Dando y dando

Exactamente una semana después, un viernes para ser exactos Bella se apareció a las 8 de la mañana, saludo a todos al entrar en el piso, no dejo a nadie desapercibido incluso al mismo Edward le propino un tímido saludo de mano, así que sorprendió a todos los caballeros ahí y subió a su oficina, ni cinco minutos después, un ejercito de repartidores de documentos llegaba preguntando por la oficina de la Lic. Black, todo tipo de personas la visitaron, licenciados, empresarios, inversionistas, banqueros, hasta un senador, solicitaban algún servicio por parte de ella. A las 3 de la tarde subieron 3 personas de recursos humanos, 2 encargados de mobiliario y de alguna manera colocaron un escritorio justo a un lado de la secretaria de Emmett, enfrente de la Edward justo de manera que bloqueaba de manera muy conveniente la entrada hacia el piso de la Lic. Black, nadie aplaudió mas esa decisión que el celoso Edward Cullen aunque no lo admitiría, sus celos aun con todo le causaban malas pasadas de vez en cuando.

En un correo electrónico comunico que un joven de nombre Demetri Watts seria su nuevo asistente y que su puesto seria justo en el escritorio dispuesto en la sala de espera en el pasillo común, que la sala de espera y juntas de su piso quedaba permanentemente cerrada a extraños. Emmett, Jasper y Edward se encontraban tan sorprendidos que fue Carlisle quien hablo con ellos en la salita de café.

- Los veo sorprendidos, caballeros.

- Yo no creo que sorprendido sea la palabra que describa mi estado.

- Ni yo, Carlisle. Déjame decirte algo, lleva 7 horas aquí y recibió a 34 citas distintas, resolvió cada pendiente de logística en la naviera y la constructora.

- Eso por no decir que me dejo sin trabajo por toda la siguiente semana en lo que a legal se trata.

- Debo decir que a mi no me hizo el trabajo pero si implanto un nuevo sistema de verificación de calidad de proyectos de informática y es a falta de palabras, perfecto.

- Si, definitivamente suena como a mi hija, ¿nunca habían trabajado con ella?

- No

- No, físicamente.

- Solo por correos en realidad.

- Ella es increíble, es como una maquinita y cuando dice voy a trabajar, es mejor no meterse con ella. Les voy a decir lo que hizo hoy en resumen.

- ¿Hizo más de lo que hemos dicho?

- Claro, idiotas. Ella acaba de pasar su buffett internacional individual a este edificio y para cuando todos se enteren el mundo va a estallar, los europeos van a llorar de desconsuelo al saber que ahora esta en américa y no allá, los asiáticos se obligara a aprender ingles creyendo ingenuamente que ella no habla chino.

- Creo que no entiendo del todo.

- Yo lo acabo de entender, ella acaba de ponernos a todos nosotros como su barrera de protección, ahora ella es la intocable.

- Siempre lo ha sido de alguna manera, Carlisle.

- Véanloasí, uno de los dueños de las cadenas de telecomunicación mas grandes, un banquero ingles y socio del mayor banco europeo, un experto en informática que es uno de los multimillonarios mas grandes de todo el continente, con varias propiedades a nivel mundial y el dueño de los astilleros de construcción y manutención de navíosmas grandes e importantes a nivel global, el dueño de la cadena de comercio naval mas grande de toda Europa y América…

- Poniéndolo así, me pregunto por qué seguimos todos en el mismo edificio…

- Y tienen que pasar por nosotros 4, para poder lograr llegar a ella.

- A ella y a toda la familia, por eso ella construyo esa plaza allá arriba con todo para los niños.

- Ella nos ha hecho una familia laboral.

- Exacto caballeros, ahora estamos en sus manos.

De todo lo que pasaba ahí arriba nadie sabia, solo se llegaban a enterar de vez en vez que de repente desmantelaba alguna empresa importante y la vendía a partes todo por problemas legales o para devolverla a plazos a sus originales dueños, no era raro ver que de vez en cuando llegaran desconsolados abogados, contadores o ex empresarios rogándole ayudarles o que los representara de alguna manera antes de ir a parar a la cárcel, pobres ingenuos, había jueces que la tenían como su abogada de cabecera y ahora que se instalaba en New York todos tenían algo que ver con ella o la conocían de algo, el respeto que le profesaban en el ámbito laboral bancario, político y empresarial era admirable para cualquiera. Toda empresa de la que era dueña o socia sencillamente se volvía intocable, aquel edificio pasó de ser Cullen Co. Para volverse de la noche a la mañana BC & FND Internationals Co., la sociedad empresarial de giros diversos mas grande a nivel mundial, todas las empresas o sociedades de los Black, Cullen, Whitlock, MaCarthy, Provolone, Rastegui y Ming unidas en un conglomerado tan grande y fuerte que era casi increíble.

