Capítulo 23

Todo estaba quieto en la guarida. Solo se podía oír un viejo reloj haciendo su tic-tac.

Donnie descansaba en el laboratorio, mientras Splinter, Raphael y Leonardo se turnaban para custodiar a Donatello.

Mikey y Vee dormían en sus respectivas habitaciones.

Casei y April se habían marchado a sus casas. Mientras Karai descansaba en una esquina del dojo. Sobre una esponja vieja.

Eran las seis de la tarde. Vee salió de su cuarto un poco adolorida por la curación de anoche. Se dirigió directamente hacia el laboratorio. Ahí encontró a Donatello dormido y Raph custodiándole.

Estaba de espaldas a ella. No se había dado cuenta de su presencia. Vee se fue acercando sin ser percibida. Normal para una kunoichi. Entonces vio que la grieta común que Raph tenía en la parte superior izquierda del caparazón ahora era más larga y llamativa.

-¿Notaste eso?- le susurró, señalándole el caparazón.

Raph saltó de la impresión. No esperaba que alguien le hablara. Cuando vio quién era, se tranquilizó.

-¿Qué?- preguntó susurrando también.

-Ahí, tu caparazón.-

Él no podía vérselo muy bien, así que se pasó la mano derecha para sentir. Se había incrementado casi el doble. No se veía muy asustado o extrañado. Parecía que ya sabía.

-Fue cuando quedé debajo de la camioneta.- le respondió.

-¿Pero no te duele?-

-No. Solo se volvió más llamativa que antes.-

En ese momento Donnie comenzó a despertar. Ahora su mirada era serena y somnolienta.

-Chicos…- habló con una voz ronca por la inflamación que tenía en la garganta. -¿Qué es esto?- preguntó sosteniéndose la vía del suero que iba hasta su muñeca.

Raph y Vee se miraron uno al otro. No tenían certeza de qué podía ser.

-Creo que un antibiótico.- respondió Vee.

Donnie sonrió levemente, detrás de la mascarilla de oxígeno.

-Obvio… - les respondió. –Pero ¿Cuál en específico?-

Ambos se encogieron de hombros.

-Carbapenem. –respondió April mientras entraba.

Donnie parecía ahora más tranquilo.

-¿Cómo te sientes?- le preguntó la pelirroja.

-Estoy bien…-

-Tienes suerte, el Sr O'Neal tiene un amigo médico que nos regaló el antibiótico.- respondió Raph.

-Te pondrás bien muy pronto.- le dijo April.

En efecto, bastó una semana para que Donnie estuviera mejor.

La herida de Mikey había bajado la inflamación. Ahora estaba sanando. Leo estaba ayudando a Mikey a limpiar la zona afectada.

-Creo que te quedará una cicatriz bien grande.- le dijo Leo.

-Cool; una herida de batalla que presumir.- alagó Donnie que estaba sentado en la camilla. Aún no había abandonado el laboratorio. A pesar de su muy buena mejoría.

Eso hiso sonreír a Mikey. Pero de repente una sombra en su mirada la nubló.

-Leo; fue una cierra.- le dijo seriamente.

-¿Qué?- le preguntó. No entendía qué quería decir.

-La herida, fue una cierra la que la hiso.-

Leonardo se quedó sorprendido. No esperaba que Mikey le contara qué le pasó aun.

-Tu dijiste que cuando estuviera listo, te contara.- le dijo con una leve sonrisa. –Pues eso fue lo que me pasó.-

Leo sonrió. Mikey comenzaba a actuar como antes. Desde que llegó, estaba muy callado y apagado.

En el dojo, los demás entrenaban con Splinter. Raph luchaba contra Vee. Advertido de no lastimar la herida recién sanada de la tortuga más joven. No luchaba con todo su potencial por miedo a lastimarla.

Era una ventaja para Vee, que se reía de ver como se esquivaba de fácil a su hermano.

-No se vale. No puedo golpearte como quiero…- se quejaba.

-Ha, tú piensas que es eso. Lo que pasa es que yo estoy mejor que nunca.- se alagaba para sí misma.

-¿Mejor que nunca? No puedes tocarte la punta de los dedos aún, tiesa.- se burló Leonardo mientras entraba, seguido por Donnie y Mikey.

Eso hiso que entre los demás se burlaran de la chica.

Vee se detuvo y se puso roja de la vergüenza. Leo tenía razón.

-He chicos…- les saludó Raph.

Todos se detuvieron para mirar como ambos entraban al dojo aún despacio porque no estaban del todo bien. Parecían tímidos al principio. Ninguno de los dos traía puesto su equipo ni sus bandanas.

-Donatello, Michelangelo; vengan un momento.- les dijo Splinter.

Todos se sentaron frente al hombre rata. Querían saber qué les iba a decir a sus hijos recién mejorados de salud.

-Es hora de que se vuelvan a integrar al equipo. No hay que tener miedo.- les dijo.

-Hai sensei.- respondieron ambos.

En ese momento Splinter sacó de su bolcillo dos bandanas nuevas. Una naranja y la otra púrpura.

-Van a necesitar esto.- les dijo entregándoselos.

Ambos al recibirlas, se miraron uno al otro con entusiasmo. No dudaron dos veces para colocárselas.

Los demás, una vez que lo hicieron, comenzaron a aplaudir. También estaban entusiasmados. Ya eran los mismos otra vez.

-Bienvenidos muchachos.- les dijo Leo.

Todos parecían contentos e incluso casi festejaban. Pero karai estaba más alejada. Parecía pensar demasiado.

-Miwa. ¿Qué sucede? – le preguntó Splinter.

Eso hiso que a todos le llamara la atención.

-Es que… quiero hacer una vida independiente.- le respondió. –Es evidente que yo no formo parte de su equipo.-

-¿Qué dices? Puedes formar parte cuando quieras.- le invitó Mikey.

-Gracias pero, en serio quiero una vida independiente.-

Todos la miraban con duda. Sobre todo Splinter.

-No se preocupen, se me cuidar.-

-Está bien, hija.- le respondió Splinter. –Si eso es lo quieres.-

Entonces Karai se comenzó a preparar para irse.

A la hora de irse, después de una pequeña despedida, comenzó a salir.

-Nos vemos pronto. Hasta luego. – se despidió.

Mientras salía se decía para sí misma:

-Mi tarea es investigar si ese fue, en serio, tu fin Destructor.- se sonrió para sí misma.

Notas de la autora:

Bueno, este es el final de la historia. Espero les haya gustado.

TMNT no me pertenece, es de nickelodeon.

Primero que todo, quiero enviarles un fuerte abrazo a los amigos de México y de las islas del caribe, que están pasando por situaciones muy difíciles. Espero que la situación mejore, de corazón.

A la grieta del caparazón de Raph, me quise referir a la que tiene por su espalda (por decirlo así) no sé si lo han notado pero él también tiene una ahí. En fin, como ya les dije antes, no soy médico, así que tampoco sé mucho sobre medicamentos. Espero que me haya dado a entender. Hice mi mejor esfuerzo.

A partir del otro domingo, subiré el primer capítulo de "el origen de Vennus de Milo" los invito a que lo lean. También los invito a unirse en Facebook aparezco como Sari Lilliana. Para que puedan ver cuando subo capitulo y otras cosas más. Me encantaría leer sus reviws para saber qué les pareció el final y si les gustó. Nos vemos el domingo…