El camino a la pensión era relativamente corto y más si se iba en auto, pero fue más corto aun; en contra de todos los pronósticos Anna y Jake sostenían una entretenida charla en el auto.
-…luego de eso Max se enojo tanto que arrojo el palo de golf al piso- contaba Jake entre risas – y este le reboto directamente en la cara JAJAJAJAJAJA-
Anna reía no tan abiertamente como Jake pero si a su modo, escuchar semejante historia del chico que había conocido tiempo en el club y que parecía ser tan caballeroso y puesto en su lugar era bastante gracioso.
-Claro que todos tuvimos nuestras buenas carcajadas, pero cuando pudimos volver a respirar lo llevamos a la enfermería, el muy idiota se había roto el mismo la nariz- término la historia Jake retomando el aire.
-Es un idiota- comento Anna con gracia
-Si que lo es; después de eso nadie quiso volver a retarlo en nada por un mes-
Anna miró por la ventana, no se habia dado cuenta cuando pero el auto ya se encontraba detenido frente a la pensión.
-Gracias por la historia y por el aventón Wart, nos vemos- dijo la chica preparándose para salir
Sin embargo Jake la detuvo sujetando levemente su brazo
-espera, no habia tenido la oportunidad pero, quisiera disculparme por el incidente… de las galletas- se disculpo el rubio mirándola directamente, se sentía bastante culpable por la forma en que la habia hecho reaccionar ese día.
Anna se quedo quieta en su sitio y dando un cansado suspiro apenas respondió –eso ya está en el pasado-
Jake asintió y soltó el brazo de la chica y se despidió –Buenas noches-
Anna asintió como respuesta y bajo del auto.
Yoh había salido de la tienda de discos un poco después de las 7, Mimi le habia explicado un poco el funcionamiento del sitio, sus funciones y demás, luego de eso el chico caminaba de vuelta a casa cuando vio a lo lejos un elegante coche negro parqueado frente a la pensión.
-Parece uno de los coches ejecutivos de Manta- pensó el castaño para si mismo –me alegra que este aquí, asi podre contarle lo del empleo en la tienda de discos-
Sin embargo cuando Yoh estaba a tan solo una cuadra de llegar vio que Anna se bajo del coche y segundos después este partió, eso habia sido bastante extraño.
Anna entró a la pensión, iba a cerrar la puerta tras de ella pero alguien se lo impidió sorprendiéndola.
-Lamento si te asustó- dijo Yoh al sostener la puerta abierta para entrar tras ella
-Está bien- respondió la chica entrando completamente y quitándose los zapatos
-Ese era Manta?- preguntó el castaño haciendo que la chica lo mira con duda. –me refiero al auto negro- complemento Yoh.
-Amm, no, no era Manta- respondió sin más la rubia
Yoh no supo que más decir, aunque le causaba bastante curiosidad era bastante atrevido preguntarle que quien era la persona que la traía a casa a tales horas de la noche, asi que prefirió dejar así no más.
Tanto la rubia como el castaño se dirigieron automáticamente a la cocina, ninguno de los dos había cenado aun.
-Vas a cocinar algo?- pregunto Anna cuando vio el su destino y el del castaño en la pensión era el mismo
-pues, si vas a prepararte algo puedo esperar y volver después- respondió el chico, no quería molestarla con su presencia
La rubia asintió y empezó a sacar algunas cosas de la nevera y los gabinetes, el castaño estaba apuntó de retirarse a su habitación pero un pequeño comentario de la rubia lo hizo detenerse
-o si quieres yo puedo preparar la cena para los dos por hoy-
El comentario de Anna habia sido tan bajo que Yoh habia tenido lo que se llamase suerte y mucha de haberlo oído.
