Hablar

Edward no le hablo a nadie pero intuía que ya alguien iba para allá, ayudo con renuencia a los niños a quitarse las pijamas y vestirse nuevamente, acomodo sus mochilas y las cenas en tuppers que le había mandado su madre, acomodo todo y no dijo nada, los niños tampoco no hablaron más, solo se miraban entre ellos como una de esas tantas platicas entre ellos.

Unos 15 minutos después de silencio se escucho la puerta, Jacob entro junto con Carlisle en la habitación, los niños corrieron a saludarlos como si nada, para Edward fue otra patada en el estomago ver que sus hijos salieron por la puerta jalando a Jacob de cada brazo y sin despedirse de él, Carlisle lo saludo escuetamente y se disponía a acercarse a Edward que lo veía triste y cabizbajo, sin embargo DJ entro corriendo antes de que solo pudiera decir adiós y nos vemos pronto, siendo ya jalado por el pequeño fuera de ahí y cerrar la puerta.

Edward se sentó con toda la parsimonia que ofrecía el espectáculo de ser rechazado por sus propios hijos, el jamás hubiese creído que existiera algo mas doloroso que el hecho de ser rechazado por la persona que amas o el saber que violaste a la mujer que amas, eso era doloroso, si lo era pero el rechazo de sus hijos le dolía tanto como aquellas dos cosas, ya habían pasado casi cuatro años de aquel horrible día que lo hizo la bestia que ahora se sentía, de repente sintió como sus lagrimas caían de sus mejillas sobre sus manos y repentinamente sintió unas ganas incontrolables de un trago o de un poco de coca… sus pensamientos fueron interrumpidos por unas palabras.

- Ahora, tenemos que hablar, Cullen.

Casi se cae de la cama por el brinco que pego, nunca pensó que Bella siguiera escuchando o viéndolo.

- ¿Por qué te tiemblan las manos?

Edward se tardo en contestar tratando de controlar un poco el repentino ataque de abstinencia, aun le daban esos ataques bajo estrés o situaciones que lo sobrepasaban, después de todo no llevaba ni un año sobrio de ambas.

- Cuando… cuando yo… cuando estoy bajo estrés o situaciones que me superan, mi cuerpo responde con la necesidad repentina de droga o alcohol, la abstinencia de ambas me provoca los temblores, yo aun trato de superar eso…

- ¿Por qué empezaste a tomar y a drogarte, Cullen?

Él se sentía en una inquisición pero sabia que ella llevaba razón, él contestaba o contestaba, aunque la sinceridad se llevara a tajos pedacitos de su cordura o de su alma, como pudo trato de controlar sus temblores mientras la boca se le seguía haciendo agua, unas gotitas de sangre salían de su nariz, se limpiaba estas y contestaba.

- Yo… yo sabia que te había hecho mal, sabía que te había lastimado y que fue una estupidez de mi parte… yo…

- ¿Yooo que?

- Yo solo tenia en la mente la ultima vez que te había visto, esa imagen tan dolorosa y tan horrible cuando medio reaccione de mi episodio de violencia de lo que te había causado, me volvía loco, me dolía tanto, yo quería… yo quería morirme.

- ¿Crees que matarte a ti mismo me hubiera servido de algo a mí?

- Yo…

- ¿Crees que con tu muerte a mi se me olvidaría todo?

- Yo… yo no… yo solo recordaba esa última imagen una y otra vez en la cabeza. Cuando… cuando… me dijeron lo que te había hecho, todo lo que te había causado, todo lo que te provoque, lo que te lastime, las… las…

- ¿Las que…?

- Las…

- ¿Las operaciones? ¿Las mordidas? ¿Los huesos rotos? ¿La violación?

- Las opeperaciones… las las momordidas… los los huesos rorotos… la… la… la…

- Laaaaaaaa viiiiiooooolllllaaaaciiiiiiooooonnnnn

Aquel grito por parte de ella resonó por toda la habitación pero sobre todo retumbo por todo el cuerpo de aquel hombre que si no fuera por que estaba sentado sus piernas no lo hubieran tolerado. Edward se abrazaba a si mismo en un intento de mantenerse cuerdo y unido cuando sentía que cada fibra de su ser le dolía, pasaron unos minutos antes de que cualquiera de los dos se pudiera mover o hablar pero fue nuevamente ella quien hizo otra pregunta.

