Un día sin el mas previo aviso llegaron todos al edificio Cullen, un ejercito de niños cargando bolsas, globos, arreglos coloridos y demás, las esposas cargando regalos, detalles y hasta un pastel, Emmett, Jasper, Carlisle y el mismo Edward solo pudieron mirar pasar a toda la comitiva y no les dijeron nada. Como buenos curiosos miraron desaparecer a todos por las escaleras.
- ¿Alguien tiene alguna idea de lo que esta pasando?
- No, bueno al menos yo no.
- Yo tampoco.
- A mi ni me miren, vi a mi Rose pasar por enfrente de mi y ni me pelo, me siento indignado.
- Mi niña casi me piso los cayos y ni me saludo.
- ¿Se podrían quitar del paso? ESTORBAN.
Los aludidos brincaron y se quitaron del paso, cuando se dieron cuenta que era Jacob, preguntaron.
- ¿Jacob, que sucede?
- No tengo idea de que tramaron sus mujeres pero hasta mi Nessie se vio envuelta en este asunto, yo sé que solo soy burro de carga y que ustedes no deben de subir.
Jacob desapareció por el pasillo sin mirar atrás, los cuatro curiosos se quedaron ahí estirando las orejas por si lograban escuchar algo, lejos de risitas y grititos de niños, no se escuchaba nada más. Ninguno de ellos había subido a ver las remodelaciones por petición explicita de Bella, la única vez que el curioso de Emmett se trato de escabullir hacia ahí, ella le mando al policía del piso diciéndole que estaba prohibido el paso por seguridad. Después de unas buenas dos horas, los curiosos se volvieron a posicionar al frente de aquellas escaleras, tratando de indagar algo.
- Digo, que no se supone que nosotros somos los mandamases en este lugar.
- Pues yo veo como hemos sido degradados a chismosos y curiosos.
- ¿Me pregunto que están tramando esas mujeres?
- ¿Yo me pregunto, exactamente lo mismo, caballeros?
Ya nadie brincaba cuando la oían hablar de repente pero eso no quería decir que no los exaltara.
- Hijita de mentiritas, ¿Qué no se supone que tú eres la gurú del espionaje?
- Si Bella ¿No tienes cámaras ahí?
- Claro que las tengo pero desde que entro Rosalie, Alice y Nessie hay algo bloqueando las 32 cámaras, no logro ver nada.
- ¿32?
- Pero si solo son dos cuartos, por todos los santos, hija mía de verdad que eres muy detallista con eso del circuito cerrado.
- Ya entenderán porque.
En ese momento, cual marabunta empezaron a desfilar todos hacia abajo, niños, adolescentes y las respectivas esposas, Jacob venia agarrado de la mano junto con su Nessie. Para sorpresa de ellos, sus esposas solo los besaron y pasaron a ver a la respectiva secretaria de cada quien, sus hijos se despidieron de ellos sin decir nada mas, ahora que no había nadie arriba tal vez ellos podrían subir.
- ¿A dónde creen que van?
- Como que a donde, arriba, quiero saber que pasa.
- No caballeros, lo único que ustedes necesitan saber es que tienen que despejar su horario a partir de las 2 de la tarde.
- Hermanita chismosita, sé que estas oyendo, quédate justo donde estas voy para allá.
- Pero Jacob, al menos dame una pista.
- Nada de pistas, voy para allá.
Todos regresaron a sus respectivas oficinas cual niños regañados, incluso la misma Bella que había casi corrido al penthouse a activar las cámaras suplementarias que también para su desilusión habían sido tapadas.
Bella regreso a su oficina en el edificio continuo a la torre resignada, sabia que algo planeaban pero nunca pudo saber que, Jacob llego unos minutos después por ella, técnicamente su única explicación fue te tenemos una sorpresa, ni preguntes.
Fue arrastrada a su hogar, el cual se encontraba invadido de niños. Su bañera estaba lista, Alice, Rose y Esme casi la bañaron, le compraron un vestido de coctel muy coqueto pero algo escotado para su gusto así que se puso un chal sobre este, todas comentaron al respecto.
