Tratando de recuperarse

Había estado en la inconciencia durante al menos 6 días y en ese día en que había reaccionado del todo, estaba deseando con todo su ser volver a la inconsciencia, el dolor que sentía en el brazo y en su costado no era nada comparado con lo que sentía en la pierna y la cadera, un dolor profundo, punzante y desquiciante.

Tenia la pierna levantada en una forma extraña, logro ver como picos raros de metal salían de su carne, el simple movimiento de tratar de levantar un poco el cuello para ver lo que tenia en la pierna lo hizo soltar un alarido de dolor que despertó al hombre a su lado, era Emmett que del brinco que pego en aquel sillón cayo directo al suelo estrepitosamente, Edward se habría reído de no ser por que todo le dolía en ese momento, en ese momento se dio cuenta que llevaba un tuvo por la nariz y otro por la boca.

- Tranquilo Edward, no trates de moverte o te dolerá aun mas, quieren hacerte algunas preguntas y por eso redujeron tus analgésicos, permíteme voy por el doctor. Me da gusto verte despierto.

Emmett salió corriendo mientras Edward sentía que estaba partido en dos, en ese momento pensó en ella. El sabia que estaba bien, antes de perder el conocimiento el como pudo checo que ella estuviera bien y recordó el miedo en su mirada, la forma en que temblaba, se quedo bloqueada en cuanto lo vio, le pidió que no la hiriera y para colmo estaba inmovilizada como en el hotel, debía haber sido para ella una circunstancia terriblemente aterradora. Recordar aquel momento.

Pensando en todas las cosas que había causado, entraron dos doctores junto con algunas enfermeras.

- Buen día, Sr. Cullen, soy el doctor McClain, esta usted en el hospital debido a que sufrió varias heridas. Mis colegas y yo deseamos hacerle unas preguntas para informarnos un poco más sobre su estado y sus necesidades.

- Yo soy el doctor Bridat, Sr. Cullen es un gusto verlo que haya reaccionado, le vamos a pedir que asienta si su respuesta es positiva o si gusta parpadee para evitarse dolor, si su respuesta es negativa mueva la cabeza lateralmente o guiñe dos veces. ¿Me ha entendido?

- Si (Parpadeo)

- De acuerdo Sr. Cullen. Vemos que esta respirando bien sin necesidad de apoyo artificial, podemos quitarle eso pero el de su boca tendrá que permanecer en su sitio hasta que logremos alimentarlo correctamente y su estomago reaccione de manera favorable. ¿Comprende esto?

- Si (Parpadeo)

- Tuvo una fractura en su brazo, otro en las costillas y otro en la cadera causados por los distintos impactos de bala, ¿Recuerda usted esto?

- Si (Parpadeo)

- Sr. Cullen, empecemos por lo mas sencillo. En una escala del 1 al 10, siendo el 1 un dolor mínimo y tolerable y el 10 un dolor muy intenso e intolerable, me podría decir por medio de sus dedos en las manos, ¿Qué escala de dolor siente en el brazo?

- (Edward levanto 3 dedos)

- Bueno, de la herida en su costado debido a sus costillas, señálenos por favor, ¿Qué escala de dolor siente ahí?

- (Edward levanto 5 dedos)

- Ahora de su herida en su cadera, usted debe saber que se le coloco una prótesis en la parte derecha de su cadera, junto con una incrustación de titanio para lograr que su cadera no vuelva a deformarse, se le tuvieron que colocar un par de clavos para sostener su fémur en su lugar mientras su cadera sellaba y se amolda a ambas incrustaciones. ¿Qué escala de dolor siente en esa zona, Sr. Cullen?

- (Edward levanto 9 dedos)

- Nos encargaremos de eso…

Le continuaron haciendo preguntas, le hablaron de su condición de salud en general, la debilidad en su corazón, la necesidad de estar inmovilizado de la cintura para abajo por lo menos 3 meses y la consecuente terapia que tendría que llevar para poder volver a caminar. Lo que mas le llamo la atención fue saber que lo habían operado del estomago por causa de ulceras que el sabia que tenia pero que fue Bella quien había dado su consentimiento para que fuera operado al ser su esposa, no sabia si se había visto obligada a tomar esa decisión o simplemente en su condición como su esposa se vio como la única capaz de tomar legalmente esa decisión, sin embargo en el fondo Edward sintió que por lo menos no le era tan indiferente.

Los tres meses que paso Edward atado a una cama y al dolor de su condición pasaron demasiado lento para el y para todos, pues debido a que solo le podían visitar por momentos, aunque lograron trasladarlo de Ámsterdam a Suiza para llevarlo a una clínica especializada en ortopedistas para asegurar su optima recuperación, lo cierto era que se tardaron un buen tiempo en lograr encontrar un lugar donde vivir para todos ellos y los niños, Carlisle fue de mucha ayuda al tener una propiedad en esa ciudad, donde se quedaron Bella y sus niños, junto con todos los Black's, mientras los McCarthy, los Whitlock, Esme y el mismo Carlisle se hospedaron en un hotel cercano a la casona y que pertenecía al cadena de hoteles del Carlyle, A Rosewood del que Bella era socia, hasta que lograron terminar de acondicionar la mansión en la que todos habitarían.