- ¿Quién te lo dijo?

- Eso realmente no… no importa, hizo bien en decírmelo, merecía cada acusación y cada… taladrado mental, lo merezco.

- No me has contestado. ¿Por qué te empezaste a drogar y a tomar?

- Después de lo que hice yo… yo no merecía ser tratado como persona, no merecía ni la ayuda, ni el apoyo, ni la lastima, yo no merecía nada, no merezco nada, yo fui quien hice mal y por más que me arrepintiera de lo que hice, ya no podía cambiar nada…

- ¿Mereciste, hiciste, trataste, pudiste? ¿Todo se trata de ti, verdad?

- No.

- ¿NO, que?

- No se trataba de mi, se trataba de que no podía hacer nada por disculparme contigo, por rogarte me perdonaras, por compensártelo… yo… yo no sabia donde estabas o como estabas…

- ¿O con quien?

- No pensaba en eso, pensaba en que toda mi estupidez había empezado por pensamientos estúpidos, trataba de …

- ¿De que?

- Carajoooo, trataba de mantenerme completamente tomado para no recordarlo, para no sentirme la bestia que sooooyyyy, trataba de no sentirme el imbécil que soy por lo que te hice, lo perdi toodoooo, lo perdi todoooo por mis propios actos, no quería vivir después de eso… trataba…

- Soloooo trataaasteeee…

- Trataba de jamás estar en mis sentidos, por que cuando estaba sobrio me la pasaba pensando en todo lo que te hice, en todo lo que te dañe y el daño que me hice a mi mismo al hacerlo… cuando… yo… cuando…

- ¿Cuándo queeeee?

- Cuando me di cuenta que el whysky, el vodka, el tequila no eran suficiente, que no era tan rápido como yo quisiera, empecé a fumar mariguana pero odiaba la sensación de no pasar nada, empecé a inhalar lo que tuviera al alcance, después vinieron las piedras, luego las inyecciones de lo que fuera y por ultimo caí en la heroína… nada lo hizo, nada calmo mi dolor por lo que te hice, nadaaaaaa. No podía vivir con ello, no podía y no quería vivir sin tiiii.

El silencio se instalo nuevamente, Edward había perdido los estribos y trataba de calmarse, pensaba que no debía haberle dicho que tomaba y se drogaba para olvidar lo que había hecho pero ya lo había hecho y ahora solo le quedaba esperar ver si ella le volvía a dirigir la palabra. La tensión en el ambiente se podía cortar con un cuchillo, las palabras filosas de él se repetían en la cabeza de ella, una y otra vez, su perfecta memoria le hacia recordar aquellas palabras.

Edward no escuchaba nada desde el ordenador hasta que una buena media hora después ella le dijo.

- Cambia de posición, no puedes mantenerte tanto tiempo sentado o te dolerá la cadera.

Increíblemente la misma cama se empezaba amoldarse al modo de estar recargado y solo semisentado, él se deslizo a modo de quedar en la misma alineación de la cama, ella lo estaba cuidando y eso para Edward era algo increíble, por lo tanto no pudo mas que obedecerle.

- ¿Por qué lo dejaste?

- Yo no lo hice.

- Explícate.

- Jacob, Emmett, Jasper y supongo que Carlisle también, me… convencieron de desintoxicarme.

- No me mientaaaas.

- Era la segunda o tercera vez que caía en un hospital por sobredosis y era la segunda vez que iba a parar a un hospital por un infarto a causa de mis adicciones, estaba empeñado en no… pues vivir.

- No me has contestado.

- Después de mi última parada al hospital por sobredosis me encerraron en una habitación acolchonada por un mes, me desintoxicaron de alcohol, cocaína y heroína de un día para otro, Jacob sabia más o menos que hacer y eso hicieron.

