¡Y aquí estoy de nuevo! Actualización relativamente rápida y, aunque no sea muy larga, os aseguro que van a pasar cosas intensas. Debo decir que a partir de ahora voy a centrarme en subir un capítulo de otros de mis fanfics así que seguramente la siguiente parte tardará un poco más, pero no os preocupéis, no he abandonado hasta ahora y no pienso hacerlo, sobretodo viendo vuestro apoyo y que me está gustando el rumbo que está tomando la historia.

De nuevo avance en la trama, que ya era hora, espero que no os quejéis de los momentos shipping que os he dado en los últimos capítulos ¿Eh? Pero es hora de seguir adelante. De nuevo muchísimas gracias por vuestros reviews, me hacen muchísima ilusión y me animan a seguir escribiendo al ver la acogida que mi historia está teniendo:

levyroses: Muchas gracias! Me alegra que te guste. La verdad siempre me había imaginado a Levy de esa forma, contándoselo todo a Lucy aunque le de un poco de vergüenza, y una vez que hubiese cogido confianza con Gajeel sí que la veía lanzada xD Y bueno me gusta darle a mis fics un contenido más adulto, pero te aseguro que habrá Lemon xD

lady-werempire: Jajaja bueno todo llegará, está claro que en algún momento tienen que hablar de ello ¿No? Ya veremos xD Y bueno sobre el Jerza… En este capítulo ellos tienen protagonismo así que disfrútalo jeje

Edwinedx: Vaya… Bueno, me alegro de que sigas mi historia con ese entusiasmo, espero que este capítulo no te decepcione. Muchas gracias por seguirme : )

Redención

El Gremio

El equipo estaba formado, los miembros del gremio estaban un poco sorprendidos y sobre todo intimidados por la fuerza y poder mágico que acumulaba, y también por la clase de magos que lo estaban formando. Por un lado estaban los integrantes del equipo más fuerte de Fairy Tail: Titania, la reina de las hadas; Lucy, la única maga celestial con llaves doradas que quedaba en libertad o con vida; Gray, el Demon Slayer del hielo y dos Dragon Slayers, Wendy y Natsu. Aparte de ellos se les habían unido Gajeel, otro poderoso Dragon Slayer; Cheria, una increíblemente poderosa God Slayer y Jellal, líder del gremio Crime Sorciere y el único usuario conocido de la magia de cuerpo celestial.

Estaba claro que a La Luz de los recientes acontecimientos los líderes no querían correr ningún tipo de riesgo, y más teniendo en cuenta que jamás se habían encontrado con un aviso para un poder mágico tan alto anteriormente. Al cabo de diez minutos los 8 magos se habían reunido y esperaban confirmación "Hibiki ¿Te falta mucho?" preguntó Laxus al cabo de unos pocos minutos, el mago de archivo frunció el ceño "la gran cantidad de poder mágico residual está generando algunas interferencias... Necesitaré un momento para triangular con los nuevos cálculos..."

Los dedos del maestro de Blue Pegasus se movían a una velocidad vertiginosa sobre el teclado holográfico generado con su magia hasta que por fin sonrió "Lo tengo" anunció entonces "Mest, te transfiero las coordenadas" tras un par de movimientos una barra de progreso apareció sobre la cabeza del mago de línea directa y tardó tan solo unos segundos en completarse, Mest asintió "De acuerdo, ya lo tengo... Vámonos" les indicó a los miembros del equipo, con Jellal a la cabeza.

Los nueve magos abandonaron el edificio para quedar en la gran explanada del exterior, aunque aún dentro de los límites del hechizo protector "Agarraos a mi" dijo Mest, apretando un poco los dientes mientras que se concentraba en la ubicación, al fin y al cabo eran muchas personas las que tenía que trasladar e iba a tener que absorber mucho poder mágico de la conexión que tenía con la lácrima del gremio "Vamos a una cordillera al este de Cherry… No sabemos lo que nos vamos a encontrar así que hay que mantenerse en guardia" anunció Jellal a los demás, mientras Mest cerraba los ojos. La pulsera en su muñeca se iluminó por un momento, dejando claro que estaba haciendo su trabajo y al segundo siguiente el grupo de magos había desaparecido.

Cordillera a las afueras de Cherry

El tiempo fue prácticamente instantáneo cuando los pies de los nueve magos tocaron el suelo. Jellal fue el primero en hablar, al fin y al cabo era lógico que él asumiese el mando del equipo ya que era uno de los maestros y el que había organizado esa misión. De acuerdo… Mest, ya puedes irte, nos aseguraremos de contactar contigo cuando hayamos acabado."

El hombre con la cicatriz en la cara asintió "Muy bien… Buena suerte" y diciendo esto volvió a desaparecer.