Los siguientes tres meses pasaron rápido, Bella andaba como loca adjuntándose todo el trabajo que podía para que nadie le llamara para cocinar, comprar, preparar, detallar o cualquier cosa que terminara en ar y que tuviera que ver con navidad, año nuevo, santos reyes, noche buena o cualquier otra fiesta de foquitos. Entre Alice y Rosalie había tenido suficiente en el pasado pero Alice, Rosalie, Esme y Vanessa juntas eran la locura, tolero todo el asunto 3 días, los últimos 15 había hecho plan de huida cada día, tanta era la situación que había decidido un par de días quedarse en su mini departamento detrás de su oficina.

Era víspera de navidad, todo estaba preparado la cena seria en casa de los Whitlock y faltaban dos horas, ella había pensado en ponerse un sencillo vestido de cuello alto y unas botas de tirantes a juego para ella, el atuendo era perfecto pero para todas las demás féminas a su alrededor aquello era un sacrilegio, no supo como pero justo tres horas antes del evento todas ellas invadieron su apartamento, la obligaron a bañarse, la peinaron, la maquillaron y casi la visten, aquel no era un vestido era un trapo tapándole, era un vestido entallado completamente de encaje, cuello de tortuga, manga larga y largo que solo tenia ciertas piezas de tela estratégicamente acomodadas para taparle a la altura de su cadera y de sus senos, lo cierto es que no se le veían las cicatrices, lo malo es que se le trasparentaba todo lo demás. Protesto, hizo pucheros, berrinche y nada funciono, estuvo puntual en la puerta de los Whitlock debido a que desde que estuvo lista ya no le quitaron la vista de encima.

Sus bebes estaban con Edward, él era el encargado de vestirlos y arreglarlos, esos niños se dejaban poner cualquier cosa pero jamás dejaban que los peinaran era iguales que el papa. Todos llegaron poco a poco, los MaCarthy, los Black, los Rastegui, los Jenks a pesar de que ya no habitaban el edificio, el juez Slim y su esposa, algunos de los trabajadores mas allegados a la familia y uno que otro por ahí. Sus hijos fueron los últimos en llegar, aquellos dos hombresitos se veían preciosos en sus trajes fracks imposiblemente peinados pero solos, ella se asomo al fondo del elevador y Edward no estaba ahí.

No le gusto la sensación de vacío y de que el faltaba, donde estaba, le pregunto a los niños donde se encontraba el.

- ¿Niños, donde esta papa? ¿Vendrá mas tarde?

- No mami, papi se va a quedal en casia.

- ¿Queee?

- Si, el nios dijio que te le dijielamos que pasalas una bonitia navidad y quie mañiana santa nos dejialia nuestlos legalios en su casita.

- ¿Él no va a venir, entonces?

- No mami, ¿Podemos il con EJ?

- Si niños vayan pero no se ensucien o se desarreglen los trajes o la tía Alice se los comerá vivos.

- Siii, mami.

Bella se dirigió a la cocina donde todos los empleados contratados iban y venia con los servicios de platos, la cena estaba por empezar y el no vendría, el no vendría y a ella eso no le parecía. Alice entro por la puerta, soltando toda clase de improperios, seguida de una Rosalie soltando toda clase de maldiciones.

- ¿Qué sucede?

- Edward no vendrá, el muy maldito no vendrá.

- Edward hijo del demonio Cullen no vendrá, dice que no quiere que sus hijos estén separados de ti en esta fecha y quiere que tu pases tu primera navidad en familia con todos ellos sin sentirte incomoda o intimidada.

- Los niños me lo dijeron.

- En fin, quedara un asiento libre pero ya todos están aquí, no podemos preocuparnos por que se vea mal un asiento vacío.

- No es parte del plan pero ya no podemos hacer nada, andando.