-emm, estás segura?, no quisiera molestar…-
-No es ninguna molestia- insistió la chica dejando algunas cosas más sobre el mesón y dedicándole una mirada por primera vez en semanas –Yoh, aun debemos convivir juntos por al menos dos meses más, creo que lo mejor será dejar de evitarnos e intentar llevarnos un poco mejor mientras, no lo crees?-
Yoh se sorprendió bastante por las palabras de Anna, no que no opinara lo mismo pero viniendo de ella de forma tan tranquila eran bastante impresionantes. Anna como Yoh parecía analizar sus palabras, pero parecía que el chico no iba a responder nada asi que decidió proseguir y agregar algo más –además no es como si las cosas entre nosotros hubieran terminado de una mala manera, simplemente terminaron y ya-
-emm, si; tienes toda la razón- respondió el castaño
Anna asintió y empezó a preparar la cena, Yoh se permaneció quieto en el mismo sitio por unos minutos mas viéndola cocinar y pensando en como debía actuar, francamente el no evitaba a la rubia por que quisiera, sino que simplemente parecía ser más fácil que verla constantemente, pero aun asi ella tenia razón, ellos no habían terminado mal, y le doliese verla o no el mismo los habia puesto en esa situación en que debían verse no solo en la escuela sino que en la pensión también, lo mejor seria esforzarse por llevar las cosas bien en el tiempo que quedaba, al fin y al cabo aunque su compromiso se hubiese roto no significaba que Yoh quisiera a Anna definitivamente fuera de su vida, la queria y apreciaba mucho para que se desvaneciera tan solo asi.
Anna cocinaba tratando de concentrarse lo mejor que podía en llevar a cabo la tarea, su mente no dejaba de repetir una y otra vez lo que acababa de decirle a Yoh, a decir verdad todo habia sido bastante impulsivo de su parte, producto de la incomodidad en que habían vivido en las tres semanas anteriores, desde que habían decidido terminar el compromiso Anna evitaba a Yoh como pudiera y estaba segura que el también lo hacia, pero era algo en verdad ridículo como ella mismo lo acababa de exponer, ella no queria seguir escondiéndose del castaño por mucho que la lastimara en un principio solo verlo y recordar sus palabras, tampoco queria tener que seguir cortando las conversaciones con Manta abruptamente por miedo a ser interrumpidos por Yoh, era absurdo.
-Déjame ayudarte con eso- dijo Yoh tomando el cuchillo y algunos vegetales para rebanar junto a Anna. La chica no dijo nada y siguió con lo suyo, tener tan cerca a Yoh despues de todo era bastante extraño, pero tendría que acostumbrarse que asi eran las cosas entre ellos ahora, tal vez un dia pasaría esa extrañeza y podrían ser simplemente… amigos… el solo pensarlo era bastante doloroso, pero luego de que el rompiera el compromiso no habia mas a lo que aspirar con el muchacho.
Los muchachos terminaron de preparar la cena y comieron juntos como hace tiempo no lo hacían, con cada pequeño comentario la incomodidad parecía disminuir un poco más.
-Vaya, un día más de paseo y una noche en un festival, estoy seguro que todos se llevaran una gran sorpresa- comentaba emocionado Yoh a lo que Anna le acababa de contar
-eso espero- dijo la chica tomando otro bocado de su platillo
Hubo un corto silencio, cada uno pensaba por su parte si dejarlo pasar o decir algo, no querían perder el poco ambiente que se habia creado.
-Conseguí un trabajo- soltó el castaño sin más
Anna se sorprendió y lo miró con duda
-No luzcas tan sorprendida jiji, yo también puedo ser útil si me lo propongo-
-No digo que no es solo… que no sabía siquiera que estuvieras buscando uno- dijo retomando su temple neutral de siempre
-JIJI no lo estaba, la oportunidad simplemente se presentó-
-Ya veo- dijo la chica
Anna tenía muchas dudas, como se había presentado la oportunidad!? Desde cuando se había presentado? Donde?; pero no quería parecer entrometida ahora que Yoh parecía empezar a compartir poco a poco con ella. Yoh por su parte no sabía si seguir hablando al respecto, la chica parecía no tener mayor interés ya que no había dicho nada más, pero el quería compartir con ella así que prosiguió. –Es en una tienda de música-
Una tienda de música?, bueno a Yoh le gustaba bastante, no era una verdadera sorpresa en ese aspecto.
-Y es solo de medio tiempo- agrego el muchacho
-Bien, espero que no descuides tus estudios aunque estés trabajando-
-No te preocupes Annita jijiji-
Y ya que se había acabado la comida, se había acabado la charla, cada uno volvió a su habitación sintiéndose un poco menos tensos y en realidad bastante satisfechos, no habían hablado mucho ni se habían visto mucho en esos días, habían extrañado el poder compartir un poco de cercanía, aunque fuera de esa forma superficial y efímera.
Yoh paso el fin de semana trabajando, ya que parte del acuerdo era que ayudara los fines de semana al ser los días más ocupados en la tienda, a cambio de eso no tendría que ir todos los días entre semana. El castaño se preguntaba si todos los trabajos eran asi?, ciertamente aunque no llevara mucho tiempo se sentía bastante feliz, en la tienda escuchando y hablando de música con Mimi.