- Vamos hija, es hora de que dejes de esconderte.
- Pero no me gusta como me veo, es…
- Eres tu amiga, todas tenemos cicatrices y es hora de que dejes de avergonzarte por las tuyas.
- Hija yo tengo las cicatrices de mis dos cesáreas y tu me has visto con bikini, no me avergüenzo de ello.
- Si, pero…
- Lo sabemos Bella, algunas de las tuyas tiene forma de mordidas.
- Exacto.
- Bella, algunas si se notan otras no y de todas maneras no puedes pasarte toda la vida escondiéndolas, pasaste por algo traumático ya has superado mucho pero esto afecta directamente tu autoestima Bella, no vamos a dejar ninguna de nosotras que eso te supere.
- Bella a mi, EJ me dejo estrías en el vientre y no me ves andar tapándomelas.
- Pero eso es distinto, casi no se notan pues se disimulan con tu tono de piel y esas son cicatrices de orgullo, no de pena.
- Las tuyas también Bella, pasaste por algo difícil, sobreviviste, tienes dos hermosos hijos debido a ello ya supéralo, además tu no tienes estrías, eso me provoca hasta envidia.
- Si hija, tienes un cuerpo escultural y hermoso, no te escondas, nunca lo hagas, ya no.
- Pero…
- No hay pero que valga, hoy será un vestido, a partir de mañana serán escotes, la cima será el bikini…
- ¿Bikini?
- Vámonos o llegaremos tarde.
- ¿A dónde vamos?
- Te tenemos una sorpresa.
Y así fue, se termino de vestir, la llevaron hasta el estacionamiento se subieron todos a una limosina o un trio de ellas, le taparon los ojos y la condujeron a algún lugar. Calles y más calles, escalones, elevadores, más escalones, murmullos que no oía claramente debajo de los audífonos que le pusieron.
Edward no podía creer lo que veía, traían a Bella con unos tapa ojos muy chistosos, con audífonos y casi la arrastraban para que caminara Rose y Alice, no entendía como era que Bella llevaba aquel enorme chal que la tapaba de la cintura para arriba, en aquellas oficinas llenas de personas no se sentía fría y ella con ese abrigo debía de empezar a sentir calor. Vio como EJ llevaba a Emmett del brazo desde su oficina, la pequeña hadita llevaba a su papa igual, DJ jalaba a Carlisle y en ese mismo momento el sintió como Emmy le hablaba y le decía que si podía tomarlo de la mano, lo hizo y lo dirigieron hacia arriba juntos detrás de Bella.
Desde que subieron al piso, no podía creer lo que veía, lo que originalmente eran dos lúgubres cuartos sin ventanas, ahora se había convertido en cuatro cuartos de ventanales en las cuatro paredes, comunicados entre si por marcos de madera, la estructura de carga del helipuerto hecho de vigas de acero habían sido forradas de madera, todo el edificio tenia un borde de pasamanos de vidrios súper gruesos así como las paredes, un cuarto era un oficina súper acondicionada, el segundo era un laboratorio informático y tecnológico computacional que todo gobierno envidiaría, el tercero era un bloque con una enorme mesa que se veía era una sala de juntas, el cuarto era un enorme sala de juegos para niños acondicionado con todo tipo de juegos para estos, solo se preguntaba que eran esos cuartos que no eran de paredes de vidrio detrás de la oficina de Bella, todo estaba adornado con globos, serpentinas y confetis, en la sala había comida y pastel, ahora entendía era una fiesta sorpresa de bienvenida o algo así.