Todos miraron a su alrededor por un momento y Erza frunció el ceño al fijarse en dónde se encontraban. Todo estaba cubierto de lo que parecían ser escombros y piedras, de hecho el terreno no era nada estable debido a los múltiples obstáculos y socavones de los que el suelo estaba lleno, aunque lo que más sorprendió a Erza fue que a su alrededor parecía alzarse una enorme montaña, pero ellos estaban claramente en su falda "un momento… Pensaba que Mest nos iba a dejar en la montaña…" dijo al pelirroja, sin embargo Jellal, que estaba aún más serio fue el que respondió "No dijo una montaña… Ha dicho una cordillera, mira a tu alrededor, Erza… ¿Esto te parece una cordillera?"

Esta vez tanto la maga pelirroja como todos los demás integrantes del equipo se fijaron mejor. Jellal tenía razón, la única montaña visible cerca era la que tenían a su lado y todo lo demás a su alrededor eran escombros... De hecho no se veía ningún tipo de árbol o nada que pareciese medianamente vivo en kilómetros a la redonda, solo escombros, parecía que hubiese pasado un huracán.

"Está todo destruido…" murmuró Wendy, con algo de temor patente en su voz "Hay que tener cuidado" esta vez fue Gajeel el que habló, parecía completamente en tensión "Esto fue exactamente lo que pasó en mi último trabajo… Se suponía que debía haber una montaña pero cuando llegamos había desaparecido y solo había escombros, no sé si era una trampa planeada pero desde luego se convirtió en una."

Tods se miraron, entendiendo a la perfección lo que eso significaba. El último trabajo de Gajeel había sido en el que Yukino había desaparecido, y por la situación que el Dragon Slayer del hierro había descrito esto se acercaba demasiado a un calco de circunstancias.

Casi sin quererlo Lucy se había acercado inconscientemente a Natsu, y el pelirrosa le había colocado una mano en el hombro de forma reconfortante, también él estaba tenso e hizo lo primero que le vino a la cabeza para tratar de detectar cualquier anomalía o peligro, olisquear el aire, frunciendo más el ceño cuando lo hubo hecho "Uhm… Esto no me gusta… ¿No lo oléis?" preguntó a los demás Dragon Slayers.

Gajeel y Wendy imitaron su gesto "Si que huele raro… Pero no sé a qué" anunció la pequeña, mientras que Gajeel se giró hacia Natsu "Salamander, explícate ¿Reconoces este olor?" Natsu frunció un poco el ceño, como si tratase de recordar algo "Me suena… Sé que lo he olido en alguna parte… Pero no lo recuerdo… Está como flotando en el aire… ¡Maldita sea! Lo tengo en la punta de la lengua… Sé que tiene algo que ver contigo." Señaló entonces a Jellal y el peliazul levantó una ceja "¿Conmigo?" Natsu asintió "Sí… Pero no consigo recordarlo".

"El aire está cargado de magia también… ¿Lo sientes Wendy?" preguntó Cheria mirando a su amiga y la Dragon Slayer asintió "Sí… Me recuerda a cuando estábamos cerca de Face… Cómo si algo externo estuviese cargando el aire de magia…"

"No nos distraigamos" dijo Jellal entonces "Tenemos un objetivo principal y es encontrar a quienquiera que sea le mago que ha provocado esa reacción en la lácrima del gremio, el ejército estará en camino y tenemos poco tiempo, ya nos ocuparemos de estos misterios después, por ahora avancemos con cuidado y mantened los ojos bien abiertos."

"¡Ya habéis oído! ¡Vamos! ¡Y estad alerta!" dijo Erza, colocándose al lado de Jellal para liderar la marcha. No tardaron mucho en comenzar a caminar, el líder de Crime Sorciere decidió que sería más sensato investigar el terreno bajo que subir a la montaña, teniendo en cuenta que claramente la destrucción de la cordillera había sido provocada por una magia muy poderosa que había activado al lácrima, lo más probable es que de tener alguna posibilidad de encontrar la fuente fuese en aquel lugar.

Sin embargo aunque caminaron durante una hora larga no hubo ningún tipo de indicio que sugiriese atividad… O siquiera vida alrededor "Pfffft… Esto es aburrido…" se quejó Natsu, que caminaba al lado de Lucy cerrando la marcha "Creí que íbamos a tener que pelear"

"Que no haya que pelear es bueno, Natsu, significa que el gobierno no se ha enterado, de lo contrario nos estarían esperando" contestó Erza, ante lo que Natsu solo respondió ocnun gesto infantil de fastidio. Gray se volvió ligeramente, mirando a su compañero de gremio por encima del hombro "Eso es, piensa un poco, mechero ¿O es que tanto fuego te ha derretido el cerebro?"