- Te forzaron

- Lo cierto es que no me preguntaron pero lo lograron.

- No me mientaaaas y créemelo no te lo vuelvo a repetir.

- La verdad es que en cuanto me entere que tenia un hijo o bueno dos, me esforcé realmente por abstenerme, en un principio pensaba que solo los dejaría creer que habían sido exitosos y cuando estuviera libre de escapar desaparecerme pero ese mismo día conocí tal cual a DJ, me entere de que tenias problemas y por eso los niños estaban separados, yo pensé… bueno yo pensaba…

- ¿Qué?

- Pensé que ahora tenia una razón por la cual luchar, nunca volveré a ser o parecer medianamente el hombre o el caballero que creía que era… pero… pero yo… bueno, esos niños me dieron una luz en mi propio infierno.

- Infierno en el que te metiste tu solo.

- Si, infierno que empecé, viví y vivo yo…

- No solo tú pasaste por ahí.

- Ojala fuera yo el único que lo hubiese pasado mal, daría todo, todo por ser yo el único que tuviera que sufrir algo, lo que fuera de todo eso pero que ni tu, ni los niños, ni nadie pasaran por nada de lo que paso, solo yo, solo yo y nadie mas yo.

- ¿Por qué me ayudaste?

- No te entiendo.

- Para mí, eres mi agresor.

Edward sintió una puñalada en el estomago que le atravesó la espina dorsal pero no dijo nada, no era mas que la constatación de la verdad.

- Para mi, tu eres el agresor, para mi tu eres el malo. Si me odiabas tanto para hacerme lo que me hiciste… ¿Por qué me ayudaste?

- Yo no te ooodiiioooo, yo te amoooo.

- SI ME AMARAAAAS, NO ME HUBIESES VIOLADOOOO.

- Yo cometí un terrible error, cometí el peor error, duermo con la culpa, amanezco con remordimientos, vivo el día orando por tu perdón, me anochece rogando por que tú superes lo que te hice y seas feliz para llegar al final del día pidiéndole a Dios, tener tu permiso para convivir con mis hijos un día más.

- Eso no es cierto.

- Tu misma me pediste no mentirte y no lo estoy haciendo, tu puedes especular lo que quieres Isabella pero yo amo a mis hijos, te amo a ti como mi mujer, te amo como la madre de mis hijos, te amo como la mujer con quien soñé pasar toda mi vida… sé que me equivoque, sé que perdí todo eso… sé que voy a rogar por tu perdón por toda mi vida y no me va a bastar para que tu me perdones pero… pero…

- ¿Pero?

- Pero yo entiendo que tú me odies, me merezco tu odio y después de lo que le confesé hoy a mis hijos, entiendo que me vayan a rechazar de hoy en adelante pero yo no los dejo de amar ni a ellos, ni a ti.

- Tu enti…

- Callate, querias que hablara ahora déjame terminar. Si Bella, yo entiendo, entiendo que fue mi error, fui yo el hombre que agredió a su mujer, fui el esposo que violo a su esposa, el hombre que desgarro al amor de su vida, el padre de dos hijos engendrados por violación, ese soy yo, no me orgullezco de eso pero sé que ese mal nacido soy yo, sé que ese desgraciado soy yo.

- Tu no…

- Si Isabella, sé que no merezco nada pero estoy tan consiente de que todo esto es por mi culpa que prefiero tu odio a nada, a pesar de todo preferiría el rechazo de mis hijos a nada. Ruego por que me perdones, ruego por que un día me puedas disculpar por el daño que te cause, por la paz que te robe. Dios me odio a mi mismo por saber que amo a dos seres que engendre en un acto de violencia y no en un acto de amor. ¿Qué puedo hacer? Dime Bella que puedo hacer para que la mujer a la que amo, la madre de mis hijos no me odie y me tenga miedo por que la viole. ¿Qué puedo hacer? ¿Qué podría hacer? Para que mis hijos no me vean como el mounstro que soy, no me vean como el malo, el maldito que soy. ¿Qué puedo hacer?

