Desde que Jacob llego a avisarle que ella había llamado y que quería que los niños la acompañaran el ánimo de Edward se fue al caño. El los ayudo a arreglar una maleta y les aviso que irían con su tío Jake, Edward vio claramente que los niños tampoco se encontraban muy contentos con la situación pero ahora sabía que debía apoyarla, si su decisión era la de irse y llevarse con ella a los niños, él no podía hacer mas que apoyarla, convencer a sus propios hijos de que era lo correcto le costó un gran esfuerzo.
Los días pasaron sin noticias, solo saludos y de vez en vez, platicaba con sus niños, ahora sabía que estaban en china con Ming, ella no comento nada de regresar pero tampoco de quedarse ahí, el 16 de marzo cuando Jacob regreso para su sorpresa con los niños, él se puso muy feliz de ver a sus hijos y convivir con ellos, pero su felicidad acabo cuando escucho una conversación de las señoras.
- Bueno con eso hemos terminado, todo esta arreglado.
- Si Alice, caramba tu abarcas hasta el mas mínimo detalle.
- Si hija, eres inagotable.
- Y eso que estoy embarazada, si no imagínense, le hubiera hecho la fiesta del año.
- Bueno es que ella nos dijo que llegaría por la mañana y que se iría por la noche.
- Si de hecho tal vez hubiéramos planeado algo mas para en la noche.
- Yo sigo preguntándome con quien tendrá una cita.
- Si, yo me pregunto lo mismo, con quien tendrá esa cita, con quien se quedo de ver por la noche, me imagino que es para celebrar su cumpleaños.
- Es obvio que es para su cumpleaños, yo me pregunto quien es y si van a pasar la noche juntos.
- ¿Es su novio?
- Ni siquiera sabemos si es un hombre.
- Ahhh, vamos Esme. Una cita después de las 7 de la noche es una cita con un hombre, además ¿porqué se fue?
- En realidad no sabemos nada, lo único que dijo Jacob fue se iba después de las 7 por que tenia una cita, no dijo con quien, a donde, ni nada.
- Bueno el punto es que los planes cambiaron y después de la presentación de teatro, ella se va a ir y nosotros regresaremos para acá, ya hice la cancelación de la cena que habíamos mandado a hacer.
- Rastegui hizo algún comentario sobre la cancelación, no, simplemente estaba tan impresionado como nosotros.
- O sea que el tampoco no sabe quien es este novio anónimo.
- No él tampoco sabe nada.
- Bueno, vámonos señoras, hay que ir a comprar los vestidos y Jonny ya aviso que el transporte esta listo.
- Vámonos entonces.
Edward regreso con la ropa que había ido a buscar al penthouse, no se había dado cuenta que se le escurrían las lagrimas hasta que sus niños le preguntaron que por qué lloraba, él no les dijo nada, simplemente les dijo que le dolía un poco la pierna y que prefería quedarse en casa, ellos le dijeron que se quedaban con el pero Edward le hablo a nanny para que subiera y los llevara junto con Nessie y los pequeños Black al parque, los niños pegaron de brincos de alegría.
Se pasó el resto de la tarde como león enjaulado, le temblaban las manos de coraje y de ganas de drogarse, se quería morir en ese momento, ella tendría un cita, tal vez pasaría la noche con aquel malnacido, los celos lo mataban, se adentro en su recamara y se arrodillo en su cama, no salió de ahí hasta que escucho a sus hijos llegar, le dolía todo el cuerpo pero no se quito de esa posición o de esa estancia por que sabia que si daba un paso seria para ir a conseguir alcohol o drogas. Se encargo de entretenerse con sus hijos ese día y el siguiente, se la paso con ellos ahí en el departamento para no tener ninguna posibilidad de caer en la tentación, ahí en su casa no tenía alcohol o droga pero si salía, sabía que la conseguiría y ya simplemente no saldría de eso.
Jugó cada juego de mesa, cada juego de video, vio todas las películas, el mismo preparo todas las comidas y durmió abrazando a sus hijos, sintiendo que caía en un abismo.
Al otro día por la mañana, todo estaba preparado, Alice le había ido a llevar sus respectivas ropas a los tres, a la comida en aquel restaurant en el parque irían semiformales, le llevaron también su traje para la ida al teatro.
La felicito tieso como roble, ella noto el temblor en su mano, lo que no sabia era por que llevaba tres días tratando de evitar hacer una estupidez, trato de calmarse, trato de hacerse ver a si mismo que ella estaba en todo su derecho de tener una relación con quien ella quisiera y él no era nadie para impedirlo, él no era nadie para dar siquiera un opinión, si ella tenia ese derecho a seguir con su vida era por la estupidez que había cometido el.
No podía hacer nada pero eso no quería decir que no le doliera o que no le afectara, decidió ponerse a jugar con sus hijos y entretenerse con los niños todo la comida y en sus juegos después de esta. Cuando las mujeres anunciaron el final de la comida y que debían irse para alistarse, el solo vio de lejos como la mujer que amaba se alejaba, el tomo a sus hijos y se encamino a su carro para irse, había tomado una decisión, unos segundos antes de irse, le dio su boleto a Jacob para que el acompañara a Bella a la presentación.
