Bella solo trataba de mantenerse quieta, no sabia si cualquier movimiento de su parte podría hacer que el reaccionara de alguna manera, en el fondo de su ser la mujer adulta en ella sabia que él no la lastimaría enfrente de sus hijos, ella sabia que incluso si sus hijos no estuvieran por ahí saltando de alegría el de todas maneras no la agrediera, ella lo sabia… pero eso no significaba que el terror, el miedo y la incertidumbre corrieran por sus venas como lava ardiente.
Él le había dado tiempo para calmarse, había hablado con los pequeños durante un largo periodo de tiempo dándole tiempo a ella de recomponerse o al menos de no empezar a pegar de gritos como histérica, tenia todos los sentimientos encontrados, parte de ella quería echársele encima y golpearlo hasta cansarse, otra parte de ella, quería arrojarse a sus brazos para besarlo y abrazarlo, hacia meses que no lo veía, ahora entendía eso de que estaba muy desmejorado de salud, lo había visto cuando la rescato, ella misma no daba crédito cuando leyó todo el historial medico de él, cuando pregunto a su padre por todo lo que había pasado con Edward, no lograba creer del todo que hubiese llegado a alcohólico, drogadicto, pordiosero… tantas cosas solo por recriminarse lo que había hecho… a ella.
Su miedo era tan justificado como injustificado, en un punto vio como los pequeños daban de brincos por todos lados lo que llamo su atención pero toda la confianza o poca serenidad obtenida por unos minutos desapareció cuando vio que Edward la miraba y movía la silla de ruedas hacia la cama donde se encontraba ella. Su respiración se le atasco en el pecho, su corazón le dolió de tan rápido que latía, tenia un grito atorado en la garganta, cuando el hablo su mundo se detuvo al observarlo cada centímetro mas cerca de él.
- Bella, por favor permíteme unas palabras, de verdad lo lamento, siento todo lo que te hice, la forma en que te trate, todo lo que te hice, no hay palabras para expresar como me arrepiento y lamento todo eso, si pudiera regresar el tiempo te juro que no haría nada de eso, ni en ese momento ni en ningún otro, sé que todo fue un terrible error de mi parte, tuve un absceso de celos y reaccione de la peor manera… yo, yo…
Bella seguía sin poder moverse pero sentía como sus lágrimas corrían por sus ojos aun estando tan paralizada que ni siquiera pestañeaba. El seguía atropellándola con sus palabras.
- Mi amor, te lo ruego, te imploro me perdones, sé que no lo merezco pero te aseguro que voy a hacer todo lo que este en mis manos para que te des cuenta que estoy arrepentido y quiero compensártelo. Si pudiera hincarme lo haría, soy tu siervo Bella, estoy a tus pies y a tus ordenes, solo te ruego me permitas convivir con mis hijos, sé que no estarían aquí de no ser por mi terrible error pero los amo Bella, los amo desde el segundo que supe que eran mis niños, los amo demasiado y te ruego no me alejes de ellos, ustedes tres son todo para mi, perdóname mi amor, yo te amo, yo los amo, yo, yo…
De algún modo entre palabras y Edward se encontraba ya a un lado de la cama, no sabia como actuar, verla pasmada, temblando, sin respirar y con grandes lagrimas goteando de sus mejillas. Aquel hombre hizo lo que creyó mejor, estiro su mano para tocar un pie descalzado de Bella y en ese momento fue como si una bomba estallara en aquel cuarto del hospital.
Bella pego un grito tan fuerte que lo mas seguro es que todos fuera de aquella habitación lo oyeran claramente, ella se movió en un impulso tan rápido que Edward ni siquiera termino de reaccionar cuando Bella cayo de la cama hasta el piso, los pequeños la miraban asustados y sin saber que hacer.
- Bella…
- Mami…
- Mami…
Bella no podía mas que pensar en huir de ahí y mientras intentaba pararse del suelo por tercera vez, dijo a trompicones…
- Por favor, no me lastimes… me duele… por favor… me estas lastimando… no me muerdas… por favor no me lastimes… me duele… porque, porque me haces esto… yo te amo, por que…
Bella podría estar físicamente en aquella habitación, sin embargo en el momento en que el toco su tobillo su mente se transporto directamente a aquella fatídica noche donde fue inhabilitada para defenderse, donde fue presa de su propia suerte y de su propio amor. Edward volvió a actuar mal nuevamente, mientras ella hablaba, el en un intento por calmarla rodeo con la silla de ruedas la cama para tratar de aproximarse a ella y a los niños que ya para ese momento lloraban.