Se alistaban los últimos detalles de la cena, ya el brindis de antes de la cena se había llevado a cabo y todos se aglomeraban alrededor de los comedores dispuestos pero ella se quedo parada entre el corredor y la cocina, no quería cenar, no pensando que el estaría abajo solo. Pensaba en sus dos opciones, saciar su conciencia y mandarle rápidamente con sus hijos la cena a Edward o… ¿O?

Ni siquiera lo razono, simplemente lo hizo, paso entre toda la gente, los hombres la admiraban embelesados, las mujeres un tanto intimidadas, los niños como si estuviera loca por ser la única que se dirigía al sitio contrario a donde todos iban, se metió en el elevador, su ultimo acto ahí fue guiñarle un ojo a sus pequeños.

Entro en el departamento 33 con la espada desenvainada, estaba realmente cabreada, nadie le iba a arruinar la navidad por darle espacio, ya no le gustaba esto, no le gustaba que él se alejara por darle espacio a ella, ella ya no necesitaba ese espacio y menos si significaba que sus hijos no podrían compartir la cena de navidad,,, con su madre y con su padreee.

Camino por todo el departamento incluso sin esperar que se encendieran del todo los LED's, entro súbitamente a la habitación donde lo primero que vio fue a Edward en la cama, dormido. Se acercó como leona al acecho, jalo todas las colchas y sabanas de una sola vez.

- ¡CULLEN¡

Edward pego un grito de horror, la sorpresa fue tal que no pudo ni siquiera moverse, la mujer mas hermosa del mundo, enfundada en el vestido mas sensual y sexy del mundo lo miraba con tal enojo que le dieron escalofríos.

- Te vas a parar de la cama ahora mismo, te vas a meter al baño y te bañaras en menos de dos minutos mientras yo busco tu traje… ¡AHORA¡

- Pero…

- Dije ¡AHORAAA¡

Edward salió corriendo al baño, el remojo con agua helada que se pego no pudo considerarse como baño pero era eso a pasarse de dos minutos, ni siquiera salió del baño cuando ella entro cargando el traje frack idéntico al de sus hijos y lo colgó sobre el toallero, no le importo que el estuviera ahí desnudo bañándose.

- Lávate los dientes y vístete… ¡Rápido¡

Edward no sabia lo que pasaba pero ver a Bella en su baño con los brazos cruzados, resonando aquella perfecta zapatilla que hacia ver su pierna tan larga y exquisita empezó a sentir su cuerpo reaccionar, como se suponía que se vestiría con ella ahí viéndolo.

- Si llego tarde a la cena, te juro Cullen que te voy a aventar del balcón de mi oficina… tienes dos minutos… ¡DOS MINUTOS¡

Edward se vistió sin calzones por que no venían incluidos en la ropa que ella le pasó, en solo 5 minutos él estaba bañado y vestido, salió del baño terminándose de cerrar el la camisa.

- Siéntate…

Aquel hombre de dos metros ni siquiera pregunto, solo corrió a sentarse en la silla de su tocador, mientras mal arreglaba el moño. Ella casi dueña del lugar, le puso loción, le puso gel en el cabello y lo peino, el ni siquiera respiro en el proceso.

- Tus zapatos están sobre la cama, póntelos… ¡YAAA¡… te espero en la sala.

Ella ni siquiera termino de salir de la recamara cuando él iba detrás de ella con un zapato debajo del brazo izquierdo, dando brincos mientras se metía a empujones el zapato derecho para cuando llegaron al elevador el ya pegaba brincos poniéndose el zapato izquierdo. Bella entro en el elevador y el un segundo después, ella oprimió el botón del piso 34, las puertas del elevador se cerraron, Edward se arrodillo para amarrarse los zapatos y no pudo evitar darle una larga vista a esas hermosas, sensuales y delicadas piernas sobre todo por ese pie marcando el paso, que le decía lo cabreada que estaba con el y no estaba muy seguro del motivo.

- Cullen, si me vuelves a dejar SOLA en una fecha especial o en una fiesta o en cualquier evento en el que mis hijos requieran de su padre o de ambos padres… Te juro, te juro por mi exaltado IQ… que voy a utilizar tu marcapasos como cargador para mi celular… ¿Entendiste?

- Si

- ¿Entendiste?

