Conocimiento

La única vez que supieron algo de ella, fue por que Jacob fue a darles noticias a Emmett y Jasper.

- Lic. Whitlock, Lic. MaCarthy y el Sr. Jacob Black, desean hablar con usted.

- Que pasen inmediatamente y no me comuniques con nadie, ¿De acuerdo, Srita.?

- Si, licenciado.

Un minuto después un Jacob aun musculoso pero sin duda demacrado y aparentemente casi avejentado entrababa por la puerta de la oficina del Lic. Whitlock. Este podía ver el semblante serio de su amigo y el rostro imparcial de aquel muchacho.

- Buenas tardes, tengan ustedes. Whitlock, MaCarthy.

- Buenas tardes, Jake, es un gusto verte, ya necesitábamos noticias de mi niña.

- Buen día Jacob, tomen asiento por favor. ¿les puedo ofrecer algo?.

- No, Lic. Así estoy bien, en realidad vengo solo de pasada por que sabia que ustedes querrían alguna noticia.

- Desde luego, te agradecemos que consideración pero dime Jasper por favor Jacob.

- Si, muchacho soy Emmett.

- Bueno, Jasper, Emmett. Ella esta bien dentro de lo que cabe, ha podido recuperarse poco a poco del ataque que recibió y me pido que les entregara esto.

Jasper y Emmett investigaron las respectivas bolsas, se encontraban papeles de distintas cosas que no se pararon a indagar en ese momento, un celular nuevo, algunos presentes para ellos y presumiblemente para sus esposas.

- ¿No hay otra para Edward?

- No

- Pero…

- ¿Podrías decirnos que paso, Jacob?

- No Jasper, tengo instrucciones claras por parte de mi jefe de no dar ningún dato sobre ella, su paradero y su salud. Ustedes saben la razón.

- Jacob, sabes perfectamente que nosotros no haríamos nada por dañarla.

- Nos emboscaron en el hotel, yo pensé que ella estaba protegida y fui a la situación de rehenes, ella fue atacada durante ese momento. Yo no la protegí. Eso fue lo que paso.

Jasper y Emmett contuvieron el aliento, aquellas palabras frías y crueles, le calaron el alma a aquel muchacho que claramente se echaba completamente la culpa de lo que fuera que le haya sucedido a ella.

- Jacob sabes que lo sucedido en el hotel no fue tu culpa.

- Si Jake, fue culpa de Marionni y sus hombres.

- No. Yo deje a Bella sola, yo la deje pensando que ya se encontraba segura y protegida y no era así. La culpa es mía y de nadie más, recae sobre mis hombros toda la responsabilidad.

- No seas tan duro contigo mismo, además ella esta bien o lo estará según nos comentas.

- Si, hombre no te atormentes asi. ¿Ella esta sola, ahorita?

- La deje 10 minutos, 10 minutos y su mundo se cayo a pedazos, por mi culpa… ella nunca me ha dejado solo a mi y yo…

Ellos no dijeron nada, observaron solo como aquel muchacho cargaba el mundo sobre el lomo y no podían hacer mucho con palabras y frases vacías. Una solitaria lágrima cayo por su mejilla y eso fue lo ultimo que pudo Jacob soportar delante de aquellos dos hombres.

Se paro de un golpe, dando un manotazo en su rostro para desaparecer aquella muestra de culpa y dolor. Tomo un gran respiro para calmarse y poder continuar.

- Ahora no estoy solo y ella tampoco, tenemos a alguien de nuestra entera confianza y por el momento las cosas seguirán tranquilas. Hasta que ella pueda mo… reponerse no creo que haya comunicación, sin embargo por ahora pueden estar en contacto conmigo por medio de los celulares que les acabo de proporcionar, cualquier nuevo acontecimiento que pueda ser dicho, serán los primeros en enterarse.

Jacob ya se encontraba en la puerta cuando dejo de hablar y tomaba el pomo para abrirla, Jasper y Emmett no pudieron mas que despedirse rápidamente sin poder argumentar más.

- Jacob, muchas gracias por haber venido, salúdanosla y dile que la queremos, que esperamos que se recupere pronto y saber de ella.