- Tranquila mi amor, te prometo, te juro que no te voy a lastimar… te amo Bella, jamás actuaria en tu contra nuevamente, me arrepiento de todo lo que hice, me duele haberte lastimado, yo lamento mucho todo lo sucedido…
Con cada palabra Edward se acercaba un poco mas, en su intento por calmarla no se dio cuenta que ella se sintió acorralada entre la pared, la cama y el propio Edward. Bella grito nuevamente al sentirse atrapada e indefensa, lo único que pudo hacer es saltar la cama en un impulso muy fuerte que la llevo por encima de la cama pero también la arrojo al otro lado cayendo ruidosamente nuevamente hasta el piso, como pudo se paro y salió corriendo hacia la puerta.
Edward miraba atónito como Bella se paraba de donde había caído para dirigirse a la puerta, lo que nadie pudo prever era que justo en ese momento un doctor entraba precípitamente al haber escuchado los gritos alguien. Emmy y DJ, soltaron un grito cuando vieron a su madre volar al menos dos metros hacia atrás caer nuevamente en el piso lleno de vidrios ahora por que la puerta había reventado con aquel choque entre ella y la puerta.
El doctor se precipito hacia Bella para tratar de apoyarla y revisarla por lo ocurrido, veía los vidrios esparcidos por el piso y como algunos incluso los tenia incrustados en los codos, lo que nunca pensó el doctor es que ella estaba en pánico, así que cuando se le acerco y la agarro por un hombro, ella lo ataco tratando de defenderse, gritoneando que no la lastimara, se paro como pudo y salió corriendo entre los vidrios descalza, logro llegar a la sala de espera donde escucho que alguien gritaba su nombre y vio a lo lejos a Edward en su silla de ruedas, su terror solo creció al verlo, por tanto, corrió sin mirar atrás tropezándose con enfermeras, carritos de suplementos y demás, dejando un rastro de sangre a su paso que horrorizo a mas de uno.
Bella llego a la calle, ella traía las llaves del carro de Carlisle que había partido junto con Esme en otro carro, para su suerte llevaba las llaves en la chamarra y no en la bolsa que no tenia ni idea de donde estaba, subió al carro y manejo hasta que pudo respirar con tranquilidad nuevamente, la tarde caía dando paso a los tonos naranjas del crepúsculo del día. Se orillo, respiro varias veces profundamente, fue en ese justo momento cuando sintió el dolor por primera vez y soltó un gemido, se palpo los codos y la parte exterior de los brazos, tenia pequeños pedazos de vidrios enterrados pero el verdadero dolor provenía de la planta de sus pies, ni siquiera pudo subir bien el pie para observarlo, agarro valor y extrajo uno por uno mas vidrios, cuando termino agarro una bufanda en el otro asiento, la corto en dos y envolvió sus cada uno de sus pies con un pedazo.
El dolor le había causado regresar a sus cabales, su razón regreso y pensó en tratar de checar en donde diablos estaba, activo el GPS para que el aparato le indicara donde estaba, sonrió histérica cuando noto que había manejado en círculos por tres naciones distintas y de alguna forma se encontraba cerca de Bruselas en Bélgica, había manejado durante varias horas sangrando y sin haber comido nada, lo peor de todo era que ya no lo recordaba.
Reviso el carro, volvió a sonreír cuando vio que su bolsa de mano estaba en el asiento trasero del auto, siempre cargaba consigo sus identificaciones, tarjetas bancarias, pasaporte de todo, pensando por un momento supo lo que haría en el inmediato. Se acercó a la tienda de autoservicio mas cercana, cargo gasolina, entro al baño como pudo, la encargada de la tienda de recuerdos turísticos le llevo unos zapatos, un vestido y varios objetos personales para que pudiera cambiarse y calzarse, la misma señora le llevo alcohol, agua oxigenada, algodón, vendajes y todo lo necesario para curarla, se le salieron varias lagrimas durante el proceso, ella le dijo a la señora que la habían asaltado y que por miedo había conducido sin rumbo por un buen rato antes de pararse a tomar aire. La mujer se apiado de ella, pensaba que huía de un esposo golpeador o algo por el estilo.
Comió en el pequeño restaurante junto con la señora, pago todo y compro agua, botanas y refresco para el camino, se despidió de ella y se sentó al volante, agarrándolo con ambas manos, pego su frente a este y suspiro.
La idea le vino a la cabeza casi inmediatamente, un par de días atrás le habían entregado los papeles del seguro de su yate, todo había sido reparado, renovado o restaurado, estaba como nuevo y llegaba hoy mismo al puerto de la propiedad de Carlisle en Norfolk, ahí se dirigiría y de ahí pensaría que más haría. Antes de empezar a manejar, dejo un mensaje para el único que sabia que no preguntaría, que la entendería y que cuidaría de sus peques.
· Jake, estoy bien, te aseguro que estoy bien por favor cuida de mi pequeños, ellos quieren estar con su padre, no te preocupes, necesito estar sola y pensar. Mándame un correo cualquier percance, hare lo pueda desde donde me encuentre. Bella.
· Yo cuidare de ellos y cuando te sientas mas tranquila, aquí estaremos esperándote con los brazos y el corazón abierto. Te quiero hermanita.