"¡Repite eso, calzoncillo andante!" "¡Te la estás buscando, cerebro de llama!" "¡Cuando quieras y donde quieras, muñeco de nieve!" tras ese intercambio gratuito de insultos ambos magos se acercaron el uno al otro y juntaron las cabezas mirándose de forma amenazadora "¡Venga ya! ¡Os comportáis como críos idiotas!" gritó entonces Gajeel, pero ante eso Natsu se giró "¡¿A quien llamas crío?!" Gray imitó su gesto "¡¿A quien llamas idiota?!" Gajeel frunció el ceño entonces "¡Pues a vosotros panda de idiotas! ¡Estamos en una misión!" sin embargo el Dragon Slayer de hierro parecía más que dispuesto a unirse a la pelea cuando el gesto de Natsu cambió, Gray le golpeó en la cara ocn el puño pero él pareció no inmutarse ni molestarse en responder. Ante eso su compañero se mostró preocupado, solo algo muy grave provocaría que Natsu no respondiese ante una pelea "¿Natsu?"

Lucy se acercó a su compañero y le agarró suavemente del brazo, completamente en tensión y también preocupada "¿N-Natsu…? ¿Va todo bien?"

"El olor…" anunció el pelirrosa "Se hace cada vez más intenso… Está cada vez más cerca…"

Todos miraron a su alrededor, preocupados mientras que los demás Dragon Slayers olfateaban el aire tratando de identificar aquel aroma, hasta que de pronto tanto Jellal como Natsu abrieron mucho las ojos y su gesto se tornó aterrorizado. Natsu fue el primero en hablar "¡Ya lo sé! ¡Ya sé lo que es! ¡Jellal!"

Pero el mago de cuerpo celestial había reaccionado antes y, tras echar una leve mirada al suelo dónde pudo distinguir ciertas marcas retrocedió unos pasos para alejarse literalmente del grupo y movió la mano hacia todos ellos, utilizando su magia.

Erza no tuvo tiempo de apenas volverse antes de que un destello amarillo la golpease a ella y a sus compañeros, lanzándolos hacia atrás, varios metros alejados de Jellal "Jel…" articuló antes de perder el aire por un instante y chocar contra el suelo violentamente.

No tardó más de unos segundos en levantar la cabeza pero cuando lo hizo distinguió perfectamente como una luz de color violáceo surgía del suelo, justo en frente del lugar donde Jellal se había quedado. Erza reconocía aquello, Freed había hecho algo parecido miles de veces frente a ella… Y las marcas de runas mágicas en el suelo eran inconfundibles. Sin prestar atención a sus compañeros, que aún se estaban levantando, la maga en armadura corrió hacia Jellal pero frenó justo unos centímetros antes de alcanzarle, alzando la mano para tocar una barrera mágica invisible que los separaba. Los ojos de ella se encontraron con los de él, que le devolvía la mirada con una sonrisa triste en los labios, pero la miraba como si fuera la primera vez que la veía "Era una trampa desde el principio, Erza… ¿Cómo no lo he visto?" preguntó en una voz tranquilizadora, como si estuviese en paz consigo mismo.

"¿Q-Que quieres decir?" preguntó la pelirroja, no le gustaba el tono de voz que Jellal estaba utilizando y, por primera vez en mucho tiempo, estaba asustada, lo podía notar por la presión en su pecho y el nudo que amenazaba con formarse en su garganta.

Antes de que Jellal pudiese responder una increíble luz cegadora cubrió el cielo sobre sus cabezas, haciendo que todos menos Jellal cerrasen los ojos de la impresión "¡ERZA! ¡ALÉJATE DE AHÍ!" gritó Natsu, pero la pelirroja no le escuchó "Esto… Esto es…" murmuró para sí misma, por fin dándose cuenta de lo que estaba pasando. En el cielo sobre la cabeza de Jellal varios círculos y cuadrados mágicos de color dorado empezaron a formarse. Eran enormes y estaban colocados haciendo una columna que apuntaba directamente al lugar donde el mago de cuerpo celestial estaba de pie, contemplando a Erza.

"Etherion" confirmó Jellal "habían preparado una trampa de runas para atraparnos y disparar… Reconozco que no lo había visto venir…" comentó, como si hablase de una buena jugada que un adversario había hecho en una partida de ajedrez.

Erza, desesperada, apoyó ambas manos en la barrera mágica, incapaz de alcanzar a Jellal, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas "¡No! ¡NO!" gritó "¡Seguro que hay algo que podemos hacer! ¡Cualquier cosa! ¡Siempre encontramos la manera!"