- No lo se.

Edward empezó a sentir presión en el pecho pero no dijo nada, era el peor momento para quejarse de algo de salud y él quería escuchar todo lo que ella tuviera que decir, preguntar o lo que fuera, aun sus hirientes palabras eran mejor que nada.

- La verdad es que no lo se, lo que si se es que ellos no te rechazaron, de alguna manera ellos se dieron cuenta de que quería hablar contigo y nos dieron el espacio.

- Pidió a dios por que eso sea cierto, DJ y Emmy son increíbles.

- Lo se, son mi razón para respirar, ellos son todo para mi.

- ¿Puedo hacerte una pregunta?

- Si

- A pesar de como engendramos a los niños, de lo que sucedió. ¿Por qué decidiste aun así tenerlos?

- Porque eran míos, ellos serian míos y tú no tendrías nada que ver con ellos. No tenia nada, nunca había tenido nada y ellos serian completamente míos, solo míos… ahora ya no lo son.

- Si lo son, son tuyos, siempre serán tuyos.

- No Edward, ahora que te conocen jamás podrán volver a ser solo míos, los heriría si los separara de ti y no quiero lastimarlos, no quiero que ellos pasen por lo que es no tener familia, no tener padres o que tus padres sean los malos.

- Yo no puedo cambiar ser malo o ser el padre de ellos pero tu puedes no herirlos, no los dejes Bella, no te alejes de ellos por que están cerca de mi, yo me iré para que tu puedas estar con ellos, se muy bien que el problema soy yo y ellos no tienen que pagar por eso, no por lo que hice yo.

- ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? ¿Porr queeee?

Edward escucho como ella empezó a llorar y cada sollozo era un puñal en su corazón, el causaba ese dolor, el causaba todo ese mal.

- Explícame, ¿Por qué?

- Quieres la verdad, Isabella eso es muy doloroso.

- Dímelo.

- Yo me cegué, lo primero que vi al entrar a la habitación fue a ti en ropa interior saliendo en brazos de Jacob, todos mojados… yo pensé, yo en ese momento pensé que ustedes habían tenido sexo y que después estuvieron en la bañera juntos, en mi mente, yo mismo tuve la estúpida capacidad de verlos, mi propia mente, mis inseguridades mi estupidez me hizo alucinarlos teniendo sexo, pensé que me engañaste con eso de que eras virgen, que siempre fuiste de él y no mía…

- Yo jamás tuve una relación romántica con el, él es mi hermanoooo…

- Si y en ese momento yo no sabia eso, para mi él era el hombre que acaba de robarme todo y tu la mujer que me había traicionado, perdí el control, tuve algo así como un episodio de psicosis por lo que me explico mi terapeuta, yo no… yo bueno yo…

- ¿Qué?

- Yo no recuerdo nada de lo ocurrido…

- ¿Queeee?

- Yo no recuerdo haberte violado, no recuerdo haberte mordido o roto huesos, yo… es que yo… yo solo recuerdo la imagen de ti saliendo del baño con Jacob, el acomodándote en la cama y saliendo de la habitación, recuerdo las cosas y tu vestido tirado alrededor… de ahí…

- ¿De ahí, que?

- De ahí solo recuerdo cuando recobre el… pues el sentido por decirlo de alguna manera, lo siguiente que recuerdo fue la imagen de ti sobre la cama con magulladuras y ensangrentada, llorando con los ojos cerrados, empapada en lagrimas y sangre… de de ahí entro Jacob y me arrojo lejos y empezó a golpearme, entro con Carlisle y se fueron contigo cubierta en un edredón, estaba en shock y ni siquiera me moví hasta que entraron Emmett y Jasper, lo demás es historia.

- ¿Cómo que historia?

- Bueno, unos meses después o tiempo después Jacob entro en mi oficina y me enumero uno por uno lo que te había hecho y lo que se había necesitado para… bueno para sanarte.

- Fue muy duro, todo para mi fue duro y muy doloroso.