En la mañana del lunes Anna se levantó temprano ya que tenia una reunión con el consejo para comunicarles sobre la aprobación de la extensión del viaje; cuando la chica llegó al aula donde se realizaría la reunión se encontró con Jake se habia sentado en el puesto junto al cual ella generalmente se sentaba para presidir las reuniones.
-Buenos días Anna- saludo Sotu, quien estaba sentado en el puesto del otro lado junto al de ella como siempre.
-Sotu- respondió la rubia como saludo
La voz de Anna hizo que Jake levantara su vista ya que el chico parecía concentrado en los papeles en sus manos. Anna no sabía si saludarlo, generalmente no lo hacía, pero parecía un poco grosero luego de que él se portara tan bien con ella el viernes anterior; sus pensamientos se vieron interrumpidos por la voz de Jake.
-Hola Anna, que tal estuvo tu fin de semana?-
La chica tomó su asiento con tranquilidad mientras respondía –bastante tranquilo-
-me alegra- respondió Jake con una sonrisa y volviendo a concentrarse en sus papeles
-Espero que no te moleste, pero le pedí a Wart que se sentará a tu izquierda ya que ustedes deben exponer juntos la viabilidad del día adicional en el viaje y el festival- dijo Sotu
Anna no dijo nada, solo sacó su cuaderno y un lápiz alistándose para el inicio de la reunión.
Mientras tanto Yoh y Manta se dirigían de camino a la escuela; Yoh le contaba con gran emoción al pequeño sobre su nuevo trabajo en la tienda de música y Mimi, Manta se alegraba de ver a su amigo tan animado de nuevo, hace mucho no lo veía asi.
-Vaya, muero de ganas por ir y conocer el sitio y a tu jefa- respondía el pequeño
-JIJI si!, te aseguro que te va a caer muy bien-
- trabajas hoy?-
-No, es uno de mis días libres, pero podemos pasar para que conozcas ya que tienes tiempo-
-eso suena bien, además podemos comer algo en el centro comercial-
-jiji perfecto-
De vuelta en la reunión, Anna veía como Jake exponía los cambios en el balance, el chico era muy hábil y natural, definitivamente sería un gran empresario; la rubia ni siquiera dijo una palabra, Jake había expuesto todo perfectamente, todos parecían complacidos.
La reunión termino rápidamente y todos empezaban a salir del aula.
-Gran trabajo Wart- dijo Sotu
-Gracias, aunque el crédito no es todo mio, Anna hizo más de la mitad yo solo expuse los resultados-
Anna sonrió amablemente ante el comentario del muchacho, no sabía cuanto iba a durar esa buena actitud de Jake para con ella, la ultima vez después del día en el club el chico había vuelto a ser una molestia tan pronto puso un pie en la escuela así que ella solo seguiría la corriente mientras esta volvía a cambiar de rumbo.
-es hora de ir a clase- dijo la rubia parándose y siendo seguida camino al aula por los dos muchachos.
Rápidamente llegó la hora del almuerzo ese día, desde que Yoh y Anna habían terminado su compromiso la chica ya no almorzaba con el castaño ni Manta, ahora se sentaba con algunos miembros del consejo o con Sotu durante el receso, cosa que no había pasado desapercibida para nadie, ni para Wart.
Jake no tenía un grupo fijo en la escuela, así que a veces almorzaba con una de sus seguidoras, otras veces aunque muy pocas con Manta e Yoh, ya que aunque a Jake le agradara Manta y el sentimiento fuera mutuo, el muchacho sentía que Yoh no le tenia tanto aprecio, y no estaba del todo errado, si bien Yoh nunca lo expresó ni siquiera a Manta, luego del incidente de las galletas el castaño quería a Wart lo más lejos posible, aunque el castaño no por esto era grosero con el ni nada por el estilo, simplemente no compartía mucho con el y solo le hablaba de ser necesario. Asi mismo desde que Jake se había unido al consejo y se había empezado a relacionar con sus miembros a veces almorzaba con uno que otro de ellos, y ese día estaba de suerte, Anna estaba sentada con Sotu en la cafetería, además de los otros dos miembros con que mejor se llevaba.