La sonrisa de Jellal se ensanchó, pero negó con la cabeza, sin apartar sus ojos de los de ella "No, lo siento, al menos solo soy yo… Esta es la mejor manera de pagar por todo, Erza, te lo prometo, estoy en paz."

"¡NO DIGAS TONTERÍAS! ¡DEJA DE HABLAR ASÍ! ¡YA HAS HECHO MÁS QUE SUFICIENTE!" le reprimió Erza con la voz desgarrada mientras empezaba a golpear con furia y desesperación la barrera, aunque sabía que no iba a servir de nada.

"¡ERZA! ¡TENEMOS QUE IRNOS!" Natsu y Gray se acercaban corriendo mientras que Lucy usaba su lácrima de comunicación para llamar a Mest. Jellal asintió "Tienen razón, Erza… El gremio te necesita más que a mí, esta barrera está hecha para que nosotros no salgamos… Pero no es seguro que pueda contener el Etherion, tienes que alejarte de aquí."

"NO! ¡NO PIENSO DEJARTE AQUÍ! ¡NO PIENSO DEJARTE MORIR!" la pelirroja estaba completamente fuera de sí, desesperada, tratando de romper la barrera a puñetazos. Sus nudillos ya estaban sangrando por los golpes inútiles.

"Erza… Tienes que hacerlo, jamás me lo perdonaría si tú también murieses aquí… Por favor" Jellal miró al suelo, y cuando volvió a levantar la vista él también lloraba, pero en su rostro se dibujaba una sonrisa "Gracias… Por todo…" empezó "Gracias por perdonarme, gracias por hacerme sentir de nuevo un hombre bueno… Sólo me arrepiento de no haberte dicho muchas cosas antes de que esto llegase… Tienes que seguir adelante, Erza, yo nunca he sido lo bastante bueno para ti… Eres la persona más amable, buena y valiente que he conocido, si he podido seguir viviendo después de lo que hice ha sido gracias a que te tenía a ti… A que en mi mente con cada buena acción que hacía estaba un paso más cerca de merecerte. Tú me has salvado la vida, Erza, gracias…"

Tras esas palabras Erza simplemente dejó de gritar y de golpear la barrera, simplemente mirando a Jellal a los ojos, que le devolvía la mirada con una sonrisa en su rostro, como si estuviese completamente tranquilo y aceptase lo que venía. En ese momento, alrededor de los círculos mágicos de color oro comenzaron a formarse nuevos círculos más pequeños, esta vez de diversos colores como rojo, amarillo o violeta.

La pelirroja sintió como dos pares de brazos la agarraban por detrás y comenzaban a tirar de ella, ene se momento reaccionó y se revolvió, tratando de librarse del agarre de Natsu y Gray "¡No! ¡No! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡No podemos irnos!" sin embargo poco a poco la fuerza de ambos jóvenes la iba alejando, hasta que se rindió y bajó la cabeza, dejándose arrastrar, sollozando y llenando el suelo de lágrimas mientras no paraba de repetir, como un ruego "Por favor… Por favor…"

Pero no sirvió de nada, sintió como la mano de Mest se posaba en su hombro y cómo los demás se agrupaban a su alrededor. Levantó la cabeza una última vez hacia el hombre que seguía ahí de pie, esperando su destino, sin separa los ojos de ella y sin perder esa sonrisa, y entonces Etherion se disparó.

"¡JELLAAAAAAAAAL!" ese último grito desesperado de Titania se escuchó por todo Fiore mientras veía como el rayo de puro poder mágico descendía hacia la tierra, y justo cuando iba a tocar el suelo, justo cuando el resplandor había ocultado por completo la silueta de Jellal, la magia de Mest se activó y desaparecieron de allí.

Y hasta aquí el capítulo de hoy… Os voy a dejar que lo asimiléis… ¿Ya? Bien, pues bueno, adiós a Jellal.

Creo sinceramente que este final ha sido digno para él y, aunque odio hacerle esto a Erza lo siento mucho, esto es una guerra, alguien importante tenía que morir y este último sacrificio para redimirse y salvar a Erza, con ese discurso final que le ha dado creo que le hacían el mejor candidato. Lo siento mucho por nuestra pelirroja favorita, ya que merece ser feliz… Pero la guerra es así.

Por favor no me odiéis demasiado por esto… En serio, me duele a mí más que a vosotros pero era necesario *suspiro*. Bueno, pues como siempre se aceptan sugerencias y de verdad, de verdad me gustaría saber lo que opináis de este capítulo ya que es el más intenso que he escrito hasta ahora y el que más me ha costado con diferencia… Dejadme vuestra opinión en los comentarios, siempre se agradecen y animan a seguir escribiendo.

Y bueno, nada más que añadir por mi parte, espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo. No olvidéis comentar y sed buenos :P