- Lo siento mi amor, de verdad lo lamento, yo se con nada, con nada, ni siquiera con cada gota de mi sangre logro pagar cada lagrima o cada gota de sangre que derramaste o has derramado por mi culpa pero te lo ruego, te lo imploro perdóname, perdóname Bella. Sé que no es un argumento suficiente y sé que no tengo excusa pero fue un error, un tremendo estúpido error de mi parte, sé que no tengo perdón pero te imploro clemencia y consideración… estoy a tus pies Bella, estoy a tu merced… no soy nada y no soy nadie… sin ti no soy nada y no soy nadie…

- ¿Por qué dices eso?

- Bella, soy un hombre sin futuro… todo en mi depende de ti, los bebes necesitan de su madre, necesitan de ti y pueden totalmente prescindir de mi, por lo tanto solo si tu lo permites yo podría convivir con ellos pero no a costa de que ellos pierdan a su madre de por medio.

- Ellos no me perderán.

- De alguna manera, ya lo han hecho, tu estas lejos de ellos para que ellos puedan estar cerca de mí, me duele ver como te extrañan.

- Te dolería más si yo me los llevara.

- Si, la verdad si pero eso lo sentiría yo, no ellos y así es mejor.

- Eso dices tú.

- Eso creo.

- Estas equivocado, su cara hoy me indico que ellos te extrañarían tanto como lo están haciendo conmigo.

- No lo creo, pero aun así pienso muy a mi pesar que tienes muchísimo mas derecho de estar con ellos que yo pero sobre todo, ellos no tiene que cargar con la culpa de las cosas que hice yo.

- No quiero pensar en eso.

- Pero…

- Dije que no quiero pensar en eso.

- Bella sé que no tengo derecho a opinar pero entre antes tomes esta decisión seria más fácil para…

- ¿Para quién, para ti?

- No

- Si que fácil, ¿no?, primero los engendras a la fuerza, luego te entrometes en todo y ahora yo tengo que tomar la decisión de con quien se quedan, maldito seas…

- Bella yo…

- Cállate mal nacido, tu me metiste en esto, si tu no te hubieras aparecido como el papa modelo ahora yo no tendría que lastimar a mi hijos e incluso si ahorita yo decidiera que tienen que estar conmigo ellos se la pasarían preguntando por ti, ¿Dónde esta papa? ¿Cuándo veremos a papa? Papa esto, papa aquello… crees que yo puedo vivir con ellos, crees que yo puedo vivir con ellos recordándome cada segundo a ti, preguntándome por ti… carajo si solo verlos tan parecidos a ti ya es motivo suficiente para que cada día se aun martirio para mi, ¿Por qué, Edward? ¿Por qué?

- Lo que… ellos…

- Tu, ellos, ustedes, todos maldita sea todos, todos esperan algo de mi… ya me canse, tu no solo me desgarraste la vagina, me desgarraste el corazón y ahora mis hijos son mi perdición por parecerse tanto a ti y ahora ellos me desgarran el alma al preferir estar contigo, contigo en vez de conmigo, tu maldito desgraciado tu, tu me quitaste todo, me robaste todo por un maldito error, según tu un maldito error pero el error lo pago yo cada día, cada segundo de mi vida… y ahora mis hijos… mis hijos…

Lo ultimo que Edward escucho fueron los sollozos de Bella, ella había cortado la comunicación de golpe en medio de un claro sonido de llanto desgarrador, la laptop se apagó por si sola pero el sintió que en el momento en que aquel maldito aparato se apagó, que también su ultima gota de esperanza se apagaba, las lagrimas le surcaban el rostro pero de repente no fue solo su dolor en el alma, no podía respirar, sentía que tenia un elefante sentado arriba. Lo último que Edward pudo hacer antes de perder el sentido fue tocar el botón de emergencia.

Quiero aclarar, que no deje de escribir la historia o me gusta dejar la historia a media... simplemente me di cuenta de que alguien me la estaba robando y por eso decidí dejar de subirla. Ando tratando de ver si puedo sacar un copyright de ella, pero no se como.