Paso un mes mas y por mas que planeo y planeo no podía pensar en algo mas que en los ojos azules del ángel, en su bella sonrisa y la manera en que siempre lo llamaba, aunque a veces le decía "teme" en su boca sonaba como una melodía para el,

- ¿Por que no puedo dejar de pensar en ti? -

Mientras tanto Naruto andaba alegre aun repartiendo volantes a todo que pasaba hasta que vio del otro lado de la calle a Sai muy agarradito de la mano con Ino iban hablando y demostrándose su amor. El rubiecito tuvo ganas de ir a partirle la cara pero no debía se dijo, a pesar de todo lo que hizo aun le tenía aprecio, aun si perdía para siempre sus alas y sus poderes en silencio le deseo "una larga vida para el", sollozo en silencio.

Sasuke llego en ese momento vio que el rubio estaba algo decaido (aunque no le veia la cara) así que lo abrazo, Naruto se sorprendió ya que el azabache siempre le pregunta si podía abrazarlo pero esta vez solo lo hizo y ya, cosa que por dentro agradeció pues en verdad lo necesitaba. Unos minutos después Sasuke habló.

- ¿Te encuentras bien? Te veo algo triste. - aun estaba abrazando al rubio.

- Estoy bien,gracias por el abrazo lo necesitaba. No te preocupes por mi. - se volteo para quedar del frente a Sasuke. - Muchas gracias por alejar la tristeza de mi. - se alzo para darle un beso, el cual el azabache no se negó, los labios suaves y dulces de su angelito rubio eran lo mejor que han probado, decidió avanzar un poco mas con el beso y meter la lengua en la boca del ojiazul, una vez dentro empezó una danza entre ambas lenguas el cual el ojinegro gano, unos minutos después se separaron por la falta de aire.

Sasuke se quedo viendo a Naruto como sus mejillas estaban sonrojadas y aun jadeaba por la necesidad de recuperar el aire, sus ojitos estaban acuosos debido a la excitación que ese beso le provocó, esa imagen quedaría grabada en su mente para siempre.

- Naruto ya acabaste tu jornada laboral. -

- Aun no debo terminar de entregar los volantes y en una hora salgo. -

- Perfecto entonces te esperare afuera pues debo decirte algo. - le sonrió al rubio.

- ¿Algo? - ladeó la cabeza con duda.

- Pero anda apurate que si no la vieja borracha te va a regañar. -

- No le digas así a la abuela Tsunade. Jeje me voy nos vemos luego. - se retiro con una sonrisa.

Cuando el rubio se fue, el azabache se quedo pensativo.

- Naruto... ¿Que me estas haciendo? -.

Mientras tanto en el inframundo.

- ¡¿En donde esta mi hijo?! - exigió saber el rey Fugaku, quien estaba de pie.

- Mi señor, el joven Sasuke esta en el mundo de los humanos. - dijo uno de los lacayos del rey quien estaba arrodillado frente de su presencia.

- ¡¿Desde cuando?! - grito.

- Desde hace 4 meses, al parecer quiere probarle que es digno de ser el siguiente rey, mi señor.

- Llama a Kurama dile que necesitó de sus servicios. - se sentó en su trono.

- A sus ordenes. - el sujeto se retiro a llamar a Kurama.

Unos 20 minutos después un zorro demonio de gran altura, ojos rojos como la sangre y enormes colmillos llego al palacio del rey demonio.

- Vaya hasta que te acuerdas de mi anciano.

- Mas respeto zorro apestoso... - se masajeo la frente - Necesito que me hagas un favor. -

Continuará...