward. Por que otra vez que insultes a mi esposa, Alice o mi hija y te voy a partir la cara. O peor un día puedes volcar esa violencia hacia ella y puedes hacer algo de lo que te arrepientas toda la vida.
- Lo haré.
Esas fueran las últimas palabras tensas de la tarde, siguieron platicando entre ellos ya mas tranquilamente pero con un Edward que no le quitaba la vista de encima a Bella y no permitía aun y con todo que ella se le acercara a ellos. La trataba de tapar en todo momento e incluso le insinuó que debía taparse un poco para no atrapar un respaldo.
Emmett, Rosalie, Jasper, Alice y claro Bella lo notaron, ella era muy paciente y tranquilizadora con el pero Edward no pudo simplemente dejarlo pasar. Era un hecho, el vería a esa terapeuta.