Edward no tubo tiempo de indagar más con la vista por que en ese momento escucho como Rose, Alice y Bella cuchicheaban entre ellas mientras las primeras dos trataban de quitarle el abrigo a Bella y esta no se dejaba, a girones por fin se lo lograron quitar, cuanto empezaron a gritar…
- Unooo
- Doooos
- Treees
- SORPRESAAAAAA
Gritaron todos al unísono mientras al mismo tiempo le quitaban a Bella los audífonos y la dejaban ver, todos se sorprendieron cuando la vieron llorando al momento destaparle los ojos pero no le dieron tiempo de reaccionar, todos los niños corrieron a ella y la abrazaron, fue precisamente cuando ella cargo a Emmy y DJ, que todos se dieron cuenta lo que escondía. Bella tenia sobre todo el pecho marcas y cicatrices, grandes pequeñas, gruesas, delgadas, notorias y no muy notorias, Edward ahora entendía por que ese gran abrigo e incluso las lagrimas, no era que el estuviera ahí sino que tapaba su cuerpo, se sentía morirse, él era el culpable de aquello.
No hubo tiempo para mas, ella subió la vista y se encontró con la de él, fue como si un rayo partiera a Edward en aquel momento, tenia mas de un año que no se veían así y para atrás de eso, tenia mas de dos años. Edward asintió con la cabeza en un muestra de respeto, ella reacciono de la manera mas inesperada, al ya no tener a los pequeños en sus brazos su escote quedaba expuesto y cuando se dio cuenta de ello, trato de taparse con sus brazos, trato de esconder las cicatrices de el, sin embargo Alice y Rosalie fueron muy inteligentes, la agarraron cada una de una mano y la llevaron a la sala de juntas donde estaba la comida y el pastel, no la dejaron en ningún momento taparse, dándole instrucciones de pasar los platos o servir algo, de hacer que ella les enseñara los cuartos, uno por uno, la entretenían para que no pudiera taparse. Él se sentía el ser más maldito.
El tuvo la intención de irse para hacerla sentir mas tranquila pero mientras los niños la entretenían, Jasper, Emmett y Jacob se le acercaron junto con un plato con Hot dogs y una hamburguesa.
- Realmente he llegado a pensar que me gustaría tener una pizca de la inteligencia de mi Alice.
- Y que lo digas, mi Rose es sorprendente.
- La verdad su idea fue excelente, lo sigue siendo y Mario será chef pero las mejores hamburguesas las prepara mi Nessie.
- ¿A que se refieren?
- Cada domingo y debo decir cada día, Rosalie, Alice, Esme, Nessie y cada mujer chica o grande en la torre han intentado hacer que ella vista mas natural.
- ¿Más natural?
- Tal vez tú no lo hayas visto Cullen pero Bella tiene un serio problema de autoestima.
- ¿Queee?
- Desde que empezaron a convivir en Suecia y en Londres, todas han intentado apoyarla en ese aspecto, ella se cierra a usar escotes, bikinis o cualquier cosa que enseñe el mínimo de piel.
- Si, debido a las cicatrices de lo ocurrido ella solo usa camisas completamente cerradas y de manga larga, o blusas de cuello de tortuga pura ropa tan recatada que podría pasar por monja.
- Mi hermanita si se pone faldas pero no por arriba de la rodilla pero en cuanto a lo de arriba simplemente se esconde de todos.
- Dios, esto es mi culpa.
- Claro que es tu culpa idiota y eso lo sabemos todos, ahora se trata de hacer que ella supere eso y lo que han hecho hoy sus esposas es un gran paso.
- Eso es cierto, esta tan preocupada por que no vean sus cicatrices que paso por alto tu estancia aquí, eso es un enorme salto.
- Me alegra ver que todos tratan de ayudarla, hasta los niños. Me retiro para que ella pueda estar más cómoda.
Bella siento aun sin verlo el exacto momento en que el abandono el cuarto pero no por que sintiera mejor, sino por que sintió un vacío de repente. Volteo y lo busco con la mirada y no lo vio, tenia razón se había ido. No podía creer lo que le habían hecho, una gran fiesta sorpresa con pastel y todo, estuvieron ahí por varias horas, los niños jugaron y conversaron, los adultos convivieron entre ellos pero Edward nunca regreso y por mas que ella trato de ponerse de nuevo el abrigo, llego un momento sin mas en que vio como alguien lo aventaba por el borde. Eventualmente poco a poco todos se fueron retirando, la iban a dejar acomodarse en su oficina, otro pájaro que mataron ese día aquellas mujeres, llevaba tres días tratando de decidirse a ir a su oficina y pasar por enfrente de Edward, ese día la habían pasado como si nada, no por sus propios medios pero lo habían hecho y ahora no sentía miedo de estar ahí.
