Capitulo 16

Vee avanzaba lo más rápido que podía. Era más bajita que Karai y eso le dificultaba mucho llevarla en la espalda.

-Escucha Vennus, Tengo una idea de dónde están tus hermanos perdidos…- Dijo Karai débilmente desde la espalda de Vee.

La tortuga se detuvo de la impresión, casi de inmediato continuó el camino porque Karai necesitaba ayuda médica, y rápido.

-Una organización de científicos los compraron a los dragones purpura. Tienen que encontrarlos…- no pudo terminar la frase porque la atacó un fuerte dolor en la herida. Ella comenzó a quejarse y retorcerse.

-¡¿Qué tienes?!- preguntó Vee nerviosamente. Pero Karai no pudo contestarle más que unos gruñidos de dolor. -No te preocupes, ya casi llegamos. El sensei sabrá qué hacer…-

Leonardo y Raphael estaban perdiendo la batalla. A penas se sostenían espalda con espalda.

-Tenemos que irnos.- dijo Leo.

-¿Qué sugieres temerario líder?-

Leonardo explotó una bomba de humo. Y guio a Raph hacia la superficie, donde llovía torrencialmente.

-¿Por qué vinimos aquí? – preguntó extrañado Raph.

-No queremos que nos sigan a por las alcantarillas. –

-Tienes razón. No sabrán a donde fuimos.-

Ambos corrieron rápidamente hacia otra tapa de alcantarilla, antes de que Destructor o alguno de sus mutantes los vieran.

Por fin, Vee logró llegar a la guarida con Karai a la espalda. Entre Splinter y Casei, que ya había llegado a seguir buscando a sus amigos, recogieron a la kunoichi y la llevaron al sofá.

Splinter quitó el pedazo de tela que estorbaba en la herida. Era muy profunda y sangraba demasiado.

-Necesito el kit de primeros auxilios.- Dijo Splinter.

-Sensei, es mejor atenderla aquí.- Dijo Vee abriendo la puerta del laboratorio de Donnie.

Ahí dentro, parecía todo tan quieto y tan lleno de paz. Cuando entraron, les inundó un sentimiento de nostalgia y tristeza. Pareciera como si Donnie estuviera ahí presente, pero la realidad era otra.

Splinter tomó una afilada cuchilla y abrió un poco más la herida para poder sacar la bala. Karai se quejó con mucho dolor. Vee le tomó la mano y la trataba de tranquilizar para poder continuar. El hombre rata cogió unas pinzas, tomó la bala y la jaló. Un fuerte grito doloroso se hiso resonar por el laboratorio. Karai sudaba frío y temblaba del dolor.

Por último, Splinter amarró fuertemente una venda a la herida. Ya estaba hecho el trabajo.

-Ya, ahora descansa mi querida Miwa. – le decía Splinter acariciándole la frente.

Poco a poco Karai perdía la conciencia, estaba muy cansada y el dolor la hacía desmayar. Después de un rato de luchar por mantenerse despierta, calló profundamente dormida.

La dejaron dormir en el laboratorio sola. En ese momento venían llegando Leo y Raph.

-¿Cómo está ella? – preguntó Leo.

-Está descansando en el laboratorio.- Respondió April. – Ya le sacamos la bala. Estará bien.-

Vennus estaba muy pensativa. Mirando al suelo, hasta que habló de repente:

-Karai me dijo que Donnie y Mikey fueron vendidos a una organización de científicos.-

-¿Y entonces por qué atacó a un dragón purpura?- preguntó Raph.

-Porque Destructor dejó que Karai los entregara a los dragones purpura para que los acabaran, pero estos al parecer los vendieron…- respondió Leonardo.

-¿Karai? – preguntó April.

-Karai estaba bajo el dominio de destructor. Algo que ver con la mente…de hecho, no recuerda nada. – Respondió Leo.

-Eso explica muchas cosas.- dijo Raph.

Hubo un rato de silencio hasta que April lo rompió:

-¿Una organización de científicos? Voy a investigar cuales existen.- y se fue directo a la computadora.

Mikey se subió a un árbol para esperar a los cazadores. Ya venían río arriba, a pesar de la lluvia, no salían del río. Podía bajar una cabeza de agua en cual quier momento. Esperó a que pasara Hunter y algunos de los hombres. Y con gran sigilo, comenzó a atacar a los atrás. Los noqueaba y los sacaba del río para que no se ahogaran.

Para mala suerte, los perros detectaron la presencia de Mikey. Comenzaron a ladrar hacia atrás.

Todos voltearon a ver, y lo único que pudieron observar fue el movimiento entre unos matorrales a orillas del río.

El mismo tipo que había disparado al aire antes, comenzó a disparar al movimiento de los arbustos.

Mikey se lanzó al suelo para evitar un balazo. Pero cuando se dejó caer, se lastimó la herida del pecho. La había rosado con una rama que había botada ahí.

-¡Basta! – gritó Hunter al tipo que disparaba. –Ya es suficiente.- y comenzó a acercarse.

Mientras Mikey detrás de los arbustos, se retorcía del dolor. Con el rose de la rama, la herida comenzó a liberar una cantidad exagerada de líquidos; sangre, pus y agua. Él se trataba de cubrir la herida con la mano para evitar la hemorragia, y mientras hacía esto, sintió que un arma muy cerca de su cabeza, hiso un sonido; la acababan de cargar.

Mikey volteó para ver a Hunter con una sonrisa malévola. Apuntándole con un arma.

-Se te acabó la suerte, tortuga.-

Notas de la autora:

TMNT no me pertenece, es de Nickelodeon.

Por motivos de mejor control, si van a enviarme una solicitud de amistad en Facebook (me pueden encontrar como Sari Lilliana), díganme por un reviw o por un mensaje que lo van a hacer por favor…

Quiero agradecer a las personas que escriben reviws en cada capítulo, me alegra mucho saber que les está gustando.

Espero sus reviws. Nos vemos la otra semana.