Las cosas eran complicadas, Edward preguntaba por Bella y por sus hijos, lo único que le podían decir sin herirlo o desanimarlo era que los niños por ser menores de edad no tenían permiso de entrar a verlo y que Bella no entraba por no dejar solos a los niños. Edward sabia que lo de lo niños era cierto pero que Bella no entraba por que no quería o por miedo, eso le dolía saberlo pero lo comprendía.

Emmett y Jasper entre todos los malabares que tuvieron que hacer para seguir llevando sus trabajos desde Suiza lograban darse su tiempo para visitarlo, Alice y Rosalie siempre lo visitaban por las mañanas mientras sus esposos no podían y ambas platicaban con el, no eran conversaciones muy grandes o profundas y los primeros días en realidad solo eran silencios tensos, un día la conversación llego.

- No puedo adivinar lo que piensan pero puedo notar la duda en ustedes, hablen.

- Yo te diré la verdad Edward, no sabemos como actuar contigo, no sabemos como comportarnos…

- ¿Podrían ser más específicas, por favor?

- Edward somos mujeres, Bella es mi hija, adoptiva pero hija al fin, tu me presentaste a Emmett años después, eres su mejor amigo,,, yo no se como actuar, no sé que pensar, no se como comportarme contigo, estoy decepcionada y enojada a la vez, me da tristeza ver a mi hija teniendo miedo, viéndola en una encrucijada de si debe o puede estar aquí…

- ¿Y tu Alice?

- Yo estoy en la misma que Rose, Edward. Tal vez Bella no sea mi hija pero si es mi amiga y yo también soy mujer, yo puedo asegurar que yo no podría ser tan fuerte como ella, yo ni siquiera me acercaría a ti. sé que es feo para ti escuchar esto Edward pero es la verdad, te conozco desde hace años, eres mi amigo, eres el padrino de mi hija, mi hija Edward ella también es mujer, como le digo a mi hija que su madre y su padre eligieron a un agresor como su padrino, tengo tantos sentimientos encontrados que no se ni siquiera como comportarme…

- Saben, no deberían tratar de justificarme, sé que no tengo justificación.

- No tratamos de hacerlo…

- Si lo hacen pequeñas, lo hacen por que están tratando de encontrar una buena razón para seguir siendo mis amigas a pesar de lo que soy…

- Yo te conozco Edward, yo te conozco desde que nací y tu ya eras amigo de mi hermano Jasper, yo metería las manos al fuego por ti Edward, sé que no eres malo, no eres una mala persona, solo… cometiste un error.

- Un gran error, un error del que si ni yo mismo me perdono, no creo que nadie mas tenga que hacerlo.

- Eso es lo peor de todo, el hecho de conocerte lo suficiente para saber que no fue algo que hicieras premeditado o planeado es lo único, lo único por lo que quiero ayudarte, quiero hacer todo lo que pueda por que se arreglen las cosas…

- Yo pienso igual que tu Alice pero justo en ese "lo único" es mi problema, que siento, como que siento que me traiciono a mi misma como mujer, como amiga y como madre adoptiva de ella.

- No he podido hablar con ella, no he tenido la oportunidad pero le debo mil disculpas, un millón de perdón y muchas lamentaciones, pero también les debo una disculpa a ustedes por la situación en la que mis actos las han puesto, de verdad lo lamento.

- Dios la incertidumbre es lo peor…

- Dímelo a mí, Rose. Ella puede llevarse a mis hijos y yo no tengo ningún derecho a impedírselo. Ella puede desaparecer de mi vida, de la de ustedes con mis pequeños y no puedo hacer nada por negárselo. Aquí agotado y adolorido no puedo hacer nada.

- Te vas a recuperar Edward y cuando eso pase, ya pensaremos en que hacer o como actuar.

- Yo he pensado en algo y quiero que lo sepan… cuando tenia 15 años fui agredida y acosada por un idiota, me golpeo y me maltrato pero no llego a violarme gracias a mi hermano Jasper…

- ¿Queeee?

- Lo siento Rosalie.

- No se los cuento para que me tengan lastima… se los digo por una razón, me tarde meses en poder volver a tener la confianza para salir de nuevo sin tener miedo pero de eso aprendí, aprendí que no fue hasta que fui capaz de perdonar al alcohólico que me hizo eso, que fui de verdad capaz de seguir adelante con mi vida, regrese a la escuela, continúe con mi vida y permití que un hombre se me acercara nuevamente, solo hasta que perdone…

- Creo que te he entendido, cuñada.