Jacob no era tonto, se dio cuenta de sus temblores y de sus movimientos erráticos, no permitió que manejara su carro y se fue con ellos para el manejar, en el transcurso del camino con los niños dormidos platicaron.
- Edward, a mi no me engañas, ¿Qué pasa?
- La verdad es que desde que ella se llevo los niños yo no la he pasado bien.
- Pero ellos han regresado, dime la verdad Edward, ¿Qué pasa?
- Esta bien, yo supe que Bella va a tener una cita hoy después de la presentación de teatro…
- Y desde que te enteraste, sientes una imperiosa necesidad de hacer una babosada.
- Dios, ¿se me nota tanto?
- Edward, sé que es doloroso para ti pero esto era una posibilidad, ahora debes dejarlo pasar. No se trata solo de ella, se trata de tus hijos.
- Lo se.
- Lo que no alcanzas a comprender es que ella puede tener otra pareja pero este hombre no es el papa de sus hijos, ese eres tú y tú para tus hijos no eres remplazable.
- Gracias.
- Te diría de nada Cullen pero prefiero decirte que me debes una…
- ¿Por qué?
- Porque el día que yo me encuentre en una mala situación o en un aprieto, espero que igual que yo contigo, me vuelvas a meter en el camino.
- En ese caso te debo dos.
- Si Cullen, me debes varias.
Eso calmo un poco los temblores de aquel derrotado hombre pero no sus alocados sentimientos, los niños iban a pasar la noche en la pijamada que habían organizado los Black para todos por que sus papas regresarían tarde. Él se dio todo el tiempo del mundo para bañarse y estar dentro de la bañera por tanto tiempo que salió hecho pasita y adolorido de su prótesis. Para las 6 de la tarde, el aun no encontraba que hacer pero miraba el reloj cada 2 segundos, deseando con todo su ser que no llegaran las 7 de la noche y ella no se fuera con nadie. Cuando dieron las 7 ya no eran sus temblores lo que le preocupaba, sino el miedo que sentía de verse completamente solo, teniendo que observar de lejos como la mujer a la que ama pudiese estar en brazos de otro hombre, no pudo mas que aceptar la derrota y brindar por ella con te de menta al que le adiciono un par de grandes lagrimas, no lograba dejar de sentirse tan triste y desconsolado.
Se sentó en su enorme sala y se dispuso a torturarse solo, saco su agenda y empezó a observar las tantas fotos que tenia de Bella y sus niños, era su mas preciado tesoro y desde ese día que Bella lo había tomado él no lo había vuelto a abrir hasta ese día. Se encontró con la sorpresa de todo aquello que ella escribió, memorias, datos, fechas y en algunas incluso hasta horas, aquello era el colmo de su desdicha, no pudo evitar sentirse aun peor, noto que faltaban fotos, solo le quedaba suponer que había algunas que ella no quería que tuviese por que eran muy personales o simplemente a ella no le parecía, se tendría que quedar solo con aquellas, el único consuelo que le quedaba es que sabia que las fotos faltantes aun las tenia en su laptop, para las 7:30 él ya pensaba en lo peor de todos los escenarios posibles de aquella cita y sentía su corazón estrujarse con cada segundo que pasaba.
Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no escucho como lo llamaban varias veces desde el intercomunicador de la torre.
- ¿Sr. Cullen? ¿Sr. Cullen? ¿Sr. Cullen?
Él se paro de la sala para ir a contestar, cuando su celular empezó a sonar y contesto.
- Si, que se te ofrece, Jonny.
- Mis disculpas por molestarlo Sr. Cullen.
- No te preocupes hombre, no alcance a contestar el comunicador estaba entretenido, dime ¿Qué pasa?
- Hay un joven caballero aquí en la recepción preguntando por usted, dice que es urgente.
- ¿Cuál es su nombre?
- Seth.
- ¿Black?
- No señor, es otro muchacho y dice que tiene usted que bajar para que él le pueda entregar, lo que se le envió con urgencia.
- ¿Quién lo envía?
- Dice que no me puede decir, que solo hablara con usted.
- De acuerdo, creo que es mejor que baje, por seguridad es mejor no permitir que nadie entre sin saber bien quien es o que quiere, dile que enseguida bajo.
- Si, Sr.
Edward bajo en pantalones deportivos y un suéter de la universidad, hacia frio y era lo primero que tenia a la mano, lo que le llevo tiempo fue tratar de ocultar sus ojos hinchados. Cuando salió del elevador y miro hacia la sala de la recepción, casi pega un grito, el conocía a ese muchacho, era el encargado de las habitaciones de Jacob y Bella en el hotel Carlysle, el enseguida pensó lo peor, ella debía estar en su habitación con aquel novio desconocido, aquel joven subió la vista y lo identifico inmediatamente, se acercó y le hablo.
- Sr. Cullen, buenas noches.
- Buenas noches, Seth. ¿Qué sucede?
- Tengo un recado para usted y le tengo que entregar esto.
- ¿Es la llave de una habitación?