- Si amigo, dile de nuestra parte que tiene todo nuestro apoyo, que cuenta con nosotros y con nuestra discreción, dile a mi hija que la quiero mucho y que se comunique conmigo cuando quiera. Yo no… nosotros no le diremos nada a nadieee, que ella no quiera que se sepa.

- Gracias, hasta pronto.

La puerta se cerro de un golpe dejando a aquellos dos sumidos en la incertidumbre, conversaron.

- Dios, las cosas no fueron tan sencillas ni tan pequeñas, ese muchacho lleva el mundo a cuestas.

- Lo único bueno es que tuvimos noticias y que ahora sabemos que esta viva, tal vez no tan bien pero viva y recuperándose.

- ¿Lograste ver el desagrado de Jacob hacia Edward?

- Si, el muchacho estallo cuando pronunciaste su nombre.

- El tiene algo que ver y sabe lo que paso, por eso esta como esta.

- Y si ella y Jacob no quieren que se sepa nada sobre ella, de mi boca no saldrá.

- Ni de la mía.

Le hablaron a sus respectivas esposas para hablar sobre las buenas noticias y las citaron en la oficina lo más pronto posible para que vinieran a recoger sus regalos.

Ellas no se encontraban lejos y dijeron que en menos de 10 minutos llegarían ahí, ellos decidieron esperarlas para platicar sobre lo ocurrido, lo que vieron en Jacob y las noticias nuevas.

Jacob camino por el pasillo hacia el ascensor, una joven se subió con el y apretó botón del peor piso posible, era el piso 25, el sabia exactamente a quien pertenecían aquellas oficinas y aquel piso. El le había prometido a Bella, que no diría o haría nada tonto, pero simplemente no pensó en ello. El bajo en el piso 25.

El camino rápidamente observando como la secretaria se hallaba distraída, aprovecho esto para meterse rápidamente en la oficina de aquel maldito.

Lo encontró sentado en su escritorio, con una pila de papales por debajo de una botella de whisky y otra de vodka. Hablo.

- Un buen día en el infierno no bastardo.

Edward reacciono inmediatamente a aquella frase, no tanto por las duras palabras que eran tan cercanas a la realidad como ningunas otras pero lo que lo hizo levantar la cabeza fue que reconoció inmediatamente la voz.

- Black.

- Te traigo noticias, mal nacido.

Jacob se acerco con parsimonia al escritorio y de un manotazo tiro todo lo que se encontraba sobre este y arrojo un folder lleno de papeles.

Edward se encontraba mareado, le tomo gran trabajo enfocar aquellas letras.

- Sabes mal nacido, no tengo tiempo para que te pongas a leer todo eso, te lo voy a resumir.

Edward levanto la cabeza, el semblante de Jacob era de rabia, de coraje y tenia los ojos inyectados en sangre. Hablo.

- Isabella Marieh MaCarthy fue drogada con un compuesto que virtieron en una botella con agua simple.

- Drogada…

- A causa de la droga no podía moverse, responder o hablar, sin embargo estaba consiente, completamente consiente.

- Ella…

- Durante el tiempo que estuvo drogada fue atacada por el hombre que amaba…

- Dios…

- Cállate idiota, pon atención, aquí empieza lo interesante.

Edward sabia que escucharía algo que lo arrojaría al abismo y el alcohol en su sistema se evaporo de su cuero en segundos, mientras escuchaba los resultados de sus actos.

- Drogada aunque completamente consiente sufrió mordidas que le causaron hematomas de sangre coagulada que hubo necesidad de drenar de su cuerpo, sus senos, su cuello, sus brazos… sufrió de múltiples golpes y sacudidas, lo que la llevaron a una fisura en un pie, un brazo y dos costillas fracturas… pero eso no es lo mas interesante…

Jacob hizo una pausa regodeándose del dolor que veía le causaba a aquel desgraciado pero también notaba sus propias lagrimas correr por sus mejillas. Continuo.

- Las sacudidas y golpes que le diste sin ella poderse defender resulto en un cuello con fracturas en las vertebras…

Edward se quería morir en ese instante, no podía soportar más y sin embargo continuaba. Cerro lo ojos.