Ahora el problema radicaba en como salir de ahí sin un abrigo o cosa con que taparse, dejo todo acomodado para ahí y bajo cautelosamente, estaba sola, Jacob se había llevado a sus hijos y ella debía regresar sola como parte de su gran valor a salir así como estaba, el problema es que no tenia aquel valor, eran ya pasadas las 6, no se veía ninguna secretaria a la vista, las oficinas de su papa, Emmett y Jasper se veían cerradas y apagadas, la única con las lámparas prendidas era la de Edward.
Le tomo otra media hora de agarrar valor para atreverse a entrar en la oficina aquella, auto convencerse que el hecho de que estuviera prendida la lámpara no significaba que el estuviera ahí y para cuando notara si estaba o no, ya estaría ahí y actuaria en consecuencia.
Ni siquiera toco a la puerta, simplemente la abrió y entro. Lo que se encontró no era lo que esperaba, Edward estaba sentado en su escritorio frente al ordenador pero sus ojos estaban rojos y llenos de lágrimas, pero cuando levanto la vista y se encontró con la de ella, su sorpresa fue obvia.
- Bellaaa…
Fue un susurro tan bajo que no supo si lo dijo o simplemente ella leyó sus labios, ella entro en la oficina pero no cerró la puerta.
- Yo, bueno yo… pues yo… me… me… preguntaba… me preguntaba… si tu… pues tu… podrías… bueno si podrías… prestarme tu… bueno tu… saco…
- Claro.
Él se paro inmediatamente pero vio el momento en que ella dio un paso hacia atrás debido a su repentino movimiento. Se levanto, quito el saco del perchero y se dirigió hacia ella, vio en ella que seguía tratando de cubrirse el pecho y los brazos como podía pero aun así seguía sus movimientos como águila. Decidió caminar despacio hacia ella, dejo el saco en la pequeña sala de tres sillones individuales que ella misma había puesto ahí y se dirigió nuevamente hacia atrás.
- Tómalo pequeña, yo no… no me acercare, no temas por favor, no te hare daño.
Ella no contesto, simplemente corrió hacia el saco y el abrigo ahí, los tomo y se puso el primero y salió corriendo, sin embargo se detuvo justo al llegar a la puerta, se puso también el abrigo de él, el cual le tapaba hasta los pies, se dio vuelta nuevamente, no quería huir.
- Gra… gracias.
- De nada pequeña, todo lo que necesites… tu gustas ehhh, sentarte…
- Ehhh, bue… bueno, un momento.
Para sorpresa de Edward, ella accedió y con pasos lentos, pequeños y poco decididos llego nuevamente hasta uno de los sillones y se sentó. Edward decidió romper el silencio después de unos minutos con preguntas triviales.
- ¿Jacob se llevo a los niños?
- Ehhh si.
- ¿Te gusto tu fiesta?
- Lo… lo disfrute.
- Me pareció increíble lo que hiciste con ese lugar, eres impresionante.
- ¿Po po por que, te fuiste?
- Bueno yo, pensé, en ese momento… pensé en que te hallabas un poco tensa y no quería incomodarte con mi presencia.
- Gra… gracias.
- De nada, yo entiendo.
- Si.
- Te agradezco que entraras, yo siempre estaré a tu servicio, yo estoy en deuda contigo, no tengo palabras para agradecerte lo que me permites hacer con Emmy y DJ.
El silencio cayo entre ellos, nadie dijo nada por unos minutos, solo fue un pequeño movimiento que hizo Edward lo que puso a Bella de repente alerta, poniéndose de pie y colocándose en un segundo detrás de aquel mueble.
Edward lo entendía pero las reacciones de ella lo herían, hizo lo único que pudo hacer.