- Háganme un favor… lo que sea que ella decida, si decide quedarse o irse con mis hijos, si decide perdonarme o no, decida lo que decida… siempre estén con ella, siempre apóyenla y cuídenla, ella necesita paz, necesita calma, necesita… amor.

- Ella va a contar con nosotras siempre, eso te lo podemos prometer.

Ellas siguieron visitándolo todos los días de 10 de la mañana a 1 de la tarde, salían en ese momento para dejarlo comer y asearse como les decía la enfermera que era el horario. Por las tardes, llegaba su madre en algunos casos acompañada de Carlisle y se la pasaba con el platicando de todo lo que había pasado, de los años que no supo de él y que Edward en realidad no recordaba del todo. Casi todos los días le mostraba fotos que tomaba con el celular a sus hijos, en algunas de ellas se alcanzaba a apreciar a Bella, Edward sabia que se las tomaba cuando estaba distraída por que en ninguna volteaba a la cámara. Edward guardaba aquellas fotos en la Tablet que le habían permitido tener en el hospital como auténticos tesoros, le ponía notas a cada una de las fotos de lo que pensaba sobre lo que veía y lo que le había contado su mama de que estaban haciendo cuando la tomo.

Un día a pocos días de ser trasladado a la clínica de terapias regenerativas y ortopédicas llegara, su madre hablo con el.

- Hijo creo que tenemos que hablar…

- Esa frase suena medio lúgubre, dime madre que quieres decirme.

- Yo… yo le prometí a Carlisle y a las chicas que no hablaría sobre esto hasta que ustedes hablaran o algo pero… pero creo que debes saberlo.

- ¿Se trata de Bella, verdad?

- Si yo la he observado y creo que tenemos que hacer algo por ayudarla…

- Si ella tiene algo te pido que la ayudes mama. ¿Qué pasa?

- Ella viene todos los días a verte, hijo.

- Ojala, ojala fuera cierto pero te equivocas mama, ella no ha venido a verme ni una sola vez, créemelo, lo recordaría, cada día ruego por que ella me permita verla unos minutos…

- Ella viene todos los días, cada día Edward. Ella viene…

- No mama, ella nunca me ha visitado.

- Ella no entra a la habitación Edward pero por las mañanas viene todos los días junto con Alice y Rosalie, ella se espera todo el tiempo que ellas pasan aquí contigo en la sala de espera, donde todos los días al medio día tiene una cita programada con tu doctor para que le reporte el más mínimo cambio.

- Pero ella…

- Por las tardes, después de preparar la comida para todos en la mansión donde nos terminamos instalando todos, deja a los peques con la maestra de guardería que les busco para sus hijos y los más pequeños, sube al auto conmigo y me espera hasta que salgo para irnos.

- ¿Queee?

- A ella le cuesta trabajo salir cada día, es como si tuviera temor de salir de la casa para cualquier cosa que salga le cuesta un gran esfuerzo, mas aun si se trata para venir al hospital, cuando entra por la puerta casi puedes ver como empieza a temblar, ella tiene miedo de acercarse a la puerta…

- Dios…

- Lo mas cerca que la he visto llegar es estar parada afuera de la puerta de tu habitación y quedarse ahí parada con la mano en cerradura pero no entra.

- Soy un maldito…

- De hecho hijo, yo creo que eres su solución…

- ¿Queee?

- Ella necesita empezar a vivir sin miedo, ella necesita perderte el miedo.

- ¿A que te refieres?

- Me refiero a que tenemos que hallar la manera de que la veas aunque sea una vez, una sola vez…

- No te entiendoooo

- Veras hijo, yo pienso que ella necesita escucharte, aunque sea una sola vez yo estoy casi segura que ella podrá tomar la decisión de quedarse o de alejarse pero ya no seguir estancada ahí afuera en la sala de espera.

- ¿Ella esta… estancada?

- Si hijo, ella vive estancada no por el hospital sino por el miedo, no puede tomar una decisión… velo desde su punto de vista, la atacaste hasta casi ma… bueno la atacaste de una muy fea manera pero de eso le diste la alegría de su vida, sus hijos y después la salvaste de morir arriesgando tu propia vida…

- Eso es muy…

- Es extraño, es completamente contradictorio y es por eso que ella necesita un detonante, algo que la haga reaccionar, ya sea para quedarse y tal vez perdonar o para irse y hacer su vida…

- Pero…

- Sé que no es nada fácil pero también sé que nadie puede verla de esa manera, ya no puede seguir viviendo con ese miedo a ti, con ese deseo de verte y darte las gracias por salvarla o de matarte por haberla agredido. Esa indecisión en sus ojos de quererte abrazar ser el padre de sus hijos o de alejarse e imaginar que los últimos años no han sucedido.

- Amarrado a esta cama, ¿Cómo se supone que haga eso? ¿Cómo se supone que hablare con ella?

- Lo tengo todo planeado.