- No cierres, todavía no llego a lo peor.

- Dios…

- No Edward Cullen, no fue Dios el que le hizo eso, fuiste tu… pero no me interrumpas he llegado a la mejor parte.

- Dios…

- Tu amor fue tan grande, tan profundo y tan duro, que la desgarraste por dentro, se requirieron 22 puntadas para sanarla de tanto amor.

- Yo…

- Si tu, tu malnacido la violaste. La violaste estando ella drogada, consiente y sin poderse mover. Tu maldito, la violaste.

Edward temblaba, soltó en llanto como niño pequeño y sentía su alma partirse, su corazón casi se detiene, cuando el volvió a hablar.

- No llores Edward, viene algo muy interesante. Lo que se requirió para su recuperación… escucha con atención.

- Dios…

- Después de esas 22 puntadas en su vagina para detener la hemorragia, la fibra de vidrio en su mano y pie, los 17 cortes por todo su cuello, pecho y senos para extraer la sangre coagulada y los respectivos puntos de sutura para cerrarlos, ella tuvo que ser intervenida quirúrgicamente para colocarle en vertebras del cuello una placa de titanio con la esperanza de que no quedara paralitica o en estado vegetativo.

- Dios…

- Lo malo es que ella había perdido tanta sangre por el desgarre en su intimidad que entro en un paro cardiaco, cuando pudieron estabilizarla y lograron que su corazón volviera a latir terminaron de taladras los huesos de su columna para dejar ese pedazo de metal en ella.

- Dios…

- Velo desde el lado positivo Eddy, ella ya no sintió esto, a pesar de seguir bajo los efectos de la droga lograron sedarla… lo malo es que estuvo en coma durante los tres meses.

- No…

- Si, lo bueno es que ella ha despertado y para alivio tuyo, ella recuerda absolutamente cada detalle de como la amaste… lo malo es que esta postrada a una silla de ruedas.

Jacob para cuando termino de hablar se hallaba caminando como león enjaulado dentro de aquella oficina que parecía que a cada segundo se reducía sobre el.

Edward temblaba, lloraba y solo repitia frases entrecortadas.

- No puede ser…

- Yo, no…

- Ohhh, tu si Edward. Tu si.

- Yo no quise…

- Pero lo hiciste.

Jacob se le fue a los golpes a Edward. Cayo de espalda con todo y la silla de escritorio, con Jacob sobre el… gritando frases que los destrozaban a los dos.

- Tu la violaste…

- Tu la desgarraste…

- Casi la matas…

- Tu debías protegerlas…

- Yo confié en ti…

- Ella te amaba…

- Maldito, violador…

- Mal nacido, la mordiste…

- Eres un bastardo, la dejaste inválida…

- Imbécil, desgraciado, ella es mi hermana, mi hermanita…

Cada golpe no era nada comparado con aquellas frases repetidas una y otra vez, Edward no se defendió, el quería que lo matara, no quería vivir sabiendo todo lo que le había causado a ella. El deseaba la muerte a manos de aquel ángel que lo ayudaba a sanar un poco su dolor interior con dolor físico.

Rosalie y Alice llegaron en menos de 2 minutos caminaban por enfrente del edificio de Cullen, MaCarthy and Whitlock, cuando sus esposos las llamaron. Subieron directamente a la oficina de Jasper donde sabían las esperaban, observaron los regalos y decidieron que los abrirían en cuanto llegaran a sus respectivas casas, tomaron sus celulares nuevos… nuevamente no comerciales pero fantásticos.

Jasper y Emmett, les contaron todo lo que les había dicho Jacob y le contaron como se sentía y como salió hacia unos buenos 10 o 15 minutos de aquella misma oficina. De repente sonó el teléfono.

- Licenciado, licenciado. Algo pasa en la oficina del Ing. Cullen, se escuchan gritos y golpes, no sabemos lo que pasa, no podemos abrir la puerta, venga rápido por favor…

El monton de palabras dejaron impactado a Jasper que ni siquiera se tomo el tiempo de colgar el telefono. Salió disparado de su oficina seguido de cerca por Emmett, Rosalie y Alice. No tomaron el ascensor, eran solo dos pisos y no había tiempo de esperarlo, los hombres bajaron de dos en dos… ellas tuvieron que quitarse los tacones para poder medio alcanzarlos…

Para cuando entraron por la escalera al piso de Edward lograron ver el tumulto de secretarias tratando de golpear la puerta con sillas. Escuchaba frases entrecortadas y otras muy claras.