-Que tal Wart?, buena presentación la de hoy- saludó uno de los chicos en la mesa cuando vio a Jake acercarse –
-Gracias, Naoki; les molesta si me uno-
-No, pero por favor sigue- respondió el muchacho señalándole una de las sillas vacías en la mesa –estábamos hablando de la organización de las cabañas durante el paseo-
-Pensé que eso lo decidían los profesores- dijo Jake tomando el asiento junto a Anna
-Algo así- respondió Sotu –decidieron el método, pero quien en verdad lo decidirá es la suerte
-a que te refieres?- preguntó con verdadera duda Wart
-Bien, pues se supone que por cabaña son tres alumnos, obviamente separando mujeres y hombres; los maestros quieren que hacer un sorteo o un juego al azar para ver quien compartirá con quien, al parecer como parte de una integración para que no sean los grupos de siempre-
-Ya veo- dijo Jake empezando a comer
-Y?, tú qué piensas al respecto Wart?- preguntó otro de los chicos
-yo?; pues no lo se, parece una buena idea, la verdad no me importa mucho con quien quede ya que la cabaña solo es un sitio para dormir- respondió sin mas Jake.
Los demás en la mesa se miraron entre ellos y luego comenzaron a reir, bueno casi todos.
-Que dije algo gracioso?- preguntó Jake
-JAJAJA, no es solo que, dijiste exactamente lo mismo que dijo Anna- respondió Sotu entre risas
Jake sonrió levemente –jeje ya veo- y luego miro a Anna que parecía ajena a las risas de los demás –por algo dicen que las grandes mentes piensan igual- completó Jake haciendo que la chica lo mirara.
Cuando la escuela termino, tal como Yoh y Manta planearon fueron a comer al centro comercial y por supuesto a la tienda de música.
-Buenas tarde, bienvenidos a… Yoh? Que haces aquí? No me digas que olvide decirte que hoy era tu dia libre!- dijo avergonzada Mimi
-JIJIJI No, no te preocupes Mimi si me lo dijiste, solo que tenía tiempo libre y quise venir a mostrarle donde trabajo a mi mejor amigo si no te molesta- respondió Yoh con su típica amabilidad
-Para nada, sabes que aquí siempre eres bienvenido, este no solo tiene que ser tu lugar de trabajo, pensé que lo sabías-
-Gracias Mimi, mira quiero presentarte a Manta Oyamada-
-Hola Manta, es un gusto- respondió la chica acercándose al pequeño y dándole la mano
-Mucho gusto señorita…?- respondió el pequeño algo sonrojado y con una gran sonrisa
-Mimi, llamame Mimi-
-Por cierto, ya almorzaste?- pregunto Yoh a la chica, la cual miro la hora sorprendiéndose
-Vaya otro día que pasa volando, no me di cuenta que ya habia pasado la hora del almuerzo jeje, te molesta si bajo a comprar algo rápidamente ya que estas aquí?-
-JIJI Lo suponía, asi que- dijo Yoh levantando una gran bolsa para que la chica la viera –te compramos algo de comer de camino, asi podemos comer los tres juntos-
-Suena como una gran idea!- dijo muy feliz Mimi –ire por otra silla y unas servilletas, no tardo!-
La chica se perdio rápidamente en un cuarto que habia al fondo de la tienda
-esa es tu jefa?- susurró Manta al oído de Yoh
-jiji si!, bastante amable no lo crees?-
-Amable y linda-
Yoh pareció considerar las palabras de Manta por un momento
-Enserio me vas a decir que no lo habías notado?!- dijo Manta exaltado tratando de mantener su voz baja –esa una de las chicas más lindas que he visto en mi vida!-
-Bien no encontré muchas servilletas, pero creo que ninguno de los tres está en la edad de hacer un gran desastre mientras come jeje- dijo Mimi arrastrando una silla
-Déjame ayudarte con eso- dijo Yoh viendo la dificultad con que Mimi levantaba la siila
-Gracias Yoh- respondió con una gran sonrisa la chica
Manta no pudo evitar ver a la chica, no solo por lo linda que le parecía, sino por la gran sonrisa que le había dedicado a su amigo desde que habían llegado.
Tres semanas pasaron volando, dejando solo una para el tan esperado viaje. Las tres semanas podían resumirse de la siguiente manera: Yoh pasaba la mayor parte del tiempo en la tienda de música con Mimi y con Manta cuando este tenía tiempo y los visitaba, en la pensión las cosas habían mejorado un poco ya que tanto Yoh como Anna trataban de ser lo más cordiales posible entre ellos, aunque no siempre fuera fácil y menos con el regreso de los rumores en la escuela; rumores nuevamente sobre Anna y Jake. Anna y Jake compartían la mayoría de almuerzos juntos, claro está en compañía de Sotu u otros miembros del consejo, no que Anna lo buscará, pero Jake ahora siempre se sentaba en la misma mesa que ella y ya que la situación entre ella y el era cordial desde hace tiempo no tenia que objetar.