- Si, Bella ya entendí.

- Bien, ahora Cullen. Te vas a comportar como el caballero que eres, vas a cenar con todos nosotros en familia, le vas a enseñar a nuestros hijos a comportarse como caballeros y perfectos anfitriones.

- Si, de acuerdo.

- Cuando la cena acabe, les dirás que tienen que irse a dormir por que santa va a llegar y vas a volver a subir para quedarte conmigo… ¿Dudas?

- Bella, mira yo no subí por que muchos de los que están ahí saben que eres mi esposa y no todos saben que…

En ese momento las puertas del elevador se abrieron y como por arte de magia todos volearon a verlos. Bella puso su mejor sonrisa gatuna, Edward se quedo paralizado de ver a tanta gente ahí.

- Nadie tiene que saber nada, solo saben que eres mi esposo y que tenemos dos hijos, los demás es nuestro problema no de ellos…

- Si Bella pero…

- Papiii…

- Papiii…

El no pudo decir nada mas, cada uno de sus hijos venia corriendo hacia el mientras todos los ojos lo penetraban, se agacho y cargo a sus dos pequeños, como pudo le ofreció el brazo a Bella que lo tomo un poco titubeante y avanzo con su familia.

- Señores, señoras, Feliz Navidad y disculpen la tardanza.

Nadie podía creer lo que veían, los que conocían los problemas entre ellos no alcanzaban a entender como ella venia en el mismo elevador que el y mucho menos que viniera de su brazo. Los que desconocían todo se sentían intimidados y sorprendidos de aquella fantástica pareja, la mujer mas imponente por su belleza, mas elogiada y respetada entre los abogados, los bancarios y los CEO, conocida también por su inigualable inteligencia y su apuesto y nada común esposo, el conocido hacker gurú de la seguridad, magnate de los barcos, que se desapareció por dos años presuntamente por problemas de drogadicción. Dos personajes que figuraban en la lista de los más50 más ricos del mundo y sus los hermosos gemelos idénticos entre ellos y a su padre, sus hijos.

Nadie se atrevió a decir nada, la cena transcurrió sin más, entre risas y chistes fue una velada muy bonita que como todos esperarían, pasaron la cena uno junto al otro con un niño a cada lado. Jamás ni por casualidad alguien pensaría que Bella casi temblaba de miedo por tenerlo a un lado y que él estaba tan nervioso por ser el centro de la atención que si no fuera por que su marcapasos le marcaba los latidos ya se le hubiera parado el corazón, llevaba mas de dos horas sintiendo sus joyas de ojeras de Mickey y las miradas de los demás hacia ellos no ayudaban.

La cena termino y el tal como prometió llevo a sus hijos a dormir junto a todos los niños, que harían una pijamada esperando a santa que llegaría al otro día en el penthouse, iban rumbo al piso 4 cuando sus bebes empezaron a llorar…

- Papi, no quelemos il abajo…

- No papi, bajo nooo…

- ¿Por qué campeones? ¿No quieren dormir con todos?

- No papi, quelemos il a casa de mama…

- Mami va a quelel dolmil con nositlos cuanlo la fiesta cabe…

- Pero niños, habíamos quedado que su nana los cuidaría…

- Noooooo

- Noooo quelemos…

- Esta bien, esta bien, ¿No les da miedo, quedarse solos un ratito?

- Nooo papi, no nos dia miedo…

- ¿Se van a portar bien?

- Siii, papi. Nos vamios a dolmil pala que lliegue santia.

- De acuerdo, vamos a casa de mami.

Así fue, Edward llevo a los niños, se cambiaron el traje por las pijamas y se acostaron todos en la cama, los niños se durmieron en unos 10 minutos, Edward los tapo, les dio su beso de buenas noches, ajusto la calefacción y salió rumbo a la cena nuevamente. Iba pensando en como lo había tratado, literalmente lo saco de la cama, lo obligo a vestirse, bañarse y subir a la fiesta, se sintió como niño chiquito regañado, llevaba tanto tiempo sudando frio que ya debía apestar y para colmo entre las carreras no lograba recordar si se había puesto desodorante, sabia que traía loción por que ella se la había puesto, sabia que estaba peinado por la misma razón, pero ¿Se había puesto desodorante?

La puerta del departamento se abrió y todo cambio…