- No me pregunte mas, solo sé que la llave tiene el número de cuarto y que es urgente que vaya para allá.
- ¿Quién te dio esto?
- Mis órdenes son no decir nada, dijo que usted identificaría el cuarto y que vendría conmigo al Carlysle, he traído una limosina.
Edward vio el numero de cuarto pero no le recordaba nada pero si recordaba como aquel muchacho protegía a Bella y Jacob, según lo que veía nadie de los demás había llegado.
- ¿Les ha pasado algo a los MaCarthy o los Whitlock, paso algo con los Black?
- Si, en seguida le digo, señora.
- ¿Señora?
- Sr. Cullen, la persona que me ha mandado dice que no les ha pasado nada y que están a una cuadra de aquí, es imperioso que suba en este momento a la limosina conmigo.
- Pero…
- No importa su… atuendo… se le proporcionara ropa adecuada al llegar y no, no les a pasado nada a ellos pero me piden que le diga que se apresure por favor, Sr. Cullen.
- Pero…
- Confié en mi Sr. Cullen, me piden que le diga que no es un secuestro como el que sufrió hace poco más de un mes y que ya que sus hijos están con nanny, no hay problema de que salga usted en ese momento.
Edward no sabia que hacer, su último empujón de valentía para irse con aquel muchacho se lo dio Jonny.
- Vaya Sr. Cullen, acabo de recibir una llamada en la que me dijeron que es una cita muy importante para usted y que debe confiar en mi.
Edward acepto aquello, Jonny jamás actuaria en su contra, así que con varias ideas en mente se subió rápidamente a la limosina que estaba enfrente de la torre y se fue, todo el camino fue silencio, aquel muchacho solo le comento que tenia prohibido decir cualquier cosa y que en caso de querer regresarse de no agradarle aquello, el transporte estaría disponible para el en cualquier momento.
Edward fue llevado a la parte de atrás por que su vestimenta no seria apropiada para entrar por la puerta principal, subió por uno de los elevadores de servicio y fue dirigido a la suite de la que el traía la llave, ahora recordaba aquel cuarto. Aquel era el cuarto que el día que conoció a Bella le habían entregado para pasar la noche, la primera vez que la vio, el día que se enamoro de ella.
- Sr. Cullen, hasta aquí llego yo, he cumplido con mis órdenes, solo me resta decirle que entre y sobre la cama, encontrara usted una carta con sus órdenes. Buenas noches.
Edward solo observo como aquel muchacho se alejó por el pasillo sin más, esto empezaba a darle mala espina y el hecho de que se estaba muriendo de frio no ayudaba en mucho.
El entro y encendió las luces, no vio nada raro en el cuarto, excepto la caja negra que estaba sobre la cama, se aproximó para ver que era eso blanco que estaba sobre ella. Era un sobre que solo decía, vístete.
Vaya todo para un vístete, él no estaba para bromas, mucho menos en aquel horrible día así que solo abrió la caja para encontrarse un traje que reconoció inmediatamente, era uno de los trajes sastres que Bella le había regalado en Australia. Llevaba otra nota con el, vístete, estoy hablando en serio, pasaran por ti en unos momentos. El no sabia si le estaban tomando el pelo o le estaban jugando una broma de mal gusto pero si necesitaba vestirse para partirle la cara al que le estuviera jugando esta pasada lo haría.
Se puso el atuendo completo, desde la ropa interior, las calcetas y el traje, ahora recordaba que nunca lo había usado pues según ella había dicho que era para alguna ocasión especial, fue pensando en eso que el rememoro un poco mas, aquel traje llevaba años sin verlo por que lo había dejado en la habitación de este mismo hotel en el cuarto de ella. Un escalofrió de terror le recorrió la espalda como si fueran miles de ratones recorriéndole la espalda, se sentó sobre la cama se puso los zapatos a juego a toda prisa y salió corriendo rumbo al elevador, se llevo una sorpresa al ver que dentro de este estaba Seth nuevamente.
- Vaya, se me ha usted adelantado Sr. Cullen.
- ¿Ella esta bien? ¿Esta segura?
- Ehhh, pues según yo si, ahora solo tengo que entregarle esta llave e irme.
Aquel joven no le dijo nada mas, simplemente se bajo del elevador y lo insto a subir el y apretó el botón del piso al que de por si se dirigía. Estaba aterrorizado, si aquello era una trampa para que el cayera, lo haría sin chistar si con eso ayudaba a Bella, no podía decir que no, solo que ahora no se le ocurría que nuevo maldito anduviera detrás de ella o de él. Salió corriendo del ascensor y se dirigió directo a la suite, hacia años que no había entrado ahí, habían cambiado la combinación de la tarjeta y por boca de Rosalie, sabía que les habían encargado cambiar completamente la decoración de aquella habitación. Le temblaban las manos de miedo, solo esperaba que su pequeña estuviera bien y que todo saliera bien, como pudo logro entrar a la estancia que estaba en completa oscuridad, para cuando logro encontrar el interruptor y la luz ilumino aquel cuarto, se quedo estático por lo que vio.