Yoh sabia cuanto tiempo pasaba Anna con Jake, ya que no solo compartían la hora de almuerzo sino el tiempo que pasaban en el consejo, muchas veces el castaño se encontraba mirando sin querer como era la relación entre los dos rubios, pero aunque lo rumores volaran el castaño no podía detectar más que una relación de amistad entre ambos.
Jake no podía negarse más a si mismo cuanto le reconfortaba la presencia de Anna, y luego de mucho pensarlo pudo reconocer como su interés por la rubia no había nacido de la noche a la mañana, puede que al principio el solo quisiera molestarla por que en verdad no le agradaba, pero entre más la molestaba y más tiempo pasaba con ella, mas la conocía y mas disfrutaba de sus opiniones, reacciones y demás. El chico optó por tratarla de manera amable desde aquel día en que se habían reunido a trabajar en el presupuesto y hasta ahora parecía funcionar, la chica ya no corría de el ni lo ignoraba como había sido en un principio, aun así no podía negar que esos momentos de peleas entre ambos habían servido, ya que solo así la había podido conocer mejor.
-Bueno está es la ultima caja- dijo aliviado Yoh limpiándose el sudor de la frente mientras movía algunas cajas dentro de la tienda de música
-Gracias Yoh, no sabes cuánto me alegra que este aquí, a mi me hubiera tomado dos días hacer lo que tu lograste en tan solo 2 horas jeje, descansa 30 minutos- agradeció Mimi pasándole una toalla para el sudor.
La charla de los chicos se vio interrumpida por el sonido de la puerta de la tienda al abrirse.
-Manta! Que bueno verte, no pensé que fueras a venir hoy- saludo Yoh a su amigo
-Jeje, solo voy de paso-
-Hola Manta!- saludó Mimi al pequeño
Manta sonrió y la saludo de vuelta, en el tiempo que habían pasado en la tienda había llegado a tomar bastante aprecio a la chica, no solo era linda por fuera sino que por dentro, le agradaba bastante.
-Chicos en realidad no vine solo a saludar sino a entregarles esto- dijo Manta sacando dos sobres de su maleta y entregándole uno a cada uno.
-Vaya ¿qué es esto?- Dijo el castaño estudiando el sobre en sus manos
Por su parte Mimi ya había abierto el de ella –una fiesta? AAA! TU FIESTA DE CUMPLEAÑOS! QUE EMOCION! NO SABIA QUE YA IBAS A CUMPLIR! Yoh! Por que no me lo dijiste?!- dijo emocionada la chica
-JIJI, nunca me lo preguntaste; vaya, pero pensé que no te gustaba celebrarlo?-
Manta dio un largo suspiro – No me gusta mucho, pero mi padre cree que entre más crezco es más importante que socialice y comparta este tipo de eventos con los demás-
-Los demás?- preguntó Yoh con duda
-Accionistas de la compañía, potenciales socios, socios, y todo aquel que pueda ser de ayuda en el futuro para las empresas Oyamada- dijo con cansancio Manta
-Ya veo- dijo Yoh terminando de leer la invitación
-Al menos me dejo invitar algunos amigos jeje- agrego Manta
-Eso te iba a decir- interrumpió Mimi, - por que no se en que tanto le pueda servir yo a tus empresa jeje-
-Jeje, bueno entonces los veré el sábado en la noche?- pregunto el pequeño
-Que la fiesta es tan pronto!?- se escandalizo Yoh
-Que no ves la fecha en la invitación?, si es este sábado- se burlo Mimi –Cuenta conmigo!-
-JIJI Por supuesto que conmigo también!, no me perdería el cumpleaños de mi mejor amigo por nada!-
Mientras tanto en la pensión Anna acababa de entrar y de recoger el correo.
-ummm, que carta tan elegante y parece que es para mi- dijo la chica empezando a abrir la carta con su nombre. La chica la leyó rápidamente. –Olvidaba que el cumpleaños de Manta se acerca, tampoco pensé que fuera a invitarme, después de todo aunque las cosas estén bien entre los dos no es como si habláramos tanto como antes- pensó la rubia para si misma.
