El taller.

Necesito salir de aquí… Neal… ¿dónde estará Terry¿. Encadenada al piso… pft. Qué se supone que es esto, ¿un taller o qué? Llantas, aceites, gasolina, herramientas… ¡Gasolina!


Albert y Annie en la sala de espera charlaban con el doctor.

-¿Qué tan grave está?¿Cuánto tiempo más?

-Se recuperará, no hay duda. Una semana, es sólo un esguince.

-Doctor, a emergencias pór favor- le llamo una castaña.

-Permiso.


Lanzaba diesel al foco, obviamente apagado. Tirando de la silla logré alcanzar la botella. La puerta de acero chirrió.

-¡Prendan las luces!- bramó él.

El foco explotó en un estruendo, el círculo de diesel que me rodeaba se encendió rápidamente; una lluvia de vidrios cubrió mi cuerpo.

-¡Candy! – entre las llamaradas y cenizas apareció él, jadeando- Eh, Candy, Candy- me miró a los ojos, empezaba a desenfocar- Candy.