- Yo confié en ti…

- Ella te amaba…

- Maldito…

- Mal nacido, la mordiste…

- Eres un bastardo, la dejaste inválida…

- Imbécil, desgraciado, ella es mi hermana, mi hermanita…

Jasper despejo el camino de mujeres y metiches ahí presentes, su esposa la apoyo haciendo que entraran en la sala de juntas para que no pudieran escuchar nada mas… mientras tanto Rosalie detenía el ascensor para que nadie pudiera entrar al piso y bloqueo también las escaleras… todos oían claramente quien era el que gritaba, lo reconocían y no querían a seguridad involucrada. Emmett golpeo varias veces la puerta con su cuerpo, al cuarto golpe que dio tomando un gran impulso la puerta cedió…

Los primeros en entrar a la habitación fueron Emmett seguido de Jasper, Alice aun seguí sobre la puerta de la sala de juntas para que nadie saliera y Rosalie resguardando el entrada al piso.

Corrieron detrás del escritorio donde encontraron a Jacob sobre Edward que se dejaba golpear sin reparo, no metía ni siquiera las manos, no se defendía en lo más mínimo. Emmett tomo a Jacob por los hombros hasta que se calmo y dejo de gritar improperios, Jasper seguía tratando de auxiliar a un Edward que aunque consiente no hacia nada, con ayuda de Jasper, Edward trato de incorporarse sus últimas palabras en meses fueron.

- Déjalo ir Emmett el no estaba haciendo nada malo.

Ni Jasper, ni Emmett podían creer lo que oían, Emmett soltó a un Jacob bañado en sangre y lagrimas pero que ya estaba calmado. El solo se acomodo la chaqueta de cuero que llevaba puesta y salió por la puerta sin más solo diciendo.

- Sangra maldito, sangra. Y lo peor es que ni aun así como estas podrías alcanzar a comprender el dolor que ella sintió. Jamás podrías sangrar como lo hizo ella.

Sus palabras cortaron el aire como cuchillos.

- Lamento que tuvieran que ver esto pero era un asunto pendiente entre el y yo.

Jacob se fue, Edward solo un segundo después se desplomo sobre los brazos de sus amigos, cayendo inconsciente.

Lo llevaban en hombros entre los dos, lo llevaron hasta el ascensor esperando a sus esposas que daban órdenes a diestra y siniestra mientras se dirigían corriendo descalzas hasta el mismo ascensor. Nadie hablaba, todos estaban shokeados y algo asustados, la imagen fue impresionante.

Ellos llevaron a Edward al hospital, lo atendieron. Tenía las dos cejas reventadas, el labio partido en varios sitios, costillas fracturadas y hombre nuevamente dislocado. Tenía ambos ojos completamente cerrados. Después de tres días en el hospital Edward tenía síndrome de abstinencia. Se salió del hospital, se escapo y se fue directamente a un bar. Edward Cullen paso el resto de sus días entre trabajando mareado y completamente embriagado en bares o en su propia casa.

Jasper, Emmett, Rosalie y Alice trataron de cuidarlo, trataron de ayudarlo pero sencillamente nunca lo permitió, el se volvió un completo ermitaño. Un día simplemente empezó a llevar su trabajo desde su departamento y no salía más que por botellas o muy rara vez por comida. Se abastecía y volvía a encerrase, dejo de hablar y su aseo personal era inexistente. Ellos hacían lo que podían por el, se dieron cuenta que cuando se la nombraban el lloraba a mares así que dejaron de hacerlo. Cuando recibían correos de ella saludándolos, o les mandaba regalos por cumpleaños, aniversarios o cualquier cosa, ellos no mencionaban nada. El era un fantasma que vivía el en mismo edificio de ellos, así paso el tiempo hasta que por fin hubo señales de algo, muchos meses después.